martes, 28 de junio de 2016

LOLA EN EL PSIQUIATRA

-Buenos días, Doctor. ¿Nos podía atender un momentito? Es que es algo urgente. Mire usted qué lástima, qué pena, qué destrozo traigo de amiga.
-Tal como veo a su amiga no se va a agravar porque yo termine de comerme el bocata de salchichón y la cervecita. Esperen en la puerta de la consulta.
-En horas de trabajo, el alcohol es malo, Doctor, y el colesterol que se va a meter para el cuerpo, fatal para las arterias y el corazón, oiga usted.
-Tranquila, Lola. Déjame hablar a mí que aún coordino, poco, pero…
-Doctorcito, ¿pero no ve lo fatal que está mi amiga?
-Mari Pili desengáñate, el doctorcito sólo ve el bocata… ¿Me da un mordisco si le quito a esta pelmaza?
-Lola estás muy mal y sólo piensas en comer…
-Mari Pili, tú porque eres la dama de la media almendra. Límpiate las gafas y mira qué bocata se está comiendo, si es que chorrea grasa… ¿Está rico, doctor?
-Muy rico, señora. Ahora si me disculpan…
-De disculpar nada. Mi amiga…, por cierto Doctor, se llama Dolores. No la duele nada según ella, así que llámela Lola…
-Señora, coño, que vaya a la consulta y saque número que ahora voy.
-Mari Pili, igualito que en la cola del pescado. Vamos este tío en vez de regentar un doctorado, ha puesto un chiringuito de aspirinas.
-Señora un respeto. Es mi tiempo libre.
-Un doctorcito no tiene tiempo libre. Lo primero son sus enfermos. Para mi Pepe son sus muertos. Para mí, son mis cabras, mis vacas, mis gallinas.
-Me alegro mucho, pero para mí en este momento es mi bocadillo de salchichón… Por cierto, ¿usted no criará cerdos?
-También, doctor y de los de raza negra. Ya sabe, morenitos comiendo bellota.
-¿Vende jamones usted?
-Pues… ¿Mari Pili sabes si se venden jamones en la granja?
-¿Ve Doctor? Está fatal Lola. Se cree que tiene una granja.
-Ah… ¿Y no la tiene?
-Noooooooo, Doctorcito, no tiene. Es un juego que la ha envenenado el cerebro.
-Doctor, Doctor, ¿qué me pasa?
-A simple vista, señora. Usted está trastornada.
-No se engañe, Doctor, ella, de siempre, ha tenido una jaula de grillos en el cerebro.
-Pues está claro que ahora tiene una plantación… ¡camarero!, Otra cañita, por favor.
-Que no siga bebiendo, que no va a poder diagnosticar a mi amiga.
-A ver…, un momento que doy otro mordisco al bocadillo… ¿Qué síntomas tiene, señora?
-Me meto en la cama y me vienen a buscar las cabras, las vacas…, ya sabe, para que las ordeñe.
-Ahhh… Está clarísimo.
-¿Sí? ¿Qué la pasa, Doctor?
-Más claro agua, señora. Su amiga está como una cabra.
-Ya, eso de siempre, ¿pero cómo de cabra? ¿Mucha, mucha cabra?
-Rematada. Ahora si me permiten, he de volver a mi jornada laboral.
-Le acompañamos y que mi amiga se siente en el diván y la escucha… Por cierto, ¿por qué va con casco y extintor, doctor?
-Mayormente porque soy bombero, no médico, señoras… Un placer y buenos días.

-Mari Pili, vamos horita mismo a que te gradúen la vista…

martes, 14 de junio de 2016

LOLA HOMICIDA


Ay, creo que he matado a mi Pepe,  ha dejado de hacer ruido… Esperaré un poquito antes de llamar a la policía por si resucita, ¿no os parece? El caso es que no sé por qué he de llamarles,  le entierro y santas pascuas, ¿no? Me ahorro burocracia, aunque una vez me dijo:
-Lola, si me muero, no me entierres.
-Como quieras, Pepe. ¿Te momifico y te pongo en un expositor?
-Te hablo en serio, Lola. Me incineráis.
-¿Cuánto cuesta quemarte, Pepe?
-Tengo un seguro hecho, tranquila, no tendrás que pagar nada –mi Pepe tan previsor y ameno para todo…
-Y luego… ¿qué hago con tus polvos?
-Se dice cenizas, Lola, y se meten en una vasija y se entregan a los familiares y, estos, las esparcen por un lugar significativo para el difunto, ¿me entiendes?
-Ay, Pepe, no estoy dispuesta a esparcir tus polvos por la casa, se me pondría perdida de suciedad. Además, Pepe Perro tiene alergia al polvo. ¿Te coloco encima de la chimenea de adorno o, en la estantería para que me veas ir y venir? Dime…
-Lola, haz lo que te dé la gana.
-Vale, te meteré en el altillo.

… No entiendo por qué ha tenido que morirse justo ahora que España se  hunde entre  coletas y Marianito el gafotas.  No fue para tanto y encima, ¿qué hago ahora con la hipoteca? Menudo lío… Anda que cómo me acusen de asesina… Bueno, digo que fue homicidio involuntario, en defensa propia,  pero claro, iré igualmente a la cárcel… Yo no tuve la culpa,  tenía deshechos los nervios por sus ronquidos y le di un golpecito de nada; se cayó instantáneo… Ay, podía revivir… Me siento fatal, ¿serán los síntomas de la viudedad? Podía haber asesinado al presidente funcional de gobierno, él sí que me ha dado motivos, pero a este pobre hombre trabajador y tan calvo... Mi Pepe era tan, tan bueno, qué buen carácter tenía, qué bien le sentaba la calva, qué cuerpazo tenía tan redondito… Pero, ¿a quién se le ocurre matar a un marido? “A ti, Lola, a ti”… Ay, Dios, que estoy oyendo voces, ay, que esta vez va en serio, que me estoy trastornando… Voy a velar un poco el cadáver…
“Ay, Pepe, te moriste justo en el momento en que te iba a decir que jamás volvería al mercadillo, sabía que te haría feliz mi decisión y te has ido al otro barrio sin saberlo, ay, que pena…”
-Lola, ¿qué haces ahí de rodillas?
-¡Jesús!, qué susto me has dado. Ay, Pepe, júrame que nunca te vas a morir, júramelo, al menos hasta que paguemos los estudios de los chicos y la hipoteca y el coche y el préstamo y… Luego te mueres cuando te dé la gana… Ah, nada de morirte hasta que no se supere la crisis hispánica, un país en continuas elecciones solo puede llevarnos al desastre, eh.
-Te lo juro, Lola, y ahora ¿seguimos durmiendo?
-Sí, Pepe, lo que tu digas…, lo que tú digas, además, he de madrugar, Mari Pili me espera temprano para ir al mercadillo… Por cierto, Pepe, no ronques.

viernes, 3 de junio de 2016

LOLA Y EL MÓVIL

¡Puñetas! ¿Cómo se maneja este artilugio? Me cojo la instrucciones: vienen en inglés, francés, alemán y portugués, me decanto por éste último y versa lo siguiente “Auto-repetiçâo. Pode fixar autorepetiçâo para repetir a fita de novo do principio ao fim o alimhamento” Está claro, tengo que auto-repetir de principio a fin el alimento... ¿Qué alimento? No me jodas que hasta el móvil que me acaba de regalar mi Pepe quiere patatas... No me digáis que no soy desgraciada, con lo feliz que era con mi ladrillo. Sólo tenía dos teclas, para descolgar y colgar y luego los numeritos, ¿para qué quería más? Pues no, me decían qué a dónde iba con ese móvil de principios de siglo, que si pesaba, que si... total, mi Pepe fue y me compró uno nuevo, dejando en prenda mi maravilloso ladrillo para que resultase más barato y ahora, ¿qué? Él estará en un museo como pieza de culto y yo incomunicada porque este trasto no lo entiendo. No hace más que sonar, aprieto y digo ¿Diga?... ¿Lola?... Sí... ¿Lola?... Sí... ¿Lola?... Sí ¡Tíos! este trasto no funciona, se repite, así que doy a otra tecla y ya no se oye nada, ¡qué descanso! No, vuelve a hacer ruido, suena la comparsita. Descuelgo, cómo me aburre este asunto ya no digo “diga” pero se oye ¿Lola?... ¿Sí?- digo yo- ¿Lola?... Sí- vuelvo a decir yo- ¿Lola?... ¿Quéeee?... Oye Lola... ¿Sí?... ¿Lola? ¡Joder! Este bicho va a hacer que odie mi nombre, así que vuelvo a tocar otra tecla y, ¡menos mal! Hay una voz que dice “Grabe su mensaje personalizado al oír la señal... clíiii ¡Ostras! Me digo, he de hablar, voy y digo”Hola, soy Lola ¿Me se oye? Corto, cambio... Aprieto otra tecla y sale la voz de siempre ¿Lola?... Sí... ¿Lola, me escuchas?... Sí... ¿Lola?... Enfurecida, toco una tecla cualquiera y ¡Milagro! Me oigo a mí misma mismamente ”Hola, soy Lola ¿Me se oye? Corto, cambio” Por dios, qué voz más nasal tengo... No me gusta y cojo el libro de nuevo para leer: Modificar- esto debe ser lo que ando buscando, me digo- as estaçoes pré-fixadas. Pode modificar as estaçoes de TV...” ¡Leches! este aparato tiene una TV incorporada ¡Ay, como es mi Pepe, siempre pensando en mí! Tiene de todo aunque como él, pero este aparato es un poco impotente... no sirve para lo que yo quiero ¡Llamaaaar!

