Vídeo promocional Mujeres Descosidas

domingo, 28 de diciembre de 2008

LOLA, ENFERMERA ATÓMICA

-Lola, ¿tú crees que me moriré?
-Mi larga experiencia me dice que tú tienes las siete vidas de gato sin estrenar, Mari Pili.
-Lola tú no eres médico.
-Entonces, ¿para qué puñetas me preguntas?
-Para que me digas cuándo me voy a morir. Estoy muy malita.
-Aquí el único que se muere es el año. Voy a por las uvas.
-Lola si yo no puedo comer. Tengo el suero puesto.
-Tranquila, meto el zumo de las uvas en el suero.
-Oye, cuando me muera si Paquito se fija en una pelandusca, le metes un garrotazo.
-¿A quién Mari Pili, a él o a ella?
-A Paquito… Lola me ahogo…
-Espera que te enchufo un poco esta bombona. No sé para qué es, pero tiene buena pinta.
-No me enchufes nada que me matas. Llama a la enfermera.
-¿No te sirvo yo?
-Me muero Lola. Necesito alguien que sepa.
-Si es de muertos, llamo a mi Pepe.
-Quiero un médico que me diga.
-Que te diga, ¿el qué?
-Cuánto me queda.
-A ti mucho. No hay más que verte, estás como una pasa, pero mira la máquina del corazón qué ritmo de salsa tiene. ¿Le doy un poco más de marcha?
-No toques nada, Lola. No entiendo cómo Paquito me ha dejado en tus manos. Quiere quedarse viudo. Mal hombre…
-Oye, oye, ¿a qué me voy?
-No te vayas, quiero pasar al otro mundo con alguien conocido. Más vale malo conocido.
-Entonces, Mari Pili vamos a ver morir al año.
-Que la que se muere soy yo, Lola.
-Tú no te mueres, Mari Pili. Estás hecha una mierda, pero sólo es una piedra en el camino.
-Si no respiro, Lola.
-Pues te ponemos unos pulmones nuevos y ya está. En cambio mira el año, pobrecito, está decrépito, Mari Pili. Éste se nos muere y el cabrito nos pone un año más a ti y a mí.
-Lola, ¿no me voy a morir?
-De momento no.
-¿Quién te lo ha dicho?
-Dios. Tengo línea directa con Él y me ha dicho que no hay sitio para ti. Me ha dicho, además, que te cuide yo y en un par de días estás como una moto. Oye, ¿si te enchufo este cable a la cabeza? Quizá te reactive el ánimo.
-Quieta ahí, Lola. Es que veo que me matas. Llama a una enfermera.
-¿Pero para qué si estoy yo?
-Porque quiero vivir, Lola. Vete un rato con el de la cama de al lado. Ése sí que está fatal.
-A ver… Uy, para mí que está frito. Las máquinas no funcionan. Creo que por ese yo no puedo hacer nada, pero por ti sí.
-No me toques nada, Lola. Llama a Paquito.
-¿Para qué, Mari Pili? ¿Le quieres pedir perdón?
-¿Yo, perdón? He sido una esposa ejemplar.
-Ya, pero nunca le has valorado sus paellas y estaban muy ricas. Y si te mueres, has de pedirnos perdón a todos. Anda, comienza a ensayar conmigo. Di “Lola perdóname, nunca te valoré lo suficiente”
-No pido perdón porque no me muero.
-Pero si no respiras, Mari Pili. Mira, mira, por este lado ya te estás quedando descolorida. ¿Te pinto un poco? Más que nada porque seas una muerta esmirriada, pero guapa.
-Lola saca las uvas.
-Espera que las espachurro un poco y te las pongo en el suero. Voy…
-Quieta, Lola. Te tomas tus uvas y las mías. Yo te voy dando las campanadas.
-Pero, ¿cómo me voy a comer veinticuatro uvas? Entonces la que se ahoga soy yo. Sabes que soy muy patosa... Pécora, mala amiga.
-En la mandíbula izquierda metes tu uva y en la derecha, mi uva.
-Yo soy de derechas, Mari Pili. Tú, la izquierda y yo, la derecha.
-Yo soy de derechas, Lola. Este es un acto de amor hacia un amigo que se muere. Tú las uvas te las comes en la izquierda y las mías en la derecha.
-Y una mierda. Vamos a hacer una cosa. Me las como todas con la mandíbula derecha. Venga comienza, Mari Pili..
-Doce… Once…
-Para, Mari Pili. ¿Por qué comienzas de atrás hacia delante?
-Bueno, da igual. Comienzo de nuevo… Una… dos… Tres… Cuatro…
-Para Mari Pili, que me atraganto… Tengo aquí un lío de uvas. Me sobran como treinta y tres por lo menos.
-Si son veinticuatro. Doce por cada una, Lola.
-Ya, pero estaban de oferta, Mari Pili, y me han dado más.
-Lola no me alteres que la enferma soy yo. Venga, continúo… Cinco… Seis… Siete… Ocho.. Nueve… Diez… Once yyyyyyyyy DOOOOOOOOOOOCE ¡Feliz año 2009!… ¿Lola?… ¿Lola? ¿Lola dónde estás?
-Aquí, debajo de la cama, aún en el 2008. He perdido una uva y la estoy buscando. Di al 2009 que me espere un momentito que ahora voy.

