lunes, 16 de marzo de 2020

SOS, LOLA AL APARATO

- Central de desahucios, dígame
- Disculpe, yo llamaba por lo del coronovirus, pero me he equivocado.
- ¿Cómo de coronado está usted?
- Pero es que usted me ha dicho que es la central de desahucios y yo llamo al teléfono de emergencia del coronovirus.
- Mire, no me haga perder el tiempo pues tengo 1043 llamadas en espera, así que contésteme rapidito, ¿entendido?
- Sí.
- ¿Cómo está usted de muerto?
- ¿Cómo dice?, ¿con quién hablo?
- Soy la agente Lola. ¿Me contesta o le cuelgo? Ya tengo 2020 llamadas en cola.
- Agente Lola, es que no entiendo su pregunta. De todas formas, creo que muerto del todo no estoy. Ya ve que hablo.
- ¡Buen síntoma, caballero! Ahora respóndame, ¿su corazón hace pum pum?
- Eso no sé, pero tengo la vena de la sien izquierda bastante hinchada
- ¿Qué temperatura tiene la vena? Póngase un bolígrafo encima.
- No tengo. ¿Vale un lápiz?
- No, hombre, no, menos lapiceros, vale cualquier cosa. ¿Tiene a mano, aunque sea, un termómetro?
- Sí, de eso tengo, menos mal, porque si me llega a pedir una cazuela pues no tengo. Me divorcié el mes pasado y mi ex se llevó hasta las sartenes.
- ¡Genial! Póngaselo donde quiera. Mientras, contésteme, ¿La cabeza?
- En su sitio, encima de los hombros, aunque mi ex siempre me reprochó que la tuviera muy gorda. ¡Qué pena tengo, agente Lola! Usted, ¿se ha divorciado alguna vez?
- Don como se llame, esto es la central de desahucios, no un consultorio amoroso. Necesito saber cómo tiene la cabeza.
- Deshecha, agente Lola, desecha.
- Pero, ¿ardiendo, tibia, fría? Mire el termómetro a ver qué marca su vena.
- Quince con cinco. Mi vena más fría que el agua de la ducha
- O muerto o gélido, está usted… Hablando de agua, ¿usted se lava?
- Cuando toca.
- Huélase y dígame a qué huele.
- No huelo bien.
- Mírese en un espejo y cuénteme de qué color tiene la cara…
- Se lo llevó mi ex, agente Lola.
- Pero don como se llame, ¿tiene sangre en las venas?
- No sé, ¿me abro una a ver?
- La que se va a abrir las venas soy yo… Dígame, por favor, ¿para qué ha llamado a este teléfono? Tengo tres mil dos llamadas en cola. ¿Tiene o no tiene el coronavirus 19?
- Para eso llamo para que me lo digan ustedes, porque si tengo el coronavirus 22, pues cuelgo y no molesto.
- ¿Qué síntomas tiene don usted?
- Desde anoche lloro, siento mucho vacío.
- Pero esos síntomas, hombre, no son de desahucio. Usted lo que tiene que hacer es salir a la calle, sentarse en una terraza y ver gente, mucha, cuánta más mejor, distraerse. Ya verá cómo deja de llorar.
- Pero si estamos en estado de alarma, agente Lola.
- Yo no me voy a chivar. Salga por la puerta de atrás.
- Solo tengo una.
- Pues tómese un vaso de leche calentito y váyase a dormir.
- No tengo vasos, se los llevó mi ex.
- ¡Ay que joderse con su ex! Pero, ¿le dejó algo, alma de cántaro?
- Sí, una habitación llena de papel higiénico.
- ¿Cóoooomo dice? Estese quieto, ni se mueva. Deme su dirección. Ahora mismo voy a socorrerlo. ¡Adiós!
- Mari Pili, Mari Pili, ¡Ya tenemos papel higiénico!
M Ángeles Cantalapiedra, escritora
©Un lugar al que llegar ©Largas tardes de azul ©Al otro lado del tiempo ©Mujeres descosidas ©Sevilla...Gymnopédies