He decidido llamar a mi Pepe por el teléfono de casa, el bicho ese ha podido con mi paciencia.
-¿Pepe?
-¿Sí?
-¿Pepe?
-¿Sí?
¿Peeeeeeeeepe?
-¿Quéeeeee?
-Hijo, no me chilles, que te oigo. Oye...
-¿Qué?
-¿Me se oye bien, Pepe?
-Qué sí Lola, se te oye bien y no digas “Me se” si no “Se me” antes la semana que el mes.
-El orden de los factores no altera el producto. Oye, te llamaba para darte las gracias porque el teléfono tenga televisión, pero yo sólo quiero algo que me sirva para llamar.
-¿Qué tiene qué?
-televisión he dicho.
-Lola ¿Qué manual has cogido?
-Manual que dice “Instuçoes para o utente”
-Lola ese manual es el del vídeo, el del teléfono está en su cajita.
-¡Aaaah!
-¡Adiós, Lola! No me vuelvas a llamar ¿Vale?
-Vale Pepe.

Me siento un poco boba ¡Jopé! y ¿yo qué sabía? Pero... no me desmoralizo. Voy en busca de la cajita y encuentro el manual ¡Qué bien! Me siento a leer y a asimilar: “Das disc fach öffnet sich, legen sie eine mit der beschritteten...” Ah no, no, no, ni de coña... En esto el telefonito suena ¿Diga?... Sí... ¿Lola?... Sí... ¿Lola?... que no leches, otra vez no. Lola se fue ¿Me se oye?... ¿Lola?... no esto no me puede estar pasando a mí misma mismamente, me largo a hacer la comida pero antes, digo al pesado ése: No está Lola, soy Dolores. Y aprieto una tecla.


miércoles, 25 de mayo de 2016

LOLA Y MARI PILI LEGALES A MUERTE

-¡Buenos días, Lola!
-Mi querubina, mi disminuido corazón, mi caniche rizado…
-Lola, ¿me estás llamando caniche?
-Sí, Mari Pili.
-Anda, ¿y por qué?
-Hoy tienes cara de perro…, sin quererte ofender, eh.
-Pues tú tienes cara de hogaza de pan…, que lo sepas.
-Pan y perro, saben a beso…Mira, si rima y todo. Desde luego nuestra compenetración es total, ¡Quéee  flipe!
-Oye, Lola, dejemos nuestras escaramuzas verbales y hablemos de negocios.
-Soy toda orejas, Mari Pili…
-¿Tienes contactos con la mafia china?
-¿Yooo? A mí que me registren. Que sepas Mari Pili que no he hecho nada ilegal desde ayer noche en que tapone las narices a Pepe para que dejara de roncar.
-¡Ah! Y, ¿lo lograste?
-Pues no, los rebuznos cambiaron de autopista y salieron por la boca.
-¡Lástima!... En fin, bueno, y si no tienes contacto con los chinos, ¿has contactado ya con la mafia rusa, Lola?
-Pues no, tampoco… Pero me puedes decir, coño, qué tienes en esa cabeza que no tenga yo para pensar como Dios manda. Dime, ¿dónde debemos contactar con los chinos y rusos? ¿En el campo grande, en las letrinas de la estación, en el pinar de Antequera… ¿Tal vez en el manicomio?
-Lola, hoy sale en la prensa que debemos estar preparados.
-Ya… ¿Preparados para qué, Mari Pili?
-Lola, están comprando toooodo, ¿sabes lo que es todo?
-Ya… Lo tengo, lo tengo, Mari Pili, esta es nuestra oportunidad dorada… ¿Dónde está Paquito?
-¿Para qué quieres a mi marido, Lola?
-Hija, pues para preparar una reunión de alto nivel con los chinos en primera instancia.
-Pero si no conocemos a ningún chino, Lola…
-¿Cómo qué no? ¿Y el chino que bebe los vientos por mí, qué?
-¡Jodo, Floro! Lola ligando con un chino, qué tomate… ¿Lo sabe Pepe?
-Pues claro, y lo odio. Dice que tengo un vicio malsano, que estoy todo el día en su tienda.
-¿Y te ha bajado ya a la trastienda, Lola? ¿Es verdad que viven hacinados? ¿Has hecho ya el amor con tu chino? ¿Ponen las mismas posturas que los americanos?
-¡Mari Piiiili!
-Ay, no me chilles, leches, que tengo los pabellones auditivos delicados…
-Con mi chino solo tengo contactos empresariales, que te enteres.
-Pues una lástima, Lola, nuestra vida es tan anodina que si pusiéramos un chino en nuestra vida, tal vez ganaría glamour.
-Ponte un ruso, Mari Pili, ahora es lo más… Tienen un puñado de petrodólares, millones de rublos, centenares de leuros, tetracampeones en coíns.
-Ay, Lola, me voy rápido, otro día nos vemos, ¿vale?
-Ehhhh, para el carro, y dime dónde, puñetas vas que voy contigo. Recuerda que tú sin Lola, no eres nada. Yo te he creado, has mamado de mis cosenos…
-Pues vámonos, Lola, a toda mecha. Tengo una par de rusos en Facebook. Intimamos jugando a la granja.
-Ya… ¿Hasta dónde habéis llegado en vuestra intimidad, Mari Pili? ¿Ya habéis hecho trío? Date cuenta que ahora seremos cuarteto.
-Compartimos caballos, ovejas y gallinas, Lola.
-Ya… ¿Y cómo andan sus cuentas?
-Al rojo vivo, Lola, vamos…
-Paaara, alma de cántaro. Una cosa es que el rojo sea tu color fetiche y, otra, que en Hispania el rojo en una cuenta corriente sea de muy mal presagio, Mari Pili.
-¿Sí? ¿De veras, Lola?
-Mari Pili piensa, ¿en qué color estás escritos los números rojos en mis cuentas?
-En rojo chillón, Lola.
-Porque no tengo un mísero leuro, reina. Debo dinero hasta a San Pedro que le pedí un préstamo el mes pasado. Sin contarte lo que le debo a San Antonio, ése sí que es un santo pesetero… Ah, y Santa Agustina de Aragón, y San Anacleto, San Cucufato, San…
-Para, Lola. Me estás mezclando churras con abalorios. ¿Qué tiene que ver un chino, un ruso con todo el santoral?

-No tengo ni pajolera idea, Mari Pili, pero como se entere el Papa Francisco, echa del clero a todos los santos.

