martes, 4 de junio de 2019

LAS EDADES DE LULU…, PERDÓN, LAS DE LOLA Y MARI PILI


- Lola, por dios, entra en razón.
- No me da la gana, Mari Pili. La razón me sienta fatal.
- Lola para y respóndeme, ¿te has visto, te has mirado?
- Sí, claro, y sabes que no veo, pero un pálpito me dice que estoy cañón.
- Así, de esa guisa, eres una bomba de relojería, Lola.
- ¿Sí? ¡Qué guay! Me acabas de subir la autoestima, Mari Pili. Ahora, pruébatelo tú.
- Lola aterriza, ¿dónde vamos tú y yo con minifalda? Aún mis mulos pasan, arrugados, pero pasan, Pero es que los tuyos parecen dos jamones disecados.
- Haré como si no te he oído, Mari Pili. Yo, me pongo minifalda y tú, si quieres ir de abuela, vete, pero que sepas que cuando nos vean pasar y silben, no va por ti.
- A dios gracias, Lola…
- Revenida, más que revenida. Hay que seguir la moda, Instagram te la ofrece gratis. Y, también te digo, Mari Pili, lo veras que dentro de un tiempo tu Lola se habrá convertido en una influencer.
- Lola, la moda hay que seguirla con cautela… Oye, ¿qué es eso de influencer?
- Pues influenciar para bien y para mal en los demás y si me apuras tan contestos que se van los influenciados…, así de boba es la humanidad. Y por supuesto que sí, Mari Pili, hay que seguir los cánones de belleza actuales. Qué te crees que yo no me doy cuenta que lo que de verdad me sienta a mí bien no son las plumas al estilo Jean Harlow, pero es que esta primavera no encuentro plumas, entonces me he de poner minifalda. Joven e inmortal, Mari Pili.
- ¿Quién tú o la Jean Harlow?
- Yo. La otra pobre mujer se ha muerto. Venga, pruébate ésta…
- Que no, Lola, que no. Yo soy consecuente con mi edad.
- Ay, Mari Pili, no me llames incongruente, ay, que me deprimo… Oye, mona, ¿es que una mujer de mi edad no puede ponerse, acaso, minifalda?
- No. Y las gordas, tampoco.
- Eh, eh, eh, ¿qué te han hecho a ti las gordas, cacho esmirriada? No comprendo que te metas conmigo, pero con las pobres gordas, menos, Ya bastante tienen con sobrellevar su peso.
- Lola, la moda está para favorecer. Para estar más sexy, para hacerte más atractiva, joven…
- ¿Y yo no estoy sexy, Mari Pili?
- Estás hecha un cromo caducado, Lola. Vieja y ridícula.
- Ay, no me llames vieja porque la juventud la llevo tatuada en la cabeza… Me haces llorar
- No llores, mujer, te lo digo por tu bien, además, Lola si vas sin cabeza por el mundo, mujer….
- Sí, claro, el que te quiere bien, te hará llorar, ¿no?
- Venga, retiro lo dicho.
- Ah, no, no retiras nada. Lo dicho, dicho queda. Santa Rita, Rita, lo que se da, no se quita. Me has llamado vieja y pelleja.
- Pelleja, no te he llamado, Lola.
- … Pero lo digo yo… ¿No ves cómo se me está descolgando la cara?
- Sí, ya lo he visto desde hace tiempo.
- … Que has visto, ¿el qué, Mari Pili?
- Tu descabalamiento, Lola.
- Pero si no ves, Mari Pili. Encima no me vengas de asesora de imagen y, encima, ciega, leñe. No comprendes que la minifalda me hace olvidar que la cara se me descuelga.
- … Lola, ¿qué día es hoy?
- Veintiocho de mayo, año del sapo.
- Lola… hoy es…, no puedo ni pronunciarlo. Me hace daño al riñón.
- …Mari Pili, somos de la época de Jean Harlow.
-… Se me acaba de descolgar hasta la moral.
- Ay, Mari Pili, qué feliz soy. Acabo de descubrir que no me quiero poner minifalda. Ya no me hace falta.
- ¿No? ¿Por qué, Lola?
- Porque ya eres tan vieja y pelleja como yo… ¡FELIZ CUMPLEAÑOS, PILAR!
- Lola, soy Mari Pili, no Pilar…, un poquito de por favor. Ah, y no soy de la generación de Jean Harlow. Soy de la generación del sesenta y ocho.
- ¿Eh? ¡Ah!, ya... Pues yo soy de la generación de la constitución... ¿En qué año fue eso?
-  Yo qué sé, Lola, me haces cada pregunta, seguro que ahí nuestras madres aún nonos habían parido, y otra cosa, yo soy más joven que tú.
- No, no... Vamos que no, que... ¿Y si decimos que nacimos cuando las últimas elecciones americanas, las de Obama?... Hecho, voy ahora mismo a por la tarta y pongo sólo una vela. Encima no gastamos envelas, hay crisis.
- Oye Lola, ¿no estaremos un poco mal nacidas?
- Pero, ¿por qué me llamas mal parida?
- Hija, si tenemos un año o así, estamos un pelín deterioradas, ¿no crees?
- Pero cuando nos pongamos minifalda ni se nota, Mari Pili. ¡Feliz cumpleaños!
- Y dale, que no lo repitas, Lola, que se van a enterar los lectores que soy vieja y pelleja, leñe.