domingo, 9 de febrero de 2020

LOLA Y EL MÉTODO CHÖWA


-          Mari Pili, la vida es un frenesí, pero tú vas como un caballo desfrenizado.
-          Mira quién habla, la que se acaba de comer una cazuela enteeeeeera de espaguetis.
-          Mari Pili no me seas flower power, como humana que soy yerro, ahí está mi grandeza.
-          ¿Grandeza comerse un perolo de pasta? No me amueles, anda. Por cierto, qué es eso que me has llamado…
-          ¿Cuál de todo? Porque me inspiras de todo menos chöwa… ¡Ah! Ya me acuerdo.  Flower power
-          Eso, eso, ¿qué significa?
-          Ni idea, pero rima… Bueno, como te iba diciendo, flower power, debíamos tú yo practicar el chöwa para inspirar  a nuestro entorno más cercano paz y armonía.
-          Mira, flower power, alias Lola, déjame de cosas raras y chöwas y los gilipolllas que fundaron el fundamentalismo chöwa. Yo, Mari Pili Fernández, de los Fernández de toda la vida, soy normal y quiero seguir siendo normal, ¿entendido, Lola?
-          ¿No te digo? Como un caballo desbocado y, encima, queriendo ser masa, flower power, alias Fernández. Ser normal, lo hace cualquiera, de ahí que haya tal cantidad de normales, que pasan a ser masa.  Además, ¿tú sabes que la masa engorda? En cambio, un ser chöwa, es la leche, la releche, Mari Pili. Sirve para mejorar nuestras relaciones sentimentales y de amistad, ayuda a recuperar el equilibrio físico, mental y espiritual. El chöwano transmite paciencia  y comprensión, el chöwano es la hostia Mari Pili…
-          ¡Lola, por Dios! Deja de decir sandeces, parece que te has fumado un canuto, hija. Mira, es mejor ser flower power las dos. No somos masa, pero tampoco de los excéntricos esos… ¿Se llamaban chöwanos o anos, Lola?
-          ¡Inculta! No mezcles culos con chöwa… ¡Ah! Importantísimo, Mari Pili. “No debemos olvidar la importancia del vestuario a la hora de encontrar el equilibrio. Por ello es fundamental vestirnos en armonía con nuestro estado de ánimo, las estaciones del año y las circunstancias, eligiendo ropa confortable y con colores en armonía con el momento”… ¿Me sigues flower power?
-          ¿Qué si te sigo, Lola? A pies juntillas, hija. Ya ves lo normales y armónicas que nos vestimos que hemos ido al chino a por los disfraces de carnaval, y los llevamos puestos para que no se arruguen… Una de sapo, y la otra de rana. Calentitas y armónicas con la estación.
-          Mari Pili, te recuerdo el orden y la limpieza. Fundamental, recuérdalo.
-          ¡Eh! Para… Lola, acaso, ¿me estás llamando guarra, guarrilla o cerda directamente? Eso sí que no te lo consiento. A limpia y ordenada no hay un solo ser en spain, ni en las islas de Ibiza y Formentera que me supere. ¿Me has escuchado bien Lola?
-          Perfectamente Mari Pili. Por cierto, has nombrado Ibiza y allí vive mi amiga Marisa. La voy a llamar para que deje de limpiar. Limpiar por limpiar pa na, es tontería. Ya lo comento que va la más relimpia de spain y aledaños, y limpia su casa.
-          Lola, de verdad, no te soporto, ¡Cuánto entiendo a Pepe!
-          Flower power, respira hondo. Yo comprendo que mi intensidad es inmensa, pero gracias a estar convirtiéndome chöwana, comprendo, respeto, las opiniones contradictorias a la inmensidad de mi ser inmenso… Te perdono, Mari Pili.
-          ¿Eh? Lola, hazme un favor…
-          Dime, pide y se te dará, flower power.
-          Vete, interiorízalo, Lola, vete a tomar por culo… ¡Adiós!

M Ángeles Cantalapiedra, escritora
©Largas tardes de azul ©Al otro lado del tiempo ©Mujeres descosidas ©Sevilla...Gymnopédies

