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martes, 29 de junio de 2010

LOLA EN ¿BIKINI O BURKA?

¿Bikini o burka? Esa es la cuestión... Os advierto que los dos llevan k, no os despistéis. Y, ojo, vengo aquí para que me deis vuestra opinión no para que pongáis cara de cebollinos.

Es que es una época tan difícil, ¿verdad? Para las que tienen tanto cuerpo como yo el bikini le falta tela y con burka me aso. Voy discreta con este último, sí, pero no me pongo morena. Además, con los metros de tela que lleva y encima, he leído que también suben el impuesto textil pues ya mediréis cómo voy a la playa. Mari Pili lo tiene fácil. Me ha dicho que va en bolas pues en Ibiza está permitido el desnudo integral pero mis carnes no dejarían hueco para otras carnes, aunque si debajo del bikini me pongo faja, ésta las reprime a expandirse, ¿no?... También es buena idea.

Sí, ya sé que estáis pensando que iría poco atractiva, pero en verano se permite la licencia para matar la vista ajena del susto que produce el mal gusto de la gente. Mirad esos tíos en chanclas, bañador y camiseta de tirantes en el supermercado, o mi vecina la Cacharros con pantalones piratas y para más INRI a rayas aprovechando que se lleva el look marinero, y, ya veis, tan contenta y sin complejos.

Sí, mi solución es el burka ahora que empiezan a prohibirlo en los espacios públicos y como yo voy contra corriente pues ¡hala! una cosa más para que me encarcelen que, pensándolo bien, es donde estaría más protegida la humanidad de mí que soy un peligro en el instante que pongo en funcionamiento mi cerebro. También, puedo echar una instancia al presidente gubernamental que es un fenómeno como sabéis para que me deje al menos llevar el burka en la playa, ah, y mi Pepe con los calcetines porque es tan sensible que se me resfría. Mari Pili dice que de esa guisa ella no va a Ibiza conmigo. Yo la he dicho que si es por temor a que en el aeropuerto no me dejen pasar porque no me ven el careto pues me descabezo y la llevo debajo del brazo; dice que tampoco. Ay, es de posesiva e intransigente esta chica que, por más que la digo que vivimos ya en una era que cada uno hace lo que se le pone en la punta de la calva, no cede. Sostiene sin sostén que ella cuando va a otro país se aclimata a las costumbres ajenas sin rechistar y que aquí en España jamás de los jamases se ha visto a una hispana con burka así que su amiga Lola, es decir yo tampoco. Pero yo sostengo con sostén- es que si no lo llevo se me caen por el volumen- que si las costumbres ajenas sirven para que los ajenos de la otra acera remienden un agujero pues bienvenidas sean, ¿no? Pues tampoco. Que es una nazi. Ahora, como yo quiero ir a Ibiza y con ella, además, mostraré toda mi humanidad, no me queda más remedio. El otro día vi en el mercadillo un traje de neopreno para buceo muy barato, me oprime un poco porque es cuatro tallas menos que la mía, pero me lo compraré igualmente con tal de hacer feliz a Mari Pili. Me faltan las gafas de buceo y el respiradero para no ahogarme. ¿Me los podéis prestar alguno? Si no me ahogo, os lo devuelvo, os lo juro por San Náufrago.

