viernes, 6 de febrero de 2009

LOLA ANALÍTICA

-¡Qué bueno es mi Pepe!
-Sí, Lola, es buena gente.
-Es muy buen cristiano, lástima que tenga esos ramalazos. Pero insisto, es un santo.
-Nadie es perfecto…, pero sí, es un santo.
-¿Sabes Mari Pili? Mi Pepe cada vez tiene el pensamiento más raquítico, pero es tan bueno, tan paciente… ¿Qué digo yo de paciente? No, eso no, no, no, vamos, ni de coña.
-Ya sabes que siempre ha sido un poco, poco tolerante.
-Mari Pili, no nos engañemos, ahora no tolera ni a un calcetín apretándole el zapato, pero es un ángel.
-¿Sí? ¿Tú crees?
-Mujer, creérmelo creérmelo, lo que se dice creer, pues no, pero en la vida hay que ver lo bueno. Lo malo dicen que se estampana delante de tus ojos y lo ves a la fuerza.
-¿Y si nos ponemos a ver otras cosas y dejamos la imagen del santo Pepe que descanse.
-Ay, Mari Pili, espera un poco que aún no estoy convencida del todo.
-Vale… Es un hombre cuya palabra fluye sin dificultad. Habla y habla.
-Tanto que no me deja contar mis cosas, Mari Pili. Cuando voy a pronunciarme, me interrumpe y dice lo que supuestamente iba a decir yo, que por cierto, no era eso lo que yo iba a decir, pero como es adivino pues…
-Pepe el divino
-Adivino, Mari Pili. ¿Tú ves a Pepe de divino? No me amueles …Se le está quedando la cabeza…
-Sin pelo, Lola. Está calvo. Desde luego tiene la ventaja de que la calvicie deja clarear las ideas.
-Pero, ¡qué ideas! Se le están quedando más estrechas que las caderas de una modelo, leñe. Que adelgace la barriga, no la cabeza… Mira el otro día le llevé a bailar y no se quitó ni el abrigo.
-¿Y qué hacia?
-Mirarnos con pena y hacernos fotos.
-Lola, es que Pepe no estaba en su elemento. Tal vez haya descubierto en la fotografía su otro yo desperdigado
-Ya mujer, pero que sólo haga bien su papel en entierros es muy tomate.
-Es buena gente, su tristeza acompaña al difunto.
-Y su caridad al enfermo, ¡ojo al dato!
-Y si ahora hace de reportero gráfico en las juergas ajenas aunque él no se integre, siempre os quedará un recuerdo, Lola.
-¿Qué recuerdo, Mari Pili? ¿El de Pepe con un móvil haciendo fotos aprovechando que no había luz y haciendo de reloj?
-¿También relojero? Qué completo.
-Sí. Me decía “ Lola son la una. Lola, la una y cuarto, Lola son…”
-¿Y tú qué hacías?
-Huir de él, pero como la sala era tan pequeña, me topaba con su santidad nada más huir.
-Mira Lola, dejemos de escarbar. Quedémonos en la superficie, ¿vale? ¡Qué santo es tu Pepe!
-¡Qué triste, Dios mío!…

8 comentarios:

runner48 dijo...

Un verdadero santo sí señor!

VIVIR dijo...

Pepe va al cielo por cojo...n...es... jajajajajajajaja
¡anda que no tiene arte Pepe ni "ná" .....!!!

¿y tu? ... anda que no...

Un beso guapisima

Terly dijo...

Más que un santo, Lola, yo creo que lo que le pasa a tu Pepe es que es um soso. ¡Mira que estar de juerga y mirar el reloj cada cuarto de hora! Ese Pepe tuyo, más que un santo parece un monje Benedictino, no piense más en él y piensa un poco en tu Hernestino...
ino... ino... ino...
Un besino.

MARIO ALONSO dijo...

Buenísimo su Pepe, jajajaja!!!

Mª Ángeles, he vuelto por aquí, sorprendido y agradecido por tu visita y tu comentario.

Ya que es domingo y, por fin, tengo un poco de calma... me quedo un ratito leyendo por tu casa, con permiso.

Un besote.

azpeitia dijo...

Siempre digo y me repito, que la ironía es una de las más altas manifestaciones de la inteligencia...sólo los que tienen un IQ muy alto, son capaces de ironizar y poner la vida en su sitio...enhorabuena el relato me parece magnífico y me has hecho sonreir, te debo veinte minutos más de vida....gracias M.Angeles...azpeitia

Marta dijo...

Lola es que tu tienes mucha marcha, y a Pepe le da por marcharse!!!!. jajjajajja.

MarianGardi dijo...

jajajaja lola juntate conmigo!! eso de son la una, me lo se de momoria, menudos relogeros puntuales para irse del baile, pero no para ver el pertido de futbol jajaja
Que buena eres!!

SoL LuNaR dijo...

LuZ