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miércoles, 5 de marzo de 2014

LOLA EN LOS SEXOS Y ALGO MÁS

-¿Mari Pili?
-Buenos días, Lola… ¿Qué tienes preparado hoy para que hagamos?
-¡Sorpresón, Sorpresón, Mari Pili!... Siéntate y disfruta…
-Contigo jamás, ni cuando he tenido cientos de orgasmos provocados por tus locuras.
-¡Leches, Mari Pili!, saliendo del armario a tus años, quién me lo iba a decir…
-Cada uno sale cuando puede, Lola.
-Es decir, que las mujeres te provocan bilirrubina y, en concreto, yo te he gustado toda la vida…, no me extraña, soy irresistible.
-Lola, a mí no me gustan las mujeres, entérate, que desquicias todo.
-Ya, sólo te gusto yo, lo sé. Tranquila, no se lo diré ni siquiera a la calva de mi Pepe pero… ¿se lo puedo contar a tu Paquito? Más que nada para que no tenga celos de mí.
-Lola, tú tampoco me gustas.
-Mari Pili acéptate, quiérete. Sé de buena tinta que mis encantos son de tal envergadura, vamos que arraso.
-Mira, Lola, no quiero seguir con esta conversación, ¿vale?
-De eso nada, monada, las cartas encima de la mesa. Si sientes, se siente y no hay más que hablar. Tú a mí no me gustas, pero acepto de buen grado que yo te gusto… Todo, menos estar escondida. A tus cuarenta y todos no puedes ser otra, has de ser la genuina Mari Pili, eso sí, ahora en versión contractual, lésbica y a mucha honra.
-Lola, de verdad, ¿tú eres gilipollas o mermada?
-De todo hay, Mari Pili, soy tan completa para todo… Ay, quién me lo iba a decir, a mis años tan jamona y mi amiga bebiendo los vientos por mí.
Lola, no tengo nada contra las lesbianas ni con los otros.
-¡Coño! ¿Quiénes son los otros?
-Los homosexuales, Lola.
-Vamos, que también eres homosexual. Si te digo que nos educaron en la represión y ahora se te acumula tanto que no sabemos por dónde empezar. Tranquila, Mari Pili, yo te ayudaré. Vamos a ver, ¿sabes cómo te apellidas? ¿Sabes qué talla de faja necesitas? Son dos datos imprescindibles para encontrar tu esencia y así sabrás con que bando quedarte.
-¡Vete a la mierda, Lola!
-Hija, de verdad, cómo eres… A mí plin, allá tú con tus diarreas sentimentales… Anda vamos a recoger el coche.
-¿Qué coche, Lola?
-Pues el mío…
-¿Desde cuándo tienes tú coche si ni siquiera tienes carnet de conducir?
-Pero sí carnet de bicicleta, guapa de cara.
-Ese carnet no te vale.
-Cómo que no… Tacho donde pone bicicleta y pongo turismo y asunto arreglado… Eso sí, Mari Pili, ¿Paquito tendría a bien prestarme una rueda?
-¿Una rueda? ¿Es que el coche es cojo, Lola?
-Un poco, tiene tres ruedas solamente y una de ellas pinchada… Le pasa como a ti.
-Oye, yo tengo piernas.
-Ya, y mi coche ruedas, pero tú y él no os definís…El coche no sabe si quedarse conmigo o irse al desguace, y tú no sabes lo qué quieres ser, ya me dirás, igualitos.
-Quiero ser astronauta, Lola.

-Ya, ¿y de qué sexo gastan los astronautas, Mari Pili?

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