viernes, 25 de junio de 2010

LOLA Y CAPERUCITA ROJA

Hola, soy yo… Hoy he estado tomando un vaso de agua con Mari Pili- la crisis no da para más- y la he visto triste. Yo que soy genio y figura no se me ha ocurrido otra cosa para animarla que decirle que nos pintáramos la cara con la banderita de España. Me ha mirado de esas veces que miras cuando remiras la basura y te da asco, pues igual. Al final se ha apiadado de mí y me ha dicho que se la pintaba en el brazo y yo he dicho que no, pues no es lo mismo ver a un hombre en calzoncillos que a una oveja con ellos. Lo que se persigue es reírte un rato y un hombre en calzoncillos provoca o gula o desgana, pero una oveja con marianos pues da la risa. Pues lo mismo pasa con pintarte un brazo o una cara. Con esta última pareces una payasa que es de lo que se trata. Al final hemos ido como dos payasas tan felices en busca de un bar con ambiente para ver el partido, pero mi felicidad además de corta es brevísima y no me acordaba que tenía que pasear a mi santa madre, así que me he despedido de mi lánguida amiga y he ido a buscar al cementerio de mi madre que me ha puesto al día de todas las desgracias del barrio y adyacentes. Cuando ya no la quedaba un muerto por repasar, sólo se la ha ocurrido mirarme a la cara. ¿Pero a quién se le ocurre mirar a la cara a una persona? Pues a mi madre. Claro me ha visto la cara repletita de banderitas- ya sabéis que vuestra Lola antes muerta que sencilla y para mí una banderita es signo de sencillez así que me he pintado hasta el canalillo donde suceden mis hermosos senos- y,¿diréis lo que me ha dicho? Que no salía a la calle conmigo así cuando llevábamos en la calle dos horas… Yo, para que no se me pusiera virulenta no la he llevado la contraria y la he dicho “Vale, mamá, no salimos. Enciende la tele” Y va y me dice que no encuentra la tele- a ver, estábamos en la calle- pero justamente pasábamos por un bar y la he dicho “Si la tienes ahí, mamá” y nos hemos sentado a ver el partido de la roja. Eso sí, de vez en cuando me decía “ hija, ¿de dónde has sacado tantas cervezas si no tenía ninguna?” y yo la contestaba “He bajado a súper, mamá, para invitar a todos tus vecinos”, pero a ella había algo que no la seguía cuadrando “Hija, el salón parece más grande” y yo la respondía “ Para que recibas mejor a tus vecinos”… Y colorín colorado, Caperucita roja vio el partido que era de lo que se trataba.
¿Sabéis que Roja ganó, verdad? Ya veréis cómo nos manden para casa… Ay, qué lastima qué pena qué destrozo… Oé, oé, oeeeeeeeeeeeé, oé, oé…, pero mientras tanto, bailemos todos juntos el Waka, Waka.

martes, 22 de junio de 2010

LOLA Y EL FÚTBOL

No vuelvo a ver un partido con mi Pepe, anda que le den… Martirizadita, si hasta me intentó, que no lo logró, eh, ponerme un esparadrapo en la boca. ¿Pero dónde se ha visto eso aparte del gobierno que nos desgobierna? Yo me expreso, que te gusta, genial. Que no, vete a otra esquina que esta es mía y me siento un equipo de megafonía.

Dice el sabiondo que no sé de fútbol, yo que he sido el número dos en gimnasia rítmica, venga ya. Lo que pasa que le fastidia que emule su sabiduría y lo que no sé, me lo invente pues para eso tengo imaginación.


Al final se fue al retrete a escuchar el partido por la radio, se pensaría que en el baño ayudaría más a la roja y a la roja se la anima con afición como yo… Con patatas fritas, cervecita, la banderita y llamando cabrón a todo aquel que nos quite la pelota. Porque la pelota es nuestra, de la roja, ¿entendido Honduras, Bruselas, USA, observatorio de greenwich y demás hermanos y afiliados? Pues eso…


Y todo fue porque yo vi seis o siete goles más que no nos los pusieron en el marcador y protesté, claro y llamé al presidente del gobierno para que hiciera justicia y, claro, nos los quitaron.


¿Y qué me decís del penalti? No entiendo que porque la pelota vaya un poco más arriba del confesionario para pelotas no nos lo cuenten como gol. Como me pareció mal, llamé a Obama que ayer estaba muy receptivo… Pues tampoco. Ni se puso al teléfono.