sábado, 20 de diciembre de 2008

LOLA Y SU BELÉN

Increíble pero cierto. A veces dudo que me pueda estar pasando a mí, pero me pasa ¡Me quedo sin memoria! No de la Ram sino cerebral. ¿En qué lo noto? Pues en que he ido a poner el nacimiento y que no me acordaba si debía poner un San José o dos. He llamado a mi amigo Pingüino y ahí he cavado mi propia tumba porque me ha vuelto loca. Os cuento...
Pingüino es un hombre muy avanzado en el tiempo y dice que ponga dos San Josés ¿Qué os parece? Yo pienso que es dejar a María en entredicho porque si pongo dos maridos a la pobre mujer. la estoy llamando bígama y el niño preguntará quién es su padre ¿Qué le digo? Para colmo de males no recuerdo si en Belén nevaba o no. Pingüino dice que no, pero que él pone nieve porque da más realismo al lugar donde vivimos y, claro, le he preguntado “¿Pingüino nievo toda la casa o sólo el Belén?” Su respuesta no me ha quedado clara pues me ha contestado escuetamente “Al gusto del consumidor; yo nievo con polvorones espachurrados” Así que he bajado rápidamente al supermercado y he comprado una oferta de paga dos y llévate doce, con tal cantidad puedo decorar hasta la funeraria de mi Pepe porque cada caja es de cinco kilos y medio.
Pero, es que aquí no queda la cosa porque me ha vuelto a llamar y me ha dicho que pone peladillas para que simule que acaba de granizar; yo entonces le he dicho “Pingüino creo que es mezclar demasiado la climatología” pero como me fío mucho de su gusto e ideas, otra vez he vuelto a bajar al súper y comprado una oferta irresistible: veinticuatro paquetes al precio de tres. Claro. cuando he llegado a casa y me he visto invadida de peladillas, he retirado el pienso a Pepe perro y le he puesto un par de paquetes ¿No me habré pasado? Es que cada paquete es de kilo y medio y presiento que lo voy a producir al pobre animal estreñimiento.
Después. he llamado nuevamente a Pingüino para ofrecerle peladillas y me ha dicho que pasaría a recoger tres paquetes. Dos más tres son cinco, total, si a veinticuatro le quito cinco, aún me quedan diecinueve paquetes de peladillas que, a kilo y medio cada uno, suman veintisiete kilos y medio de peladillas… Me están dado ganas de quitar la manta de la cama y bajarme al portal de mi casa y poner “Un TOP manta” de peladillas y polvorones ¿Qué os parece? El caso es que mientras le esperaba con semejante munición navideña, he hecho una cata de mis insuperables compras ¡Ay leches, qué mal saben! Claro, ya me parecían muy baratas, para mí que son del año pasado pero. ¿aabéis? Me he callado como una zorra y he esperado a que Pingüino lo probara, quería saber su opinión y no se ha hecho esperar “¡Coño Lola!, ¿qué mierda es ésta?” No ha puesto mala cara, de la impresión se le ha cambiado la raya del pelo de su sitio habitual; no hay mal que por bien no venga, ya que la raya al medio no le favorecía. Ahora una cosa: Pepe Perro le encanta mi compra porque no sólo se ha comido su ración de peladillas sino que además, se ha zampado una cajita de polvorones.Después de llamarme exagerada por el exceso de carga decorativa, ¡bobadas que dice!, los hombres tienen que opinar de todo y de todo saben como el que más, le he pedido consejo sobre la distribución de las figurillas; aquí nos hemos enzarzado en una discusión porque él sostiene que en una casa elegante a la par que de mucha prosapia el belén, ha de estar en la entrada y yo le he dicho que si pongo el belén donde él me indica, no entramos en casa y pasar estas fechas en la calle, nos podemos congelar, entonces me ha preguntado “¿Lola no pones pingüinos de mazapán diseminados por el nacimiento? Dan un toque muy chic” Le he dejado con la palabra en la boca y me he ido, ¿sabéis dónde? Al supermercado; la chica ya me ha saludado con una sonrisa, ¡qué amable! Claro, menudo favor estaba haciendo al establecimiento pues era la única que se llevaba semejantes ofertones. Esta vez, me dieron un surtido variado de pingüinos, muñecos de nieve y reyes magos, todo en mazapán ¡Genial de precio! No me pude resistir.Al llegar a casa, encontré a mi Pepe, Peluche y Anticristo que estaban haciendo una cata de peladillas y polvorones ,¡qué zorro es Pingüino! No les había dicho lo malísimos que estaban, sin embargo, estaba parado delante de ellos viendo sus caras lujuriosas ante este dulce tan exquisito, cuando está bueno porque cuando está malo, como es el caso, pues pasa lo que les pasó a mis tres hombres: por una parte, el polvorón de mi Pepe salió como una bomba a estrellarse en los cristales de la cocina. Aquí, ya me definí que debía nevar toda la casa, mi Pepe había comenzado su colaboración en la decoración navideña. Luego Peluche al intentar digerir un par de peladillas, se atragantó, es que están más duras que un leño. Al toser, las migas expulsadas salieron a depositarse unas pocas en la pantalla de la televisión, y otras pocas en la puerta de entrada a la casa; otro que deseaba fervientemente ayudar a decorar ¡Era fabuloso!
En esto, abrimos el cargamento que traía nuevo; Pingüino estaba encantado porque le faltaba en su nacimiento dos reyes magos; Yo se los ofrecí encantada, total, sólo tenía noventa y dos reyes, mucha monarquía para un solo nacimiento y menos mal que en mi casa no somos republicanos que si no... Claro que, no os quiero contar el regimiento de pingüinos y muñecos de nieve, sinceramente, no creo que Napoleón tuviera un ejército más extenso que el mío. Al ver tal cantidad, mi Pepe sugirió que nos comiéramos unos pocos y así lo hicimos...
¿Sabéis lo que es un Caganet? Es una figurilla típica de Cataluña que se pone en los nacimientos. Es un pastorcillo haciendo caca; escatológico total. Bien, en el nacimiento de Lola, estas figurillas se convirtieron en pastorcillos vivientes. Mi Pepe, Pingüino, Peluche, Anticristo y Pepe Perro colaboraron para que así fuera ¡Pobrecillos, que malitos se pusieron!Moraleja: No fiaros de las sugerencias de los amigos. Dos, las ofertas no siempre son tan fabulosas como parecen.
Todos están enfadados conmigo ¡Qué raro!, ¿verdad?

jueves, 18 de diciembre de 2008

MIS QUERIDOS REYES MAJOS...


Queridos Reyes Mágicos, Melchor, Gaspar y Baltasar:
¿Llego tarde? Mi vida es un desastre, no me regenero ni aunque lo intente que, no os voy a engañar, no lo he intentado. ¿Para qué? Dejaría de tener la patente de Lola y ya hay mucha gente igual en el mundo y yo quiero ser yo, sin aditamentos, simplemente combustible y genuina.
… Estoy hasta los ovarios, no me ando por las ramas. Este mundo se regenera muy deprisa y yo me estreso y si me pongo de los nervios, como más y con la crisis no me llega el dinero para tanta comida. Si no me estreso y voy al ritmo de sevillanas, el mundo se me escapa. ¿Qué hago entonces? Ir a mi bola y la gente choca conmigo, no yo con ella, ¡ojo al dato!
Mis hijos dicen que estoy como las putas cabras lo cual no me ofende, pero a ellos sí y tengo un nido de acomplejados ofendidos por tener una madre así… ¡Allá ellos!
Mi Pepe dice que soy una insolvente; tampoco me ofende, pero él se pone muy triste, ¡fijaros!, más de lo que es.
Mi madre, yo pensaba que siguiéndola el rollo de las esquelas y las tragedias, se iba a poner más contenta; pues no. Como los monos zumbados subiéndose a la mala leche todo el día porque su hija, es decir yo, no tiene personalidad y la imito. Yo me pongo el chubasquero y que llueva a chaparrón, lo cual también la molesta.
Mari Pili, mi amiga, dice que la copio, que la replico en todo… Es verdad, pero por eso también se mosquea. Yo, tan contenta. Ahí voy yo a espachurrarme los sesos estando ella que piensa poco y bien; pues yo lo mismo.
Vamos entre ella y mi madre me tienen consumida. Tanto que este año he bajado cien gramos de mi peso habitual. No por sufrir sino por su pesadez.
Y una vez cubierto el expediente de quejas, voy al grano:
Cómo se os ocurra traerme aguja e hilo para coser los calcetines de Pepe el triste os echo a patadas de mi casa; advertidos estáis.
Cómo se os ocurra traerme un trabajo y que el jefe sea un cabrón, os escupo. ¡Ojito! Mi cupo de fulanos hijos de Satanás lo tengo cubierto.
Cómo me traigáis algún chisme para la casa para que yo siga dándole al plumero, retuerzo el pescuezo a vuestros camellos; ¡Cuidadin, cuidadin! Que soy mucha Lola.
Cómo no os llevéis la trompeta de mi vecino, regresáis al desierto a pata, lo juro por mis muertos más frescos, como diría Reverte.
Como me vuelvan a engañar este año con polvorones caducados y les entre diarrea a mis niños, vosotros estáis con colitis un par de años.
… Haced el favor, de una puta vez, de traer el crece pelos a mi Pepe; cada vez tiene la calva más lisa, leñe, Y que Peluche deje de ser tan mariconazo, coño. Todo el día mirándose la sombra. Tiene el espejo desgastado. Y que yo no tengo nada contra los gays, ¡ojito! Sino contra estas nenazas que son una generación insufrible.
…Y, por dios, Traed jabón y tijeras para Anticristo, le llegan ya los pelos por los sobacos, coña.
Para mi amiga Aurorita, nada de valerianas, que os corto las barbas. Lo que necesita es revitaliv; la menopausia le ha dejado apaisada.
… Y ya no quiero más… ¡Ah!, sí. No quiero sopla tubos en mi vida, mi ánimo ya no soporta más gilipollas
¿Es que no podéis traer gente encantadora como yo a este mundo? ¿Eh? Sois un trío un poco rarito. ¿Qué más os da? Si sois magos, os fumigáis a los Satanases que hay, y sembráis miles, millones de Lolas. Entonces el mundo sería caótico, pero con humor, repámpanos.
Vagos, desobedientes… Porque os soy fiel, pero me estoy hartando de vosotros y como me arte del todo, me voy con el gordinflón de rojo… el que avisa no es traidor.