martes, 19 de abril de 2016

LOLA Y MARI PILI MUY CONTENTAS

-Lola, cariño, por qué lloras tanto… Si hasta tienes hipo y eso no te pasa desde que reinó Carolo…
-Nada, Mari Pili, es tanta la tristeza y el vacío que no puedo rellenarlo ni con un lilo de bombones.
-¿los bombones son rellenos de trufa, Lola?
-Sí…
-Sigue llorando, hija, descarga mucho las tensiones… ¡Ah! Pásame los bombones que lloro contigo.
-Era tan bueno, tan listo, tan ñoño, igualito que mi Pepe…
-¿De quién hablas, Lola?
-Del Papa, Mari Pili, del Papa…
-Mujer, si era igual que Pepe, siempre te quedará tu Pepe para que te recuerde al Papa, sabes que es indestructible.
-Eso es lo malo, Mari Pili… Ves qué inteligente era…
-¿Quién, Lola?
-El Papa, Mari Pili, el Papa…
-Y nuestro Pepe, Lola, y nuestro Pepe, ¿o se te olvidan los repasos que nos da a todos que no se calla ni debajo el agua? Si es como la Wikipedia que para colmo se va actualizando al segundo.
-Ya, pero mi Pepe no hace como el Papa…
¿Y qué ha hecho el Papa que no haga el gran Pepe?... Anda que si lo está haciendo mi Paquito y yo sin enterarme… Dime, Lola, quiero ampliar conocimientos para mi sabiduría interna…
-El Papa no ha podido, Mari Pili, se ha dado cuenta y se ha retirado… ¿Es o no es de inteligentes, honrados, honestos…?
-Sí, sí, desde luego, vamos mi Paquito ni de coña. Ahí dándome la vara desde que se despierta hasta que se desintegra por la noche.
-…Se retira a un convento a rezar por nosotros, que falta nos hace, en cambio Pepe reza, reza mucho,  pero pegado, cosido, bordado, remendado, hilvanado, sobrehilado,  zurcido, festoneado, ribeteado, pespunteado y festoneado a mi alma libre, a mi trasero al viento… A ver, ¿por qué? Con lo agustito que iba a estar en un convento con el cerebro contemplativo…
-Eso digo, yo, Lola… Por cierto, ¿tienes más bombones?
-¿Ya te los has comido todos, Mari Pili?
-¡Cómo no, Lola! Con tanta pena…
-Tengo unos rellenos de pistachos para cuando estoy estreñida…
-Pensaba que tu vejiga te funcionaba bien…
-Y me funciona, pero cuando mi madre me acogota, me estriñe el carácter, pues el chocolate me sube la autoestima…
-Ya decía yo por qué me comía tanto chocolate… Con mi Paquito no entiendo cómo no compro por arrobas el chocolate…
-Mari Pili, Mari Pili, acabo de tener una visión…
-¿Se te ha aparecido San Pancracio, Lola?
-Escribe…
¿A quién, Lola?
-Que escribas, Mari Pili, yo te dicto…
-¿No será mejor que llamemos, es más rápido?
-Me ha cortado Pepe el teléfono.
-¿Qué Pepe ha cortado a mi amiga la conexión inalámbrica con el mundo externo?... Ahora, mismo… Díctame, Lola…
-Estimado Presidente del gobierno español, dos puntos…
-Lola, creo que es mejor que escribamos a Obama, ya sabes que tienes línea directa con él…
-Vale, Mari Pili… Mi querido amigo Obama, dos puntos… Ya sé que tienes a tu congreso levantado en armas, pero ni te cuento cómo está el de mi Mariano..., padece una parálisis, está estreñido, vamos que no puede mandar, ni pactar, ni tragar puede, ni ná. Fíjate que ha cortado el teléfono para que no se lo pinchen, y habla con gestos para que no se le oiga. Ha mandado a los catalanes a Suiza, a Andorra, a las chimbambas, al resto de los españoles a Panamá, para que traigan todo el dinero porque esto es la ruina, ni pa ponernos un supositorio… Vamos, un chocho loco lo que hay aquí… Pero yo te escribía por lo siguiente, mi queridísimo Obama, dos puntos… Como tú tienes vara alta en el mundo mundial antes de que llegue Donald Trump y corte el papel higiénico a nivel terráqueo, a ver si puedes crear una ley… Ya sabes, que circunscriba a toda la faz del globo para que esta ley obligue sí o sí a que los maridos pasen a estado emérito, vamos, que a los cinco años caduque su estado de esposo y pasen al convento de las Salesas, son unas monjitas muy majas y que dan bien de comer.
Esperando tus noticias, siempre tuyas Lola y mi infatigable Mari Pili.
Valladolid, a veinte de abril, bla, bla, bla, bla….


lunes, 28 de marzo de 2016

LOLA EN: ESPAÑA Y YO SOMOS ASIN

-Trabajadores a la huelga…
-Eh, oiga pero qué dice…
-Señora quítese el medio.
-Y una mierda… Todos quietos, no me seáis borregos.
-Trabajadores, a la huelga…
-Y dale que te pego, pero qué cansino es usted… A ver quién es el mandamás de los comisionados…
-Qué dice señora…
-Lo que me da la gana y respóndame quién le manda agitar a las masas…
-Los sindicatos, señora, que velan por el trabajador.
-y una mierda de vaca que es más grande… Mire que le saco a mi amiga Mari Pili que cuando se cabrea el morro se la hincha y muerde…
-Pero Lola, qué dices, ya estás hablando por mí.
-Tú, Mari Pili a callar, yo soy tu representante legal,  así que toma el chupete y a dormir que para eso te he traído en una sillita de bebé.
-Trabajadores a la huelga…
-Españoles oídme, soy la Lola, manifestaros, pero ¡Coño! No paréis el país…
-Independencia para Cataluña, hermanos…
-Anda, el que faltaba… se sentirá mesiánico por eso de llamarnos hermanos, no te jode… Eh, tú, el catalán, ¿no tienes otro momento pa pedir iros al cuerno?
-Trabajadores a la huelga…
-Y dale… Españoles todos quietos y cada uno a su casa y Dios en la de todos, leches.
-Señora está usted soliviantando el ambiente, retírese…
-Anda, coño, ahora el policía… Pero oiga usted, señor guardia que a la que me tiene que defender es a mí y a esta señora que llevo en el cochecito de bebé…
-Señora que la doy un mandoble, quítese del medio.
-Y una caca de toro, que es más grande… ¡Abajo el gobierno, votad a los Lolitos!
-Pero Lola, qué dices…
-A callar Mari Pili, toma el chupete…
-No me da la gana, Lola. Pero tú de qué bando estás…
-Mari Pili nos vamos a presentar a las elecciones. Derroco al gobierno y nos presentamos los Lolitos. Necesitamos decisiones contundentes o España termina en el corralito como Argentina, pero aquí en el corral de la Pacheca bailando flamenco.
-Trabajadores a la huelga, Catalanes a la independencia…
-Abajo los sindicatos, a chirona los banqueros, a la mierda los políticos, Viva España, viva los Monchitos…

-Pero Lola…

miércoles, 2 de marzo de 2016

LOLA Y LOS CHINOS

-¡Loliiiiita!
-¡Fumanchu!
-No Fumanchu, me llamo Fun Chi, Lolita
-No me seas tiquismiquis, Fumanchu, yo soy Lola y te dejo que me llames Lolita… Y eso por los años de amistad que nos unen.
-Tu no tener ya amistad con Fun Chi, Lolita.
-¿Acaso me retiras el saludo Fumanchu de los huevos?
-No, mi Lolita, ser tú, romper cuenta bancaria de Fun Chi.
-Con razón te llamo Fumanchu, si es que hablas el idioma de los indios, no de la India, sino del país más poderoso del globo terráqueo… Norteamérica.
-China, Lolita.
-Norteamérica, Fumanchu… Además, por qué dices que te he secuestrado tu cuenta bancaria… Qué más quisiera, vamos, si quieres y a cierra ojos para que no haya arrepentimientos, por mi parte, claro, te cambio mi cuenta por la tuya… Te advierto que la mía es interactiva a la par que echa fumata roja, no como la del Vaticano que es descolorida… Qué, ¿hace?
-Lolita, tu no comprar ya en tienda de Fun Chi… Pena, penita gorda para Fun Chi.
-Venga, Fumanchu, no llores, la explicación está más clara que el agua de Lourdes… Mira, si esta mujer que es una santa… Qué digo, si es la Madre de la cristiandad… Tal vez ella me hiciera un préstamo, total, ella es también mi madre… Fumanchu, por casualidad, ¿tendrías el teléfono de Lourdes?
-¿Basílica, hotel, restaurant, hostal, suvenires…?
-¡Qué poderío! Con un cuerpo en todos esos sitios…
-Lolita, Fun Chi, preguntar por qué tú no comprar a Fun Chi, o querer yo preguntar a Lourdes…
-No, Fumanchu, no la molestes para semejante bobada, eso te lo respondo yo.
-¿Y, Lolita?
-Fumanchu, son rebajas y en rebajas, la gran Lola, la Lola de España comprar calidad, solo lujo, pero lujo al por mayor.
-Lolita, tú poner cara vicio…
-Cómo no voy a poner cara viciosa, si tu Lolita tiene para montar una tienda con todo lo que ha comprado… Por cierto, Fumanchu, tal vez tú y yo hagamos negocios, ¿qué te parece?
-¿Mucho dinerito, Lolita?
-Hombre, Fumanchu, tampoco, exageres, ya sabes que tu Lolita, para cutre no hay quién la gane… Todo depende del alquiler.
-¿Alquiler? ¿Qué alquiler, Lolita?
-El alquiler de tu sótano.
-¿Mi sótano, Lolita? Yo vivir en sótano.
-Fumanchu, escúchame, sólo te pido que me lo prestes durante unos días.
-No prestar, alquilar, Lolita. Fun Chi querer dinerito.
-¡Ay qué leche de bollitos de Santa Gema!... ¿Me lo alquilas o no, Fumanchu?
-¿Dinero B, dinerito fu? ¿Qué dinerito, Lolita?
-¿A qué llamas dinerito fu? Cuéntamelo ahora mismo, pero al oído, pueden estar grabándonos esta conversación, Fumanchu, y como llegue a oídos de algún político, nos lo copian… Dime…
-Acércate, Mari Loli…
-Lola, llámame Lola, no te cojas tantas confianzas y desgracies mi nombre… Grita un poco que estoy sorda… ¿Pero qué me estás contando, Fumanchu? No me lo puedo ni de creer…
-Lolita, Fun Chi aún no abrir boca de dragón.
-¿Ah, no? Mira que abro yo mi boca de hipopótama, eh… Ahora que caigo ¡Ay por San Pancracio bendito! Qué estoy más sorda que un tomillo, que no oigo… ¿Tendrías un aparato para sordos? Pero a buen precio, Fumanchu, ah, y sin IVA y en dinero Chi.
-Lolita, ¿qué dinero es ése?
-El de Fun Chi, yo estoy pelada, Fumanchu… Tanta compras de lujo que necesito tu sótano para vender al por mayor todo lo que he comprado antes de que Pepe me pele.
-Lolita, vamos a pachas, o no sótano…
-¡Leches con Fumanchu!... Que China desbanca a Norteamérica… Voy a llamar a Obama ahora mismo… Fumanchu déjame el teléfono…