Además le dije una cosa con mucho seso a mi Pepe que es cuando se levantó y se fue. A ver, si tenemos muchos jugadores, ¿por qué no sacamos a todos en vez de a unos pocos? Cuántos más, mejor defenderemos la pelota que nos quitan o jugar con más pelotas, así las posibilidades de entrar en el casillero son mayores. ¿A qué sí?


Y luego mi Pepe es muy gris, sé que su carácter va acompasado con su profesión de enterrador, pero que desde el minuto uno quiera enterrar a mi roja, o porque chille con tal volumen para que me oigan en el continente africano, vaya y me llame chica de la plazoleta. ¿A que no es justo? El fútbol es gritar, cantar, blasfemar, pitar… hablando de pitos, en la tienda de los chinos me compré un bombo como el de mi amigo Manolo y un silbato… Pues que también le molestaba. Pero dónde, Señor, dónde va a encontrar un ambiente más neutral, logístico y animado que conmigo… ¿El viernes alguien quiere ver el partido conmigo?

lunes, 21 de junio de 2010

LOLA Y SU PERRITO LINDO

¡Qué risa! No entiendo cómo la gente no tiene humor, ya casi nadie se ríe, les salen arrugas por fruncir la cara, no por partirse el culo de risa de uno mismo mismamente como yo. Comprendo que este mundo funciona gracias a que no hay muchos como Lola si no, sería el caos, soy consciente pero llevando a cabo un positivismo natural y constructivo, podéis reíros de mí, os dejo, no me molesta, ya sabéis que os cuento todo, me hace ilusión pensar que me escucháis porque ¡Qué bonito debe ser! Vamos, debe ser la leche hablar y que alguien te escuche ¿Verdad? A mí ni San Pedro y también lo comprendo, bueno no ¡Qué leches! no me hace ni pizca de gracia porque yo también digo cosas profundas, eso sí, hay que buscarlas entre líneas, hallar los simbolismos de mis actuaciones, algunas magistrales como... sentaros, os lo voy a contar...


Tengo una vecina en el pueblo muy maja, pídela lo que quieras, te lo dará pero, volvemos a lo de siempre, ¿quién hay perfecto? Nadie y ella tiene una tara que se llama Aquilina, su cacatúa ¡Qué bicho más horrendo!... “Lola, Lola, berrrrrr... Lola, Lola hortera, berrrr” ¡Será cabrona! Así todo el día hasta que las luces se apagan. Pepe perro, mi perro, la contesta“Auuuuuuuuu, guau, guau...” No os puedo decir el dolor de oreja con semejante concierto. Lo que no sabía es que Pepe perro con sus aullidos defendía a su ama, es decir, yo misma mismamente hasta esta mañana en la que me desperté con un silencio brutal, lo primero que pensé es que los vecinos se fueron de viaje con Aquilina incorporada, a Dios gracias, pero la bombilla se me encendió cuando llamaba a Pepe perro para darle el desayuno y no aparecía ¡Ay Dios mío! Que se me ha fugado con la cacatúa, pensé porque Pepe perro como yo no es normal e igual que bebe los vientos por la gata del 3ºA y es íntimo de las ratas, pues quizá quisiera ligar con una cacatúa pueblerina lo cual entraba dentro de lo razonablemente ilógico ¿Sí o sí? Pues no. Salgo al jardín “Perrito bonito, ven....Pepito perro chiquitin ven con amita... querubín de perro aparece...”¡Joder, Pepe perro! ven ahora mismo... y asomó una oreja ¿Qué puñetas le está pasando? Total que venga a enseñarme las orejas y el rabo como los toreros pero el resto de cuerpo, ná de ná, así que tuve que ir a por él.


