Vídeo promocional Mujeres Descosidas

martes, 20 de abril de 2010

LOLA MUJER BOLERO

Me piro de TutoBank. No soporto a este tío que se hace llamar míiiiiiiiii jefe. Éste no sabe que Lola no tiene amo. No ha podido mi Pepe conmigo, va a poder este energúmeno. Antes muerta que callada; es que me da, eh, que nadie ose detenerme. ¿Me suicido por la ventana o me despido directamente?... Ya, ni los chupitos de cazalla alivian mi mala leche.

Por curiosidad, ¿alguien se levanta despierto? Lo normal es que uno
se despierte dormido, y después de una sobredosis de café bien cargado y reposadito, esté en predisposición para enfrentarse a la bacanal diaria. Pues no, este tío me exige, no pide, que me levante como la moto de Fonsi Nieto ¡Y un jamón! Me levanto como los triciclos, lenta pero segura; si a las 8 de la mañana no te dejas llevar por un placer tan simple ¿Cuándo entonces? Una vez estimulada, cualquiera me puede decir: Lola, haz… y actuaré segura, equilibrada,
sin darme importancia.
Hoy, cuando ha entrado de sopetón, mirándome furibundo, a punto de
estrangularme verbalmente, yo sin querer, aunque pensándolo bien, mi subconsciente ha tenido que actuar de alguna manera que yo no alcanzo a comprender porque como según él soy cortita, pues eso… al entrar él, yo salía con todas mis energías, me había tomado ya cinco cafés, y se ha comido la puerta enterita. No ha chillado, ha aullado ¡Qué se fastidie! Se piensa que soy una maquina para satisfacer sus necesidades, el diván de su carioca mente descontrolada, el descanso de su lasciva curiosidad y ¡Un cuerno! Acaso me ha preguntado alguna vez: ¿Te encuentras bien, eres feliz, necesitas algo, estás cansada,
quieres que te suba el sueldo? Pues no, nada, como un robot. Sólo, dame y dame, y yo, toma, que toma y toma más.
En un arranque de temperamento voluptuoso, me pierde ser antes muerta que sencilla, le he dicho:
- Me largo, dame lo que es mío y que te aguante tu tía.- Me he
sentido divinamente, pero claro, después he reflexionado: Peripatética, te has quedado sin trabajo, no te corresponde paro ¡Dios mío! ¿Qué has hecho?
Menos mal que, como este hombre no me escucha, no ha oído ni la mitad. Si yo fuera como la masa, que piensa y luego habla…
- ¿Qué pasa, Lola? ¿estás con la regla?-este hombre, además de
toca pelotas, es gilipollas.
- Me siento abandonada, acosada, poco valorada. Nunca me
escuchas, no me respetas y…- La cagué. Me he puesto a llorar ¡Con lo que odio ser mujer mantequilla!, qué lastima, que pena, qué destrozo...
- Tranquila, mujer. Tú sabes como soy. Nadie me aguanta. Sólo
tú me entiendes. Eres paciente, comprensiva, intuitiva.- éste es
imbécil; he pesado, no dicho- Eres un diamante en bruto para la
empresa.- Bruta, soy un rato, pero eso de diamante, me mosquea; ni mi Pepe, me lo ha dicho nunca. Y, ¿si está enamorado de mí y, como soy intocable, de otro hombre, él se rebela y me maltrata? No me extraña, soy incandescente, cualquiera pierde los nervios por mí ¡Qué bonito!
Mi jefe enamorado de mí… Lolaaaaa, pero si tú le odias… es verdad.

- ¿Lola, me estás escuchando?
- Sí, claro que te escucho. Disculpa, he perdido los nervios.-
Con las mismas, he salido de su despacho, y me he ido a tomar un vaso
de cazalla. Necesitaba una sobredosis.
... ¡Qué asco me doy! Me vendo por unas míseras palabras babosas; si no fuera por la hipoteca… éste se iba a enterar lo que es una mujer bolero.

4 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Las hipotecas son como mazmorras.
Adiós a la libertad.

Besos.

Juan Julio de Abajo dijo...

Debieras saberlo: "Con la banca hemos topado." Pero tienes suerte dentro de todo: tu "jefe" es imbécil de baba. Treinta veces por la mañana, cuarenta por la tarde y las que se te antojen por la noche: "¡MI JEFE ES IMBÉCIL DE BABA!" Verás, verás lo milagroso que resulta...

Un beso pero que muy muy muy... ¡fuerte!

JULIO.

Albino dijo...

Zurrale bien, Lola, que con lo que tu vales, a pesar de todo tu jefe no podrá prescindir de ti.
Besos

Liliana G. dijo...

"Antes muerta que callada", ahí está la clave de todo, coincido mil por mil :)
Muy buenooooooooooo.

Besazos.