-Primero dinerito, luego Obama, Lolita…

jueves, 11 de febrero de 2016

LOLA Y SU PERRITO

-¡Loooooolaaaaaa!
-¡Ay, Virgen de la Capilla y del chiringuito más próximo! Qué te pasa Pepe mío…
-Llévate ahora mismo a Pepe perro, es un cerdo.
-Sangre de tu sangre, lo defenestras… Pero que sepas que yo por mi perro maaaaaato.
-Vale, vale, Lola, mata a quien se te ponga en la cresta de la peineta pero llévatelo.
-Dime por qué, Pepe, si es que tienes alama, corazón y vida…
-No hace más que tirarse oprobios, Lola.
-Que se tira ¿el qué?
-Oprobios, ventosidades, flatulencias…
-Ahhh, que se tira pedos, ¿no?
-No seas ordinaria, Lola.
-Es que en mi tierra, Pepe, los gases espedidos por el ano, séase el culo, se llaman eso… pedos, pedetes, peditos, dependiendo del tamaño del trasero.
-Lo que tú quieras, pero llévatelo, estoy intoxicado.
-Eso te pasa por tener los pulmones tan limpios, por tener la nariz sin vegetaciones, sin obstáculos y, claro, te entra todo. Tú prueba a no limpiarte las narices y ya verás como dejas de oler, hazme caso, Pepe mío.
-Lola, ¿alguna vez vas a dejar de decir tonterías?
-Pepe a mí me pasa como a ti con tu nariz: tengo la garganta limpia, sin habichuelas y entonces mis cuerdas vocales, como están tan afinadas, pues sale todo lo que llevo dentro que es mucho, y mi deber ante la humanidad es hablar, decir, cacarear, rebosar…
-Lola, llévate al perro.
-Pepe, y si Pepe perro tiene el orificio anal tan limpio que le pasa como a nosotros… Tal vez le deberías llevar, ahora que estás perdiendo el tiempo leyendo mentiras en los periódicos, al veterinario… Anda ven que te lavo los dientes y vas.
-Lavar los dientes, ¿a quién, Lola?
-A ti, hijo, a ti… Te advierto que lo hago por ti para que no te gastes.
-Coge al perro, ahora mismo y olvídame, ¿entendido, Lola mía?
-Pues no, Pepe mío, que más quisiera que olvidarte, pero no puedo, eres como una salmonela en mi piel y, si me faltas, me entra la salmonelosis.
-Pepe perro ven conmigo, ya verás qué bien, tú al balcón para que impregnes el aire de aroma y yo al silloncito a seguir leyendo.
-Pepe, no sabía que llevabas un artista dentro de ti, tu calva nunca deja de sorprenderme…
-¿Por qué dices eso ahora?
-Nada por la película de “Tú a Boston, y yo a California”…

miércoles, 27 de enero de 2016

LOLA REPORTERA

Pues sí, he estado pensado muy seriamente y fruto maduro de mi reflexión os cuento que me gustaría ser comentarista, en concreto de la crónica rosa pero, ¡ojito al dato! De la fina y glamorosa, porque para contar miserias de esas que ni sus protagonistas se creen, pues no.
 ¿A quién le importa que hace 28 años y 3 días, el portero de la casa de al lado se tirara a la vecina del 7ºB cuando estaba sacando la basura en una noche de luna llena y para más señas, el camisón que ella llevaba no era suyo sino tomado prestado de unos grandes almacenes? ¿Alguien se acuerda de eso? ¿Tiene alguna relevancia para la evolución de la raza humana? No perdamos el norte, ¡Joder! Seamos elegantes, con gusto, y no “Porno chachas” como llama mi Petronio a la audiencia que ve esos programas de cultura profunda.
 Sería la pera limonera enterarme la primera de todos los chismes con chicha, palaciegos, de artistas de enjundia etc. y luego yo, contároslo todo, la censura para mí no existe, tranquilos, eso de “esto se puede decir, esto no” No queridos lectores, yo, la verdad, porque eso que comentan algunos reporteros por ejemplo (para mí que han recibido un lavado estomacal) de que un matrimonio civil no es tal y menos si es breve ¡Pero Leches! Qué cinismo hacernos creer a los de a pié semejante barbaridad; desde que uno dice sí, sea delante del Papa o del alcalde de Alpedrete y a partir de ahí, el paso siguiente  es mizcionar mientras el otro se lava los dientes, y es matrimonio, dicho y sostenido por moi, la reportera más dicharachera.
 Que sepa yo, en mi diccionario no viene, desde luego, ser divorciado no es un estigma ¿no? ¿Quién no ha tenido algún traspié en esta vida? Ya veis a mi Pepe, cuando me conoció el mundo se le puso a cuatro patas y lo lleva con una dignidad pasmosa, sí es cierto que alguna vez le señalan por la calle con un dedo acusador, pero para mí es porque le he hecho famoso contando a to aquel que se me cruza pues todo.
 ¿Os imagináis, yo ocupando la pantalla matinal de vuestros televisores mientras se hacen lentamente vuestras patatitas? Peinada decentemente ¡Milagro! Dirían en mi casa “Lola peinada como un ser racional” maquillada de tal forma que resaltara la belleza que no tengo ¡Bestial! Después, por las tardes sería sindicalista, de esos que pueden dormir dos horas de siesta. Sí, tengo una amiga que pertenece a un sindicato en el cual no se trabaja, le pagan sólo por asistir a cursos para estar bien formada y  dormir la siesta.

 ¡Qué desperdiciada estoy! Con lo bien que estaría interrumpiendo programas para dar anuncios oficiales como “Sus majestades los reyes de Tuzmundú han tenido un nueva perrita que la llamaran Irma Dulzinea. Pesó al nacer 3kg y 600gramos” y voy más allá, imaginaros que pasaran los años y que mi Pepe perro en un safari por el parque conociera  a Dulzi y sufrieran un enorme flechazo de esos que te dejan el corazón partío y Dulzi dijera a sus egregios papás “ O me caso con Pepe perro García o me largo de hippy” y yo, sin despeinarme como siempre, en la pantalla extraplana, como las compresas, de vuestros televisores, siendo la madre del perrito Pepe, comunicando el notizión, que por cierto, nadie lo sabía y cae por sorpresa a la audiencia y posteriormente, al país. Al llegar a casa, estarían los reporteros de otros canales y revistas para recoger mis primeras declaraciones y yo, sencilla, natural, discreta, diría: “Estamos profundamente emocionados, sufrimos los García desde hace una hora escasa, hemorragias continuas de satisfacción” y corriendo me sumergiría en el portal perseguida por los flaches, por cierto, me encargaron de cambiar las bombillas del vestíbulo que hace dos años se fundieron y se me había olvidado ¡Qué imagen! Íbamos a dar los del barrio de Pajarillos si no lo hiciera. Entonces, nuestras casas se revalorizarían porque de ser un barrio humilde, se convertiría en el lugar deseado para vivir las familias Heavy del momento... ¡Ay, qué barato y económico es soñar! ¡Qué bonito es el amor rosa con pan, cebolla y título nobiliario incorporado!