-¡Criminal, asesino! ¿Pero qué has hecho diablo del infierno?- estaba horrorizada por lo que mis ojos contemplaban- Habla, defiéndete, te acusarán de malos tratos, irás a la cárcel… Amigos míos, que había triturado al loro. Allí yacía todo él chupado por las babas de un perro. La verdad que se parecía más a una mujer porque ya sabéis que cuando no nos arreglamos estamos irreconocibles, pues el lorito igual. No valía ni un leuro, pero el pollo con la vecina no me libraba ni San Blas. Así que decidí lavar al difunto, secar las plumas con un secador, saltar la valla, enderezar la jaula y meter a la cacatúa para que pareciera muerte natural. Tales meneos le había dado pepe perro que tuve que coger pegamento para pegar algunas plumas, pero oíd “Divino de la muerte”


Corriendo me metí en casa, encerré a Pepe Perro, previamente le puse a modo de bozal el trapo de cocina para que no ladrara, bajé las persianas y me dispuse a esperar acontecimientos; no se hicieron esperar. La vecina llegó con el carro de la compra y al ver al finado espatarrado se puso a cacarear en formato aullido. Yo salí corriendo. Lo malo es que Pepe perro, también… Traté disimuladamente de consolar al loro de mi vecina. Tanto me concentré en la consolación que no me di cuenta de dos cosas: una, que Pepe perro aprovechó para meter el hocico en el carro y comerse un paquete de filetes; debían de estar muy buenos pues se relamía con gusto. Nunca pude imaginar que mi vecina comprara filetes buenos… Veis, uno no se puede fiar de las apariencias. Yo, con una pinta excepcional y comiendo patatas y el loro de mi vecina con cara de entuerto en la vejiga comiendo filetes. En fin… El segundo desaguisado fue que no vi que Pepe perro tenía pegado al culo plumas de la difunta cacatúa. ¿Cómo explicar aquello? Después de pensar concienzudamente, salté:


¡Milagro, milagro!, tu cacatúa se ha reinventado en mi perro.


… No coló y me ha denunciado… Pues no pienso pagar. Mi perro es muy decente. Si nuestro presidente anda suelto con todas las que nos ha preparado, no va a ser mi perro quien termine entre rejas, ¿no os parece?

miércoles, 16 de junio de 2010

LOLA SE CONFIESA

Ay… Estoy en barbecho. Amortajada y amorcillada entre tanta desdicha, mis queridos lectores… Llegó la roja y decepcionó tanto como el rojo de nuestro presidente… Qué lastima, qué pena, qué destrozo. Yo soy positiva, pero ¡joder, joder, la que está cayendo!, ni con preservativo.

De momento, para no excitar a mi Pepe, retiro mi cáliz de su boca y me ato a la pata de la cama y así no salir a la calle y pecar. Mi máxima es no poner más roja la cuenta corriente de lo que ya está. He cortado la luz. Bueno aún no. De momento estoy ensayando con las persianas bajadas y gafas de sol. Cuando me sepa de memoria dónde está la fregona y sepa planchar sin ver, cortaré la luz para no gastar. Claro que, si pienso, nunca he visto; vanos entonces mis deseos… ”Presideeeeeeeeeente, sube ya la luz si quieres… Ah, si necesitas subir el tabaco, el teléfono, la bombona, el agua, el bonometro, la carne, súbelo, hijo, no te reprimas, pero déjanos las patatas y los huevos al menos… Ah, otra cosa: gracias por dejar que la gente se muera. Porque menudo trabajo tiene mi Pepe en este momento. Hay tanto difunto que ya hasta los entierra en bolsas de papel. De plástico no, tranquilo. Él mira mucho la energía esta sostenible que te has inventado”


Ay, qué opresión más tremebunda cobijo entre mi pecho derecho y el izquierdo tengo la sensación de navegar en un arca agujereada y con demasiado peso. Tal vez si echáramos por la borda cosas innecesarias en estos momentos de ahogo, no sé…, yo qué sé que sé, ¿quizá ministerios, presidentes autonómicos, coches insostenibles, consejeros y delegados, soplatubos de turno, sueldos y sobresueldos de estos fulanos y no el del trabajador de a pie, qué tal?

