jueves, 25 de junio de 2009

LOLA EN LA PLAYA

-¿Lola, damos un paseo por la playa?
-¡Genial! El estiramiento de los músculos con la brisa marina serán beneficiosos para mi juventud, Pepe. Vamos…
-¿A dónde?
-¿No has dicho que demos un paseo por la playa con tufillo marinero?
-Sí… ¿Pero has visto cómo vas?
-Espera que me miro… Voy estupenda de la muerte, con pamela y traje de baño. Como las ricas de mi pueblo.
-Lola llevas bolso y encima de lentejuelas.
-¿Y? Elegante, pero informal.
-Lola no me seas ridícula y deja el bolso.
-Ni hablar del peluquín. Me lo pueden robar. Además, dentro llevo mis chismes.
-¿Qué chismes llevas para dar un paseo entre la arena y el mar?
-Azúcar para las agujetas por si en el paseo me resiento. Tiritas por si me hago alguna herida, agua por si me entra sed. El trapo del volvo. El…
-¿El trapo del polvo? Lola deja el bolso.
-Bueno, no es un trapo sino un plumero plegable.
-Peor me lo pones. Deja el bolso, Lola.
-No. Eres muy delicado y te puede molestar la arena. Yo te la quito con el plumero.
-Lola, deja el bolso.
-No me da la gana. ¿Te has visto tú cómo vas?
-¿Qué me pasa?
-Vas a pasear con zapatos de invierno y calcetines? Al menos quítate los zapatos y ponte las sandalias de goma. Eso sí, no te quites los calcetines, no vaya a ser que cojas frío.
-Lola, estamos a treinta y cinco grados.
-Entonces que haces con zapatos y calcetines en la playa?
-Lo que me da la gana. Vamos…
-Vamos… ¡Anda! Mira Pepe a Josito y Paquito. ¿Qué hacen paseando con unas sillas de la mano?
-Mis amigos son prácticos. Si se cansan, se sientan.
-Pepe vete a por nuestras sillas. Yo también quiero.
-Lola, no voy, es incomodísimo pasear así.
-Pepe vete a por las sillas… ¡Ah! ¿No son Mari Pili y Aurorita, aquellas?
-Sí, creo que sí.
-¿Qué llevan en los hombros?
-No tengo prismáticos, Lola.
-Pues también vete a por ellos…Y trae las toallas y las cremas… ¡Ah! Y los periódicos.
-¿Para qué necesitas todo eso, Lola, si estamos paseando?
-Para llevar más cosas que ellos.
-Lola, cada vez estás más cencerro.
-Pepe, no me discutas y vete. Yo te espero aquí. Por cierto, se me olvidaba, trae la sombrilla.
-¿La sombrilla para pasear?
-Sí, las ricas de mi pueblo pasean con parasol. ¿Has visto las fotos de cuando veraneaba Alfonso XIII? Las damas iban con sombrillas. Yo, también. De paso, trae la nevera con los víveres. En el camino nos puede entrar hambre. ¡Ah! Y las chaquetas y ls chubasqueros.
-Yo creo que mejor te traigo la maleta, también, y así paseamos más completos.
-Gran idea, pepe. Vete, yo te espero.
-Sí, espérame. Ahora vuelvo. Tardaré una hora, hora y media.
-¿Tanto, Pepe?
-Sí, Lola, en lo que me doy un paseo yo solito tan a gusto. ¡Hasta luego!
-… Pero Pepe…

martes, 23 de junio de 2009

LOLA Y MARI PILI ENFERMAS

-Yo esto no lo aguanto, Mari Pili. Es más, me voy a poner a escribir cartas con tal furia, coraje y arrojo, que se me va a terminar la tinta. Por Dios, si sólo se ve grasa… Mira qué jamones…
-¿Dónde, cuándo, cómo, Lola?
-¿Ya estamos, Mari Pili? Céntrate cuando te hablo porque ves un escaparate con bolsos y no me haces caso. Lo tuyo es enfermedad, nena. Mírate, has salido a la calle con tres bolsos.
-Es que si no los saco en tríos, no me da tiempo a exhibirlos, Lola. Tengo tantos que…
-Eres una exhibicionista, claro que yo también enseño lo mío… Puerca miseria. ¿Sabes por qué estoy tan gorda? Por mis estados ansiolíticos, Mari Pili.
-Lola no confundas. Lo mío es un exhibicionismo estético divino y lo tuyo es… eso.
-¿Qué es eso, Mari Pili? Porque si hablas de mi grasa corpórea he de decirte que voy a tomar medidas drasticas aunque elásticas. Tampoco hay que ser extremista... ¿Por qué han variado los cánones de belleza, leñe? Con lo que gustaban a los hombres la mujeres jamonas, coña. Estoy hasta la cresta de la chepa de los vestidos vaca… Hacen más gorda si cabe a una que ya no puede estar más gorda, ¿no te das cuenta que al menos te aumentan cincuenta kilos, Mari Pili?
-No sé si cincuenta, pero estás como dos mesas camilla juntas. Te empeñas en seguir la moda y… Un cromo, estás hecha un adefesio, Lola. Una amiga ha de decir la verdad.
-Gracias, querida amiga. Me acabas de hundir.
-Pues ten cuidado porque con tu peso, no flotas.
-Voy a escribir ahora mismito a la ministra de la moda, a los modistos, a la conferencia episcopal y a Sarcozy.
-¿A alguien más, Lola? Vaya sopa de verduras que acabas de hacer.
-Al Papa, al presidente del gobierno y a la oposición. Dame lápiz y papel, Mari Pili, que comienzo… Comenzaré con la Iglesia. Es una lujuria esta moda, es ofender al cielo con estos tipazos que nos hacen los vestidos vaca... Si es que no nos miramos con ojos y así vamos.
-Eso…
-A la ministra del ramo para que no dé más subvenciones para telas. Si no tienen materia, los modistos harán los vestidos estrechos, ¿no?
-Sí, sin duda, Lola.
-Al presidente para que añada a sus locuras la prohibición de vender vestidos vaca.
-¡Fenomenal, Lola! Más…
-Y a la oposición para que por una vez, y sólo por una vez, dé la razón.
-Muy bien, Lola.
-Ah, se me olvidaba Sarkozy para que obligue a la Bruni a ponerse burka. Ella es un insulto a la mujeres rellenas… ¿Me queda alguien más, Mari Pili?
-Sí, Lola.
-¿Quién me falta?
-Las tiendas de alimentación… Escríbelas para que no te dejen entrar a comprar comida.
-Mari Pili…
-¿Qué, Lola?
-Yo estaré enferma de grasa, pero tú estás enfermísima… Te acabas de colgar dos bolsos más. Llevas puestos cinco… Lo tuyo es una persecución… Anda vamos al mercado a por fruta. Eso no engorda.
-Déme dos kilos de tomates y dos de melocotones, por favor… Lola ayúdame con las bolsas.
-Voy… ya está. Vamonos.
-¿Pero que llevas ahí, Lola?
-Pues la fruta, Mari Pili.
-Lola, Lola… Ya empiezas. Yo he comprado dos bolsas y tú llevas cinco. Las has robado.
-¿Yo? Tú me has dicho que cogiera las bolsas y yo lo he hecho… Eso, sí, todas las que había… Mira, sentémonos en el bordillo y lo repartimos. Un pepino para ti… ¿El pepino no engorda no? Pues yo me quedo con tres… Una sandía para ti, dos para mí porque tampoco engorda…. Nos ha salido la comprar barata, verdad, Mari Pili?
-Corre que viene el frutero…
-Ya estamos… Espérame Mari Pili que me falta repartir los melones…
¡Puerca miseria!, allá va corriendo como un gamo, ahora, el día que libere mi ansiedad ansiolítica, me voy a quedar que Sarkosy se va a creer que soy la Bruni.