miércoles, 20 de enero de 2016

AYÚDAME, COMPÁRTEME

Cuando en el mes de septiembre del 2015, mi hijo Ignacio García-Vaquero hizo la locura de una de sus vidas, Ultraman UK 2015, comprendí una de las lecciones más importantes: uno solo no puede. En equipo llega a algún lugar, o la frase de un amigo suyo”Si quieres ir rápido, ve solo. Si quieres llegar lejos, id juntos”
He comenzado mi singladura como escritora novel, todo lo que me rodea en ese mundo lo desconozco y como todo lo desconocido asusta, por mucha ilusión, tesón y fe que pongas en la criatura que has parido. La gente no te conoce entonces, ¿cómo alguien va a apostar por ti? Demasiado que una editorial se haya fijado en ti y ya no digamos que se juegue las habichuelas por un perfecto desconocido. Pero hay días locos y locos todos los días y la editorial Sial Pigmalión ha creído en SEVILLA…GYMNOPEDÍES.
Tengo criatura, tengo editorial y un larguísimo camino por recorrer. Pero me faltas tú, el lector ávido de letras, me falta que tú me conozcas y también apuestes por mí. Me falta una portada que invite al lector a que se fije en SEVILLA…GYMNOPEDÍES. Es bien sabido que el envoltorio es en lo primero que vemos y en lo que nos fijamos, la antesala de lo que está por llegar.
Y aquí es donde entráis vosotros, gente estupenda y solidaria, conocida y desconocida, que desee ayudar a una escritora novel, Mª Ángeles Cantalapiedra, sin más fin que el de ayudar.
“uno solo no puede. En equipo llega a algún lugar” Este es mi lema. Necesito una portada comercial, bonita, sugerente, quién sabe si innovadora. Ese diseñador gráfico que necesita como yo hacerse un hueco en el mundo de la publicidad, hacerse un nombre. Si hay un músico entre vosotros y tiene la osadía de interpretar los primeros compases de la sinfonía de Erik Satíe, Gymnopedíes, también cabe en este barco.
Tenemos muy poco tiempo, una semana.  El diseño más votado y consensuado con mi editor Basilio Rodríguez Cañada, estará sentado conmigo el día de la presentación de la novela. Los tres más votados, con toda mi gratitud les regalaré un ejemplar de mi novela. Chicos, es lo que tengo, mi hijo.
Doy pistas: se desarrolla en Sevilla, hay tres personajes: Ana María, periodista de ABC y protagonista. Lola, la dueña de la pensión. Y Ayumu, japonés cuyo nombre significa sueño.
Se abre la veda, diseñadores gráficos noveles, gente con ideas, músicos…
“Si quieres ir rápido, ve solo. Si quieres llegar lejos, id juntos” Compárteme, dame tus ideas.

Mi más profunda gratitud a todos desde ya MªÁngeles Cantalapiedra

lunes, 18 de enero de 2016

18 DE ENERO "SEVILLA... GYMNOPEDÍES"

Ayer se acostó con la emoción galopando por sus venas. Había sido un día intenso en el que empleó sus cinco sentidos más los que no se ven, y que son estrictamente personales. Hoy amaneció con el susto, el miedo, el vértigo, y la inseguridad, los cuatro a la vez, agarrotando su cabeza, chillándole, llamándole loca. Su locura había llegado demasiado lejos. Sin embargo, aunque acorralada en un rincón de ese lado oscuro donde a veces habitamos, ella se defendía diciendo “Mi hija es buena, creo en ella, he de arriesgarme”, pero los cuatro truenos seguían bombardeando cada esquina, cada calle, el aire, el cielo e incluso el corazón que todo lo mueve. “¿Tú sabes a lo que te enfrentas? Al fracaso, a la crítica más feroz, a los egos sin fundamento, al rechazo”, pero ella miraba a eso cuatro jinetes apocalípticos con la ingenuidad de la primera vez, con la ilusión de la ignorancia, con el sueño casi cumplido, con su persona siempre expuesta al batacazo por ese riesgo que lleva cosido a su ser y quien mueve los hilos de su vida, ese peligro que olfatea cada mañana cuando emprende su camino y decide vivir la vida, no como espectador sino hablándola, combatiendo cada escollo y labrando surcos de simiente. “¿Qué avales tienes? Ninguno” Cierto nadie la puede asegurar nada, pero ella confía. Su hija es buena y está decidida a arriesgar a pesar que el miedo, el susto, el vértigo y la inseguridad la acorralen.
“Sevilla… Gymnopedíes” estará en la calle en marzo. Más que nunca necesito el apoyo de todos. De los que conozco y los que no. Uno solo se pierde. En equipo llega a algún lugar.

Cada capítulo de una vida debería tener una música especial que sintonizara con los acontecimientos. Si tuviera que poner una melodía en mi vida, sin duda sería Gymnopédies de Erik Satie, mágica, misteriosa, suave, dulce, tan llena de paz que aún hoy me besa en el corazón… Pero eso fue mucho más tarde”… Así empieza mi hija, mi RELATO Y YA VUESTRA NOVELA.

domingo, 17 de enero de 2016

LOLA Y SU ZOO ÍNTIMO Y PERSONAL

¿Por qué todo lo que me rodea es anormal? No es que me moleste, porque como mujer multiuso que soy, estoy preparada para lo que sea menester, pero hay cosas que si las cuentas, se puede llegar a pensar que Los García somos una panda de chalados, y os prometo que somos muy normales, aunque distintos a la media estándar de lo que se entiende por normalidad institucionalizada.
Me explico: Muchas familias tienen perros, pajaritos, ratones colorados..., que pueden o no desear cruzar con su homólogo/a para que la especie en cuestión siga esparciéndose por la faz terrestre; es más, dicen que es bueno que se crucen para que no enloquezcan por falta de sexo responsable. Nuestra coneja, la Viky, se embarazó del Espíritu Santo y tuvo hasta leche aunque no conejos ¡Menos mal!, un bicho más en mi casa y me embarazo yo mentalmente. Pues bien, llevaba días observando que Pepe perro estaba raro; le sacaba a la calle y olía el culo a todo bicho viviente, pero más tarde, abandonaba su actitud con cara de asco. No me extraña, porque yo he hecho muchas cosas estrambóticas, pero eso lo encuentro de lo más desagradable.

El caso es que lo comenté en casa, y como era de esperar los chicos me miraron con su cara habitual, y mi Pepe me dijo:”Lola, tienes demasiado tiempo libre y caes presa de tu propia desidia” ¡Zúmbale al bolo, Carrasco! Me levanto a las  seis de la mañana, preparo desayunos, paseo a Pepe perro, hago las camas, limpio el polvo y la paja, hago la comida, me voy a trabajar con el toca huevos de mi jefe. A la hora de comer, aprovecho para hacer la compra; sigo trabajando, y cuando salgo, corro detrás del autobús que no quiere parar porque le caigo mal. Llego a casa, me dan los siete males al ver la cocina como está, y me pongo a recoger con el abrigo puesto –Es incomodísimo, no os lo recomiendo- preparo la cena, vuelvo a fregar, cuento un cuento a Petronio y a Anticristo y por último contemplo a mi Pepe y su impotencia con la gorda… Demasiado tiempo libre tengo ¡No te jode!
 La verdad es que podía seguir haciendo cosas en las horas destinadas al sueño pero la pereza me puede ¡Ay! Qué fashion victin soy del mundo actual y qué poco me quejo.
El caso- esperad un momentito, que me pongo una copita de cazalla, tengo la boca seca... Ya- es que mi Pepe perro estaba rarito hasta que el otro día descubrí que está enamorado. Pensaba que es en la primavera cuando la sangre se altera, pero no, también en invierno, lo que pasa que este invierno llega un pelín anómalo, y Pepe perro en vez de enamorarse de la perra del tercero B, se ha enamorado de la gata del cuarto A, y lo que es aún más electrizante: ella le corresponde.
 Si lo piensas detenidamente, ¿no se enamoran las personas de otros / as que están desequilibrados, criminales, ladrones? Pues los animales hacen lo que pueden, ¿no? Es un romance tiernísimo –para mí que ha sido ella quien engatusó a este infeliz, porque mi Pepe perro, que yo sepa, no trepa, y ella aparece con el rabo tieso todas las mañanas por la cocina, y juntos comparten el pienso de oferta, se lamen un rato y “la pilingui” se larga por donde ha venido.

 Ayer me encontré a mi futura consuegra –la dueña de “Mimí” ¡Manda abalorios qué nombrecito!- en el ascensor, y me cuenta que su gata sólo come productos exclusivos para felinos, nada de piensos sintéticos, y por supuesto, comida de marca… me entró la risa floja, no contesté, ¿para qué? A veces las personas sólo vemos lo que queremos ver.

Ha sonado el timbre de la puerta; era mi madre con sus periquitos. La mujer se va de viaje con el club de las viudas a Mallorca para pasar las penas invernales ¿No me podré ir con ellas? Yo también he sido abandonada, me temo que por el juicio.