Claro que yo tengo la solución, eh. Ya sabéis que vuestra Lola cuando se pone a pensar es la bomba. La iluminación me vino el otro día leyendo el prospecto de una caja de supositorios… La solución es muy sencilla, económica y de fácil ejecución: llamar a un laboratorio y que fabriquen al por mayor supositorios de esos que limpian la vedija y ¡hala!, diarrea para todos.

Limpios nuestros traseros, desatascados los desagües volvemos a empezar. ¿Qué os parece?... Ya, por el camino habremos dejado excrementos, pero eso es buenísimo como abono para la tierra… Una cosa, el que esté más cerca del presi, que retire sus cagadas. Son contaminates.


Ay, qué liberada me siento y qué irresistible soy. Miradme de arriba a bajo. No es por decepcionaros pero soy lo mejor que hay delantes de vuestros ojos. Ah, y voy de rojo, eh, no quiero desentonar. Gracias, pollos, por escucharme…

lunes, 14 de junio de 2010

LOLA Y LOS SORTEOS

-Mari Pili Mari Pili, cógeme el teléfono
-Lola llevo media hora con el teléfono de la mano. A ver qué mosca te ha picado.
-Ay si te cuento, ayyyyy, Virgencita del Perpetuo Milagro…
-Ah, me vas a hablar de un milagro, entonces espera que me siento…
-No es sólo un milagro, es la suerte que arrastro conmigo, Mari Pili.
-¿Suerte?, Puff kilovatios de suerte. Bueno, me lo cuentas o no…
-Sí, sí, claro que te lo cuento. Es que si callo y no te doy envidia, reviento.
-Dime…
-Prometeme Mari Pili que te vas a comer los dedos de envidia…
-Dejaré las uñas para arañarte mejor, Caperucita. ¿Me lo cuentas o te cuelgo?
-Mari Pili esta mañana he ido a comprar rábanos y champiñones.
-Y a mí qué me importa?
-Pues debería, debería…. ¿No tienes que comprar nada en en el Tutitutifrui?
-No, estuve ayer.
-Ves eso te pasa por ir en el día equivocado. En cambio yo…
-Has ido esta mañana con la Virgen del Perpetuo Milagro y te han dado unos rábanos con rabo, ¿no?
-Uy, qué va, qué va, mejor…
-Te han dado gratis medio kilo pepinos que se les estaban quedando pochos…
-que no, que no… ¿Estás sentada?
-No, Lola, estoy en la puerta de la calle, ¿me quieres abrir de una puñetera vez?
-Ah, ¿cuándo has venido?
-Ya ni me acuerdo, Lola
-Ah… ¿Y me estás haciendo gastar dinero con el móvil? Sabes que los telefonistas son unos estafadores, Mari Pili
-Ábreme, leches…
-Cuélgame, Mari Pili, si no me cuelgas yo sigo hablando.
-¿Tú eres tonta o te fabricas?
-Qué temperamento más borde… ya.
-Bueno dímelo a la cara
-el qué Mari Pili
-Pues en el tutitutifrui
-Me ha tocado un viaje
-No
-Sí
-Dónde...
-A la punta de no sé dónde, Mari Pili.
-A punta del rábano, Lola.
-Algo de una punta con pelos y palmeras
-¿Punta cana?
-Sí
-No
-Que si, puñetas. Que venga Santa Críspula y te lo diga ya que no me crees.
-Que no, coña, que no a ti no…. Lola llevame
-Y mi Pepe qué...
-Enterrando muertos, Lola. Lo hace muy bien, y la sociedad no se puede privar de profesionales de la talla de tu Pepe.
-Pobre, el sol le vendrá bien, está tan pálido...
-Pero estar contigo le vendrá fatal así que llevame. Por cierto dame el folleto del viaje, Lola.
-Toma...
-¿Pero qué me das?
-Pues el premio, hija. La envidia te ha atocinado.
-Esto es un papel que pone que entras en un sorteo, nooooo que te haya tocado, Lola.
-Imposible, ¿te has puesto las gafas para leer claro?
-Sí. ¿Y tú?
-Ay, yo creo que se me olvidó... Pero en el sorteo ya estoy, eh...
-¿Sorteo? Anda, quítate de mi vista que me has hecho sufrir para nada, Lola... ¡Adiós!, ah, y no te quiero ver en una semana. ¿Entendido, Lola?
-Síiii, pesada. En cuanto llegues a casa te llamo, Mari Pili.