martes, 4 de febrero de 2020

LOLA Y LA COSTURA PRESUPUESTARIA


-         
Lola, ¿me coses algún botón?
-          - Ahora no puedo Pepe.
-          - Llevas treinta y cuatro años sin poder, en algún momento, ¿podrás?
-          - No creo.
-          - Es que mira cómo voy, Lola.
-          - ¿Qué la pasa a esa camisa?
-          Solo tiene un botón.
-          - Y, ¿te quejas? Es el justo, el de la barriga. Y si no te atreves a ser moderno, ponte otra camisa.
-          - Están más modernas aún, Lola, esas ya no tienen ninguno.
-          - No puedo, aunque me empeñara, no puedo, no insistas, estoy en modo boda.
-          - ¿Quién se casa? Lola, ¿quién nos ha invitado? Sabes, porque te lo dije, que en los presupuestos generales, no cabe un dispendio más. El último lo hiciste comprándote un puesto entero en el mercadillo o, ¿no lo recuerdas?
-          - Sí, pesado, pero eso fue hace dos meses. Agua pasada, no mueve molino.
-          - No me has contestado, ¿quién, coños, se casa?
-          - Tu hijo, Pepe, tu hijo.
-          - ¿Quién de todos?
-          - Como si tuvieras dos camadas de hijos. El único que tiene novia.
-          - Es que no sabía que alguno la tuviera.
-          - A ver, no me extraña, no lees la prensa rosa, qué vas a saber. Tus lecturas son exclusivamente económicas y luego tus conocimientos son cojos.
-          - Pues yo no voy, Lola.
-          - ¿A dónde no vas, Pepe?
-          - A la boda, no me han invitado.
-         -  Pues te invito yo, ¡hala!, asunto resuelto. Por cierto, tienes que pagar la boda.
-          - ¿Cómo dices? No me invitáis, y encima tengo que pagar, ¡venga ya!... Cóseme los calcetines.
-         -  Pero tú, ¿quién te crees que eres? Me acabas de decir que los presupuestos económicos están cerrados y me aumentas los presupuestos costureros…, tú eres un impresentable. O se negocia o no hay acuerdo. Pepe entérate de una vez, somos un matrimonio de coalición progresista. O pagas boda, o vas roto, sin botones, calcetines con tomates verdes fritos…, tú mismo.
-          - Venga, voy a la boda, pero por tu madre, cóseme los botones, los calcetines y los calzoncillos.
-        -   ¡Ah! ¿También los calzoncillos? A esos, ¿qué les pasa?
-          - Mira qué agujero tienen en el culo.
-          - A ver, te empeñas en ponerte dos tallas menos, pues esos son los resultados.
-          - Bueno, ¿cuándo te pones a coser?
-          - Pepe, siento decepcionarte, pero mis treinta y cuatro horas semanales y laborales, las cumplí ayer y, como no me pagas las mil cuatrocientas treinta y ocho horas extras atrasadas del mes pasado, el sindicato me ha dicho que, o atrasos, o no laboro. Tú mismo.
-         -  Vale, pago y, a mayores, te pago también a ti el cubierto de la boda, pero por tu madre, cóseme.
-         -  Oye, Pepe, ¿es que ibas a pagarte la boda a ti solo?
-          - Pues claro, Lola, que los presupuestos están cerrados, ¿qué parte de cerrado no entiendes?
-          - Pues los abres, ¿pero qué presidente familiar eres entonces? Anda, que te cosa tu madre.
-          - Lola, mi madre está en el cielo.
-         -  Mejor me lo pones. Aprende a coser, que ya tienes años.

M Ángeles Cantalapiedra, escritora
©Largas tardes de azul ©Al otro lado del tiempo ©Mujeres descosidas ©Sevilla...Gymnopédies

miércoles, 15 de enero de 2020

LOLA HABLA Y HABLA. LO IMPORTANTE ES HABLAR


-… Ya te digo, Mari Pili, en Portugal hablan portugués… Como te lo cuento, y tú que estás empeñada en aprender gallego…, un dos por uno. Yo con el chino tengo suficiente, ¿para qué más? Nadie me entiende ni me sigue…, ni los chinos. Aunque…
-¿Lola, qué haces?
-Hola, Pepe. ¿Qué voy a hacer? Hablar.
-¿Con quién, Lola?
-Pues con Mari Pili y no pongas cara de fenómeno alucinado, hijo.
-Lola estás sola…
-¿Cómo que estoy sola? ¿Y la foto de Mari Pili, eso no es nada?
-¿Estás hablando con una foto? Estás fatal, Lola…
-Si es por prejuicios, no… Tráeme la muñeca chochona que la pongo en la cara la foto de Mari Pili.
-Lola vas a enloquecer… Habla conmigo, cielo.
-¿Contigo? ¿Y de qué? Tenemos en común nada más que la comunidad de vecinos, y no me dejas hablar de ella porque pongo a los vecinos a parir, tú ya me dirás… Anda vete a leer las esquelas del periódico… Como te decía Mari Pili, un perro no es una langosta sino una…
-Lola, ¿en qué se parece un perro a una langosta?
-Pepe… ¿Te han dicho que es de muy mala educación meterse en conversaciones ajenas? Estoy haciendo reflexionar a Mari Pili que…
-¿Haciendo reflexionar a una foto, Lola?
-¿Tú sabes que Mari Pili y yo tenemos interconexión astral? Yo hablo a la foto y la foto transmite a Mari Pili sin interferencia, nítidamente.
-Ya… ¿Quieres una copita cazalla?
-¿Mari Pili quieres que tomemos con este pelmazo una copita cazalla?... Pepe, dice Mari Pili que no, y que te largues.
-Lola serénate y entra en juicio. Mari Pili no está.
-… Pepe dime una cosa…
-Lo que tú quieras, Lola.
-¿Eres feliz usando la jefatura del juicio común de los mortales?
-Sí, claro.
-Pues yo soy feliz hablando con la foto de mi amiga.
-Pero Lola… es que hablar de esa guisa no es juicioso.
-Pues anda que hablar con el Espasa Calpe de cien tomos todo el día, menuda pesadez. Además…
-¿Qué?
-Estoy invocando a los espíritus para que Mari Pili vuelva.
-Mamá, ¿estás haciendo espiritismo con la zumbada de tu amiga?
-Otro cotilla… Peluche, ¿por qué escuchas conversaciones que no son tuyas?
-Madre, nos han llegado interferencias de los espíritus.
-Hijo, ¿alguno era el de Mari Pili?
-No sé, vengo del carnaval, Madre.
-Iros al guano todos… Mari Pili, vamos al váter, es el único sitio que no me siguen estos mamarrachos… Por cierto, te he traído un trapo cocina con gallo portugués, más bonito. Bueno, bonito, bonito, no es, pero sí barato… Y ahora que nadie nos oye, ¿quieres volver de una puta vez? Es que Mari Pili, hablar sola, sano, lo que se dice sano, no es. Además, van a pensar que estoy tarada…