jueves, 23 de mayo de 2019

LOLA Y EL NUDO MÁGICO


-Lola, Lola, por favor, no sigas tirando que te ahogas.
-No puedo, Mari Pili, me muero.
-Pero pare, señora… Hay mujeres brutas, ahora, como usted, no he visto.
-Mi amiga no es bruta, ¡cuidadin con lo que dice! Sólo es que las luces iluminadas no son para ella. Funciona a medio gas.
-Quitadme esto… ¡Ay que no entra ya aire en mi garganta!
- ¿Pero ha visto lo que ha hecho con mi bufanda su amiga? Está hecho un higo. Ésta me la paga.
- ¡Que me muero! Que me muero y no pago.
- ¡Calma, Lola! Despacito te voy a ir quitando los nudos. Tú, tranquila…
-Me muero, despídeme de mi familia, Mari Pili.
-Anda, calla y estate quieta.
- ¿Su amiga quieta? Ésa se va a remover, aunque esté debajo de cien kilos de hormigón.
-Como salga de este lío en el que me ha metido el fulano de las bufandas, se va a enterar quién es Lola… Me ahooooooooooogo, Mari Pili.
-Mira que te doy un garrotazo, Lola. Que te estés quieta.
-Pepe que me muero, ay mi Pepe que triste se va a quedar…
-Deja en paz a Pepe y a ver, ¿dónde está tu mano izquierda?
-Se me hizo un nudo entre la garganta y la puta bufanda. Que me muero, que no respiro…
-No es bufanda, es una pasmina y encima de seda y te la has cargado, Lola.
-Pero la que se ahoga soy yo, Mari Pili.
-… Ya casi está, tres nudos más y volverás a la vida.
-No, imposible. Tengo la nuez espachurrada.
-Las mujeres no tienen nueces. Son los hombres.
-Pues serán los ovarios que se me han subido a la garganta. ¡Ay! Qué tirón me has dado.
-Quieta que se me han enredado ahora los pelos.
- Mari Pili, por dios, ¿cómo me voy a morir calva? ¿Qué va a decir la gente?
-Tranquila, te pondré una peluca.
- ¿Qué?,¿cómo va el lío de su amiga? Me han espantado a la clientela. Nadie quiere comprar mis nudos mágicos.
-Por cierto, buen señor, me falta el último paso para que quede tan mono como lo lleva usted. ¿Cómo es?
-Mire señora, cuando llegue el brazo izquierdo alrededor de su cuello, pone el dedo enano tieso y…
-Que me muero, que me ahogo y nadie me hace caso, ¡auxilio!
-Cállate un momento, Lola, aprendo el último paso para ponernos la pasmina graciosamente como este buen señor.
- ¿Y yo?, ¿y si me muero, Mari Pili?
-Tranquila, una vez muerta, te corto la cabeza, te quito la pasmina, te pego la cabeza y te vuelvo a poner la pasmina elegantemente. Pero ahora calla… Siga buen señor, una vez que tengo el dedo tieso, ¿qué hago?
-Por caridad, que alguien me corte la cabeza, me muero…
-El dedo izquierdo la indicará el agujero por donde…
-Por caridad, que alguien me mate y me quite esto del cuello, me ahogo.
-Señora, mate a su amiga y le sigo enseñando.
-Usted siga, ni caso. Muerta seguiría hablando, así que, ¿para qué la voy a matar?
-…Bien, bien. Ya está, ¿ve que es muy sencillo?
-Ay queda monísimo, es verdad. Mira Lola… ¿Lola? Buen señor, que mi amiga se ha desintegrado. No está.
-Ay, ay, ¡socorro! Un gato me está mordiendo las piernas.
- ¡Socoro, socorro! Que al señor de las bufandas le muerde un gato las piernas, ¡ayuda, ayuda!... Tranquilo, señor bufandero, le voy a ayudar yo… Lola, ¿qué haces ahí abajo?
-Defenderme de ratas como vosotros.
-Pero, ¿has visto cómo le has dejado las piernas al señor de las bufandas?
-Y, ¿cómo me ha dejado él con sus nudos mágicos?
-Tranquilo, señor bufandero, ya he espantado al gato… Lola, lárgate de aquí antes que llegue la policía y el 112… ¿Cuánto le debo, buen señor?
-Nada, nada, llévese al gato de su amiga.
-Vámonos, Lola… Y me vas a escuchar.
-Sí, sí, pero ¿me enseñarás a hacerme ese nudo tan bonito, Mari Pili?
-No.