sábado, 20 de junio de 2009

LOLA Y LOS CHUCHOS

-Ay qué alegría, Señor... Gracias Santa Críspula, San Cucufato, San Pedro y todos los santos... Pepe eeeeeeeeeeee...
-¿Qué son esas voces, Lola? Pareces la chica de la plazuela.
-Qué cariñoso eres, Pepe. En fin, dónde no hay, no se puede pedir... Mira...
-¿Miro el qué, Lola?
-Que mires, ¿no ves? Te recuerdo que la cegata soy yo.
-No, no veo nada, sólo hierba.
-Pero Pepe, ¿no lo ves? Un perrillo chiquitín... Hemos sido padres, Pepe.
-¿De un perro? Reniego de ese tipo de paternidad. Me voy a leer el periódico.
-Vete, vete. Seré madre soltera. Ahora cuando te llame el juez para el análisis de paternidad nos veremos las caras.
-Lola, por Dios, deja de delirar. Me voy a leer el periódico.
-Qué obsesión con leer mentiras. Si soy más divertida que el periódico, Pepe... Anda vete a ver a nuestro nuevo hijo si tiene pito o tetillas, voy preparando la bañera.
-Lola vete a entregar el perro a su dueño ahora mismo.
-Y un jamón, Pepe. El Señor me ha puesto esta criaturita en mi camino y seré responsable.
-¿Cuántas veces te he dicho que no quiero perros? Ya tuviste a Pepe Perro.
-... El Señor le tenga en su gloria... Ahora me manda un repuesto, Pepe.
-Lola..., no me desquicies.
-Pepe vete, no te causaré problemas. Ahora mismo llamo a la ministra de igualdad para que me lea mis derechos...
-Llama, llama, es una mujer muy locuaz.
-Torres más altas han sucumbido a mis encantos natos... ¿Bibi, por favor?... ¿Cómo dice? Pregunto por la señora ministra, quiero que me lea los derechos de las madres solteras... ¿Qué está ocupada? Y a mí qué. Acabo de ser madre soltera y el padre no se responsabiliza... ¿Qué? Mi hijo es un ser vivo, en formato perro, pero ser vivo. ¿Tengo indemnizaciones, descuentos, guarderías, seguridad social?... Oiga, Oiga... Me ha colgado... Pepe...
-¿Qué, Lola?
-La ministra no se ha querido poner y la subalterna me ha colgado.
-¡Aleluya!, a ese ministerio le está entrando el juicio.
-Ya, mucho juicio, ¿pero a mí y a mi hijo, bueno, o hija, aún no sé su sexo, quién nos ampara?
-Lola vete a hacer la cena.
-Machista, no me da la gana.
-Tengo hambre, Lola.
-Me declaro impotente, Pepe... Ah, también me declaro... ¿Qué me puedo declarar? Déjame pensar...
-... Peripatética, ¿tal vez?
-Lo que quieras, no soy racista ni con los pirados, pero tú te quedas sin cenar... Ven chiquitín, ven con Mami. Ya verás, te voy a dar una cervecita fresca, hace mucho calor. Es la única que le queda a Pepe, pero no le importará que te la tomes tú…

miércoles, 17 de junio de 2009

LOLA Y MARI PILI MARINERAS

-Buenas, caballero. Mi amiga y yo queremos alquilar un yate amarillo.
-Lola, no es un yate; es un patín a pedales.
-Mari Pili, anda, ponte gafas. Eso es un yate..., bueno, digamos que es un velerito.
-Señora, yates no alquilo y menos amarillos, tampoco veleros... El siguiente, por favor.
-Un momentito... denos un chisme de esos..., pero en amarillo, ¿eh?
-¿Saben cómo funciona?
-Un poquito de por favor: mi amiga y yo tenemos carné de conducir.
-Señora, estos patines de agua son a motor; un niño de cinco años lo puede manejar y un mayor, destrozarlo.
-No es nuestro caso, caballero. Nosotras hemos nacido con el volante en las manos.
-Lola, acuérdate cuando chocamos con la vespino contra la tapia del colegio.
-Calla Mari Pili; la culpa fue del otro.
-¿Qué otro Lola? Sólo estábamos nosotras.
-Calla, calla, no me lo recuerdes que tengo la cabeza en barbecho.
-¿Qué? ¿Se deciden o no?
-Sí, claro que sí... Mari Pili trae los bocadillos y las bolsas de plástico. ¿Cuánto le damos, joven?
-Veinte euros, Señora.
-¡Jesús!, qué caro... Menos mal que es para todo el día.
-Señora, son las once de la mañana, a las once treinta las quiero ver aquí.
-Tranquilo, nosotras a las seis se lo devolvemos, hemos de regresar con nuestros maridos. Somos buenas esposas porque vamos a por tabaco, pero volvemos, somos así de idiotas.
-Señora, que no se entera. Que digo que a las once treinta, es decir, dentro de media hora aquí.
-¿Cómo? Nosotras vamos a navegar, a comer en alta mar, a bañarnos sin paparazzis...
-Lo que usted quiera, pero en media hora.
-Mari Pili corre, date prisa... Tú conduces y yo voy sentada con los bocatas y las bolsas.
-Lola yo no sé funcionar este trasto.
-Por dios, Mari Pili, si es para niños. El hombrecillo ha dicho que el mando no tiene perdida: para adelante, para atrás y, luego, de izquierda a derecha procurando siempre avanzar. ¿Enterada, Mari Pili?
-Pues no, Lola.
-¿Ves aquel yate en el que se están bajando árabes vestidos con sotana?
-Sí.
-Pues a por ellos, grumete Mari Pili, tu capitana te ordena surcar las aguas. Con un poco de suerte les vendemos tu Termomix.-Ayyyyy, Lola, este cacharro parece la noria... ¿qué hago?
-Y yo qué sé Mari Pili; sé mucho, pero a tanto no llego... Digo yo que en algún momento se enderezará este chisme... ¿Quieres un bocata de salchichón, mientras?
-Lola toma tú el mando y yo reparto bocadillos.
-Anda, trae... Ábreme una latita de cerveza. ¡Fíjate, Mari Pili, cómo avanzamos ! ¿Ves qué fácil?
-Lola vamos para atrás...
-Lo importante es moverse. Tú mira para atrás para que no choquemos con nada... Ay, nunca pensé en el placer que me proporciona un volante náutico, qué bien se me da.
-Looooooooooooola, que nos comemos a los árabes...
-Pepe soy Lola. Que digo que nos vamos a retrasar un poco.
-¿Dónde estáis?
-No sé, Pepe... Digo yo que en alta mar; hay mucho agua y unos árabes que nos miran con cara rara, rara.