Me despido de vosotros cariñosamente, ya sabéis que os aprecio mucho.
Siempre vuestra
Lola
PD. Espero que el día seis seáis puntuales porque soy capaz de no abriros la puerta.

domingo, 14 de diciembre de 2008

LOLA, MUJER DE ROJO

-Mari Pili éste es nuestro gran momento.
-¿Ah, sí? ¿Y cómo lo sabes, Lola? ¿Esta noche has desarrollado entre ronquido y ronquido, dotes adivinatorias?
-Primero, no ronco. Es Pepe quien sopla fuerte y, segundo, mis instintos primarios, ya que los secundarios los tengo sin estrenar para que no se me gasten, me indican, como te decía, que ha llegado nuestro momentazo.
-Si eres tan amable, Lola, indícame en qué consiste nuestro momentazo, me tienes intrigadísima.
-No hay más que verte para notar que lo que te estoy contando te importa una higa. Has seguido depilándote las cejas sin parar un micro segundo a mirar mis palabras sesudas.
-Paro. Ahora dime…
-Es nuestro momento estrella. Si no lo aprovechamos, somos gilipollas.
-Lo somos, Lola, lo somos.
-Sí, es cierto, es una verdad irrefutable y como es tan grande vamos a aprovecharla.
-¿En ser, aún, más gilipollas, Lola?
-Tenemos una gran labor social, un compromiso adquirido por…
-¿Ser idiotas, Lola? ¿Taradas, mermadas, por estar majaretas?
-Déjame terminar. Te pareces a Pepe sabiendo todo y no dándose cuenta de nada, hija.
-Me callo. Habla que es lo que verdaderamente te gusta… Pero ojito con poner palabras que no he dicho, ¿eh?
-… Es nuestro momentazo, Mari Pili.
-Si no me equivoco, lo has dicho ya seis veces. ¿Podrías avanzarme un poco más de información, Lola, por favor? Mis cejas me esperan.
-¿Qué te dicen las palabras gilipollas y crisis?
-Déjame pensar… Ya. En tiempos de crisis desarrollamos más gilipolleces.
-Sí, más o menos. ¿Tienes lápiz de labios rojo? ¿Un vestido rojo?
-Nada, no tengo nada.
-¿No? Anda, pues yo tampoco. Pues tenemos un problema, Mari Pili… ¿Tendrías a mano el teléfono de Carmen Posadas?
-¿Quién es ésa?
-Una que se casó, descasó, se volvió a casar, se puso viuda y la dio por escribir.
-¡Ah!... ¿Es que ella también es gilipollas como nosotras, Lola?
-No, ella tiene en común con nosotras nada más que es mujer y dice lo que le da la gana… Como nosotras.
-¡Ah!
-Deja de decir “ah” y vamonos al mercadillo. No podemos perder nuestro momentazo.
-No me muevo hasta que me digas en qué consiste nuestro momentazo. Y como sigas así, ya te puedes ir con la Posadas.
-La crisis arrecia… La humanidad nos necesita, pero nos falta lipstick rouge en nuestros morros y un vestidito rojo sencillo aunque sexy.
-¿Para qué, Lola? Las gordas como tú no pueden estar sexys.
-No me toques las chirimoyas, Mari Pili, mujer disecada y escuchimizada. Las gordas, además de chicha, tenemos un carácter envidiable y ahora crean vestuarios maravillosos con rajas y todo para estar atractivas a tope.
-¿Con rajas para que se os vea la grasa?
-¿A que te doy un revés que te dejo mirando a Murcia? Raquítica, que estás como una pasa.
-Vamos, pero no te me lamentes cuando yo sea la más y tú seas… la menos. Por cierto, ¿cuándo, demonios, me vas a decir en qué consiste nuestro momentazo, guapa?
-En tiempos de crisis, la gente necesita reír, reír a mandíbula batiente… Para olvidar que no puede llegar a fin de mes sin hacer trampas a la cuenta corriente.
-Ya… Y nosotros somos el chiste, ¿no?
-Sí.
-¿Y el rojo, Lola?
-Para olvidarnos de nuestra propia crisis, Mari Pili… Lo ha dicho la Posadas que lo ha leído en no sé dónde.
-¡Ah!
-Cierra la boca que te entran moscas con tanto “ah”.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

LOLA Y MARI PILI CON TODOS LOS SANTOS

-Lola, ¿qué plan tenemos para hoy?
-Jornadas gastronómicas
-Lola no tengo hambre.
-Pues comes para cuando lo tengas… no tenerlo.
-Lola, es que no tengo dinero.
-Anda ésta, ni yo. ¿Y eso es un problema para no comer?
-… Pero si tuviera dinero, ¿sabes dónde me iría?
-Al Tibet a congelarte. Allí, con el frío que hace, te congelas por lo que no te arrugas y, al no arrugarte, no necesitas crema. Bien pensado, Mari Pili, pero hoy toca jornadas gastronómicas.
-… No me iría al Tibet, Lola. Me iría a comerme unos churritos a San Ginés.
-Ahí, ahí, ya vas entrando en razón.
-Ya, pero insisto, no tenemos dinero.
-¿Tú crees que para comer unos buenos churros se necesita dinero?
-¿Es que hoy es la fiesta del churro?
-No, pero voy a terminar dándote un churrazo. Anda, vamos…
-¿A dónde?
-Mari Pili hoy tenemos que hacer muchas catas así que date prisa.
-¿Pero en dónde? ¿Con qué pagamos?
-Mari Pili para un momento y respóndeme ¿Cuándo has sido, hemos sido, honradas?
-Honrada y muy limpia.
-Mira lo de la limpieza cuela porque tu madre nació con un plumero y el estropajo y tú, por una extraña razón, lo has heredado, pero lo de honrada, tú, carne de mi carne, ¿honrada?
-No soy de tus carnes ni de tu familia. Ahora dime cómo vamos a pagar, Lola.
-Muy fácil, Mari Pili, llegamos a San Ginés y los churros que veamos abandonados en los platos, los prohijamos. Son raciones muy grandes, la gente no se las termina. Que te entra ganas de chocolate pues…
-Prohíjo las tazas abandonadas, ¿no? Pero qué moooooooorro, encima chupando las babas ajenas.
-… Sólo si quieres chocolatito, Mari Pili.
-¿Qué más catas tenemos?
-En el Corte Inglés esta tarde sacan a la venta el jamón San Manolito. Me han mandado la publicidad a casa para que vaya a probar. Nos dan un vinito amontillado y pan. Lo comemos, nos vamos por un pasillo, salimos por otro, volvemos a comer San Manolito, bebemos, y nos vamos por otro pasillo para…
-Volver por otro pasillo y seguir comiendo San Manolito Manolito, ¿no?
-Sí, claro. Después vamos a Mercadota que promocional salchichón san Cristóbal.
-¿Y hacemos lo del pasillo, no?
-Parecido, porque allí, además dan una cata de queso manchego Santa Leonor.
-Oye Lola, ¿desde cuándo los santos se han metido a negociantes?
-Es navidad. Dan a probar sus delicatessen.
-¿Dónde las hacen, en el cielo o en la tierra?
-Qué más da dónde las hagan, a mí como si quieren meter al diablo en el negocio con tal de que hagan catas y yo pueda probar y tener los conocimientos suficientes para saber si debo o no comprar.
-¿Con qué dinero, Lola?
-Es un decir, mujer.
-¿Tienes envases suficientes para las dos?
-¿Para qué quieres un envase?
-Para traerme las catas a casa, Lola.
-La mercancía se la lleva una puesta, Mari Pili… Mira, la que se tiene por honrada.
-Lola a mí tanta comida no me entra y, como comprenderás, si es gratis no lo dejo ni de coña… Además, piensa cómo podemos quedar el día de Nochebuena con nuestras familias si les ponemos unas tapas santificadas…
-¡Amén!... ¿Con doce tupers tendremos bastante?
-Mete veinte por si acaso, así tenemos para el cotillón de nochevieja.

