lunes, 15 de febrero de 2010

LOLA LA REINA DEL MAMBO

¡Joder, qué depresión! Acabo de llegar del ginecólogo, esos
hombrecillos cuya obsesión es ver traseros y tocar tus dos partes más sobresalientes en busca de cosas raras, y me ha dicho: "Señora, está usted menopáusica perdida". ¡A mí! ¡Y una mierda! ¡No se lo cree
usted ni de broma! Va a saber más que yo... En fin, que me he puesto como una energúmena; él, pacientemente, ha esperado a que destilara sapos y culebras y cuando ha visto que hacía yo una pausa, el muy
desnaturalizado ha vuelto a la carga: "la vida no se acaba, es otra faceta". ¡No te jode! ¡Se creía que iba a arreglar lo que me había dicho! Me han dado ganas de no pagarle, pero su enfermera me estaba
esperando como un pobre en la puerta de la iglesia. Ya le he dicho que no se merecía ese marido -porque la mujer es la enfermera- que no
se puede ir por la vida llamando viejas a las mujeres. ¿Pero quién se ha creído que es él? Además, para colmo, me ha hecho una lista de cosas que he de hacer, los alimentos que he de comer...
¡Impresentable! Vamos, que me quita de fumar, que tome mucha leche...
¡Con la mala que tengo en estos momentos! ¡Como para tomar más! Dice que mis huesos necesitan mucho calcio, que tengo que hacer ejercicio, que mi carácter se me va a enrarecer, que... ¡Anda! ¡Vete a tomar vientos!
O sea que, ¿de qué me ha servido ocultar mi edad, si ahora va ese
barbudo con ojillos penetrantes y me dice "Tienes una edad crítica" Pero, ¿me veis a mí crítica? ¡Si soy la reina del mambo, joder!
Total, que he llegado a casa y me he encerrado en el baño; me he
mirado fijamente en el espejo y me he dicho: "Lola, no sé si estarás menopáusica, pero fea estás un rato". Me veía arrugas, papaday,¡ay, qué desgracia más grande!, he tocado la carne y estaba fofa, me veía gorda, blanducha, con el pelo a dos colores... ¡Qué horror!
Una vez analizada la situación, he llorado un poco -dicen que
desengrasa-, me he lamentado y compadecido de mí misma mismamente y, cuando me he aburrido, se me ha encendido una bombilla en el
cerebro: "Lola, lo que tienes que hacer es tomar mucha leche, subir y bajar escaleras para que tanta carne al menos se ponga prieta. Con tus tetas hay que hacer algo, están demasiado caídas, ¿qué tal un sujetador que las suba y las arrejunte? Tienes que comprarte crema, no de niñas de veinte años, sino de treinta, más no. Luego el pelo hay que ponerlo de un color. Cógete el Telva ahora mismo y busca una señora que lleva la cabeza a tu gusto, y te la pones igual. Y en cuanto a la ropa, deja de utilizar una talla menos, hija, pareces una foca metida en una salchicha y cuesta lo mismo la talla cuarenta que la cuarenta y seis... Eso sí, antes muerta que sencilla. Tu personalidad es elegante pero informal, que no se te olvide"
He salido del váter con más ¿coraje, decisión, glamour? El caso es
que estaba decidida a no morir, a resurgir de mis propias cenizas
menopáusicas cuando, de pronto, me he topado con mi Pepe:
-¿Qué tal en el ginecólogo, Lola?
-Fenomenal, todo muy bien.
-Me alegro, mi vida. No entiendo esa fobia que le tienes, al final, te das cuenta de que es una magnífica persona.
-Sí, mucho.
-Por cierto, no te lo había comentado: la gorda ha adelgazado quince kilos. ¡Está estupenda! Dice que usa una talla cuarenta y dos.

¿Dónde está mi botella de cazalla? ¿Y mi tabaco? Voy a la basura,
tiré dos tabletas de chocolate con almendras...

5 comentarios:

Liliana G. dijo...

Aaaaaaay, esta Lola menopáusica me mata, si de por sí no se cansaba de dar la lata, ahora nos la tendremos que ver en forma... jajajajaja

Buenísimoooooo.

Besotes,

joselop44 dijo...

Genial. Hoy ha sido una entrada más seria de lo acostumbrado aunque si perder los toques de humor.
Un abrazo.

Albino dijo...

Creo que Sophia Loren está menopaúsica y ¡vaya mujer!. Ya quisiera tener a mi lado una setentona de ese porte.
Tu, en todo caso, serás una menopáusica iniciatica y eso no es problema, sinó una ventaja. Te olvidas de esa pesadez de la regla y además, y es lo más importante, podrás follar a destajo sin prevenciones ni preocupaciones.
Miralo por el lado positivo, bonita.
Un beso

Juan Antonio dijo...

Una buena gaditana le hubiera dicho al ginecologo. " sequieiustediralcarajo,hombre."

Te lo digo por que lo se ,a esas edades como el jamon ,es cuando las mujeres mejorais el sabor y la calidad.Por algo la veterania es un grado,y si no siempre quedara la soja. besos

JULIO dijo...

Una jornada "particular" e "intransferible" contada con irascible recochineo, predominando la naturalidad, la espontaneidad en el decir y la celeridad de reflejos. De modo que - bajo mi punto de vista, naturalmente -, de menopáusica y fofa, nada de nada.


Quizás por esto el magnetismo es tu aliado.


Te mando un beso.

Julio.