miércoles, 24 de febrero de 2010

LOLA EN UN TRÍO DE ASES

-Mira, Mari Pili, un gato embarazado… No, antes de mirar, ponte las gafas. Ya sabes lo que te ha dicho el doctor…

-¿Qué me ha dicho, que no mire?

-Para el pecho estrecho lo mejor es ponerse las gafas.

-Ya te estás inventando cosas.

-No me invento nada, lo que pasa que hay que saber leer lo que calla su eminencia.

-¿Quién es su eminencia, Lola?

-El doctor, hija, el doctor. Y este pozo de sabiduría dixit “Si quieres que tu pecho estrecho ensanche mira la vida con gafas”

-Ah… ¿Y cuándo dijo su eminencia Don pozo el sabio semejantes palabras, Lola?

-Ya te lo he dicho, Mari Pili, cuando se quedó callado… Ah, también dijo que…

-Déjalo, Lola. ¿Dónde está el gato embarazado?

-En tus pies. ¿Ves como no ves? A partir de hoy te voy a enseñar la vida, no se te vuelve a quedar el pecho estrecho como me llamo Lola… Por cierto, vamos a buscar a tu primo Julito. Qué lastima de hombre, tiene más horchata que sangre.

-¿Pero de dónde te has sacado tú a mi primo? Lola cuéntame que has hecho en mi ausencia… Venga desembucha.

-Penar por las calles, coña, te echaba de menos. Y en una esquina me topé con él… Qué pena más grande me entró. Está en paro, pero mira, Mari Pili, le he encontrado un trabajo.

-¿A mi primo?

-Sí, a tu primo, leñe. De adiestrador de tortugas, es lo más parecido a su carácter y que rima con su personalidad. ¿Qué te parece?

-Fatal, qué me va a parecer. Es un gentleman y nadie de los Fernández, de la saga de los Fernández de toda la vida, se ha dedicado a criar tortugas.

-Yo no he dicho a criar tortugas, aunque si se le reproducen y las vende porque no están catalogadas, más lentejas se puede comer.

-¿Es que mi primo quiere comer lentejas?

-Mira, ha pasado tanto hambre ese pobre hombre que se le han disecado las ideas para sus guiones. Ni con una transfusión de pan rallado se le arregla.

-Lola…

-Dime, Mari Pili.

-¿Y si montamos un consultorio?

-¿De qué?

-De casos perdidos…

-¿Y ponemos a Julito en recepción?... ¿Qué quieres, que los clientes leviten y les perdamos también?

-Mi primo es un gentleman y no le pongo a adiestrar tortugas.

-En el anuncio también pone que se necesitan adiestradores de peces desparejados…

-¿Te parece eso con más glamour?... Mira ahí viene.

-¡Hola, chicas!... ¿Hace un cafelito?

-Ya estamos, Julito, ya estamos. ¿Quién paga?

-Mi prima Mari Pili, Lola.

-Entonces pide tres cafés. El mío con copete y el tuyo con doble ración de galletas.

-Pero qué morro tenéis vosotros dos… Tú, Julito, ahora mismo a adiestrar gallinas. Serás el primer Fernández, de la saga de los Fernández de toda la vida que se dedique a tan honroso oficio. Y tú, Lola, a vender a TutoBank porque no vais a vivir de mi bolsillo. ¿Entendido?

-¿Gallinas, prima? ¿Pueden ser mujeres?

-Mari Pili, Mari Pili, relájate que se te desinfla el pecho estrecho y la jodemos. Si es por dinero te pago medio café.

-¿Y a mí, Lola?

-Julito sal zumbando al contubernio gallináceo, horita mismo, eh, que tu prima nos pela cual pollos….


3 comentarios:

JULIO dijo...

Tus sátiras y chascarrillos no tienen desperdicio: te brotan como agua por manantial.

La Mari Pili, por muy Fernandez que sea y de toda la vida, debe pagar los cafés y las langostas, de llegar el caso.

Al Julito, ¡nada!, que se pudra en su pobredumbre. Además, no es de los Fernandez...

Y tú, Lolita, trátales más dúramente para deleite de los que te seguimos en esta historia de lunáticos...

¡Ahí no va a quedar ni el apuntador!


Date por besada.

Albino dijo...

Voy a tener que leer tus dialogos entre Lola y Mari Pili con doble sentido.
M;uchas veces, debajo de las palabras graciosas, de los tacos bien colocados, se esconten pensamientos profundos.
La pena es que yo sea demasaido superficial.
Besos

Liliana G. dijo...

¡Vaya trío! Que ahora con la aparición del vivillo de Julito, ya estamos hechos. Si cuando digo que tus historias son para alquilar balcones, no me equivoco :)

Besotes