En esto, ha aparecido Mimí a merendar con Pepe perro, y ha mirado con frenesí a los pajaritos; a Pepe perro le ha dado un ataque de cornamenta, ha tirado la jaula, y la puerta se ha abierto. Un periquito ha salido volando, y Mimí detrás de él ¡La madre que me parió!

 Claro, ha llegado mi Pepe de la funeraria y me ha encontrado subida en una banqueta con el caza mariposas tratando de salvar al pobre periquito de las garras de la pelandusca del cuarto A que ha vuelto con las garras vacías al no dar caza al periquito que voló del nido del cuco. Ya la he dicho que eso la pasa por no saber volar ya que una gata instruida que come pienso de marca debería saber planear, al menos, con las patas; que se da la leche, no pasa nada, los gatos tienen mogollón de vidas no como los humanos que tenemos una y mal tratada. Pepe perro me miraba impotente porque él no es perro de vuelos altos, bueno ni bajos sino un perro común y rastrero. En fin, como iba contando, mi Pepe me ha mirado con esa caída de ojos tan triste que tiene dado que tantas horas en la funeraria le pasa factura, y me ha dicho con pena y sentenciando: “Lola, terminas en el psiquiátrico cantando los cinco lobitos”
Tranquilos, no me ha entristecido. Qué más da donde yo esté, el caso es seguir hablando, ¿no? Ahí están los políticos diciendo y haciendo sandeces. Entonces, ¿por qué yo no?

jueves, 3 de diciembre de 2015

LOLA GOTERAS

-Señor doctor, ¿qué puñetas me encuentra ahora?
-Señora Lola tiene usted el corazón sobreexcitado.
-¿Quéeeeee? ¿Usted es bobo o se entrena a tiempo parcial?
-Lola, lo dicen los informes, no hay duda.
-Usted entiende de corazones desgarrados lo que yo de hipopótamos sin duchar.
-¿Para qué viene, entonces, al médico?
-Muy sencillo. Yo tengo que consumir la Seguridad Social o me la consumen otros… Usted verá.
-Insisto, usted tiene el corazón sobreexcitado.
-No me toque las narices señor doctor o le escupo ¿Cómo voy a tener el corazón orgásmico si mi Pepe sólo ve muertos. No se trata con vivos, doctor.
-Lola, deja hablar al doctor.
-Mari Pili, ¿te recuerdo que a ti te llamó Rosenthal? Te comparó con una vajilla y mi amiga es mucho más… Eres una gata… Por cierto, doctor, mire usted el corazón de Mari Pili. Ya verá como está poseído.
-Lola, por Dios…
-Mari Pili, por la Purísima Concepción… Además, que sepa señor doctor que, de no usar, vuelvo a ser virgen… No ve, no ve cómo me sale encima de la cabeza un aro…
-Lola, es la diadema que compraste estas navidades a los chinos. Tiene luces…
-Claro, no me la quito para que vean los coches que llego yo, no vaya a ser que me atropellen.
-Señora Lola volvamos a lo suyo…
-¿Y cuál es lo mío, doctore?
-Tiene usted el colesterol disparado.
-Pero bueno, ¿qué le he hecho yo? Me tiene manía usted.
-No puede comer huevos, no…
-Pare, pare. Mi prima la Loli tiene unos huevos de gallina clásica que te mueres de buenos. No los voy a tirar. Además, todas las semanas me los trae recién ordeñados. No pueden estar malos.
-Una cosa, doña Lola, ¿qué son las gallinas clásicas?
-Pues las que no son modernas… Pero qué poca cultura tiene usted. Para que vaya luego presumiendo que es doctor sonorísimo con causa.
-Lola, ¿por qué tienes huevos de tu prima la Loli y yo no? Pensé que compartíamos todo. Mala amiga.
-¿Compartes conmigo, acaso, los libretos porno de tu primo Julito? Pues no, así que los huevos de mi prima la Loli, tampoco, y no veas que huevazos son, Mari Pili, asín de grandes…
-Señoras, señoras, dejemos de hablar de huevos…
-Claro, cómo usted doctore no los tiene…
-Sigamos… Tampoco puede comer queso, ni carnes rojas, ni chorizo, ni…
-Paaaaaaaaaaaare, que se ha embalado y se va a empotrar contra el armario… ¿Quiere que muera de inanición como Mari Pili? Mírela si da asco mirarla dos veces. Está seca…, pero yo, mire, mire. Espere que me subo el refajo y toque sin miedo.
-Lola…
-Mari Pili… Si es un médico, mujer. Si esta especie es como mi Pepe y, al menos antes de que se lo coman los gusanos, que lo vea algún humano, ¿no?


sábado, 28 de noviembre de 2015

LOLA LA MOROSA

-Lola. Lola, Looooooooooooooola…
-Humm… Hasta mañana, pocholo.
-¡Lola despiértate!
-Voy, ya voy. Pareces Jesucristo Superstar resucitando a un pollo, Pepe.
-Abre los ojos, Lola.
-Lo que te digo, una versión casera del nuevo testamento. ¿Qué quieres?
-La hipoteca, Lola.
-La hipoteca… ¿Qué la pasa a la hipoteca, Pepe?
-Hoy es día veinte, Lola.
-Un momentito, Pepe, ¿qué hora es?
-La una treinta y cinco de la mañana.
-Entonces, es veintiuno, Pepe. Hasta mañana, Superstar.
-Lola levántate y anda.
-¿Segurito, Pepe, que no te has leído el salmo veintitrés de San Jeremías?
-No, ese salmo no existe.
-Pues estás aducido, desdoblamiento de personalidad. Te crees que eres Jesucristo Superstar, insisto.
-Lola no has pagado tu hipoteca.
-Eso en el nuevo testamento no viene. Porque, si mal no recuerdo, una vez que Superar resucita al muerto, no le habla de hipotecas. Entiendo que en esa época no existían hipotecas y que tú quieras darlo una versión modernizada, pero…
-¡Cállate!
-No puedo, Pepe. Hablo hasta estando dormida.
-Lola vete ahora mismo a pagar la cuota.
-¿Ahora? ¿A las tres de la mañana?
-La una cuarenta y tres, Lola.
-Minuto arriba, minuto abajo, no cambia. Los bancos por mucha crisis que haya, que la hay, a estas horas duermen religiosamente.
-Que vayas, te he dicho, Lola.
-De momento a donde voy es al baño.
-Lola eres una morosa, no has pagado.
-He pagado, aunque no te quepa en esa cabeza cuadrada, yo he pagado.
-Que no, Lola, no has pagado.
-Que sí, leñe.
-Métete en Internet y lo ves. Eres una morosa. Me voy a dormir.
… Anda, zúmbale el bolo. Él a dormir y yo a sumar… ¡Maldita sea mi estampa! Una ya no puede ser ni honrada, para qué, si nadie me cree. No me creo ni yo que haya pagado, pero el caso que me suena que me falta dinero y si me falta es que me lo he gastado, ¿pero en qué? Sumemos, Lola, sumemos… una más una son dos. Dos más tres son siete. Siete más siete son catorce. Catorce más catorce… aquí hay mucho número. Fracciónalo, no te vayas a confundir, es mucho número para tu cabeza. No te engañes, tu cabeza es ovalada tirando a plana y la de Pepe es gorda, cuadrada, muy cuadrada, Lola. No te mortifiques y suma… Uno más uno son treinta y tres y me llevo tres…
-Pepe, Pepe, Pepito…
-Humm…
-Pepeeeeeeeeeeeeeeee…
-¿Qué, qué pasa? ¿Se ha hundido ya? ¿Quién eres?
-Soy María Magdalena. Levántate. No hace falta que andes, sólo pídeme perdón.
-¿Qué no has hecho?
-No pagar, Pepe.
-Lola, déjame dormir.
-Que soy María Magdalena, leñe, y de dormir nada. He pagado mi hipoteca dos veces Pepe.
-vale, hasta mañana, Lola.
-Que no te has enterado. Te digo que he pagado dos veces, la he repetido y me he quedado en descubierto, ¿ves? Por ser honrada al cuadrado… Y soy María Magdalena.