jueves, 9 de mayo de 2019

LOLA, MARI PILI¿DÓNDE ESTÁIS QUE NO OS VEO?

- Mari Pili, ¿dónde, puñetas, estás que me da todo el rato fuera de cobertura?
- En Kimonos, Lola, en el Egeo, en el Mediterráneo, en Venecia, en las islas griegas, e…
- Para, ¿eh? Deja de inventarte cosas, ya te vale. ¿Cómo quedamos?
- Tú, ¿dónde estás, Lola?
- En Colombia, Mari Pili.
- Y luego me dices tú que yo invento, ¿eh? Muerta de hambre.
- Muerta de hambre pues sí, Mari Pili, no te lo voy a negar porque es una verdad fragante, porque llevo siete horas de retraso con respecto a España y aquí me faltan esas siete para comer. Ven y tráeme un bocadillo, por favor, te lo suplico, de jamón del bueno o, si no te llega porque eres una husmia, me traes unos huevos fritos con muchas patatas que son más baratos. Aquí está todo cerrado.
- Pues yo, con hora europea ya he comido, y no voy… Anda deja de inventarte mentiras y haz la comida a tu Pepe que va a llegar y no tienes qué darle de comer.
- Pepe está en España, allá él y su estómago, pero yo, pobrecilla de mí, no tengo nada.
- -Lola, Lola, no me consumas, eh, no me consumas.
- ¿Más? Si estás más seca que la mojama. A ver, dime por qué no vienes…
- ¿Otra vez, Lola? Porque estoy en Ibiza, en…
- ¿Ahora estás en Ibiza, mentirosa?
- Si es que me vuelves loca… Estoy en Kimonos, en Venecia, en el Eg…
- Y se puede saber, ¿por qué estás ahí y yo aquí?
- Mira, mona, yo qué sé por qué te da por decir que estás en Colombia en vez de decir la verdad que es que estás pasando el polvo al atlas de Pepe y te has quedado mirando a Colombia por casualidad, ¿vale? Y yo, cómo ya te he dicho tres veces, estoy en Colombia, en el Mediterráneo, en Roma, en…
- Eh, eh, para, ¿ahora estás en Colombia? Ay qué leche de bollitos, Mari Pili, estás totalmente descontrolada. Para mí realmente, estás en el supermercado y te has parado a leer de dónde son los productos, ¿a qué sí? Si te conozco como te hubiera parido, igual, igual…
- Para ti la perra chica, Lola, si te digo que estoy en Kimonos es que lo estoy.
- Pero cómo vas a estar en Kimonos si eso no existe, Mari Pili. Si aún me hubieras dicho Mykonos, pero Kimonos va a ser que no, Mari Pili, qué pena de tu cabeza porque no sabes ni viajar con la imaginación.
- Mírala ella, aquí de experta y listilla, quién la ha visto y quién la ve que en la vida no ha pasado de leerse un prospecto de supositorio… ¿Sabes una cosa, Lola sabionda?
- ¿Qué, Mari Pili la kimonos?
- Pues que viajo dónde me da la gana, ¿te enteras?
- Enterada pero, por favor, te lo suplico, tráeme de dónde sea algo de comer, ¿vale?
- ¿A dónde te lo llevo?
- ¡Ay qué leche de bollos, coña! A Colombia… ¿Qué parte de Colombia no entiendes? Ah, y no me vengas con retraso de siete horas porque con las siete que tengo yo retrasadas más las siete tuyas, son catorce, más las once horas que dura el vuelo, en total veinticinco. Si, a mayores, sumas lo que tardas en hacer las patatas y después los huevos, me da tiempo a volver a España e irme a la feria de abril y comerme un pescaíto con rebujito.
- Pero, ¿no querías huevos? Ahora me dices pescaíto, Lola, ¿quién de las dos se contradice más?
- Déjalo, Mari Pili, déjalo. Quédate en Alaska y, yo, eh, en el Polo Norte pasando hambre porque mi amiga no la da la gana quitarse el kimono…, coña.