M Ángeles Cantalapiedra, escritora
©Largas tardes de azul ©Al otro lado del tiempo ©Mujeres descosidas ©Sevilla...Gymnopédies

martes, 3 de diciembre de 2019

LA LOTERÍA DE NAVIDAD DE MADAME LOLA


- “Ya llega la navidad ya está aquí el gordo” … ¿Oyes, Mari Pili? Es nuestro momento, lo acabo de soñar, lo acabo de oír…
- Sí, la gorda de tu persona ya está aquí, no te amuela... ¿Nuestro momento a las cinco y media de la mañana, Lola? Como se despierte mi Paquito te mata.
- Tranquila, antes te mata a ti que te tiene más cerca.
- ¿Te has dado cuenta qué hora es, Lola?
- Ya me lo has dicho, pesada. Además, estoy a oscuras pa no gastar así que no puedo mirar el reloj. Venga, levántate y anda, la fortuna nos espera.
- Primero yo no soy Jesucristo, Lola, y a estas horas no están puestas las calles, así que déjame en paz. ¡Adiós!
- ¡Eh, eh, eh! Cómo me cuelgues, te retiro el saludo.
- ¡Ojalá!
- Vamos a ver, ¿no querías ser rica, Mari Pili? Esta es nuestra oportunidad, el gordo de navidad.
- Yo quiero ser inmensamente rica, Lola.
- Pues eso, vamos y compramos un décimo, Mari Pili.
- Lola, un décimo es caro.
- Ya lo sé que es caro, pero compramos uno de oferta. En Madame Lola los he visto por dos cincuenta y no veas qué colas, igualitas que las de doña Manola, pero en barato, para gente inteligente como nosotras por supuesto.
- ¡Lola, por dios! Eso son participaciones, con eso no me hago inmensamente rica.
- ¡Más seca que la mojama eres! Tú a mí no me gafas la ilusión, coña… A ver, ¿para qué quieres ser inmensamente rica?
- Para dejar de ir al mercadillo, para comprar pescado fresco, para entrar en las tiendas de los ricos como una más, para…
- ¡Soooo, para, Mari Pili! Los ricos son tontos, pero tontos de baba la mayoría, altivos, fríos y distantes. Luego, hay otros normales, pero escasean y, por último, están los pijos que son insufribles. Sinceramente, ¿tú qué quieres ser, Mari Pili?
- ¿Yo? Yo de todo eso y más. Y no digas que los ricos son tontos porque me ofendes, Lola. Además, no hay que hablar mal de nadie me dices siempre o, ¿no?
- Sí, bueno menos de mi vecina del cuarto A, eh. De esa puedo decir mucho y más.
- ¿Me la puedes presentar, Lola? Porque si voy a ser inmensamente rica, necesito codearme con gente como ella porque esa imbécil, ¿tiene glamour?
- Una barbaridad, Mari Pili, hasta dimensiones insospechadas. Fíjate, cada vez que se me cae un calzoncillo de mi Pepe en su tendal, sube como una fiera a decirme que no entra luz en su casa.
- Es que tu Pepe tiene mucho culo, Lola, reconócelo.
- Oye, oye, deja en paz a mi culito feliz. ¿Qué quieres, un culo esmirriado como el de ella, o uno pomposo como el de mi Pepe?
- La duda ofende, Lola. Quiero el de tu vecina, menudo tipo tiene…
- Más infeliz que un cucurucho, eres, Mari Pili. Tú no eres una amiga, que lo sepas, eres una maldición en versión mojama.
- ¡Ay, Lola! Vámonos a por el décimo de lotería de oferta, ya… Me veo, me veo ya como una eclosión de lujo, de…
- De idiotez, también, Mari Pili… ¿Qué día es hoy?
- Cuando amanezca será sábado, Lola. ¿Por qué?, ¿tenemos algún evento importante?
- Mari Pili, ¡día de mercadillo!
- ¡Es verdad, qué ilusión!... Oye, Lola, seguro que en el mercadillo hay ofertas de décimos.
- ¿Y si están caducados, Mari Pili? Acuérdate del ofertón de los tomates, cuando llegamos a casa ya estaban malos. No, no, vamos a Madame Lola primero, compramos la participación y luego zumbando al mercadillo.
- Lola, jugando un euro, ¿cuánto de inmensa puede ser mi fortuna?
- Pues…, pues, pues, a groso modo, como unos cincuenta centímetros más o menos.
- Pero en billetes, ¿cuánto?
- ¡Tía, qué materialista eres!...Y yo qué sé, Mari Pili, soy de letras, pero calculando en inmensidad…, para un par de kilos de plátanos… ¡Ah! Pero no de oferta, eh.
Feliz sábado con una sonrisa!!!
M Ángeles Cantalapiedra, escritora
©Largas tardes de azul ©Al otro lado del tiempo ©Mujeres descosidas ©Sevilla...Gymnopédies