jueves, 12 de noviembre de 2015

LOLA, SOLUCIONES PRÁCTICAS, SL

-¡Ay qué bonito, pero qué bonito!
-Pero Lola, ¿se puede saber por qué estás hecha un manojo de cardos llorosos y encima dices qué bonito?
-La telenovela, Mari Pili, la telenovela.
-Ah, ¿y desde cuándo ves tú telenovelas?
-Desde que me dijo Pepe que dejara de leer los prospectos de los supositorios y me cultivase.
-Ah,  ¿y sabe tu Pepe que ves esas mierdas?
-Nooo…, le quiero dar una sorpresa.
-Ah, ¿y se puede saber qué sorpresa es ésa?
-Mujer, si te la digo, menuda sorpresa es. Las sorpresas son sorpresas.
-Ya, pero es que da la casualidad que tu sorpresa no es para mí, así que vete cantando, Lola.
-Mi Pepe va a descubrir en mí una nueva mujer. Por cierto, Mari Pili, ¿tienes un tampax?
-¿Eh? ¿Vuelves a ser mujer a tus años, Lola?
-Sí, me siento rompedora. Se acabó la mujer fatua.
-Ya me extraña, pero si tú lo dices…
-Bueno, ¿tienes un Tampax o no?
-Pues no, Lola, no. Ya sabes que yo soy nenuca desde hace ya varios años, bueno, y tú también aunque digas lo contrario.
-¿Y tu Paquito tendría un Tampax?
-Pero buen Lola, ¿tú eres gilipollas?, ¿qué va a hacer mi Paquito con un Tampax?
-Ay yo qué sé, ya sabes que tu Paquito es un pozo sin fondo.
-Pues mi Paquito tiene fondo, coña y no, no tiene Tampax. Pídeselo a tu Pepe.
-¿A Pepeeee?, ¿y qué va a hacer mi Pepe con un Tampax si solo trata con difuntos?
-Hija, pues ponérselos a las muertas, a los cadáveres, a las finadas, fiambres u las occisas…
-Ah, pues es verdad. Voy a llamarle… ¿Pepe? Soy Lola.
-¿Qué quieres?
- ¿Tienes muchas muertas para que me atiendas un momentito?
-Tengo ocho difuntas y un difunto, así que abrevia.
-Ay, qué lástima porque, claro, con tanta difunta, no tendrás de sobra un Tampax, ¿verdad?
-¿Un qué, Lola?
-Un Tampax, Pepe, un Tampax. Mari Pili me ha dicho, con buen juicio que tú seguramente tendrías.
-Mari Pili es otra mermada cómo tú. ¿Se puede saber para qué quiero yo un Tampax con una muerta?
-Ay yo qué sé Pepe, no me uses mis sesos que cada vez tengo menos. Bueno, ¿tienes Tampax sí o no?
-Nooooo.
-Vaaale, no te irrites, bajaré a la farmacia. A la coneja la ha venido su primera menstruación. Ya es mujer, Pepe, ¿verdad qué es bonito?... ¿Pepe?, ¿Pepe me escuchas?... Ya me ha colgado el teléfono, jopé.
¿A la coneja la vas a poner un Tampax, Lola?
-Sí, ¿qué pasa? Es un instrumento que permite todo tipo de movimientos y los conejos se mueven mucho, Mari Pili.

jueves, 8 de octubre de 2015

LOLA Y MARI PILI EN LA MADRUGÁ

-Diga…
-Mari Pili, Mari Pili, Mari Pili, Mari Pili, Mari Pi…
-Paaara, Lola, que me vas a gastar el nombre. ¿Qué quieres?
-Enciende la televisión, rápido. Los extraterrestres la han invadido.
-Lola, ¿sabes qué hora es?
-Las cuatro y treinta y cinco de la madrugada, Mari Pili. Precisamente los extraterrestres han invadido la tele aprovechando que Vasile está dormido… ¿La has encendido ya?
-No, Lola. Estoy dormida y sin gafas no veo.
-Pues ponte gafas, coña, date prisa.
-Lola, insisto, estoy dormida y cuando duermo mi cerebro descansa y mis ojos desconectan, déjame en paz.
-Eres una irresponsable, eso es lo que eres. Mañana cuando enciendas la tele para ver la telenovela, sólo verás a la señora de la campanilla.
-¿Eh? Te cuelgo, Lola, porque como se despierte Paquito te da con la campana de la catedral.
-Como me cuelgues, me presento en tu casa, tú verás lo que más te conviene. Enciende la televisión, rapidito, eh…
-Voy, pero no encuentro las gafas…
-Da igual, sin gafas puedes enchufar el botón.
-Lola, creo que estoy apretando el ombligo de Paquito.
-No, mujer, deja los juegos sexuales para otro momento. Te digo el botón de la tele.
-Sin gafas no veo, Lola… ¡Ah!, ya.
-¿Ves a la zumbada de la campanilla?
-Lola he encendido el microondas… ¿Ahí no está la de la campanilla, verdad?
-De verdad, Mari Pili, ya te vale. Tantos años enseñándote inteligencia artificial para que no sepas distinguir un microondas de un aparato televisivo.
-Lola, sin gafas no veo… ¡Ah!, ya… ¿Qué canal pongo?
-675, Mari Pili.
-¿El 675, dices? Mi lavadora  sólo tiene cuatro programas, la compré de oferta.
-Mari Pili estás acabando con mi paciencia. Metete en la mollera que…
-Lola para. Aunque escuchimizada, no creo que quepa en la lavadora. ¿Segura que dentro puedo ver a la de la campanilla?
-¡Ay madre, ay madre!...No va a ser una extraterrestre… Está poseída la zumbada. Ahora está moviendo la cabeza de izquierda a derecha a toda máquina mientras que con la mano izquierda pasa a toda leche una baraja… ¡Espera!, con la mano sobrante toca la campanilla como si no hubiera un mañana… Muy tomate… ¿Mari Pili?
-Sí, dime…
-¿Qué haces?
-Buscando la tele, Lola.
-¿Y?
-He encontrado la tostadora. ¿Ahí puedo ver a la poseída, Lola?

sábado, 3 de octubre de 2015

LOLA PREOCUPADÍSIMA

-Lola, ¿dónde vas?
-Al mercadillo, Pepe, con o sin tu permiso, pero yo me largo.
-¿No ves que me estoy muriendo?
-Mira Pepe, a lo larga y ancha de mi vida he visto muertos con más vitalidad que tú, así que “tranqui” tronco, no es tu hora.
-Estoy acabado, Lola…
-Qué vas a estar acabado, Pepe, si hace media hora has sacado el Espasa de quinientos tomos de tu espolvoreada calva… Un muerto sólo tiene huesos y tú, mírate que rebosamiento de carnes tienes aún…
-Tengo fiebre, tócame, toca, toca…
-Y un cuerno te voy a tocar, ¿y si me contagias?
-¿Qué te voy a contagiar yo, Lola?
-¿Tú? Cualquier virus de mala leche y no, Pepe, mi quietud por falta de sesos no me la quita nadie… ¿Necesitas calzoncillos, calcetines, un poquito de optimismo? Ahora o nunca, aprovecha que me piro.
-¿Para qué quiero calzoncillos si me muero?
-¡Ay, hijo, no! Donde esté un muerto aseado y bien vestido, no hay color.
-¿Quién me va a ver los calzoncillos, Lola?
-¡Anda, éste! Pues el embalsamador que te embalsame…, buen embalsamador será…
-Quiero que me incineren, Lola.
-Vale, Pepe, si quieres que te churrusquen, te churruscamos, pero antes del supuesto churrusque, tendrás que estar expuesto ante el populus populi, y has de estar impoluto… Mira, puedo ponerte la peluca mía para que cuando te vean recuerden el pelo que un día tuviste.
-Lola, prefiero que me peines con raya al medio…
-Pero, alma de cántaro, cómo voy a hacerte raya al medio en la calva… ¿Con cartabón o con regla, Pepe?
-Ah, Lola, y me pones el traje de luto.
-¿Quién se te ha muerto, Pepe?
-Yo mismo, Lola.
-Ah, es verdad, Pepe… Yo también me vestiré de negro, me estiliza la figura.
-No es cuestión de cuerpo sino que pasarás a ser viuda.
-¡La viuda de España como la Pantoja!... ¿A qué hora tienes previsto morirte, Pepe? Te lo pregunto más que nada para saber a qué hora he de volver del mercadillo.
-Tal como estoy, Lola, no creo que llegue a la una y doce…
-Ya, Pepe, dime el segundo exacto, un poquito de por favor…
-El cuarenta y tres.
-Pepe, ese es tu número de pie…
-Y el de mi fallecimiento, Lola.
-Ah… Espera, ahora  seguimos hablando esta conversación tan alegre, es que me acabo de acordar que tengo que llamar a Peluche…
-Cuando vuelvas, tráeme la caja de pino, Lola.
-Sí, sí, lo que tú quieras, Pepe… ¿Peluche?
-Mamá, ¿cuántas veces te he dicho que no me llames al trabajo a no ser que sea un asunto de vida o muerte?
-Esto lo es, Peluche… Tu padre no hace más que decir bobadas… Si hasta ha perdido su mente privilegiada...
-Mamá, eso es que tiene fiebre, dale dos buenos lingotazos de coñac con un vaso de leche y que se duerma.
-Peluche, no queda coñac, se ha bebido la botella entera.
-Mamá, aclárate, entonces no está enfermo sino beodo.
-Hijo, qué hago con él…
-Dale un mamporro o cántale una nana… ¡Adiós!
-… Ya estoy aquí, Pepe…
-¿Qué te ha contado Peluche?
-¿Mamporro o nana, Pepe?
-Nana, Lola.