M Ángeles Cantalapiedra
©Largas tardes de azul ©Al otro lado del tiempo ©Mujeres descosidas ©Sevilla...Gymnopédies

domingo, 31 de marzo de 2019

LOLA, EL GLAMOUR Y LA HORA

-
       
- Magui Pili, ¿te gusta mi melena efecto gloss?
-        -   Lola, ¿te has pintado el pelo?
-         -  ¡Paleta! Si es que no sigues las tendencias, así te va.
-          - Lola lo único que veo en tu mermada melena que, por cierto, cada vez tienes menos pelo y más calvas, es mucha grasa, ¿te has echado aceite?
-          - Déjalo, no superas la envidia de mis estilismos.
-          - Será eso, Lola, si tú lo dices ni el Papa te contradice.
-         -  Magui Pili no metas al Papa en mis ensaladas estilísticas. Él con ir de blanco ya va que arde… Y, ¿qué opinas de mi cárdigan oversize?
-         -  ¿Over, qué? Apestas, Lola, de dónde vienes?
-         -  Luego te lo cuento. Ahora, lo importante, Magui Pili, menos cazuelas y plumero y más estética. ¿Te has visto cómo vas?
-        -   Con pijama, rulos y las zapatillas de mi Paquito que son muy calentitas.
-          - Y de esa guisa, ¿a qué aspiras?
-         -  Aspirar, lo que se dice aspirar, es temprano para sacar el aspirador, ahora, desear, me encienden los deseos, Lola.
-         -  ¿Sí? Cuéntame, traigo churros.
-        -   A verlos, que ya sabes que no me fío de ti.
-         -  Mira aquí los llevo.
-         -  ¿En una bolsa de Carolina Herrera?
-          - Por supuesto, glamour hasta en los churros. La verdad es que los iba a traer en una bolsa de Día más vieja que mi vecina del 5ºA, ya sabes, la estirada, pija y guapa, pero justo al bajar anoche la basura, estaba, ya sabes, la imbécil del 5ºA, tirando la suya. Daba vergüenza mirarla, Mari Pili, qué salto de cama más bonito llevaba…, qué asco me da, coña.
-         -  Lola te enrollas como las persianas. Vete al grano y dime por qué traes los churros en una bolsa de Carolina herrera, por favor.
-        -   ¡Ojito, Magui Pili! Y las servilletas en esta magnífica bolsa de Luigi Vuitton. Elegante yo y no la impresentable del 5ºA.
-        -  Lola vete al meollo de la cuestión y dime de dónde has sacado esas bolsas y olvídate de la envidia que te carcome cada vez que ves a la prepotente, subnormal, mema, lela y necia de tu vecina, por favor…
-         -  Me parece, y no te quiero ofender, Magui Pili, que la que no controla la envidia eres tú. Me preocupas.
-         -  Tú a mí ya no me preocupas, Lola, porque mi deseo, mi único deseo es que te vayas a tomar vientos y me dejes algún día dormir hasta las ocho.
-         -  ¿Qué hora es, Magui Pili?
-         -  No lo sé, no lo sé, Lola, no lo sé, de verdad que no lo sé, porque anoche atrasé los relojes una hora, pero Paquito me dijo que no, que había que adelantarlos una hora. Total que no sé que hice, pero yo me levanté a hacer pis y me acordé del cambio de hora, pero no me acuerdo muy bien qué hice, si para atrás o para adelante, no sé qué volví a hacer. El caso es que sentí a Paquito levantarse y creo que los cambió también, y ahora cuando me he levantado como no me gustaba la hora que ponía, he puesto otra.
-          - ¿La de Canarias o Nueva Zelanda?
-         -  Yo qué sé, Lola, yo qué sé, si me vuelves loca. Anda saca los churros y cuéntame de dónde has sacado esas bolsas. Por cierto, qué mal hueles.
-        -   Cómo no voy a oler mal si cuando se fue la asquerosa,  repulsiva, repelente, inmunda, puerca, cochina, guarra, y nauseabunda del 5ºA, me metí en el contenedor de basura a rebuscar todo lo que había tirado que seguro que era bueno en el momento que llegó el camión de la basura y ¡zas!
-         -  Zas, ¿qué?
-        -   Nada, Magui Pili…, perdí todo el glamour… He recorrido el barrio entero dentro del camión, pero ya ves, las bolsas están limpias.
-         -  Ay mi Lola, qué lástima, qué pena, qué destrozo, desayunemos.
-         -  ¿Qué hora será?
-         -  Yo qué sé si nuestra vida es un sin sentido.
-          - Pero glamuroso, Magui Pili, glamuroso.