lunes, 15 de junio de 2009

LOLA Y JUANA LA LOCA

-Mari Pili, tengo una duda existencial sobre tu persona.
-No tengo secretos para ti, Lola. Dispara.
-¿Qué sabes sobre Historia y Geografía de España?
-Lola esa es tu especialidad. Te recuerdo que yo estudié Derecho.
-Derecho torcido, más bien... ¿Y de geografía más allá de Valladolid para abajo?
-Mujer... Majadahonda y su histórico mercadillo, que sin ser medieval, tiene una concentración de chollos por metro cuadrado superior a la media y cuyo objetivo es saciar a la jet empobrecida..., como tú y yo por ejemplo, bueno, ricas nunca hemos sido, pero como somos tan glamorosas, se nos confunde.
-Muy bien, Mari Pili, muy bien, estás hoy sembrada... Y ahora, ¿quién fue Juana la Loca?
-Prima carnal tuya, Lola.
-Has errado, pequeña saltamontes. La Juana se volvió loca por culpa de Felipe el Guapo. Yo no he necesitado de aditamentos. Yo misma mismamente me he bastado.
-Pobre de su madre, Doña Isabel la Católica, ¿verdad, Lola?
-Mira, podíamos ir a darla el pésame. Estos detalles siempre los agradecemos las madres. Oye, y conocer a una reina en su castillo es de mucho postín, ¿verdad?... Me estoy dando cuenta que nos tendremos que vestir de princesas...
-Eh, para Lola. Me acabo de perder.
-Mira que te digo que cuando hables conmigo lleves un plano aunque sea el del metro... A ver, ¿dónde te perdiste?
-¿Quién se ha muerto? ¿A quién vamos a dar el pésame? ¿A dónde vamos a ir?
-Guapa, no es que te hayas perdido, es que ni has empezado a perderte, Mari Pili... Atenta que comienzo... Se ha muerto la Juana y vamos a dar el pésame a su madre al castillo de la Mota. ¿Qué te parece?
-¿No vamos un poco tarde, Lola?
-Mari Pili, no hace falta que vayamos hoy, podemos ir mañana.
-¿Lola sabes cuándo se murió la Juana?
-No sé, acabo de leer su esquela en un libro de historia... Se murió de amor, qué bonito. A mí estas cosas me emblandecen... Estoy pensando, ¿Paquito y Pepe se morirían de amor por nosotras, Mari Pili?... Estoy pensando, qué liberación...
-¿Liberación de ellos o de ellas?
-Ellos, Mari Pili, por supuesto ellos. Irían al cielo a descansar. Ellas, en cambio, serían, seríamos, unas inconsolables viudas... Mira, estoy pensando... Búscame el teléfono de Felipe.
-¿Qué Felipe, Lola?
-El guapo, el viudo de la Juana, para preguntarle qué se siente y hasta cuándo dura la pena... Yo es que no he nacido para estar triste... Ah, también busca de paso el teléfono del castillo de la Mota para pedir la venia a la reina.
-Lola...
-… Ya sé, no me lo digas, te lo digo yo: leer aquello que no sea sobres de sopas y el papelito de las instrucciones de los supositorios, altera mis neuronas que, al no funcionar habitualmente, se disparan… ¿A qué sí, Mari Pili? Pues no, mona. Mi problema es la centrifugadora que llevo dentro del cerebro. Mezclo, bato y… Ahora, también te digo que cada día me noto más culta, más inquieta… ¿Llamamos?
-¿A quién, Lola?
-Al guaperas, a la Mota y, si no te cogen el teléfono, llama directamente a su majestad. Dila que mañana vamos y que Dios tenga en su gloria a su hija,
-Lola, me voy a comprar el pan es tarde… Mañana llamamos.
-Vale, mira una panadería, entremos.
-¿El siguiente?
-Yo… Déme veintisiete barras de pan.
-¡Ozú!, éste se lleva la panadería entera y te quedas sin pan, Mari Pili… Oiga, señor, ¿nos revende una barra? Es que tanto pan es malo. Se va a meter demasiada masa en el cuerpo.
-No me da la gana.
-¡Leches!, el pirado del otro día, Mari Pili… ¿Cómo se llamaba? Lo tengo en la punta de la lengua y no me sale…
-Justiniano, Cleopatra.
-No soy Cleopatra, me confundes… Soy Dolores, pero llámame Lola, suena más…, ya sabes.
-Suena a faraona.
-Sí, pero ésa era Lola Flores. Yo, simplemente Lola… Bueno, ¿me revendes o no una barra? Tenemos prisa.
-Lola déjalo. Es que veo que le vuelve a dar el ataque como el otro día.
-Tranquila, Mari Pili, hoy tengo dominada la situación… ¿Qué, Justiniano, hace la reventa?
-Te vendo todas, Cleopatra.
-Un poquito de por favor, Justiniano. Una cosa es que esté mi cuerpo más o menos grueso y otra que me quieras cebar con pan.
-Todas he dicho.
-Que no quiero todas, cabezota. Una, además aquí el pan es malo. ¿Cerramos el trato, Justi?
-Nooooooooooo…
-Mari Pili, vamonos que ya comienza…
-Te lo dije, está más pirado que Juana la Loca y tú juntas… Cooooooooorre, que viene tirándonos las barras de pan.
-Justiniano para que soy prima directa de Juana la Loca y te denunc… Qué barrazo me ha dado… Pues mañana, Justi, no te llevo al castillo de la Mota. Hala, me has cabreado.
-Mira Lola, se ha parado.
-Claro, se le han terminado las barras de pan, no te fastidia.
-Cleopatra espera. ¿De verdad me llevas al castillo de la Mota?
-¿Y mi barra de pan? ¿Y los barrazos que nos has dado, qué?
-Lola, déjale, está zumbadísimo.
-Anda, porque soy inmensamente buena, Justiniano… Dame tu teléfono y cuando localice a Isabel la Católica te llamo para ir a la Mota.
-Cleopatra te esperaré siempre…
-… Pero sentado, Justiniano.

viernes, 12 de junio de 2009

LOLA Y LOS PANTALONES DE MARI PILI

-Lola mira que pantalón más happy Business. Fíjate lo había soñado y, ya ves, aquí está.
-¿Happy Business, dices? Anda que no eres repollo. ¿Acaso me quieres demostrar que sabes alemán, Mari Pili? Que no nos conocimos ayer, guapa.
-… Inglés Lola. Sé Inglés, francés…
-Yo, el checo lo domino, es más, es el que utilizo habitualmente con Pepe. Claro, luego él me dice que no me entiende. Ahora el que se me da de mimo es la lengua dormida… Duermo y sigo hablando.
-…La envidia te corroe, siempre quieres ser más que yo. No te aguanto. Voy a probarme mis happy Business. Tú mira mientras a ver si encuentras algo aunque lo dudo con el cuerpo de torrezno que tienes.
…Pero qué piojo malayo es mi amiga Mari Pili compararme con un toro, torrezno, ¿qué me ha llamado?… Ya veras, voy a buscar unos Besines como los suyos, seguro que me quedan mejor a mí…

-¿Mari Pili dónde estás?
-En el tercer probador, Lola Los happy me quedan de muerte, pero de muerte por impresión cáustica… Fíjate Lola, ¿a qué me hacen cuerpazo?
-Puerca miseria… Estás divina, qué asco me das.
-¿Tú has encontrado algo, Lola?
-Sí, unos besines como los tuyos.
-¿Ya empezamos, Lola? Siempre copiándome, qué poca personalidad tienes, leñe… Y no se llaman besines sino Business.
-Cierto, no tengo personalidad, pero mira qué culo más grande tengo y el tuyo es raquítico… Y los míos se llaman besines porque besan según ando. ¿A qué los tuyos no besan?
-¿Cuándo has visto que un pantalón bese, Lola? Tienes perdidita la cabeza, cada vez peor.
-He dicho que mis besines besan. Te hago una demostración… ¿Mari Pili qué haces en el suelo?
-Ay no puedo Lola, estoy muerta de risa. ¿Pero te has mirado al espejo? Te faltan dos tallas por lo menos.
-No hay más, Mari Pili, pero como la ropa se lleva ajustada y mis besines llevan adaptador…
-¿Adaptador?
-Sí, mujer, es de tela que se da de sí. Mira, te hago una demostración… ¡Hala!, ¿Qué ha pasado, Mari Pili?
-Jajá jajá, del besazo que han dado tus besines, se han explotado… Jajá jajá.
-Mari Pili levántate de suelo y dime qué hago.
-…No puedo levantarme de suelo, se me ha enredado una pierna, jajá jajá.
-Ven para acá, de verdad, eres un sainete. A la de una, a la de dos… ¡Hala!, otro beso de mis besines. Ya están rotos del todo. Corre, vámonos.
-Espera que pago mis Business, Lola.
-Yo me escapo, te espero en la calle.
-Que te esperes, Lola.
-Que no, que me hacen pagar mis besines rotos como lo descubran… Mira Mari Pili, unos besines más grandes. Me los quedo.
-Lola, si son cuatro tallas más de lo que necesitas.
-Mejor, Mari Pili, así irán dando besos holgadamente.
-… El siguiente, por favor.
-Yo, ¿cuánto es?
-Señora, se ha colado. Estaba yo antes.
-Es que tengo prisa, caballero. ¿A que le da igual que me cobren a mí antes?
-Pues no, señora, no me da igual… Así que no me toque las pelotas y espere su turno.
-Pero, ¿usted quién es para hablarme así, chiquilicuatro?
-Lola, déjale, tiene razón, nos hemos colado.
-Soy Justiniano, ¿y usted?
-… Pues yo Cleopatra, mermado… Ande, pase, que no quiero discutir.
-Lola cállate, por Dios…
-Ahora no quiero pasar, Cleopatra.
-Pues yo tampoco, Justiniano.
-Loooooooola paga y vámonos.
-Mira Justiniano de las narices, voy a pagar mis besines por no discutir con mi amiga, pero nos veremos las caras en la calle.
-Loooooooola…
-Ya voy, Mari Pili, es que me ha salido la vena flamenca con este tío. ¿Te has fijado qué cara de pirado tiene?
-Eso es porque no te has visto la tuya, Lola… Lola corre que viene detrás de nosotras. Te lo dije…