lunes, 8 de diciembre de 2008

LOLA, PAPÁ NOEL Y ASOCIADOS

-“Queridísimo Papito Noel”… ¡Ay, Mari Pili!, yo es que soy muy tradicional.
-¿Y?
-Pues que a mí este tío gordo no me inspira hacerle la pelota.
-Lola hay que modernizarse. Sigamos…
-“Querido Papuchi Noel”… Mari Pili, ¿tú crees que este fulano es de fiar?
-Qué sí, Lola, que sí. Los americanos son fieles a este barbudo desde hace…, no sé, pero más que a Obama. Sigamos…
-Vale, vale, pero que sepas que a mí los que me hacen gracia son los renos… “Estimadísimos Pluto, Donald y,,,
-Lola, esos son personajes de Walt Disney.
-¡Ah!, es verdad… “Estimado hombre de rojo”… Oye Mari Pili, ¿este hombre trae originales o réplicas?
-Looooola… Sigue que va a llegar el veinticuatro de diciembre y seguimos en el encabezado de la carta.
-Es que Mari Pili si son imitaciones, me ahorro la carta. Voy al mercadillo y me las compro yo.
-Ya te vale, Lola. Sigamos…
-No, no sigo. Mira lo que le hizo al famoso niño de la bici: dejó todos los regalos al hijo de la amante del padre y el niño que había sido muy, pero muy bueno, vamos, como nosotras, le regalo una mierda. Tú Mari Pili eres muy avanzada escríbele tú. Me mencionas por si cuela, pero yo a mis reyes.
-Lola eres una monárquica.
-El oro, incienso y mirra, me ponen, Mari Pili y el gordo barbudo pues no. No dudo que sea un tío majete, pero en el momento que hay intermediarios, no me fío.
-Pero, ¿de quién me hablas ahora?
-Pues de los elfos, el trineo, los renos… Son muchos por el medio. En cambio mis Reyes Magos, directos al grano. Una estrella polar y ¡hala!, los regalitos en casa. Además, en mi Belén no pega meter a Papa Noel.
.Mujer, todo es simbólico.
-¡Y un cuerno de reno, Mari Pili! Hay que conservar puras las tradiciones.
-Pues yo escribo a todos, Lola, allá tú.
-¿Cómo que a todos?
-Sí, voy a escribir a Santa Claus, a la bruja Befana, a los Reyes Magos, a Papá Noel, a…
-¿Y te van a traer todos?... Claro, pensándolo bien, de esta manera si te falla uno, están los otros… Sí, una medida inteligente. Venga, escribimos una carta conjunta.
-No, conjunta no, porque corremos con el riesgo de regalos repetidos.
-Es verdad… Ya está. Mari Pili vete a comprar media docena de sobres grandes. Mientras yo voy al Corte Inglés.
-¿A qué, Lola?
-A por catálogos. Enviamos un catálogo a cada uno y nos ahorramos escribir. Con poner nuestras direcciones será suficiente.
-Gran idea, Lola… Oye, en el nacimiento ponemos a todos para que ninguno se moleste con nosotras.
-Mari Pili, ¿los renos que comen? Yo a los camellos les pongo agua.
-Como son gordos como su amo, ponemos un par de kilos de mazapanes.
-¡Genial!, porque me sobraron mazapanes del año pasado.
-¿Y si les entra colitis por tomar alimentos caducados? Que yo tengo la casa muy limpia.
-Hija, a todo pones pegas. Pues si les entra colitis, así adelgazan un poco… Oye, ¿la caca de reno olerá mal?
-Todos los excrementos huelen mal, Lola.
-Pues entonces nada de comida. A palo seco… ¿Mari Pili, qué te parece este encabezamiento? “Excelentísimos Baltasar, Melchor, Gaspar, Befana, Papuchi Noel, renos, camellos y demás comparsa. Sois cojonudos. Mari Pili y yo nos pedimos todo. Y rapidito, ¿eh?”
-¿No se notará demasiado que somos unas pelotas a la par que insaciables?
-Esos son los políticos, Mari Pili. Nosotras no levantamos sospechas.
-Vale, Lola. Entonces añade la lista de la compra de todo el 2009 más el catálogo de viajes Halcón… ¡Ah!, y bombones Godiva… Pon una bombonería entera mejor, y…
-Para Mari Pili. ¿No será mejor que te traigan el Corte Inglés entero con financiera incluida?... ¡Coña con mi amiga!... Pues yo me pido los almacenes Harrods londinenses y Galerías Lafayette en París. A mí a internacional nadie me gana.
-Pues yo me pido Tiffany para mi sola.
-Pues yo una flota de aviones, de barcos y platillos volantes.
-¿Platillos volantes, Lola?
-Sí, seguro que los extraterrestres también tienen su rey mago. Yo lo quiero.
-Lola… No nos van a traer nada.
-Lo sé, Mari Pili, pero pedir es gratis. Soñar, también.

jueves, 4 de diciembre de 2008

LOLA SIN GLAMOUR Y PERRO EMBARAZADO

-Mari Pili, he nacido para el glamour y no entiendo por qué, aún, no está en mi persona.
-Lola, porque eres una hortera.
-¿Y tú no lo eres?
-Procuro limarme, Lola, aunque al estar todo el día contigo, me cuesta.
-Yo es que me miro al espejo y me digo “Pero qué buenorra estás Lola” y eso como que me estimula.
-Pero no cambia nada. Aunque la mona se vista de seda, ya sabes…
-Sí que cambia, Mari Pili. Recibo estímulos suficientes para seguir buscando mi objetivo.
-¿Y cuál es? El mío es ser inmensamente rica.
-¡Qué vulgaridad, Mari Pili! El mío es sobrevivir con glamour. Mucho más elevado y nada materialista.
-Para sobrevivir se necesita dinero, Lola.
-Depende, Mari Pili, depende.
-¿De pende de qué, Lola?
-Lo que está claro que si no tengo dinero, no pago. ¿Pasa algo por eso? No. Sigo siendo Lola sobreviviendo… con glamour.
-Lola serás una morosa.
-Llámame lo que quieras, pero yo sé quien soy.
-¿Y quién eres, Lola?
-Pues, hija, ¿quién voy a ser? Lola la cachonda.
-No sé si cachonda, pero te ríes de todo lo que se menea y eso no es serio.
-Claro que no es serio. Para eso ya han nacido otros… Mi Pepe, por ejemplo… Pepe el triste.
-Por cierto, Lola, ¿te has fijado en Pepe Perro?
-¿Ves? Mi perro tiene glamour y su dueña, no. Por más que lo miro…
-Que te digo que el perro está muy gordo. Tiene que comer menos o terminará como una bola rellana como tú.
-No, dentro de un mes volverá a estar delgado. En cambio yo…
-¿Un mes, dices?
-Sí, cuando dé a luz, se vuelve a quedar delgado. En cambio yo, redonda y sin glamour.
-Lola mírame y responde…
-¿Qué, pesada?
-Has dicho que Pepe Perro va a dar a luz dentro de un mes.
-Sí, está embarazado.
-¿Pero cómo un perro va a estar embarazado, Lola? No me seas animal.
-Sí, está embarazado, no me digas cómo, pero lo está. Esto ha sido obra del Espíritu santo. Fíjate cómo tiene las tetas, Mari Pili.
-Lola, ¿un perro con tetas?... ¿Qué opina Pepe de tener un perro con tetas y pene?
-Primero no opina porque vive en una feliz ignorancia. Y segundo mi perro no tiene pito.
-Entonces es una perra, Lola.
-Es perro… Pobrecillo llamarle perra. Un desliz lo tiene cualquiera. Por cierto, ya he puesto el anuncio para buscar a padres en alquiler, en cesión temporal, porque como Pepe se entere del embarazo y Pepe Perro le dé por tener veinte cachorros, Pepe se mete en un ataúd y no vuelve a salir.
-Lola, Lola para. Si es perra, ¿por qué no le llamaste Lola Perra?
-¿A qué te parto la cara aunque sea violencia de género, Mari Pili? Pero mírale, si tiene la misma cara de triste que Pepe, ¿cómo le voy a llamar Lola Perra si soy como una castañuela?... Eso sí, sin glamour.
-Lola para tener glamour hay que tener la cabeza en su sitio.
-Y un cuerno… Mira a Audrey Hepburn en la peli “Desayuno con diamantes”, estaba zumbadísima y tenía glamour con gato… Bueno no tenía perro y yo sí… ¿Quieres un cachorro, Mari Pili?
-No, Lola. Me voy a buscar mi glamour. Me has vuelto loca.
-Será desaborida la tía…