jueves, 14 de marzo de 2019

AMIGAS LOLA Y MARI PILI, ¿PARA TODO?


- Ay Mari Pili, menos mal que has venido…
- ¿Me puedes decir, Lola, cómo tienes la desfachatez de sacarme de la cama y obligarme a venir a tu casa a las seis y media de la mañana? Medita primero tu contestación o te parto la cara.
- ¡Santa Críspula bendita! ¿Te levantas así todos los días? Pobre Paquito… Él y yo, directos a los altares.
- Lola, no me has contestado…
- Hija, es que tu violencia coarta a mis necesidades, coña. Yo necesito dulzura, comprensión, armonía, amor…
- Pídeselo a tu Pepe…
- No puedo, presiento que está astrologado y, además,…
- Astra, ¿qué?
- Astrologado, estragado o cómo puños se diga. Además, no quiero que se desenamore de mí. Mari Pili.
- Pepe, después de treinta y tres años, soportándote, está a prueba de bombas, Lola.
- Pero tú más, Mari Pili, llevo aguantándote cuarenta y ocho años…
- ¿Aguantándome, dices? Serás fresca, caradura, impresentable, egoísta…
- Para, mujer, que como sigas así, también te estrágalas.
- Bueno, ¿qué quieres?
- Tengo que ir a la prueba del cáncer de colon y ya sabes…, tengo que recoger mis heces…
- ¿Y?
- Pues que ni sé y me da mucho asco.
- ¿Y?
- Pues fácil, Mari Pili, hasta un niño pequeño me entiende. Quiero que lo hagas tú por mí.
- ¿Cuál?, ¿las heces?
- No mujer. La materia la pongo yo y tú la analizas, la recoges y la metes en el botecito.
- ¿Te estás oyendo, Lola? Yo lo hecho solita, me pregunto cuándo vas a asentar la cabeza, hija…
- Nunca, no te hagas ilusiones falsas… Aunque pensando, me has ocultado que tú te hayas hecho ya la prueba. Mentirosa, oculta verdades, piojo…
- Es una campaña nacional para hombres y mujeres. Me lo mandaron y lo hice. No te voy a estar contando todo, vamos, digo yo…
- Pues sí, a una amiga se la cuenta todo de todo.
- Para ti la perra chica, Lola. Me voy.
- Noooooo, no te vas. Lo hacemos y te invito a un café en el bar que te gusta y con churros, ¿vale? Por fi, anda, Mari Pili…
- Que todo sea por esos churros… Venga, entra en el baño. Yo te dirijo desde la puerta… ¿Lola?
- ¿Qué, Mari Pili? Sí, sí, ya, ¡Qué lista soy!
- Pues, ¡hala, vamos! Dejamos la muestra en el ambulatorio y nos tomamos el cafelito con los churros.
- Vale, pero pagas tú, Mari Pili.
- ¿Cómo dices, Lola?
- Qué pagas tú. No voy a poner yo todo. Pongo heces y, encima, tu primera experiencia excitante del día. Así, qué mínimo, que tu pongas algo de tu parte, ¿no? La amistad es una calle de doble vía…, lo dice la peli Armas de mujer.
M Ángeles Cantalapiedra
©Largas tardes de azul ©Al otro lado del tiempo ©Mujeres descosidas ©Sevilla...Gymnopédies