-Coña, es verdad, date prisa… Me buscas la ruina con tu carácter, Mari Pili.
-…Pero qué morro tienes, Lola.

domingo, 7 de junio de 2009

EL BAUTIZO DE LOLA Y MARI PILI

-El mundo va muy deprisa, Mari Pili. O aceleramos nuestras ideas, o nos quedamos en el cromañón… ¿Qué hacemos?
-Por supuesto, Lola, pasemos a la época neardental.
-Mari Pili, la antigua, la reliquia soy yo. Tú eres avanzada, defensora de la modernidad, ¿qué hacemos?
-Y dale que te pego, Lola, ¿qué quieres?, ¿nos ponemos unos patines para ir más deprisa? Di tú, tu imaginación se desparrama. Lo que digas, bien dicho está.
-Mari Pili, ¿te has tomado la temperatura hoy? Un poco pálida y febril sí que estás.
-Estoy estupenda, Lola.
-Pues no me explico por qué me das la razón. Pero, en fin, cosas más raras se han visto. Vamonos.
-¿A dónde, Lola?
-A pasar la ITV, Mari Pili.
-Si no tenemos coche…
-Pero sí mente y cabeza, y debemos hacer con ellas una puesta apunto.
-¿Y qué sugieres que hagamos, Lola?
-De momento meternos en la bañera.
-Lola, me acabo de duchar.
-Esto es otro tipo de lavatorio. Celebraremos un acto para celebrar que somos ciudadanas.
-Una ceremonia… ¿A quién vamos a invitar, Lola?
-A nadie, será una ceremonia íntima entre tú y yo. Una comunión de almas en búsqueda de los roles modernos. ¿Qué te parece?
-Parecerme, lo que se dice o sobrentiende como parecerme, me parece una solemne memez, Lola, pero hoy me he levantado sin ánimo de gresca. Así que así sea.
-Mal empezamos, Mari Pili si tachas de gilipollez semejante acto democrático. No eres consciente que, aunque sea una sandez, es un hecho inocuo, no se ofende a nadie y debemos ser respetuosas y, para que vea la sociedad nuestra buena fe, tú y yo nos bautizamos también.
-Lola ya estamos bautizadas.
-Síiiiiii, pero por la Santa Madre Iglesia, pero no como ciudadanas de nuestro municipio, provincia y estado.
-Ah… Sigo pensando que hay muchas clases de tonterías, pero ésta es muy tomate.
-¿Qué quieres, que no nos den la bienvenida a una vida laica y democrática y que pasado mañana no se reconozcan nuestros derechos de ciudadanas de la Bastilla?
-Lola que te confundes de país y de época.
-Venga, cierra el pico y metámonos en la bañera. Comienzo yo… Ah, ¿te quieres llamar de alguna forma especial?
-Siempre me he llamado Mari Pili… Cambiar de nombre a estas alturas del partido puede ser peligroso porque no me pueden reconocer…
-Mejor… Empiezo… Toma nota de todo lo que hago para que luego tú me bautices, ¿vale? Tomo la ducha, abro el grifo…
-Yo me bautizo con agua calentita, Lola… Espera que me quito la ropa.
-Sí, mejor en bolas, como si acabáramos de aterrizar en este mundo… Ciudadana, bienvenida…
-Lola para. Estoy pensando que los barcos y los edificios emblemáticos se bautizan con cava. ¿Nosotras no?
-Es caro, Mari Pili. Acuérdate de que estamos en recesión.
-Ya, pero tengo en la nevera una botellita de Cazalla. Mejor bautizo que ése…
-Hecho. Vete a por ella. Te espero aquí… Ah, trae unos pinchitos de chorizo para que todo sea más completo.
-¿Metida en la bañera y en bolas, Lola, comiendo chorizo?
-Sí, Mari Pili, los bautizos se hacen en una pila bautismal, ¿no?
-Ya, pero éste al ser civil, no sé…
-Tú vete a por la Cazalla, el jamón, chorizo y queso que yo llamo mientras al ayuntamiento a que me informen… ¿Ayuntamiento de Valladolid? Buenas, soy una ciudadana de bien, ¿me podía usted informar si los bautizos civiles se hacen en una pileta, bañera o sucedáneo? Mire, usted, es que mi amiga y yo nos estamos bautizando y… ¿Cómo dice?...
-… Ya estoy aquí, Lola. ¿Te has enterado?
-Sí… Me han dicho que nos metamos en una cazuela a cocernos un poco más… Mari Pili, esto no es serio.
-Tranquila, Lola, que te han tomado el…
-… Mari Pili es que no cavemos en una cazuela. Mira mis caderas. Los civiles no han pensado en ciudadanas como yo…
-Gracias a Dios, Lola, gracias a Dios…

jueves, 4 de junio de 2009

LOLA Y EL PERIÓDICO

-Mari Pili, Mari Pili, corre, siéntate. Lo que te tengo que contar, ¡menudo tomate! … ¿Te has enterado del acontecimiento histórico?
-Ay, Lola, no me estremezcas de placer. Cuenta...
-Mari Pili...
-Dime Lola.
-¿Tú de qué bando eres?... Mari Pili, ¿tú eres mujer para todo, verdad? ¿No estará tu verdadera personalidad guardada en un armario, verdad?
-Pues claro que no, Lola, ¿acaso lo dudas?
-No me malinterpretes, Mari Pili, porque aunque seas de la liga de los armarios empotrados, o te sientas Jhon Travolta, yo te voy a querer igual. A mí la alteración de los sexos convexos no me impide ni trastorna, pero...
-Pero qué, ¿qué, Lola?
-Has dicho que te estremezco de placer... Me honras, pero...
-De verdad, Lola, ya te vale. Tiene razón Pepe que contigo hay que vigilar las palabras que se la agolpan a una entre los labios, el paladar y la boca.
-¡Coño, Mari Pili, qué bien hablas!, ahora la que se ha estremecido he sido yo. ¿Dónde has aprendido?
-¿Aprendido a qué, Lola? Soy una convulsión continua.
-¿Convulsión, dices? Ah, pues yo soy un Volcán, hala. Mi lava se esparce por la llanura... Como comprenderás no voy a ser menos que tú... Ah, y también me esparzo por los supermercados, por los hipódromos, por...
-Lola para. ¿De qué me estás hablando?
-Y yo qué sé, Mari Pili, ¿pero eso importa mucho?
-Lo lógico es hablar con coherencia, Lola.
-¿Coherencia para qué? Mira yo escucho a gente que es infumable y, si te fijas encima en sus caras, te entra tal pena que me produce estreñimiento o diarrea mental... ¿qué quieres, que terminemos así tú y yo?
-No, claro que no, Lola.
-Entonces, Mari Pili, te hablaré del acontecimiento histórico que va a acontecer.
-Sí, sí, cuéntame, Lola.
-El planeta en su conjunción con los astros...
-¿Qué astros, Lola?
-No sé, pero debemos estar atentas, Mari Pili. Aunque te voy a avanzar que...
-¿Qué, Lola? Dime tus avances.
-Yo no avanzo, pero me sé de buena tinta que la coincidencia de dos liderazgos, por ejemplo tú y yo sin ir más lejos.
-¿Tú y yo?
-Sí, y cállate que me cortas el rollo y se me olvida lo que he leído hoy en la prensa y que no tenía desperdicio. Sabes que no tengo memoria histórica y me confundo con las noticias y las mezclo.
-Me callo, me callo. Sigue Lola...
-Pues eso... los dos astros antagónicos a ambos lados de la orilla...
-¿Qué orilla, Lola?
-Ay qué leche de bollitos, Mari Pili, que no me interrumpas... Pues a la orilla del río Pisuerga, por ejemplo. Y si el Pisuerga se te hace pequeño, me voy yo a UU EE y…
-¿UUEE, qué es eso?
-Qué pesada estás... Pues como si yo me pongo al lado de la estatua de la Libertad y tú en Finisterre. Una en cada orilla, ¿no?
-Sí. Pero yo prefiero estar en la estatua porque así me acerco luego a China Town a ver si han recibido relojes.
-Egoiiiiiiiiiiiista, sólo pensando en placeres vanos cuando esta apunto de acontecer la convulsión pragmática de dos pollos en los extremos de los mundos ocupando sendos poderes astrales en UE y UUEE... ¿Qué, qué te dice el cuerpo?
-Ay, Lola, me voy a meter un rato dentro del armario y luego continuamos con esto de los astros.