lunes, 1 de diciembre de 2008

LOLA Y LOS REGALOS

-Lola, ¿dónde estabas?
-¡Cotilla!, preguntas todo.
-Dime con quien andas y te diré quien soy… Lolita
-Pues estaba haciendo mis gestiones navideñas.
-¿Me has comprado ya el regalo?
-Síiiiiiiiiiiii, Mari Pili. Es monísimo, pero no me preguntes qué es.
-No, no, que sabes que me gustan las sorpresas… Pero dime qué es para no coincidir.
-Tranquila, imposible coincidir. Mi gusto es desmesurado como bien sabes.
-Vamos, que este año como los anteriores, una mierda.
-No intentes chafarme, Mari Pili, estoy por encima del bien y del mal.
-¿Cuánto te has gastado en mi regalo, por curiosidad, Lola?
-Lo estipulado, ni un euro más. Te recuerdo que estamos en recesión.
-¿Y cuanto es lo estipulado, Lola, según tú?
-Con la subida de IPC, tres con cincuenta, Mari Pili.
-¿Qué te has gastado en míiiiiiiiiii, en su mejor amiga, tres euros? No llega ni a categoría de mierda, Lola.
-… Cuidadin, tres euros con cincuenta. Ojo al dato.
-Una mierda de cuidado, insisto.
-¡Cochino dinero! ¿Y la imaginación que he gastado? ¿La emoción? ¿El frenesí, qué?, ¿eso no tiene valor?
-Mierda con frenesí… No pienses que después de saber lo que sé, que ya sabía de todos modos, yo, Mari Pili Fernández vaya a gastarme más de tres euros en ti.
-Con cincuenta, tres euros con cincuenta, Mari Pili. Ahora yo no me disgustaría porque si te cuento…
-¿Qué, Lola? Cuéntame…
-Estaba la vecina del tercero A tirando bolsas en la basura y…
-¿Has sido capaz de cogerme el regalo de lo que tira la vecina, Lola? ¿Y los tres euros con cincuenta? ¿Ni eso, Lola?
-Déjame terminar, Mari Pili. Como te decía, la vecina tiraba y tiraba. Es la vecina rica, ya sabes. Yo, metida en un esquinazo esperando.
-¿Esperando a qué? No sigas, mi regalo es de deshechos.
-Pongamos que he reciclado, Mari Pili. Mucho más valor y ecológico.
-¿Y los tres euros con cincuenta?
-Tú, al vil metal, coña, te pareces a mi madre que todo lo mide en euros.
-No te has gastado nada en mí, lo sé. Cuando la vecina rica se ha ido, te has lanzado a la basura.
-Sí, cómo lo sabes y ¡qué maravillas he encontrado! Ya tengo los regalos para todos.
-Lavarás, al menos, lo que has cogido de la basura Lola.
-Si no ha dado tiempo a que se manchara. He sido escrupulosa. He sido muy cuidadosa, Mari Pili. Además, la vecina rica usa colonias caras. Nada que ver con mi detergente. Lo dejo como está.
-¿Qué has robado, si se puede saber, Lola?
-Robar, nada, monada. Reciclar. Los enseres abandonados ya tienen una dueña caritativa que ha hecho un reparto equitativo.
-¿Y a mí que me ha tocado?
-Loeve, con caja y bolsa… La bolsa la tengo que planchar un poco, pero ya verás qué bien queda.
-¿Loeve, qué?
-Perfume. Yo no regalo cualquier cosa.
-¿Colonia de Loeve, Lola? Qué locura… De todas formas los ricos son muy estrafalarios porque, vamos, tirar un frasco lleno a la basura, no tiene perdón.
-Mari Pili está vacío, pero cuando lo abres ¡Hum!, qué bien huele.
-¿Vacío? ¿Dices que está vacíiiiiiiio?.
-Sí, mujer, pero si quieres te lo relleno de colonia. ¿Qué prefieres Nenuco o Pachuli? Estás a tiempo de elegir.

jueves, 27 de noviembre de 2008

LOLA Y MARI PILI EN CLASE DE BAILE

-Bien, os vais a poner en dos filas, una enfrente de la otra… Por favor, ¿qué hacen esas dos señoras del fondo?
-¡Hola! Yo soy Lola y esta mujer tan reducida que está a mi lado es Mari Pili. Somos nuevas y tenemos el ritmo metido en el cuerpo. Haremos un gran papel.
-¡Bienvenidas, Lola y Mari Pili!... Hoy vamos a comenzar con el ritmo del…
-Seño, disculpe, ¿podíamos comenzar con una jota? Mari Pili fue campeona de salto de potro en el colegio y la jota la borda.
-No, Lola. Comenzamos con unos pases de tango. Poneos en parejas. Mano en el hombro, pierna izquierda en la entrepierna del compañero.
-Seño, seño, yo a Mari Pili no le meto la entrepierna, me parece de mal gusto.
-Lola, cállate que nos van a echar.
-No, mona, no nos echan. Hemos pagado.
-Lola, que son clases gratuitas.
-¡Ostras! Qué guay, no me lo habías contado. ¿A quién has engañado?
-¿Cómo que a quién he engañado? A nadie. Pagamos nuestros impuestos y tenemos derecho a ciertas prebendas.
-¿Qué prebendas ni qué gallo muerto, Mari Pili? A mi Pepe le quitan un Potosí de su sueldo todos los meses para bóvedas de alianzas y decoración de despachos ministeriales aprovechando ahora que estamos en crisis. Así que de gratis ná. En resumiendo, no nos pueden echar, hemos pagado… Seño, seño…
-¿Qué, Lola?
-Mientras bailan el tango y se meten piernas unos a otros, ¿Mari Pili y yo podemos bailar la jota? Mari Pili baila, baila, que vean qué gracia tienes…
-Lola, qué vergüenza. Cállate.
-Mari Pili no me seas estrecha. Nunca habrás tenido un aforo como éste para lucir la agilidad de tus piernas de cabritilla.
-¡Lola!
-Me callo, me callo… Seño, que nosotras también bailamos el tango, pero sin meternos piernas ni nada.
-Bien, gracias… A ver si podemos comenzar. Echad el cuello para atrás y…
-Seño, yo no puedo, tengo las cervicales hechas papilla.
-Pues que lo haga tu compañera.
-¿Mari Pili? Imposible. En el año de la tos se compró una moto y del castañazo que se pego mientras buscaba el freno, ya la ve cómo quedó… Mirando a Guipúzcoa.
-¿Qué yo estoy torcida, Lola? Mentirosa, estoy como una estaca de tiesa… Venga, ya verás cómo luzco.
-Mari Pili no quiero tener la sensación de estar bailando con el palo de la escoba. Yo vengo a clase para dar rienda suelta a mi crisis.
-Yo no soy ningún palo de fregona.
-Has dicho que estás más tiesa que una estaca, nena. Lo que es lo mismo que bailar con el palo de una escoba, con la diferencia que tus pelos son naturales y los de mi escoba, como no puedo gastar por la crisis, son sintéticos.
-Lola y Mari Pili, por favor, fijaros un poquito, Estamos bailando un tango no un chachachá.
-¡Toma! ¿Tú sabías que sabías bailar el chachachá, Mari Pili?
-Hasta el meneíto sé bailar, Lola.
-Cuánto te admiro, Mari Pili. Eres completísima. Yo sé los pases esenciales del chotis a la turca. ¿Te los enseño?
-Lola y Mari Pili, por favor, seguid el ritmo de la clase.
-Sí, sí, perdón, seño. Es que Mari Pili es un poco torpe, pero no se preocupe, yo, yo…
-¿Tú, qué, Lola? Me tienes harta. La que no sabe hacer nada eres tú, no yo. Mira qué pirueta doy, parezco un vuelo sin motor… ¡Ay!, ay qué leche me he dado, Lola, ayúdame.
-Seño, seño, pare la clase. Mari Pili se ha estocinado… ¿Mari Pili, por qué no te echaste un poco de gasolina, mujer?
-La crisis ha subido el precio de la gasolina, Lola… Ay, ay, cómo duele.
-No llores mujer. La crisis no existe en el buen humor. Venga, levántate y bailemos la jota anti recesión.

sábado, 22 de noviembre de 2008

LOLA RECICLA Y ¿TÚ?