sábado, 12 de octubre de 2019

LOLA CONSEJERA ECONÓMICA

¡Buenos días! La primera maldición que escupo es deciros que es lunes, aunque para mí todos los días son lunes o mi calendario está rallado; todos los días hago lo mismo: lavadoras, camas, polvo, comida, cena, plancha… ¿Cuándo descanso? Jamás. El cosmos debe de pensar que su Lola es mucho y no necesita vaguear.
La segunda predicción del día, es avisaros que las nubes vienen violetas y de tanto mirarlas me han hablado “Lolilla, prepárate y abre el paraguas, pues llega la ciclocrisis explosiva. Saca la patata” Así que aquí estoy para daros mis consejos económicos…
No me voy a andar por las ramas: la patata no tiene secretos para mí. Es más, hace escaso cuarto de hora me he erigido yo sola (no necesito ayuda de nadie) como reina de la patata 2019. Por si hay alguna duda, el año pasado me nombre reina del carnaval patatero.
Alguien se estará preguntando de qué puños está hablando hoy esta loca… Pues de la patata pura y dura. Tubérculo comestible, hijos míos. Porque no podéis tocar mi piel, pero está suave como la del culito de un niño. ¿Y por qué? Por la patata. Su poder suavizante es la caña y, para más bemoles, calma el dolor y deshincha las zonas hinchables… Que te quemas, patata… Que tienes acné, toma más patata… Que tus ojos están cansadísimos, más patata… Que viene la crisis, pues más patata.
Tranquilos, no tengo ni me he comprado un patatal; lo mío es más sesudo. Comenzó cuando…
Llegó la primera crisis oficial. No hagáis cuentas, en mi casa media vida y más, hemos estado en crisis. Pero el día que aterricé a darme cuenta, no guiándome por la intuición, fue cuando saqué mi súper monedero Louis Vuitton para pagar medio kg de plátanos y nada más que encontré en mi lindo monedero el crucifijo que llevo siempre y un triste euro. Me quedé parada, luego helada y por último miré al crucifijo y le dije “Qué, para cuándo el milagro de los panes y de los peces…” Ni me contestó, ni actuó. Así que me llevé dos plátanos nada más.
Una vez en casa, me puse a machacarme los sesos, mucho, mucho rato, pero me di cuenta que mis sesos han sido siempre escasos, de nada servía estar perdiendo el tiempo. Así que como primera medida metí en el cajón de los dulces recuerdos mi monedero Louis Vuitton; eso sí, saqué el crucifijo. Era ridículo ir de it girl con un Vuitton lleno de aire. Saqué un monedero de plástico con el anagrama de la Tour Eiffel, metí el crucifijo a ver si se explicaba en el nuevo habitáculo…, y se explicó, vamos que si se explicó.
No penséis lo que no es; no se me multiplicaron las monedas ni los billetes.
¿Recordáis la película de Casablanca cuando se dicen “Siempre nos quedará París”? Pues a mí, en versión patata. Nunca, jamás, desde entonces abro el monedero y tengo para comprar patatas. Otra cosa no, eh.
Total, me puse a espachurrar la imaginación, que de esa tengo una jartá, y toma que toma patata. De todas las especialidades, variedades, viudas, solteras, casadas, divorciadas, fritas, en tortilla, en salsa, sin salsa….
¿Qué he logrado? Primero dar de comer a mi familia, eso sí, cada vez tienen más cara patata, y no sé cuánto tiempo más podré sostener esta situación antes que me den con la cazuela en la cabeza. Y segundo, pues que me dejen de dar la tostada con la pregunta recurrente “¿Qué hay para comer?” Ya no me lo preguntan, les he dejado mudos o sin palabras, tanto me da.
Esta mañana he leído mi horóscopo chino y lo decía claramente “Usted no gaste, se avecinan tiempos duros” … Como comprenderéis, mi generosidad es tan inmensa que considero mi deber avisaros para que luego no me vengáis llorando diciéndome “Lola, no tengo tiempo para leerte” Ahorrad tiempo para cuando yo venga, ¿vale?
¿Os he dicho que es lunes? Hoy no compréis patatas, son de la semana pasada. Compradlas mañana.
M Ángeles Cantalapiedra, escritora
©Largas tardes de azul ©Al otro lado del tiempo ©Mujeres descosidas ©Sevilla...Gymnopédies