-Vale, porque te tengo que contar el cultivo de la marihuana en la calva de... ¡Hala!, ya me dejó sola. Y yo leyéndome el periódico para cultivarla. Ya verás, luego se me olvidará lo que he leído y se lo contaré todo del revés..., es que me conozco, que mi mente es apaisada.

lunes, 1 de junio de 2009

LOLA Y LOS PUNTOS

-Lola, ¿cuántos puntos te quedan?
-Dos y me la dan. Qué ganas...
-¿Ganas de que te quiten el carné de conducir Lola?
-¿Y a mí por qué me van a quitar el carné de conducir si es mío? Lo saqué a la novena, anda que no le salió caro a mi padre, pero pagado hasta el último recibo.
-Lola, acabas de decir que sólo te quedan dos puntos.
-Claro, para que me den el vibrador magnético para salsas y sopas. Qué crees que solo tienes tú robots sofisticados...
-Pero es que del carné de conducir no te pueden quedar puntos, es imposible, Lola.
-¿Y por qué va a ser imposible? Lo tengo entero, más dos puntos que me regalan por tenerlo sin mordiscos.
-He dicho que es imposible, Lola. Eres paupérrima conduciendo... ¿Te acuerdas cuando te llevaste un Stop?
-Inenarrable, no me lo recuerdes.
-¿Y cuando no sabías encender los faros y me tenía que bajar del coche para ver si atinabas, qué?
-Qué horror, no me lo recuerdes, Mari Pili.
-¿Y cuando te temblaba el pie en el acelerador y el coche se disparaba?
-Tremendo, qué tiempos aquellos.
-¿Y cuando te dan los nervios porque te pitan y te quedas sorda y ciega?
-Qué mal lo paso, Mari Pili...
-¿Y cuando te metes por direcciones prohibidas porque no sabes si vas o vienes, eh, Lola?
-Caaaalla ya, ceniza, que cuando te pones desagradable te pareces a la oposición.
-Entonces, ¿cómo vas a tener el carné sin mordiscos? Lo debes tener descuartizado, ni vísceras te quedan de él, Lola.
-Pues lo tengo entero, mira... Mari Pili que he perdido el carné... ¿Me lo has quitado tú, Mari Pili?
-¿Para qué voy a querer yo tú carné? Yo tengo el mío.
-¿Cómo qué tienes tú carné de conducir? ¿Lo compraste en una subasta, en el mercado negro, en el mercadillo, Mari Pili?
-Lola frena, vamos a hablar.
-¿Qué quieres que frene, los zapatos, acaso?
-Que frenes, coña.
-Señor autobusero, que dice Mari Pili que frene el autobús... Dime Mari Pili, soy toda yo una pura oreja.
-Oigan, señoras, ¿Por qué no se montan en un taxi o conducen su propio coche?
-Señor autobuesero cállese y pare un momentin, no creo que le cueste tanto, esto es un servicio público para satisfacer al contribuyente... Habla Mari Pili.
-Señora, usted está contribuyendo a atascar el tráfico, estamos parados en medio de la calzada.
-¿Usted es bobo, señor autobusero? Le dije que parara, pero no en el medio de la calle. Aparque en esa esquina... Habla Mari Pili y date prisa que veo que se arma el trifostio.
-Lola. Yo saqué el carné de conducir legalmente.
-¿Y para decirme esto mandas que pare el autobús?...¿Y por qué nunca me has conducido por el buen camino, querida?
-Porque sabes, Lola, que yo no conduzco. Miro al volante y me dan orgasmos... Qué mala, Lola.
-... Pasmada me dejas, Mari Pili. La primera persona que conozco que mira a un volante y la vienen orgasmos... paténtalo y luego vendes el volante con el orgasmo, un 2x1. Yo puedo ser tu directora financiera... De todas formas, qué leñe, a quien deben quitar los puntos es a ti... Oye, cuando vayas a que te quiten de aquí y de allá, pide que me los sumen a mí. Tendré más tranquilidad.
-¿Tranquilidad para qué?
-Pues para saltarme los Stop, para coger velocidad... pa esas cosas de la conducción.
-Lola si no pasas de sesenta, igual que si fueras cascando huevos de gallina.
-... Por eso, ahora podría ir a sesenta y cinco y cascar huevos de elefante.
-A esa velocidad no multan, Lola.
-¿Ves, Mari Pili? Aunque quiera pecar, mi santidad me lo impide, así que es mejor que sigamos yendo en autobús... Señor autobusero, arranque ya, Mari Pili ya no tienes más orgasmos ni puntos.

viernes, 29 de mayo de 2009

LOLA Y MARI PILI EN LA RADIO

-Lola, ¿qué tal me ves?
-¡Santa Críspula bendita! ¿Quo Vadis, Mari Pili?
- Sevilla no se merece menos, Lola. Así que me he puesto mantilla como la duquesa de Alba. ¿Vamos a ir en coche de caballos?
-¿Eh? Como no se los pidamos a Curro Jiménez va a ser que no, Mari Pili. No tenemos caballos ni potros ni burros… Ah, asnos tampoco.
-Va, da igual. ¿Quién no vas a recibir, Lola? Espero que sea Carlos Herrera.
-¿Eh? Pues… un subalterno. Un fulano de Radio Gas.
-¿Qué categoría tiene, Lola?
-¿Quién, Mari Pili?
-El subalterno, hija.
-Ah… Categoría cinco, como el huracán Katrina más o menos.
-Te das cuenta que todos los ojos de España y media estarán posados en nosotras. Ya te puedes peinar un poco porque pareces un mapache, Lola.
-¿Desde cuándo la radio tiene ojos, Mari Pili?
-¿Es ciega, Lola? ¿Carlos Herrera no me va a ver? ¿Y para eso he pedido la mantilla a mi prima Rosita?
-Paaaaaaaaaaara, Mari Pili. El Herrera tiene la vista divina, no tiene fugas de gas por ningún sitio. Lo que pasa es que la radio sólo tiene orejas.
-Carlos Herrera no me va a ver…
-Mari Pili ni te va a escuchar…
-¿Es sordo, Lola?
-El pabellón auditivo le funciona muy bien. Lo que pasa es que… no va a estar.
-Entonces, ¿para que vamos a pedir los potros a Curro Jiménez, Lola?
-… Eso digo yo. Si la que te has liado has sido tú.
-…Con lo mona que estaba con la mantilla. Igualita que Nati Abascal de elegante.
-Mujer, no exageres. Estás hecha un cromo, pero tranquila. Ahora yo me pongo la peineta y las gafas de Martirio y ya somos dos cromos.
-Ole, ole y ole… Antes muertas que sensillas, Lola.