martes, 8 de enero de 2019

REGALOS, SORPRESAS DE LOS REYES MAGOS


-         
-       
  - Pepe, pero, ¿qué es esto?
-         - Cómo verás tus deseos son órdenes para mí, Lola.
-          -Pepe…, que es una docena de huevos y mal envueltos.
-         - Sí. Bien claro me ponías en tu carta “Queridos Reyes magos, solo quiero un deseo, solo uno y que sea práctico”… Pues huevos, no uno, sino doce, Lola.
-        -  ¿Y qué hago yo con esto, Pepe? Y, ¿qué digo yo a Mari Pili cuando me llame?
-         - ¿Hacer? Maravillas…Rebozados, tortillas, fritos, rellenos, cocidos…
-        -  Cállate ya…, de sobra sé lo que dan de sí doces huevos, desnatado, soso, insulso, pasmado… Pepe, por dios, ¿qué la digo a Mari Pili? O, ¿me tienes otra sorpresa y los huevos son una broma, Pepe?
-         - Lola, ponías bien claro un deseo, solo uno y como un huevo me parecía poco, pensé que al venir empaquetados parecía uno.
-       -   ¡Simple, que eres un simple! Pero, ¿dónde está tu imaginación, cenizo?, ¿acaso no me conoces después de tititantos años juntos, eh?
-         - Precisamente, Lola, por tantos años, tengo que andar con pies de plomo que cuando te pones brava después del capotazo, banderillas…
-        -  Oye, ahora no me vengas en plan taurino, eh… ¿No podías haber pedido asesoramiento a Mari Pili?
-        -  Y eso hice, Lola, y eso hice?
-       -   ¿Y qué te dijo?
-          -¿Textual o resumido?
-         - Tal cual, Pepe…
-         - Pues suspiró y luego dijo “manda huevos, manda huevos…” Volvió a suspirar y enmudeció. Yo hubiera comprado dos docenas pero como tú pusiste un…
-        -  ¡Calla, calla! Será zorra, será vampira, la tía, ay cuándo la pesque… Cría amigas para esto.
-         - Y yo, Lola…
-          -Y tú, ¿qué, desnatado?
-        -  Mi regalo de reyes…
-        -  ¡Ah, sí, toma!
-          Pero, Lola, ¿qué es esto?... ¿Unos calzoncillos rojos? Pero Lola…
-        -  No sigas diciendo Lola, Lola, me vas a desgastar…
-        -  ¿Qué hago con unos calzoncillos rojos, Lola?
-          -Pues ponértelos, leñe… ¿Para qué es un calzoncillo? Para tapar el culo, ¿no?
-        -  Sí, ¿pero rojo?, ¿no había de otro color, Lola? No me veo de rojo, Lola, no me veo…
-          -Ni yo, ni yo tampoco te veo, pero era el que había de tu talla, pepe…, y el dibujo, no me digas que no es gracioso, ¿eh?
-        -  … Mucho, un dinosaurio comiéndome mis cosas…, aunque no sé si las encontrará, el tiempo las ha disminuido.
-         - ¡Alto, ahí! Todo te lo consiento, Pepe, menos los complejos, ¿eh? Ya verás como el rojo incita al esplendor.
-      -    Y, ¿si no incita?
-        -  Pues lo de siempre, bobo. Los meto en lejía y se quedan rosa. Luego, un poco más de lejía y gris, tu color, mi vida, tu color.
-       -   ¿Qué vas a hacer con los huevos, Lola? Dame una sorpresa.
-    -      ¿Con los tuyos o con los míos, Pepe?
M Ángeles Cantalapiedra
©Al otro lado del tiempo ©Mujeres descosidas ©Sevilla...Gymnopédies