sábado, 7 de septiembre de 2019

LOLA Y SU PERRO

Mi perro es gay. Lo digo desde un principio y asunto zanjado. Aunque no deja de ser un asunto peliagudo porque, de nada sirve que yo lo asimile, si luego, esta familia que me tocó en suerte, me lo discrimina.
Aún recuerdo el día que llegué a casa con el chucho. Era un cachorrillo que me encontré abandonado; venía yo con mi amiga Mari Pili del mercadillo y nos topamos con él.
- ¡Mira, Lola! Éste sí que es el ofertón del año, es gratis.
Claro, oír la palabra oferta seguida del mágico término “gratis”, se me hizo el trasero gaseosa y agarré al animal.
Nada más llegar al hogar, dulce hogar, Peluche sentenció:
-Mamá, no tiene pedigrí -este chico es clasista desde la cuna- seguro que es de veinte padres.
-Mejor, niño, tener veinte que no tener ninguno.
El problemón vino cuando lo vio mi Pepe.
-Pepe, mira qué lindo es…
-Es feo de cojones, Lola…
Sé que el pobre chucho lo entendió porque a partir de aquel día, cada vez que veía a mi Pepe, bocado que daba a uno de sus calcetines. Pero, no obstante, el perro le seguía a todas partes, hasta el punto que hubo un momento que los gestos suyos era idénticos a los de mi Pepe. En ese histórico instante, en el que aún no estaba bautizado, tuve una iluminación: le llamaría Pepe Perro. Estaba convencida de que sería un gran honor para mi Pepe. Me equivoqué; le odió aún más… Me dio igual, le seguí llamando Pepe Perro y, el resto del núcleo compacto familiar, Chucho, a secas. Como es muy listo, responde a todo.
El caso es que, cuando se hizo medio adulto comenzó a mostrar unas tendencias sexuales, que no políticas -eso vendría después- extrañas. Primero se ligó a la gata del tercero A, pero ésta pronto le abandonó por un siamés. Peluche me advirtió:
-Ves, mamá. Si hubiera tenido pedigrí, no hubiera sido abandonado -mi hijo tan sesudo como su madre.
El caso que estuvo deprimido hasta que descubrió al periquito de mi madre. Fue amor a primera vista; flechazo total. Esto sí que fue pasión. Tanta que, en uno de los zarpazos, se lo cargó. Menuda la que se armó. Mi madre le quería matar, mi Pepe echar de casa - no soporta a mi madre, pero en esa ocasión la utilizó vilmente- y los niños, mucho más razonables que los adultos, decidieron realizar un juicio. Antricisto hizo de juez y no tuve problema porque saqué mi monedero a pasear y Pepe Perro salió absuelto por falta de pruebas concluyentes.
Pepe Perro sobrevivió al holocausto. Es más, hasta mi Pepe le llevaba con él a comprar el periódico hasta que un día se enzarzó con otro perro. A ver, Pepe Perro se encontró una pelotita perdida y se puso a jugar con ella. En esto, llega un chihuahua que se la quiere quitar y Pepe Perro no se deja. El otro insiste y mi chucho le da un bocado. El dueño de chihuahua, que lo ve, monta “un pollo” que mi Pepe no entiende - luego se enteró de que el fulanito hablaba otro idioma, chino mandarín- y pide disculpas y se va corriendo arrastrando a Pepe Perro.
-Lola, a este chucho no lo vuelvo a sacar a la calle.
- ¡Cobaaaaaarde! No has sabido defender lo que es tuyo.
-Lola, ¿tú, estás tonta?, la pelotita podía ser de cualquiera. Estaba en la calle. No me seas peripatética.
-Ni tú calzonazos, Pepe.
El caso es que a partir de aquel día nadie quiso sacar al chucho, sólo yo.
Héteme que vamos los dos al parque y le suelto para que juegue y ahí descubro la nueva inclinación del perro; se ha pasado al bando de los gays... Es sorpresivo como yo. Ni puñetero caso a las perritas, sólo a los machos. Conclusión: Pepe Perro convulsionado por la moda, ha decidido descubrir nuevas tendencias. ¿Me lo callo o suelto el bombazo en casa?
... Pero se me ha adelantado Peluche lanzándome un torpedo de noticia:
- ¡Mamá, mamá, corre ven!
- ¿Qué pasa, Peluche?
- ¿Has llevado alguna vez al veterinario a Chucho?
-No, no lo cubre la Seguridad Social. Le administro yo directamente todos los potingues, es más barato.
-Mamá, este perro no es macho.
Yo me hago la sueca y pongo cara de media sorpresa. La verdad, poco convincente. Se me ve a tres leguas el plumero.
-Mamá: Pepe Perro es hembra.
- ¿Cóooooooomo dices? -ahora sí que mi cara es un poema.
-Si, mamá, ¿no ves?, no tiene pito y mira cuantas tetillas tiene y, fíjate, qué gordas. Mamá… ¿Pepa Perra no estará embarazada?
¡Ay, Santa Críspula del Perpetuo Socorro!, otro lío…
Buen fin de semana... siempre con sonrisa
M Ángeles Cantalapiedra, escritora
©Largas tardes de azul ©Al otro lado del tiempo ©Mujeres descosidas ©Sevilla...Gymnopédies