LUZ DE GAS RADIO

miércoles, 27 de mayo de 2009

LOLA Y MARI PILI EN LAS ELECCIONES EUROPEAS

-Por favor, el presidente y vicepresidente de mesa, persónense.
-Aquí, Sr. Policía, aquí estamos.
-DNI y nombres, por favor.
-Tome... Mari Pili Fernández es la presidenta y yo, Dolores García, vicepresidenta para servir a Dios, la patria y el rey.
-Mari Pili está, pero Dolores García no. El vicepresidente es Pedro Chocho.

-Ya, pero el Sr. Chocho no va a venir, ya lo verá, por eso me presento yo.
-Señora, usted no está convocada.
-Ya, ¿pero a que no tienen repuesto de vicepresidentes Chochos, señor policía? Su solución soy yo.
-Señora váyase.
-Vamos a ver, ¿esto es o no es un lugar público? Así que aquí me quedo... Por cierto traigo unas empanadillas de bonito muy ricas, ¿quiere?
-Quiero que se vaya, señora.
-Pues lo tiene clarinete, señor policía. Ni una excavadora me mueve de aquí hasta que se haga el recuento de todas las papeletas.
-Quítese de mi vista, está entorpeciendo en paso a los ciudadanos de bien que quieren cumplir con sus deberes de cívicos.
-Uy, tiene usted razón... Me pondré en aquella esquina estratégica. Si me necesita, ya sabe, acudiré rápido.
-Va-ya-se, ¿entendido?

...Pobre hombre, qué mal carácter, parece un doberman rabioso con lo joven que es... -Mari Pili, Mari Pili, estoy aquí... Qué bien queda el porte de mi amiga en la mesa presidencial, lástima que sea tan honrada y es que para ejercer la política... En fin, iré preparando los sobres para comodidad de la gente...

-¿Señor a quién quiere votar? Si es a Gaviotas Imputadas, tiene los sobres a la derecha y si es a Libertarios Rabiosos, a la izquierda... Para comodidad del ciudadano estoy yo.
-Muchas gracias, señora. Muy amable.
-Usted vote con juicio… Ah, no hace falta que abra el sobre. Fíese de mí.
-Lola aquí estoy… ¿Qué haces?
-Organizando el tráfico de votos, Mari Pili… Lástima que se me haya olvidado el silbato en casa.
-Lola, ¿no estarás haciendo trampas, verdad?
-¿Acaso lo dudas, Mari Pili?
-Totalmente, de ti no se fía ni tu sombra.
-Soy limpia, transparente, enjuta, contundente.
-Menos enjuta y nada de trampas, ¿vale?
-Señora, señora, ¿Gaviotillas Imputadas o Libertinos Rabiosos? Tome, tome. No abra el sobre ya está pegado con mis babas.
-Lola, dame un sobre ahora mismo.
-Mari Pili, tú a la mesa. Ejerce de presidenta, luego voy a llevarte empanadillas. No empanadillas, no. Se las daré a los clientes.
-¿Qué clientes, Lola?
-Mujer, los votantes. Mientras comen empanadillas yo les doy el sobre adecuado.
-Looooooooola.
-Mari Pili, a tu puesto. La elite no se mezcla con la plebe.
-Lola, acaba de aparecer maniatado con una empanadilla en la boca el vicepresidente de la mesa, el señor Chocho.
-¿Ah, sí?
-¿No habrás tenido tú nada que ver, verdad, Lola?
-Por Dios, Mari Pili, como si no me conocieras… Por cierto, ¿queréis que vaya contando papeletas?
-Lola, si se acaba de abrir el colegio electoral… Vete a casa, anda.
-Yo, contigo hasta el final.
-Lola, que viene el policía, lárgate…
-Sí, sí que me tiene tiña el doberman, escóndeme debajo de tus pantalones… No, mejor me voy a la calle. Estaré en la ventana. ¡Adiós, Mari Pili!
-Señora presidenta, ¿dónde se encuentra su amiga?
-¿Qué amiga, señor policía? Yo no me codeo con nadie y menos con chifladas.

viernes, 22 de mayo de 2009

LOLA Y LAS MORCILLAS

-Mari Pili… tengo hambre.
-Caaaalla. Pensemos en las vacaciones.
-Ahí, ahí, ahí duele. Si pienso en ellas, me entra hambre.
-Pero mira que eres rarita Lola. Pensar en las vacaciones es hinchar los pulmones de aire fresco.
-… A mí se me hincha el hambre, Mari Pili.
-Nuestros cuerpos esculturales revolcándose en la arena.
-Yo lo he pensado mejor, Mari Pili… me voy a la playa con burka y me como ahora un par de huevos fritos con chorizo y media barra de pan.
-Peeeero que burra eres, Lola.
-Ya, burra, pero dejaré de pasar hambre y, total, la grasa de los güevos adherida a mi cuerpo hambriento no se verá con el burka.
-Animal. Tienes edad ya para tener voluntad, Lola.
-…Pues fíjate, Mari Pili, soy tan pobre, tan paupérrimamente pobre que no tengo edad ni voluntad. Sólo hambre.
-Calla y toma un poco lechuga.
-¿Alpiste no tienes? Tal vez me llene más… Puerca miseria.
-Lola acuérdate que todos los años lo consigues.
-Sí, claro que lo consigo. Desembarco en la playa con el tejido adiposo tal cual lo dejé el año anterior. Estoy convencida que para estar guapa hay métodos con los que no pasas hambre.
-Sí, Lola, Los hay. Tan sencillo como comer sano.
-No es sano una fabada, un pote gallego, unas chacinas en condiciones, hacer barquitos con el pan en una salsita rica, rica…
-Lola, por Dios, que se te esta cayendo la baba.
-Lo hago aposta. Es para que no me engorde, Mari Pili… Trae una hoja de lechuga… ¡Hum!, sabe a morcillita con piñones.
-¿La lechuga?
-Sí, sí, toma, ya verás.
-Lola, a mi me sabe a lechuga.
-Mari Pili, ¿cómo te va a saber una hoja de lechuga a lechuga? Huélela, huele que alimenta.
-Lola, no huele a nada.
-Mari Pili, abre la nevera y fríe una morcilla, ya verás como es igual que la lechuga.
-Ya verás como no… Te lo voy a demostrar ahora mismo, que siempre tienes que llevar la razón… Toma.
-Trae… ¡Hum!, pues no, no me sabe a morcilla. Dame un trocito más a ver… Que va, que va. Esta es una morcilla que no sabe ni a lechuga.
-¿Me habrán engañado Lola? Espera, he comprado otras morcillas de otra clase. Pruébala a ver…
-Trae… Nada, donde esté la lechuga que se quite todo lo demás.
-Ay qué disgusto… Prueba un trozo más no sea que tu paladar te esté engañando.
-¿Tienes un poquito de pan, Mari Pili? Tal vez con pan se acreciente el sabor.
-Sí, toma. Es una hogaza recién hecha.
-¿Y eso que tienes en ese paquete qué es?
-Chorizo de Cantimpalo. Me ha dicho que era muy bueno, pero después de las morcillas, ya no sé qué pensar.
-Parte un trozo a ver… No, está insípido. Parte otro trozo no vaya a ser que sea el principio lo que está soso… ¡Huuuuuum!…
-¿Qué pasa, Lola? ¿Me han engañado?
-Mira, pruébalo tú, tanto la morcilla como el chorizo… Qué lastima, qué desperdicio.
-Ay, Lola, no me digas eso que me ha costado mucho dinero… ¡Hum!, si está buenísimo. ¿Cómo me puedes decir que está mejor que la lechuga?
-Ahí, ahí te voy. Te acabo de demostrar que la lechuga siempre será una lechuga. En cambio una morcilla, una morcilla es…
-Lola que ya estás babeando otra vez.
-Anda trae un trozo morcilla a ver si se me corta la baba.
-¡Gorda!
-¡Esmirriada!

