viernes, 22 de mayo de 2009

LOLA Y LAS MORCILLAS

-Mari Pili… tengo hambre.
-Caaaalla. Pensemos en las vacaciones.
-Ahí, ahí, ahí duele. Si pienso en ellas, me entra hambre.
-Pero mira que eres rarita Lola. Pensar en las vacaciones es hinchar los pulmones de aire fresco.
-… A mí se me hincha el hambre, Mari Pili.
-Nuestros cuerpos esculturales revolcándose en la arena.
-Yo lo he pensado mejor, Mari Pili… me voy a la playa con burka y me como ahora un par de huevos fritos con chorizo y media barra de pan.
-Peeeero que burra eres, Lola.
-Ya, burra, pero dejaré de pasar hambre y, total, la grasa de los güevos adherida a mi cuerpo hambriento no se verá con el burka.
-Animal. Tienes edad ya para tener voluntad, Lola.
-…Pues fíjate, Mari Pili, soy tan pobre, tan paupérrimamente pobre que no tengo edad ni voluntad. Sólo hambre.
-Calla y toma un poco lechuga.
-¿Alpiste no tienes? Tal vez me llene más… Puerca miseria.
-Lola acuérdate que todos los años lo consigues.
-Sí, claro que lo consigo. Desembarco en la playa con el tejido adiposo tal cual lo dejé el año anterior. Estoy convencida que para estar guapa hay métodos con los que no pasas hambre.
-Sí, Lola, Los hay. Tan sencillo como comer sano.
-No es sano una fabada, un pote gallego, unas chacinas en condiciones, hacer barquitos con el pan en una salsita rica, rica…
-Lola, por Dios, que se te esta cayendo la baba.
-Lo hago aposta. Es para que no me engorde, Mari Pili… Trae una hoja de lechuga… ¡Hum!, sabe a morcillita con piñones.
-¿La lechuga?
-Sí, sí, toma, ya verás.
-Lola, a mi me sabe a lechuga.
-Mari Pili, ¿cómo te va a saber una hoja de lechuga a lechuga? Huélela, huele que alimenta.
-Lola, no huele a nada.
-Mari Pili, abre la nevera y fríe una morcilla, ya verás como es igual que la lechuga.
-Ya verás como no… Te lo voy a demostrar ahora mismo, que siempre tienes que llevar la razón… Toma.
-Trae… ¡Hum!, pues no, no me sabe a morcilla. Dame un trocito más a ver… Que va, que va. Esta es una morcilla que no sabe ni a lechuga.
-¿Me habrán engañado Lola? Espera, he comprado otras morcillas de otra clase. Pruébala a ver…
-Trae… Nada, donde esté la lechuga que se quite todo lo demás.
-Ay qué disgusto… Prueba un trozo más no sea que tu paladar te esté engañando.
-¿Tienes un poquito de pan, Mari Pili? Tal vez con pan se acreciente el sabor.
-Sí, toma. Es una hogaza recién hecha.
-¿Y eso que tienes en ese paquete qué es?
-Chorizo de Cantimpalo. Me ha dicho que era muy bueno, pero después de las morcillas, ya no sé qué pensar.
-Parte un trozo a ver… No, está insípido. Parte otro trozo no vaya a ser que sea el principio lo que está soso… ¡Huuuuuum!…
-¿Qué pasa, Lola? ¿Me han engañado?
-Mira, pruébalo tú, tanto la morcilla como el chorizo… Qué lastima, qué desperdicio.
-Ay, Lola, no me digas eso que me ha costado mucho dinero… ¡Hum!, si está buenísimo. ¿Cómo me puedes decir que está mejor que la lechuga?
-Ahí, ahí te voy. Te acabo de demostrar que la lechuga siempre será una lechuga. En cambio una morcilla, una morcilla es…
-Lola que ya estás babeando otra vez.
-Anda trae un trozo morcilla a ver si se me corta la baba.
-¡Gorda!
-¡Esmirriada!

10 comentarios:

MentesSueltas dijo...

Hola Lola, aqui estoy visitando tus rincones y tus letras... siempre es un placer leerte.

Te abrazo.
MentesSueltas

Liliana G. dijo...

Jajajaja Dios Mª Ángeles, que me quedo con el pan, la morcilla y el Cantimpalo, prefiero ir con burka que perdérmelos...
¡Genial como siempre, amiga!
Muuuuchos besos.

Luz de Gas RadioBlog dijo...

Es tan difícil controlarse y lo malo es que no terminan nunca las restricciones

Besos

ana dijo...

Ja ja ja ja ja ja ja ja ja

Si es que llegan estos meses y nos empiezan a acosar con lo poco que nos queda para ponernos el bañador.

Y mientras a sufrir con lo buena que está la morcillita.

Oye preguntale a Maripili si dejo algo Lola, que ya va llegando la hora de merendar. ja ja ja ja jaj a.

Un besazo muy fuerteeeee.

Nómada planetario dijo...

Anda que no me ha entrado apetito ni nada hablar de estos manjares a estas horas.
Besos ricos.

JAVIER AKERMAN dijo...

Querida Mª Ángeles:
Además de risas (cosa que siempre te agradezco porque endulzas el día) tu post contiene un punto de reflexión en este asunto de la alimentación y las obsesiones que giran en torno a ella.
Besos mil.

VIVIR dijo...

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

¡QUE ARTE DIOS MIO!!! PEASO DE BLOG

ME ALEGRAS EL DIA... HOY NO PODIA PASAR DE DEJARTE UN COMENTARIO MISS ESPAÑA....

UN BESO GIGANTE...

Y LA MUSICA? DE ARTE TAMBIEN...

el poeta mistico dijo...

Ay que hambre me ha dado!

Y yo a esta ahora y aún sin comer..

y bueno lo acepto como todo en la vida, como viene nomas...

Un fuerte abrazo.

Pedro dijo...

¡Ay Lola, Lolita, Lola...,
Lola de mis entretelas,
deja de comer lechuga,
que te quedas a dos velas...!

¡Come pan, come chorizo,
huevos fritos con chistorra,
bocatas de pan rallao,
que seguro que no engordas...!

¡Y si tú no te lo comes,
hazme un sitio, que me siento
en tu mesa y esos huevos
me los como en un momento!

¡Ay Lola,Lolita, Lola...!
¡Más vale que te empapuces
de tortilla de patatas,
que gemir por las esquinas,
hambrienta como una rata...!

¡Muac!

Terly dijo...

Hazle caso, Lola, a Pedro,
que de comer sabe un rato,
basta ver como lo engulle
sin dejar nada en el plato.

Pero ojito Lola mía,
pon freno al colesterol
y a los malos triglicéridos
ponle un poco de control.

Por la línea está tranquila...
pues eres una escultura,
que con dos kilitos más
no perderá la figura.

Un beso... con retraso.