sábado, 29 de junio de 2019

LOLA Y LUIGI EL PESTAÑAS


Me lo dijo sin movérsele un pelo de la calva:
 -Lola, padeces eyaculación precoz -del susto, me tragué el chicle y sólo acerté a balbucear:
- ¡Imposible, Luigi! -ya es raro, pero enmudecí. Mi intelecto, corto de por sí, no comprendía por qué me había dicho eso con lo maja que soy yo con mi amigo Luigi el Pestañas. De repente, me sentía estreñida, deprimida, ida... cacofónica total. ¿Qué motivos tenía este mequetrefe para meterse con un ser indefendible como yo?, ¿es que todo hombre que se acerque a mí, me va a tener que sacar una tara, leñe?... Que me hago lesbiana, eh.

Claro que, una vez en casa y, mientras guisaba mi especialidad, tortilla de un huevo para seis comensales para la cena, mi Pepe me hizo una confidencia:
-Estaba hoy la gorda que no había un dios que la aguantara. Por lo visto, su marido padece eyaculación precoz.
-Y, ¿ella, Pepe?
-Ella, ¿qué, Lola?
- ¿Que si la gorda sufre también eyaculación precoz?
- ¿Tú eres tonta, Lola?, ¿cómo va a tener eso ella? De verdad, Lola, cada vez estás más tarada...-se fue dando un portazo, qué grosero.

No podía dormir, así que llamé a Mari Pili:
-Lola, son las cuatro de la mañana; como se despierte Paquito nos mata a las dos.
-Seré breve, Mari Pili. ¿Tú cómo eyaculas?
-Lola, anda, vete a dormir. El sueño afecta a tus neuronas.

Todos eran unos Pilatos: se lavaban las manos y me dejaban sola ante mi problema. Sin cortarme un pelo, llamé a mi agresor.
-Luigi, soy Lola, ¿estás despierto?
-No, Lola, más bien dormido. Son las cinco y cuarto de la mañana y tengo migraña, así que te ruego que no me marees.
- ¿Qué es mejor, segregar rápidamente o tener migraña? – de repente, me sentía con ganas de dialogar, charlar… bueno, no; estaba rabiosa con él, no sabía cómo fastidiarle.
-Excretar prematuramente, hija mía. La migraña es espantosa. Ahora, si me permites, te abandono. Como soy un caballero, cuelga tú primero el teléfono.
-Luigi… háblame en cristiano, yo no te he excretado a ti jamás, te respeto mucho. Además, conmigo no hace falta que seas un caballero sino claro y conciso, así que relájate y disfruta. Dime por qué tu amiga Lola eyacula precipitadamente y para colmo te excreta.
- ¿Podíamos dejar para mañana esta conversación, estimada Lola? Se me va a pasar el efecto de las pastillas…
-Por supuesto que no. Con lo bonito que es que una amiga se acuerde de ti y te llame y no te cueste la llamada… Luigi pago yo, tranquilo. Dime…
-Lola, es que no meditas. Dices y dices sin pensar en lo que dices. Si, al menos, reposaras un instante… Tu eyaculación precoz es un silogismo, hija mía. Eso sólo les pasa a los hombres.
-Ya decía yo… Las mujeres somos muy estupendas para compararnos con vosotros. De todas formas, Luigi, me encanta hablar, no me cansa, no te preocupes por mí, nunca me quedo afónica ni la lengua se me reseca.
- ¿Podemos irnos ya a la cama, Lola? –le he oído suspirar de una forma rara, rara…
- ¡Por Dios!, Luigi, qué eyaculación más precoz acabas de tener… Medita un poquito antes de hablar. Yo sólo me voy a la cama con mi Pepe.
-Lola, disculpa, me he expresado mal. Te quería decir que…
-Calla, no sigas, no lo estropees. Mal está que me tengas levantada a estas horas, pero soy tu amiga. Ahora bien, que me acuses de eyacular mis palabras y luego tú me excretes… Vete con tu migraña y olvídame. Venga, cuelga el teléfono tú primero que soy una dama educada…

Son ya las tantas de la madrugada, voy a llamar a Mari Pili antes de que se vaya al mercadillo.
-Mari Pili, sólo un momentito… Que digo que estés tranquila, mañana te explico, pero que sepas que tú y yo eyaculamos divino de la muerte, ¿vale?
-Vale, Lola. Cuelga o te mato, te juro que te mato…

¡Qué mal está el mundo, por Santa Críspula del chiringuito más próximo! Excreta y eyacula sin conciencia… Así nos va.