domingo, 17 de mayo de 2009

LOLA LA TACOS

- Peeeeeeeeeeepe, ríndete, te tengo acorralado… Cobarde, bellaco, pusilánime.
- ¿Lola a quién estás chillando?
- A Pepe.
- Si no está…
- Por eso. Me siento más libre para decirle lo que me da la gana.
- Ah, buen método… Hijo de puuuuuuuuta, cabrón, cucaracha…
- ¿Eso no se lo dirás a mi santo Pepe, verdad? La única que tiene potestad para decir exabruptos a mi Pepe soy yo.
- -No, no, tranquila Lola.
- Entonces, ¿a quién le sueltas estas lindezas?
- No sé, pero cada vez que digo tacos es como si los pulmones se oxigenaran.
- -Anda, mira, decir palabrotas es como echar agua oxigenada a la mierda… Me gusta.
- Lola, ¿qué más tacos habrá que no conozcamos?
- Yo qué sé, Mari Pili. A veces me confundes con el libro gordo de Petete y te olvidas que soy Lola la ojos, sin más.
- ¿La ojos? Coña, Lola, ¿desde cuándo tienes ojos?
- Pero, ¿tú de qué vas, Mari Pili? ¿Acaso no me ves los ojos en la cara? Pues es lo más mono que tengo, no sirven para mucho, pero adornan.
- Hija, espera que me pongo las gafas para vértelos.
- Mi sabiduría reside en mis ojos.
- ¿Sí? ¿En qué lo notas?
- De verdad, Mari Pili, me estás incendiando. Pues, hija, miro, veo y aprendo.
- ¿Qué miras a qué, Lola, si no ves?
- ¿Cómo que no veo, cegata?
- En la puta vida has visto, Lola.
- ¿Qué me estás tú diciendo a mí que no veo? ¿Yo, la Lola que no ve? La que no ve eres tú o no te has dado cuenta de que te tienes que ir a Andorra a que te hagan las gafas porque en Spain ya no te pueden añadir más dioptrías.
- Lola retira lo que dices ahora misma.
- Me cago en los muertos más frescos… No me da la gana, no retiro nada. Retira tú lo que has dicho de mis ojos.
- Me cago en San Cucufato, yo tampoco retiro nada. Acuérdate cuando confundiste a tu madre con una papelera.
- Vamos por partes, Mari Pili. Dejemos a los santos a un lado porque para eso son santos… Y lo de mi madre fue un fallo. De verdad, te lo juro.
- ¿Por quién me lo juras Lola?
- …Por Arturo, Mari Pili.
- Vale, Lola. Sigamos con los tacos.
- No creo que sea conveniente, Mari Pili. Tal vez los ojos castos de un lector se molesten.
- ¡Cáspita!, es verdad… Hablemos pues de los murciélagos.
- ¿Murciélagos? Síiiiiiiiiiii… Anda que no hay vampiros que nos chupan la sangre.
- -Y las ideas, Lola… Chupópteros, sanguijuelas.
- Cabroncillos, ninguneantes, baja estopa, gilipollas.
- …Y nos fríen a impuestos… Ay, pero qué hijos de Satanás… ¿A qué digo una palabrota, Mari Pili? Se merecen estar imputados.
- ¿Irse de putas? Pobrecillas no las quieras tan mal… Chapuceros, Torniquetes.
- ¿Torniquetes? No me seas cursi, Mari Pili. En mi pueblo a esta clase de gentecilla se les denomina de origen cabrones… Vamonos a lavar la boca, anda, que como lo lea Pepe me llamará “Chica de la plazuela”… Claro que si uno es un cabronazo, no lo voy a llamar cabritilla, ¿no?

jueves, 14 de mayo de 2009

LOLA CANTANTE

-Cómo me gusta cantar, Mari Pili, he nacido para la ópera.
-El flamenquito lo bordas, Lola.
-He dicho ópera, Mari Pili.
-¿El Macaco éste, el que está sonando no es ópera, Lola?
-Calla, canta bajo que como nos oigan los de la SGAE vienen a por su canon. Ahora, que vengan. Salen con el culo en pompa.
-¿Lo qué hacemos es legal, Lola?
-¿Cuál de todo? Porque yo no cobro un puto duro por mis obras maestras.
-¿Qué obras maestras tienes tú, Lola?
-Tú y yo puestas en prosa. ¿Te parece poca maestría, nena?
-Es que valemos mucho, Lola. Tal vez si nos vendiéramos a los telediarios, estos tendrían más audiencia y podríamos cobrarles una canonización. ¿Qué te parece?
-¿Cobrarles una canonización? ¿A quién vamos a santificar, Mari Pili? Porque en los telediarios sólo salen los políticos que son como Alicia en el país de las maravillas, o como la película Terremoto, depende quien salga… Luego tenemos la sección de maltratadotes y mordazas. No insistas, canonizar ni al apuntador.
-Claro, si pintas así la realidad, se me quitan las ganas de cantar.
-No te deprimas porque la verdad es peor, así que es mejor que nos tomen por un par de locas, nadie nos hace caso y nosotras a nuestra bola.
-¿Tú crees Lola que si vamos de serias, nos tomarían por sensatas y nos taparían la boca?
-Me empiezo a maliciar que sí. Este país no es el que era. Eso sí, vamos de modernos, avanzados, libertarios y respetuosos con nuestros derechos no con los del prójimo… Ay, mira, la canción del Paquito, el chocolatero. Bájala.
-¿Éste cobra canonización?
-Yo qué sé, no le conoce ni su padre.
-Ya, pero aunque no tenga padre luego vendrán los boyescaus y querrán que les paguemos la canonización y no tengo dinero.
-Los SGAE, Mari Pili, los boyescaus son los que van de marcha.
-Mira, quiero ser legal… ¿No habrá algo gratis y que no nos multen?
-… Ya está, Mari Pili, el Himno nacional. Ése está pagado y además es nuestro. Ponlo.
-Lola que nos van a pitar, abuchear, que los lectores nos darán la espalda.
-Tranquila Mari Pili, llamo a TVE y en un pis pas nos hacen un lifting y quedamos como si en vez de bailar el himno nacional, estamos en un karaoke cantando la Marcha Granadera en versión hip hop.