miércoles, 9 de junio de 2010

LOLA SINDICALISTA

-Hola, buenas. ¿Es aquí para manifestarse?
-Sí, señora. Tome una pegatina.
-Gracias, pero quiero una pancarta.
-Lo siento señora, pero ésas las llevan los líderes.
-Yo soy líder de pirados que aún sueñan, así que déme dos. Una para mí y otra para mi amiga.
-Que no, coño, que no se la doy. Tome la pegatina y únase a la masa.
-Masa será usted. Yo soy la reencarnación... ¡Abajo los sindicatos!
-Pero Loooola...
-Señora esta es una manifestación en contra del gobierno.
-¿Y? Yo voy en contra del gobierno, los soplatubos y los sindicatos, así que éste es mi sitio...
-Los sindicatos defienden al trabajador, doña.
-Ustedes defienden lo que les da la gana, si defendieran al trabajador, ya habrían salido antes... ¡Los sindicatos son unos comprados!
-Lola, por Dios, vamonos.
-No Mari Pili. Hemos venido a manifestar nuestra impotencia y no nos mueven de aquí... ¡Sinvergüenzas, caraduras!
-Sinvergüenzas, ¿quién señora?
-No sé, espera que pienso... Los políticos.
-Señora yo soy político respéteme.
-Espere que le escupo entonces...
-Fuera de aquí, señora. Usted no respeta nada.
-¿Y ustedes sí? Señor guardia, señor guardia, venga que este sindicalista me quiere pegar... Ah y quítele el cargo y démelo a mí.
-A ver, qué pasa...
-Agente, esta loca se ha colado en la manifestación.
-En paz se puede manifestar el que quiera caballero.
-¿Ves, soplatubos? Me puedo quedar... ¡Viva Lola García!
-¿Y quién es esa señora?
-Pues yo, soplagaitas. ¿Pasa algo?
-Usted es una camorrista. Lárguese de aquí.
-Ande calle y déme un par de bocadillos.
-Señora aquí venimos a pedir justicia, no a comer.
-¡Viva a los bomberos!... Mari Pili recuerda el día veintiuno, tenemos otra manifestación.
-¿Otraaa? Yo no voy, Lola, no sirven para nada.
-Claro que sirven, Mari Pili. Escupen toda la mala leche que te genera la injusticia. Ah, sin contar que pasas la tarde sin gastar.
-Señora enséñeme su carné...
-¿Usted es agente de la propiedad, oiga usted?
-Soy funcionario y sindicalista. Enséñeme su carné.
-¿Y ver mi edad? Ni jarta vino, soplatubos. Enséñame el suyo.
-Tome...
-Uy, qué monada de carné. Yo quiero uno de esos. ¿dónde los dan, soplatubos?
-Señora, es el carné sindicalista. ¿Usted no lo tiene?
-Yo voy de por libre. Sólo estoy afiliada a mí misma y no vea qué trabajo me doy.
-Hágase, y defenderemos sus derechos. Tome, rellene el folleto.
-Ustedes no dan puntada sin hilo... ¿Es gratis?
-Paga una cuota trimestral.
-Estoy en paro, no tengo leuros... Pero ¿Me garantizan a mí y a mis 4.999.999 compañeros parados trabajo? En ese caso les llamo ahora mismo y nos afiliamos todos.
-Señora no se pase. Ayudamos en lo que podemos. Ya ve, estamos aquí en defensa del funcionario.
-¿Y el resto?... ¿Sabe lo que le digo?
-Ni lo sé, ni me importa, señora.
-Así nos va. Ustedes escuchan a quién les da la gana. Así que fundo mi propio sindicato...
-Loooola, ¿Más líos?
-LG, gratis total, Mari Pili.
-Suena a marca de lavadora o reparaciones, Lola.
-No me atocines, Mari Pili, con tanta reflexión. Vamonos a coger sitio para la siguiente huelga. Este año se nos va a acumular tanta tarde sin gastar leuros...