- Estoy por denunciar al alcalde, Mari Pili.
- ¡Toma ya! Surge la Lola guerrillera, camorrista. Denúnciale, Lola.
- ¿Tú eres tonta Mari Pili? No me incites si aún no te he contado mis motivos.
- Me gusta que seas una macarra, Lola. Eres como los programas de la tele. Cuánto más lío ofrecen, más audiencia.
- Oye, oye, un poquito de por favor. Yo no soy macarra, sino una lianta… Y a mucha honra.
- Da igual, eres Mis Líos 2008… ¿Por qué vas a denunciar al alcalde?
- Por crearme conciencia. Yo vivía feliz hasta que publicó un bando amenazándome… A míiiiiiiii, éste no sabe con quién se está jugando las castañas.
- O sea, que te conoce hasta el alcalde, ¡qué tomate, Lola! ¿Lo sabe Pepe?
- Claro, es el que me vino con el bando. Ahora yo se lo dije muy clarito, Mari Pili…
- ¿Qué dijiste y a quién?
- A todo aquel que me quiera escuchar: a mí no me somete nadie. No ha podido mi Pepe y… el fulano éste sí ¡Qué poder de convocatoria tienen los políticos!, ¿verdad, Mari Pili?
- No lo dudes. Mira yo tengo un primo que se dedica al politiqueo y…
- Para, para, Mari Pili. ¿Tu primo el funambulista de guiones porno también es político? Hija, qué completo es tu primo.
- No, Lola, es otro primo, marido de una prima que se casó con el político sin que en aquel entonces fuera político. Fue después cuando descubrió la llama de la política que prendió en él con tal fuerza que terminó embrujado.
- ¿Eh? Vaya galimatías, mona. Es decir que trabaja en la serie “Embrujada”... ¿Oye cuánto gana tu primo?
- Mi primo no es artista. Bueno, sí, porque vive como un marqués.
- Es que los artistas ganan mucho y si se destapan, les dan un plus.
- Que te he dicho que mi primo no es artista. Es político.
- Oye Mari Pili, ¿por qué no llamas al marido de tu prima, el embrujado?
- ¿A Tomasín? ¿Para qué?
- ¿De qué cuerda es Tomasín el embrujado?
- Tomasín no está embrujado y es del partido Todo por la Patria.
- ¡Ostras!, el de mi alcalde… Llama, llama, pregúntale por la lista negra.
- ¿Qué lista negra, Lola?
- … En la que estoy metida por no reciclar… Ahora que, en este momento actual tengo reciclado hasta a mi Pepe.
- ¿Y qué reciclas?
- Ven, mira…
- Lola, tu cocina es un estercolero.
- Sí. En la bolsa verde meto latas. En la rosa, plástico. En la naranja, periódicos. En la fucsia, los calcetines sin coser. En la roja, la comida sin comer que se me ha quedado pocha. En la color jazmín, los…
- Para Lola. No puedes poner cincuenta bolsas del color del arco iris. Te vas a volver zumbada. Recicla con cabeza.
- ¿Cómo voy a reciclar con cabeza si no la tengo, Mari Pili… Oye, ¿Tomasín no podrá hacer trampa?
- ¿Tú crees que los políticos hacen trampa, Lola?
- Pues sí. A sus amistades les ayudan. Mira viene en los periódicos.
- No llamo a mi primo, Lola. Aprende a hacer las cosas, a usar el jucio.
- Vale, Mari Pili… Ahora lárgate o te reciclo.
- ¿A mí, Lola? ¿A mí me vas a reciclar, a tu alma gemela?
- Reciclo todo lo que no me vale…

martes, 18 de noviembre de 2008

LOLA Y EL TROMPETISTA

-¿Sabes lo que más deseo en este momento, Mari Pili?
-cualquier cosa, Lola. De ti se puede esperar la mayor memez.
-Mi deseo no es ninguna memez. Es la ley de la supervivencia.
-¿Sí? ¿Qué es?
-Meter por el culo la trompeta a mi vecino. No descansa, Mari Pili. Noche y día y así llevamos tres meses.
-¡Oh, qué bueno! Música en directo. ¿Y qué toca, Lola?
-Cumpleaños feliz… Día y noche.
-Qué hombre más sentido, ¿verdad?
-Sólo tengo que hacer una cosa…
-¿Qué, Lola?
-Subir un piso, llamar y cuando abra la puerta tocándome el cumpleaños feliz, voy y le meto la trompeta por el culo.
- Anda, Lola, que como tu vecino padezca de gases, os toca el cumpleaños feliz en estéreo.
-¡Calla! ¿Le oyes? Siempre igual, siempre… Te juro que se la meto por el culo.
-Ah, pues no suena mal.
-El principio lo tiene dominado, pero al tercer do menor comienza… Escucha, escucha, Mari Pili.
-Ay, sí, cómo desafina, Lola, es verdad.
-Decidido…
-¿Decidido el qué, Lola?
-Se la meto por el culo.
-Lola, basta ya de ser grosera.
-¿Grosera porque quiera meterle la trompeta por el culo? ¿Qué quieres, que enloquezca?
-Ya estás majareta, no pongas por excusa al trompetista.
-Pepe ya no viene a dormir. Se queda en la funeraria. ¿Ves? El disfruta del silencio de los muertos y yo los desafines del trompetista… No es justo. Oye Mari Pili…
-Dime Lola.
-¿Y si me compro una pandereta?... O una zambomba, casi ya estamos en navidad.
-¡Qué divertido! Yo si nos compramos la cornamenta de venado que se enciende y se apaga que venden los chinos te acompaño. Hay que ir decorada. Por cierto, Lola, ¿a dónde vamos a ir?
-A casa del trompetista.
-¿Vamos a formar orquesta con él, Lola?
-No. Se lo metemos todo por el culo.
-Hija, qué reiterativa eres.
-Igualita que el trompetista Mari Pili.
-¿Habéis pensado en decirle que entrene menos horas? Hay que conciliar con la vecindad. Buenos modales, diálogo y cortesía.
-Hemos hablado con él y no hemos conseguido nada… Se la meto por el culo. Se me ha acabado la cortesía… Y no me seas cursi, Mari Pili, pareces el libro de la buena educación.
-Lola, sé de lo que hablo. Hace años yo tuve un problema parecido… con un pianista.
-No, no me compares, Mari Pili. Meter por el culo un piano es imposible, pero sí posible una trompeta. Espérate que subo…
-Quieta ahí, Lola. Que vaya otro.
-¿Quién va a ir, Mari Pili? La gente prefiere quejarse a ir y montar el pollo.
-Bien, tranquila. Ya es casi navidad.
-¿Y? ¿Crees, acaso, que mis instintos los pierdo por navidad y que seré una buena vecina e incluso subiré, le daré un abrazo, le felicitaré las pascuas y…?
-¡Genial, Lola! ¿Ves? La navidad transforma a la gente.
-Sí, es verdad. También le haré un regalo.
-¿Sí? Qué guay, ésta es mi Lola.
-Sí, y después de felicitarle la navidad, le meteré por el culo la trompeta.