sábado, 11 de agosto de 2018

LOLA TRABAJA




- ¿Mari Pili Fernández, por favor? Soy María Dolores García de TutoBank.
- ¿De dónde dice?
-TutoBank, señora. Vendemos todo, como si quiere la silla en la que estoy sentada.
- ¿Lola?
-Sí, llámeme Lola, si lo desea, pero por su hijo Luisito, cómpreme algo.
-Lola, ¿eres tú?
-Coña, que sí, pero no me puedo salir del guion que me echan, señora Mari Pili.
- ¿De dónde, demonios, me llamas? ¿En dónde te has metido?
-Me ha salido una sustitución de verano en un mercadillo telefónico, señora Mari Pili. ¿Qué quiere comprarme? Tengo lechugas, mesas, medias, fondos garantizados, cubiertos, depósitos, tomates... Dígame.
-No quiero comprar nada, Lola... Si no sabes vender, Lola, por Dios…
- ¿Cómo que no sé vender Doña Fernández? ¿A qué no me compras una bicicleta sin ruedas?
-Pues no.
- ¿Y por qué, Doña Bruja?
-Porque no me sirve para nada, Lola, guapa... Y no me llames bruja.
-Pero siempre será una bicicleta que pese poco, cuantos menos chismes…
-Pero inútil. ¿Para qué la quiero?
-Un detalle para su amantísimo esposo, Don Paquito. Con este obsequio tan obsequiado no se romperá ni un hueso.
-Entonces, sí que no me interesa. ¿Para qué quiero una bici si no se le puede abrir la cabeza a mi Paco? No quiero, corto, cambio.
-Ehhhh, Doña Usted no me cuelgue. ¿Para qué quiere el adminículo en concreto? ¿Quiere asesinar limpiamente, deteriorar, rematar...? Dígame querida clienta, Tuto tiene tuto tipo soluciones.
-Yo quiero que se escabeche un poco y cobro el seguro. Pero sólo un medio escabechado.
- ¿Escabechado entero no le darán más, Doña Fernández?
-Sí, ya, pero después de escabechado, ¿puedo descabellarlo?
- ¡Joder!, usted es una mujer a lo bestia, doña Escabeche. Después de hacerle papilla al pobre Don Paquito, lo quiere estocar como a los toritos... Qué fuerte, ¿no? No creía que estuviera usted tan desesperada.
-Looooooola... Quiero cobrar el seguro, pero que mi Paco vuelva luego a sus orígenes.
-Ahhh... ¿Y cuáles son los orígenes de Don Paco?
-Un macho ibérico.
-Ahhh... Tengo una vajilla por un precio excelente.
- ¿Y para qué quiero una vajilla si tengo sesenta?
-Es usted exagerá para todo Doña cómo se llame. La vajilla que le ofrezco es para que se la tire a la cabeza a su santo Paco.
- ¿Y para qué quiero yo tirársela a la cabeza?
-Anda ésta, ¿pero no dice que le quiere abrir la cabeza para cobrar el seguro por defunción aparente? Se la abre usted sin que deje de ser macho, de los machos ibéricos, ya sabe. La vajilla es tan mala que logrará hacerle agujeros suficientes.
-Sí, claro... Lola...
-Dígame Doña Reverencia, en qué puedo servirla a usted, a la patria y al rey.
-Soy Mari Pili, no Reverencia... Oye...
-...Oigo... Lo de Reverencia se me ha escapado. Lo que quería era hacerle un saludo a lo japonés. Queda muy oriental la venta.
-Lola... Te van a echar del trabajo. Vete tú antes.
-Y un jamón, no me voy. Si no me salgo del guion, Doña Crisantemo, no me echan.
- ¿Ahora Crisantemo?
-A ver, es usted una ceniza y.… para las cenizas, crisantemos de muerto.
-Lola, te cuelgo.
-Nooooooo, que paga la llamada TutoBank.
-Ah, bueno, si Tuto corre con los gastos sigue vendiéndome... ¿Has mirado si te puedes llevar algo debajo del refajo?
-Sí, pero nada. Todo está marcado como las vacas y, además, me he quitado la faja, hace mucho calor y no me queda sitio dentro del vestido.