-“Se va el caimán, se va el caimán, se va para Barranquiilla… Voy a empezar mi relato, con alegría y con afán…Un día que me fui a bañar por la mañana temprano…  Vi un caimán muy singular, con cara de ser humano, qué sorpresa, madre mía, era mi Pepe… Se va el caimán, se va el caimán… Tralarí tralará…”… ¡Puff! por fin cayó… Mira que carita de dinosaurio tiene él tan dormidito.

jueves, 1 de octubre de 2015

LOLA EN LA ONDA

-Cal-lo…
-Sí, ¿con quién hablo?
-Soy Lola, Cal-lo, pero no la Flore sino la otra.
-¿De dónde llama, señora?
-Cal-lo, de unos cuántos km de la frontera.
-¿Cuál, Lola, la portuguesa o la francesa?
-La catalana, Cal-lo
-Lola, si allí no hay ninguna frontera. Céntrese, doña Lola.
-Céntrate tú, Cal-lo… Pringao, merluzo, alcahuete. Toa la vida, Cal-lo, haciendo to lo que me pides, que si hay que ir a casa Sebastiá, a casa, Manolo, en ca de tor mundo, Cal-lo, y ahora me insultas   diciéndome que me centre. Céntrate tú questás escorao. Pa que sepas que en la TV3 no te sacan,¡ hala!, vete a por otra. No tienes el glamour de Mas ni de Menos.
-Oiga, señora, sin insultar. Yo a usted la estoy tratando con respeto.  ¿Usted, cómo se apellida?
-García, de los García de toda la vida. Anda, Cal-lo, vete tú a buscarme, falsete.
-Vamos a llevarnos bien, Lola, que nos está escuchando toda España… ¿Para qué nos llama?
-Pa preguntá, Cal-lo
-¿Y qué nos quiere preguntar?
-Quiero preguntá do cosa… Una, ¿por qué no estás, Cal-lo en la onda de siempre? Y do, ¿pa cuándo la desconexión?
-Lola, el programa de Carlos Herrera se pasó a la sacristía…
-Amén, Cal-lo. Pero yo donde vivo sólo cojo Radio María y tanto rosario me oprime.
-Lo siento señora, pero yo ahí no puedo hacer nada.
-¿Cómo qué no, Cal-lo? Pide en la sacristía que te pongan una paralela.
-¿Una qué, Lola?
-Una ilegal, un espectro, una pirata, una fantasma, yo qué sé cómo se dice, Cal-lo, o vuélvete donde estabas, coña. Es que en este país todo el mundo hace lo que se le pone en los tararíes. Mira que me independizo, eh.
-¿De quién se independiza usted, Lola?
-¿De quién va a ser?, de España y de Mariano.
--¿Mariano, su esposo?
-Mi cónyuge se llama Pepe y e funerario, Cal-lo. Yo hablo de Mariano el triste.
-Eso no puede hacerlo, Lola, hay que respetar la constitución.
-Anda, éste, con lo que me sale ahora. Lo hacen los catalanes y, ¿yo, no?
-Doña Lola, los catalanes siguen en su sitio.
-Y yo en el mío, pero independiente, bueno y menos Mari Pili que se ha quedado en tierra de nadie.
-Sí, Lola, lo que usted diga. Y la segunda pregunta que hacía al programa sobre la desconexión, ¿en concreto a qué se refiere, usted?
-Con los políticos, Cal-lo, porque yo me pregunto, ¿por qué, coña, todas las mañanas tienes que llevar a uno de esos y no a mí que podía dar mucho más juego?  El coletas y sucedáneos hacen llorar y yo al menos hago reír.
-Lola hay que informar a la gente de lo que está pasando. Además si sólo oye Radio María,  ¿cómo sabe a quién entrevistamos cada mañana?
-Mari Pili me lo cuenta por teléfono, Cal-lo… Mejor puedo informar yo. Esos sólo salen a la calle cuando hay elecciones y nosotras, Mari Pili y yo no entramos en casa… ¿A qué no sabes a cuánto venden hoy las bragas de cuello alto en el mercadillo?, ¿Y el kg de aceite, eh?
-Pues no, Lola, no lo sabemos, pero usted amablemente nos puede informar ahora…
-Listillo, yo no informo de na gratis. Contrátame de tertuliana y te informo… Ah, en el lote va también Mari Pili.
-Lola, siento no poder seguir con esta conversación tan grata, pero hay más radio oyentes esperando con una llamada… Un saludo, señora.
-Eh, cómo me cortes la llamada, te corto yo a ti lo fusible, ¿me oyes, Cal-lo? ¿Cal-lo, Cal-lo?

Éste no sabe con quién está hablando, ahora mismo me voy al seminario y luego al arzobispado y luego a Roma y luego, luego al Vaticano… Bueno, luego ya veré  a dónde voy…

jueves, 17 de septiembre de 2015

LAS PRIMAS DE LOLA Y MARI PILI

-Lola hoy no salgo contigo.
-Anda, ¿y por qué, Mari Pili?, ¿me dejas plantá como a una fallera mayor?
-Tómalo como quieras. He quedado con mi prima Gladiolo.
-¡Ah!, pues que sepas que yo tampoco puedo.
-Anda ésta, ¿se puede saber por qué me dejas cuando soy la única que te aguanta?
-He quedado con mi prima Maitechu.
-¿De dónde, puños, has sacado tú una prima, Lola? ¿Es vasca?
-Sí, es de Vasconia y la he sacado del altillo de mi armario. ¿Qué pasa, Mari Pili, tú puedes tener gladiolos y yo no tener vascones, o qué?
-¿Tu prima levanta piedras, Lola?
-Pues no. ¿Y la tuya es tan escuchimizada cómo tú?
-Pues vaya prima vasca que tienes que no levanta piedras… Al menos cocinará bien, digo yo.
-Pues tampoco, Mari Pili. Tiene alergia a la cocina. ¿Y la tuya?
-Pues tu prima no es vasca ni vascona ni na. Y que sepas que la mía hace croquetas y quiches.
-¿Tienes una prima afrancesada? ¡Qué vulgaridad!
-Lola, ¿desde cuándo las croquetas son francesas? Anda que la tuya que no levanta piedras ni cocina. Yo que tú, la volvía a meter en el altillo, mona.
-Pues que sepas que tu prima Gladiolo no huele.
-Pues claro, Lola. Mi prima es muy limpia.
-Ya, pero no huele.
-Y la tuya ni cocina ni levanta piedras.
-¡Ay qué leche de bollitos!, y la tuya no huele.
-Y la tuya ni cocina ni levanta…
-Que sí, Mari Pili, no levanta piedras, lo sé, pero también sé que la tuya no hu…
-que Gladiolo es muy limpia por eso no huele, recontra.
-A mí tú no me chillas, eh, pecho encogido.  Mírate, han venido veintisiete grados menos y te has quedado sin pecho, Mari Pili.
-Pero, ¿cómo no te voy a chillar si estás llamando guarra a mi prima Gladiolo? Y que sepas que sabe hacer de todo.
-Yo a Gladiolo no la he llamado guarra. Simple y llanamente digo que no huele, ¿o acaso los gladiolos huelen? Que te enteres, mari Pili mi razonamiento es lúcido e intangible.
-Mi prima huele como una rosa, que lo sepas, y sabe hacer de todo, no como tu prima que ni levanta piedras, ni cocina ni sabe qué es una croqueta española, coña.
-Pues que sepas, nenúfar, que mi prima también sabe hacer de tó y mucho… Además, sabe sacar petróleo a los altillos.
-Pues si yo soy un nenúfar, tú eres un crisantemo con una prima que no levanta piedras ni cocina.
-¡Ay, por todos los apóstoles, Mari Pili!, no me llames crisantemo, un poquito de por favor, que me avocas irremediablemente a un cementerio y yo estoy hecha para el gran público vivo…, no muerto. Terminemos esta discusión. Admito Gladiolo como lechuga de asfalto.
-¿Cómo has dicho, insecto de cementerio? Pues yo admito Maitechu como cámara frigorífica para chifladas sin remedio… ¡Zanjau!

-Y una leche, Mari Pili, que mi prima es capaz de meterme en la nevera y allí dentro me momifico.