domingo, 16 de noviembre de 2008

LOLA Y EL NUDO MÁGICO

-Lola, Lola, por favor, no sigas tirando que te ahogas.
-No puedo, Mari Pili, me muero.
-Pero pare, señora… Hay mujeres brutas, ahora como usted, no he visto.
-Mi amiga no es bruta, cuidadin con lo que dice. Sólo es que las luces iluminadas no son para ella. Funciona a medio gas.
-Quitadme esto… Ay que no entra ya aire en mi garganta.
-¿Pero ha visto lo que ha hecho con mi bufanda su amiga? Está hecho un higo. Ésta me lo paga.
-Que me muero, que me muero y no pago.
-Calma, Lola. Despacito te voy a ir quitando los nudos. Tú, tranquila…
-Me muero, despídeme de mi familia, Mari Pili.
-Anda, calla y estate quieta.
-¿Su amiga quieta? Ésa se va a remover aunque esté debajo de cien kilos de hormigón.
-Como salga de este lío en el que me ha metido el fulano de las bufandas, se va a enterar quién es Lola… Me ahooooooooooogo, Mari Pili.
-Mira que te doy un garrotazo, Lola. Que te estés quieta.
-Pepe que me muero, ay mi Pepe que triste se va a quedar…
-Deja en paz a Pepe y a ver, ¿dónde está tu mano izquierda?
-Se me hizo un nudo entre la garganta y la puta bufanda. Que me muero, que no respiro…
-No es bufanda, es una pasmina y encima de seda y te la has cargado.
-Pero la que se ahoga soy yo, Mari Pili.
-… Ya casi está, tres nudos más y volverás a la vida.
-No, imposible. Tengo la nuez espachurrada.
-Las mujeres no tienen nueces. Son los hombres.
-Pues serán los ovarios que se me han subido a la garganta. ¡Ay! Qué tirón me has dado.
-Quieta que se me han enredado ahora los pelos.
-¿Mari Pili, por dios, cómo me voy a morir calva? ¿Qué va a decir la gente?
-Tranquila, te pondré una peluca.
-¿Qué, cómo va el lío de su amiga? Me han espantado a la clientela. Nadie quiere comprar mis nudos mágicos.
-Por cierto, buen señor, me falta el último paso para que quede tan mono como lo lleva usted. ¿Cómo es?
-Mire señora, cuando llegue el brazo izquierdo alrededor de su cuello, pone el dedo enano tieso y…
-Que me muero, que me ahogo y nadie me hace caso, ¡auxilio!
-Cállate un momento, Lola, aprendo el último paso para ponernos la pasmina graciosamente como este buen señor.
-¿Y yo? ¿Y si me muero, Mari Pili?
-Tranquila, una vez muerta, te corto la cabeza, te quito la pasmina, te pego la cabeza y te vuelvo a poner la pasmina elegantemente. Pero ahora calla… Siga buen señor, ¿una vez que tengo el dedo tieso, qué hago?
-Por caridad, que alguien me corte la cabeza, me muero…
-El dedo izquierdo la indicará el agujero por donde…
-Por caridad, que alguien me mate y me quite esto del cuello, me ahogo.
-Señora, mate a su amiga y le sigo enseñando.
-Usted siga, ni caso. Muerta seguiría hablando, así que, ¿para qué la voy a matar?
-…Bien, bien. Ya está, ¿ve que es muy sencillo?
-Ay queda monísimo, es verdad. Mira Lola… ¿Lola? Buen señor, que mi amiga se ha desintegrado. No está.
-Ay, ay, ¡socorro! Un gato me está mordiendo las piernas.
-¡Socoro, socorro! Que al señor de las bufandas le muerde un gato las piernas, ¡ayuda, ayuda!... Tranquilo, señor bufandero, le voy a ayudar yo… Lola, ¿qué haces ahí abajo?
-Defenderme de ratas como vosotros.
-Pero, ¿has visto cómo le has dejado las piernas al señor de las bufandas?
-Y, ¿cómo me ha dejado él con sus nudos mágico?
-Tranquilo, señor bufandero, ya he espantado al gato… Lola, lárgate de aquí antes que llegue la policía y el 112… ¿Cuánto le debo, buen señor?
-Nada, nada, llévese al gato de su amiga.
-Vamonos, Lola… Y me vas a escuchar.
-Sí, sí, pero ¿me enseñarás a hacerme ese nudo tan bonito, Mari Pili?
-No.

martes, 11 de noviembre de 2008

LOLA Y LA VIRGINIDAD

-Mari Pili… ¿te puedo hacer una pregunta íntima?
-¿A estas alturas del partido, Lola? Pues claro, hija, pregunta que ya te contestaré lo que me dé la gana.
-Ah, no, Mari Pili, quiero sinceridad absoluta.
-Anda, dime…
-¿Eres virgen?
-¿Que soy qué? ¿Ya volvemos a las andadas, Lola?
-No te vayas por las ramas, Mari Pili y contéstame.
-¿Me ves con cara de virgen?
-Hija, te miro y te veo estupenda…
-¿Es que las vírgenes tienen buena cara? Yo, Lola, creo que justamente las vírgenes son las que tienen cara de vinagre. La recesión en ellas las aplasta.
-… Mari Pili es que yo creo que soy virgen… aún.
-Lola, la cabeza desde luego nunca la has usado. Vamos, la tienes sin estrenar.
-¿Ves Mari Pili? Lo sabía.
-¿Sabías el qué?
-Pues que soy virgen…
-Lola, entonces, tus hijos han venido por generación espontánea. Llegaron las semillitas de Pepe volando, volando y ¡Voilá!, germinaron en Lola, ¿no?
-Pues habrá sido así, yo qué sé, Mari Pili. Pero insisto, me noto virgen.
-Mujer, la cara la tienes últimamente muy avinagrada… Sí, sí, vas a ser virgen.
-Ay, Mari Pili, ¿y qué hago para dejarlo de ser?
-Yo qué sé, vete a una esquina en un día de viento. Sin duda eso es fulminante.
-¿Sí? ¿Qué esquina me recomiendas?
-Lola… ¿Sabes una cosa?
-¿Qué, Mari Pili?
-Por mucho tiempo que pases con una persona, y yo lo paso contigo, nunca terminas de conocerla.
-¿Me estás diciendo que no me conoces, Mari Pili, después de tititantos años juntas?
-Pues no, Lola. Acabo de descubrir que eres muy, pero muy gilipollas. ¿Cómo, puñetas, vas a ser virgen con los años que tienes? Lola, por dios…
-La edad no tiene nada que ver, Mari Pili, ya ves a Santa Eufrasia, virgen y mártir con noventa años.
-¿Tienes contactos con algún varón, Lola, por ejemplo con Pepe García?
-…
-Lola contéstame.
-Sí, ya voy… He de decirte que eso que me preguntas sólo se lo podría responder a mi director espiritual.
-Ah… Lola, ¿desde cuándo tienes un director en tu vida?... Lola, ¿y por qué yo no lo tengo?
-Porque yo soy una descabezada, hija, y necesito que alguien me dirija al redil porque si no, enseguida armo el belén. En cambio tú pues…
-¿Pues qué, Lola?
-Oye Mari Pili, ¿qué fue de tu primo el funambulista de guiones porno?
-¿Eh? No me has contestado Lola y te vas por los cerros de Numancia.
-¿Tú crees que nos contrataría, Mari Pili?
-¿Pero de qué me hablas ahora, Lola?
-Hablo de tu primo.
-¿Por qué me hablas de mi primo cuando estábamos hablando de tu director? Vuelves tarada hasta la Virgen santísima.
-Ahí, ahí voy, Mari Pili. Tú no tienes director y el mío ya no me hace caso. Me ha dado por perdida.
-¿Y mi primo el funámbulo tú crees que nos arreglará, Lola?
-Quizá conozca algún director que saque de nosotras todo el erotismo que tenemos taponado… ¿Tú qué crees, Mari Pili?
-Lola ya veo los carteles de celuloide con el título “Las vírgenes destaponadas”
-Yo creo que si me viera erótica, se me quitaría el atasco virginal, Mari Pili.
-Vamos a ver Lola, ¿tú qué necesitas, un deshollinador o un fontanero?
-Mari Pili no me tomas en serio…
-Ya que lo dices, Lola, no, no te tomo en serio o me llevarían a un psiquiátrico. ¿Sabes cuál es tu problema, Lola?
-¿Cuál, Mari Pili?
-Esa fajas que te pones que te cortan hasta las ideas.
-Cómo se nota que tú no tienes carnes. Disecada, más que disecada. ¿Qué quieres, que vaya con mis chichas bailando por ahí? Que una es muy honrada y muy limpia, ¿eh?
-Lola quítate ahora mismo la faja.
-¿Ahora mismo? Mari Pili estamos en la calle.
-Me da igual… Mira, vamos a ese portal… venga, quítatela.
-Ay, ay, ay, ay qué placer, Mari Pili. Si hasta puedo respirar…
-¿Quién anda por ahí? ¡Qué vergüenza! Dos viejas haciendo guarradas en mi portal. Ahora mismo llamo a la policía. Vengan, no se escapen, guarras más que guarras…
-…Lola corre que vienen a por nosotras.
-No puedo ir más deprisa, mis carnes van en distinta dirección que nosotras.
-Ponte la faja que nos alcanzan, Lola.
-¿Me lo dices ahora? Se me olvidó en el portal… Ay, Mari Pili, cómo se entere mi Pepe, me vuelve a poner virgen, pero de las de verdad… Ay, maldita sea mi estampita…