martes, 4 de junio de 2019

LAS EDADES DE LULU…, PERDÓN, LAS DE LOLA Y MARI PILI


- Lola, por dios, entra en razón.
- No me da la gana, Mari Pili. La razón me sienta fatal.
- Lola para y respóndeme, ¿te has visto, te has mirado?
- Sí, claro, y sabes que no veo, pero un pálpito me dice que estoy cañón.
- Así, de esa guisa, eres una bomba de relojería, Lola.
- ¿Sí? ¡Qué guay! Me acabas de subir la autoestima, Mari Pili. Ahora, pruébatelo tú.
- Lola aterriza, ¿dónde vamos tú y yo con minifalda? Aún mis mulos pasan, arrugados, pero pasan, Pero es que los tuyos parecen dos jamones disecados.
- Haré como si no te he oído, Mari Pili. Yo, me pongo minifalda y tú, si quieres ir de abuela, vete, pero que sepas que cuando nos vean pasar y silben, no va por ti.
- A dios gracias, Lola…
- Revenida, más que revenida. Hay que seguir la moda, Instagram te la ofrece gratis. Y, también te digo, Mari Pili, lo veras que dentro de un tiempo tu Lola se habrá convertido en una influencer.
- Lola, la moda hay que seguirla con cautela… Oye, ¿qué es eso de influencer?
- Pues influenciar para bien y para mal en los demás y si me apuras tan contestos que se van los influenciados…, así de boba es la humanidad. Y por supuesto que sí, Mari Pili, hay que seguir los cánones de belleza actuales. Qué te crees que yo no me doy cuenta que lo que de verdad me sienta a mí bien no son las plumas al estilo Jean Harlow, pero es que esta primavera no encuentro plumas, entonces me he de poner minifalda. Joven e inmortal, Mari Pili.
- ¿Quién tú o la Jean Harlow?
- Yo. La otra pobre mujer se ha muerto. Venga, pruébate ésta…
- Que no, Lola, que no. Yo soy consecuente con mi edad.
- Ay, Mari Pili, no me llames incongruente, ay, que me deprimo… Oye, mona, ¿es que una mujer de mi edad no puede ponerse, acaso, minifalda?
- No. Y las gordas, tampoco.
- Eh, eh, eh, ¿qué te han hecho a ti las gordas, cacho esmirriada? No comprendo que te metas conmigo, pero con las pobres gordas, menos, Ya bastante tienen con sobrellevar su peso.
- Lola, la moda está para favorecer. Para estar más sexy, para hacerte más atractiva, joven…
- ¿Y yo no estoy sexy, Mari Pili?
- Estás hecha un cromo caducado, Lola. Vieja y ridícula.
- Ay, no me llames vieja porque la juventud la llevo tatuada en la cabeza… Me haces llorar
- No llores, mujer, te lo digo por tu bien, además, Lola si vas sin cabeza por el mundo, mujer….
- Sí, claro, el que te quiere bien, te hará llorar, ¿no?
- Venga, retiro lo dicho.
- Ah, no, no retiras nada. Lo dicho, dicho queda. Santa Rita, Rita, lo que se da, no se quita. Me has llamado vieja y pelleja.
- Pelleja, no te he llamado, Lola.
- … Pero lo digo yo… ¿No ves cómo se me está descolgando la cara?
- Sí, ya lo he visto desde hace tiempo.
- … Que has visto, ¿el qué, Mari Pili?
- Tu descabalamiento, Lola.
- Pero si no ves, Mari Pili. Encima no me vengas de asesora de imagen y, encima, ciega, leñe. No comprendes que la minifalda me hace olvidar que la cara se me descuelga.
- … Lola, ¿qué día es hoy?
- Veintiocho de mayo, año del sapo.
- Lola… hoy es…, no puedo ni pronunciarlo. Me hace daño al riñón.
- …Mari Pili, somos de la época de Jean Harlow.
-… Se me acaba de descolgar hasta la moral.
- Ay, Mari Pili, qué feliz soy. Acabo de descubrir que no me quiero poner minifalda. Ya no me hace falta.
- ¿No? ¿Por qué, Lola?
- Porque ya eres tan vieja y pelleja como yo… ¡FELIZ CUMPLEAÑOS, PILAR!
- Lola, soy Mari Pili, no Pilar…, un poquito de por favor. Ah, y no soy de la generación de Jean Harlow. Soy de la generación del sesenta y ocho.
- ¿Eh? ¡Ah!, ya... Pues yo soy de la generación de la constitución... ¿En qué año fue eso?
-  Yo qué sé, Lola, me haces cada pregunta, seguro que ahí nuestras madres aún nonos habían parido, y otra cosa, yo soy más joven que tú.
- No, no... Vamos que no, que... ¿Y si decimos que nacimos cuando las últimas elecciones americanas, las de Obama?... Hecho, voy ahora mismo a por la tarta y pongo sólo una vela. Encima no gastamos envelas, hay crisis.
- Oye Lola, ¿no estaremos un poco mal nacidas?
- Pero, ¿por qué me llamas mal parida?
- Hija, si tenemos un año o así, estamos un pelín deterioradas, ¿no crees?
- Pero cuando nos pongamos minifalda ni se nota, Mari Pili. ¡Feliz cumpleaños!
- Y dale, que no lo repitas, Lola, que se van a enterar los lectores que soy vieja y pelleja, leñe.