miércoles, 2 de junio de 2010

LOLA EN HOLLYWOOD

-Mari Pili, Mari pili…

-Quéeeeeeeeeeeee…

-Ha escrito Julito... Ay Mari, tú y yo en el pueblo como dos pardillas y él en la meca del cine codeándose con los grandes de los leones de la Metro goldwynn Mayer… quién nos lo iba a decir.

-Lola, te dice con quién…

-No, pero imagínate… Humphrey Bogart, Rita Hayworth, Clark Gable, Lana Turner, y similares, Mari Pili.

-Lola, si todos esos están muertos.

-¿A la vez, Mari Pili? Ay, Jesús, voy a llamar a Pepe para que se coja un avión de oferta.

-Es que Lola…

-¿Sabes cómo ha sido? ¿Se los llevó una colitis? Te lo pregunto porque me lo va a preguntar Pepe para hacer la ficha. Él es muy ordenado y hace unas bonísimas fichitas de todos los muertos por categorías. Si vieras qué sarcófagos en pan de oro y centeno más bonitos tiene para los ricos... Claro que si se entera el presidente, les subirá la retención y huirán a morirse en las Barbados… Ay qué nervios, voy a llamarle. Esto puede ser el negocio del siglo… ¿Nos compramos pamela, Mari Pili?

-¿Pamela? ¿Para qué?

-Para el entierro. Julito nos dará invitaciones seguro. Él tiene mucho poderío.

-Lola si se murieron hace siglos…

-¿Cervantes? Sí, Claro.

-¿Quién ha hablado de Cervantes, Lola? Eres como Alonso Quijano

-Y tú Rocinante, leñe. El caso es quitarme la poesía a todo.

-Pero si es que ves molinos de viento hasta en la nevera.

-… No entiendo. Entonces, ¿qué hace Julito rodeado de momias? Tendremos que llamar a Batman

-A Batman… Y a Titín y Popeye, también.

-En fin, ojalá tenga tanta suerte como nosotras

-Lola… ¿Nosotras hemos tenido suerte?

-Pues claro. Hemos y estamos sobreviviendo a todos los soplatubos. ¿Eso es o no es éxito, Mari Pili? Sólo tengo una pena, Mari Pili.

-¿Cuál, Lola?

-Que no hayas triunfado en la meca de Hollywood con el enchufazo que tendrías hoy con tu primo allí. Un Fernández codeándose con banderas… Habrías bordado el papel de zombi, Mari Pili.

-Ya, Lola, pero fui incapaz de aprenderme los diálogos.

-¿Eran muy largos, Mari Pili?

-Puff, una barbaridad, Lola. Casi tres horas diciendo…

-¿Qué, Mari Pili?

-…Espera que me acuerdo… Ya… “Ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah…

-Para, Mari Pili, para, que no asimilo todo el diálogo a la vez… Oye, ¿las tres horas era así?

-Sí, fíjate, cómo para aprenderme todo eso…

-Sí, desde luego, Mari Pili. Y además, luego tendrías que interiorizarlo para que fuera creíble.

-Sí, Lola. No pude con el papel, no lo pude razonar. Demasiada responsabilidad. Mi primo Julito se merecía…

-…Se merece una actriz con tablas sólidas… Mari Pili, ¿y yo?

-¿Tú qué, Lola? Ahora me vas a decir que has nacido para conejita de Play Boy, que te veo venir…