jueves, 6 de noviembre de 2008

LOLA Y LOS PENDIENTES DE MARI PILI

- Lola, ¿qué te parecen estos pendientes?
- Ay, uy, humm…
- Lola, ¿qué te pasa? Te has quedado pálida.
- Mari Pili es que son justamente los pendientes que buscaba. Son divinos.
- ¿Y desde cuándo tú querías unos pendientes, Lola? ¿Desde que me los has visto puestos?
- Sí, claro
- Lola, ¿cuándo vas a tener personalidad?
- Mientras pueda, nunca, Mari Pili. Se me gasta, ¿y qué hago?
- ¿Se te gasta el qué?
- La personalidad. Tú tienes mucha, te sobra. Además, ¿para qué voy a pensar si ya piensas tú?
- Claro, es que también se te puede gastar el pensamiento, ¿no?
- Efectivamente, Mari Pili, Venga, pide dos pares de pendientes iguales y nos vamos a otro puesto.
- ¿A qué?
- A que te compres otra cosa y yo te copie.
- No, sólo hay estos pendientes y son para mí.
- ¿Cómo que son para ti? ¿Y para mí?
- No hay más. Yo los vi primero.
- Mari Pili, Mari Pili, no me enciendas el termostato. Los jugamos a los chinos.
- Que no me juego nada. Son míos… Mira qué pulserita más mona, cómpratela.
- ¿Y tú no te la compras?
- No, Lola, no. Yo quería unos pendientes y ya los tengo.
- Pues yo tampoco me la compro… ¡Eh! Lagarta, ¿dónde vas con esos pendientes? Son de mi amiga. Suéltalos o te doy un puñetazo
- Disculpa es que los vi ahí encima y…
- Lola, tranquila, no hace falta que te pegues con nadie. Vamonos, vamonos…
- Estos pendientes son de mi amiga, repito por última vez. Lo que pasa es que es muy pesada hasta que se decide, pero son suyos
- ¿Quién es pesada, Lola? Dime…
- Los pendientes no son de nadie, Señora. De momento nada más que míos. Usted no los ha pagado todavía.
- ¿Es que se piensa que mi amiga no los iba a pagar? Mi amiga es muy honrada y muy limpia.
- Lola, por dios, vamonos de aquí.
- Calla, Mari Pili y saca el fajo de billetes para que vean lo rica que tú eres… Y tú, lagartona quieta ahí con los pendientes.
- Lola, por favor, padeces desequilibrios hormonales. ¿Me quieres decir de dónde saco el fajo de billetes?
- Saca el metro bus, eso impresiona mucho.
- ¿Señora paga o no paga?
- Claro que vamos a pagar. Insisto que mi amiga es de rancio apellido.
- Y tan rancio, Fernández en España estoy yo y después de mí, un par de ellos más
- Señora Fernández pague los pendientes y llévese a la petarda de su amiga de mi puesto de una puta vez.
- ¿Qué mi amiga es una petarda? ¿Qué la Lola es una pilingui? Mire que le parto la cara…
- dale, dale, Mari Pili, venga saca colmillo.
- Que se vayan, coño, que se vayan de mi puesto ahora mismo.
- Mari Pili, ¿has visto? No quiere vender con la crisis que hay.
- Lola, Lola…
- Buen Señor, vamos a zanjar el asunto como gente civilizada, no merece la pena. Déme los pendientes y no le denuncio.
- ¿Cómo dice, Señora? Me cago en mi estampa, qué se largue o la doy un estacazo.
- Lola, vamos, vamos…
- Déme los pendientes y me voy. Mire qué carita se la ha quedado a mi amiga, ¿No le da pena?
- Tome los putos pendientes y váyase y como la vuelva a ver la, la la…
- … Ya, corre Mari Pili…
- Lola, ¿pero has visto la que has preparado?
- No consiento que nadie te quite los pendientes, Mari Pili… ¿Cuándo me los vas a prestar?

domingo, 2 de noviembre de 2008

LOLA Y LOS DIFUNTOS

- Lola, guapa, llevo media hora esperándote. Estoy como un cubito de hielo.
- Pues te aguantas. Vengo de hacer servicios sociales.
- ¿Te has apuntado a una ONG?
- Vengo de estar con mi madre y mi tía Lola, ¿te parece poca ONG? Traigo la cabeza como un encaje de bolillos.
- ¿Y dónde habéis estado?
- Venimos de admirar tumbas… Necesito un cubata urgentemente.
- Sí, sí, vamos… Oye, Lola, ¿y qué hacíais en un cementerio?
- Pues me preguntaron por la salud de IBEX 35 y de una cosa a otra, nos llevó a los difuntos.
- ¿Pero tu madre y tu tía Lola saben quién es el IBEX?
- Ahí está lo malo, Mari Pili, que han oído casquillos y no saben en dónde y creen que el IBEX va a perjudicar sus míseras pensiones.
- Pues no van descaminadas. ¿Y qué te preguntan del IBEX, Lola?
- Sus fluctuaciones, que si el Euribor también cotiza en el IBEX, que si éste ha entrado en el mercado americano y qué opina Obama sobre la recesión del IBEX sobre el Euribor y a cómo cotiza la peseta en el mercado intercambiario… Vamos, dime tú si esto es una conversación para dos ancianas que no se aclaran con el euro y siguen midiendo las cosas en pesetas y lo que es peor, Mari Pili, piensan que la peseta está viva y la tiene secuestrada el kukus clan.
- Vaya papilla que tienen las pobrecillas en la cabeza.
- Ni una batidora se la hubiera agitado mejor, Mari Pili.
- Así que las he llevado al cementerio.
- … A enseñarlas la tumba de la peseta…
- No, bruta. A poner flores a nuestros difuntos y se lo han pasado bomba discutiendo.
- … Porque una quería morir antes que la otra…
- No, animal. Porque una dice que quiere una tumba sencilla, y la otra quiere ángeles alados y flores de plástico para que la duren todo el año.
- ¿Flores de plástico?
- Sí, porque dice que yo como no voy a ir nunca a verla, al menos tendrá flores siempre.
- Qué animada tu madre.
- En su línea, Mari Pili… Y me han artado.
- ¿Las has matado?
- Mari Pili, me consumes la paciencia… Las he llevado a la tumba del IBEX para que se callaran un rato.
- ¿EL IBEX está enterrado en el cementerio de Valladolid? Qué importantes somos, Lola… Lola, ¿se ha muerto ya el IBEX?
- ¿Cómo se va a morir el IBEX, Mari Pili?
- Entonces… Lola, no entiendo nada.
- No hace falta, Mari Pili. Es una metáfora. Vi una tumba muy floreada y campanuda y para que se callaran un rato, les dije que allí estaba enterrado el IBEX… Se pusieron a llorar. La cagué Mari Pili, la cagué. No tenían consuelo.
- Pobrecillas son impresionables.
- No Mari Pili. Hasta hace un mes, el IBEX les importaba un bledo, es más, estoy convencida que lo único que sabían de él es que era alguien famoso, no más… Y de allí venimos.
- Claro, de la tumba del IBEX.
- No, Mari Pili, de encargar una novena para sus tristes pensiones.
- ¡Jesús! Pobres mujeres, están de atar.
- … Mari Pili, en confianza, ¿tú crees que cuando yo sea de su edad seré igual?
- No, Lola, tranquila… Serás peor.