domingo, 10 de mayo de 2009

LOLA Y LOS CERDOS

-Pero chiquiiiiiiiilla…
-¿Qué quieres Mari Pili? No logro rematar la elegancia. Ya ves, vengo divina de la muerte, pero creo que los chorizos y las morcillas distorsionan mi objetivo… ¡Viva los cerdos!
-¿Eh?
-¡Viva el cerdo español!... Venga, Mari Pili, dilo.
-¡Viva!… ¿pero qué cerdo, Lola?
-Mari Pili no me toques las chirimoyas. ¿Cuántas clases de cerdos hay?
-Pues listilla los hay de dos y cuatro patas.
-Por supuesto de cuatro. Los de dos, a la basura, pero el de cuatro, chiquiiilla, nos comemos hasta la pezuña… ¡Viva al cerdo español!
-¡Viva, viva y viva al cerdo extremeño!
-¿Y el castellano leonés, y el andalú, qué pasa con ellos, Mari Pili? Racista. ¡Viva al cerdo español! Sin aditamentos, sano como un toro, limpio, guapo…
-Lola no te pases. Di lo que quieras del cerdo, ahora guapo y limpio…
-¿Mari Pili por qué no nos compramos un cerdo?
-¿Y qué hacemos con él?
-…No sé… Los llevamos de compras, al parque… ¿Qué te parece?
-Sí, con tacones y chándal. Arreglás pero informales, ¿no? Mira Lola ya bastantes canciones nos han hecho en la vida. Estoy en una fase de discreción, pasar desapercibida y creo que un cerdo no es lo apropiado.
-Ay, pero qué desaborida estás, chiqui iiiiiilla. Ante la crisis, hay que tener imaginación y contra el ataque, contraatacar. ¿Entendido? Nuestros lemas han de ser imaginación y defensa del cerdo español.
-¿Y por eso vas con tacones y una bolsa llena de chorizos y morcillas, Lola?
-El cerdo en Madrid es más caro que en mi pueblo, así que me llevo una representación a la capital. ¡Viva al cerdo español!
-¡Viva!... Vale, Lola. ¿Y ahora qué hacemos?
-hasta que me monte en el tren, vamos a hacer un poquito de tapping.
-¿Eh? ¡Viva el cerdo!... ¿Qué dices qué hagamos, Lola?
-Tapping, Mari Pili. Una auto terapia que consiste en darse cinco o veintitantos golpecitos en diversas partes del cuerpo para eliminar las emociones negativas.
-A mí, con que te quites de mi vista y te lleves los chorizos y las morcillas, me basta. Menuda peste llevas, chiqui iiiiiilla.
-Pues no lo entiendo, me he echado Agua de Rochás.
-Lo que tú digas, Lola, pero el perfume con el chorizo….
-Envidiosa… ¡Viva el cerdo español!... Ahora nos vamos a estar dando durante cinco minutos golpecitos en la coronilla y diciendo “La vida es bella”… Vamos Mari Pili.
-¡Viva el cerdo español!… Lola que yo eso no lo hago. No tengo necesidad de flagelarme, coña.
-Incrédula, más que agnóstica, desconfiada.
-Lo que tú digas Lola. Fíjate prefiero decir alto y claro ¡Viva el cerdo español de cuatro patas!, que darme golpes.
-Vale, pues lo hago yo sola… Comienzo… Qué bonita es la vida, uno. Qué rebonito es este mundo, dos. Pepe es George Cloonny, tres…
-Lola, ¿te convences de la vida o de Pepe?
-Calla Mari Pili… El mundo es un paraíso, cuatro. Todo el mundo es bueno, cinco…
-Lola la gente te está mirando, allá tú.
-Que miren, yo a lo mío… La vida es muy linda, seis…
-Oiga señora, ¿la importa llevarse a su amiga a otro sitio? Esto es un bar serio, además huele mal.
-…La vida está llena de cerdos de dos patas maravillosos, siete… Coña, me duele la cabeza… La vida…
-Lola para. Nos han echado del bar. Anda, vamos a otro lado… ¡Ay, Señor! Siempre dando la nota.
-¿Cómo qué dando la nota, Mari Pili? Yo no me meto con nadie. Sólo me estoy convenciendo de que los cerdos de dos patas también merecen la pena, leñe.
-Lola cállate y vamos. Espera, voy a pagar.
-De eso nada, no pagamos. Encima de que nos echan, ¿vas a pagar? ¡Viva el cerdo español!... El de cuatro patas. Que no haya equívocos.
-Lola calla. Vamos a la estación. Hasta dentro de quince días no te quiero ni ver.
-… Mi amiga también me echa… Puerca miseria… Mari Pili no vayas tan deprisa, se me tuercen los tacones y pierdo los chorizos, coña… Y ¡Vi iiiiiiva España! España es la mejor y viiiiiiiva el cerdo… Lala la, lalalá…

lunes, 4 de mayo de 2009

LOLA LA CORDOBESA

-... Buenas tardes señores. Bienvenidos al restaurante de más enjundia de la ciudad… De aperitivos tenemos un sabroso jamó de la Vega del Guadalquiví, unos chopitos de las marismas, unos langostinos de Huerva, un bienmesabe de Caí mu rico, unas ostras de…
-Esas son de Marruecos, ¿a que sí? No hay más que verlas.
-Paquito cállate. Además, ¿dónde has visto las ostras? Ay que me pongo mu mala, Señó…
-Ahora, si ustedes quieren sabé lo que es güeno, tomen unas berenjenas rellenas de sepia del Cantábrico, una totillita de espárragos trigueros con sabó a langostino de…
-Ese langostino no me va a negar que viene de Escocia. Lo he vendido yo y se usa para esos platos. No hay más que verlo.
-Paquito que te calles. Si no ha sacado el langostino cómo vas a saber si lleva faldas o no… Ay, Señó, qué malita estoy.
-Lola, ¿qué te pasa? Estás pálida, estás mortecina, estás…
-Pepe que te calles. E la caló y encima este tío venga a sacar platos caros. Con una bolsa de patatas fritas teníamos pa los seis… Ay, Señó, qué vahídos me están dando.
-Aurorita abanica a Lola. Mírala qué cara de difunta tiene… Lola aguanta.
-…Pues tengo un arros con bogavante de…
-¿A que el bogavante es chileno? Yo los vendía hace diez años a tres euros la pieza. Los mejores precios los tenía yo.
-Paquito que te calles o te mato… Ay, Señó, que me voy.
-Aurorita abanícala fuerte ya está casi muerta… Lola, Lola, Lola…
-Ay qué coña, Pepe, no me agobies. Morirme me voy a morir, pero…
-¿Veis? Se me muere, Lola, Lola, Lola.
-… De segundos platos tengo una fabada al estilo Jeré pa chuparse la lengua…
-Aurorita…
-¿Qué, Lola? No te esfuerces, yo te sigo abanicando.
-¿Cómo se chupa uno la lengua?
-…Tengo un pollo de gallina del corral de mi suegra que e el acabose. Una merlucita fresca con chistorra, un pé espada fresquísimo, un…
-¿Pez espada fresco? Imposible, yo hace diez años no lo encontraba ni harto de vino.
-Mari Pili…
-Dime Lola.
-Mata a tu marido, Paquito, y luego que nos lleven a la despensa. Acabaremos antes. Voy a devolver con tanta comida…
-… Tengo un rabo de toro con zorpreza de la ganadería…
-¡Cállese! ¿No ve que me estoy muriendo?
-Pero Lola, ¿qué te pasa, mué?... Camarero, ¿qué nos recomienda? No haga cazo a la señora.
-Tó etá mu rico… De bebé, tengo un vino de…
-Ay, Dios, ahora nos saca la vinatería entera… Estoy fatá.
-Po traiga un poquito de tó.
-… Aurorita mata también a tu marido... ¿Y por qué habla tan raro?
-...No le hagas caso, dice que habla el cordobé antigüo. Ya sabes, le saco de casa y se atrofia.
-¿Lola estás mejor?
-No, Pepe.
-¿Te has muerto ya Lola?
-¿Desde cuándo has visto a un muerto que hable, Pepe? Ahora bien, ¿acaso me quieres matar?
-No…, sí…
-¿Cómo que no, sí…? Si me quieres matar, mátame, pero despacio que no tengo ninguna prisa.
-¡Ole, ole y Ole! La Lola que no se muere… Camarero, traiga má vino.
-Aurorita, que tu marido os va a enchispar a tós.
-… Señores les tengo que anunciar que para celebrar que la señora se ha restablesío, voy a traer unos postres exquisitos. Tarta de hojaldre al estilo mezquita, vainilla con tocinillos de feria, natillas de las cruces, arros con leche de los patios, zumo de naranja con baño árabe, macetas de…
-Éste nos encasqueta unos geranios de postre… Ay qué empacho.
-¿Qué nos recomienda?
-Tó mu rico… Les voy a traer un poquito de tó.
-¡Hala! Viva San Fermín… De esta no os levantáis de la silla.
-Mué, estamos en Córdoba… Camarero, un poco má de vino.

viernes, 1 de mayo de 2009

LOLA Y MARI PILI RECESIONISTAS

-Loooooooola mira…
-¿Qué, Mari Pili?
-Qué monada, madre mía. Entremos, es el vestido de mis sueños.
-¡Alto ahí! Aquí, ambas dos no entramos en ningún sitio. Es caro.
-Lola no cobran por entrar y es tan lindo…
-Claro que no cobran por entrar, pero nuestra debilidad la pagamos cara, Mari Pili.
-No digas bobadas, chica. Entremos.
-Que no entramos. Sabes que estamos…
-… En crisis. Ya lo sé, Lola. Pero no porque estemos en crisis vamos a ser ambas dos unas desgraciadas, coña. Entremos.
-¡Ay qué bollitos!... Que no entramos. ¿Dónde está tu fondo de armario?
-Y yo qué sé, seguramente lo tiraría.
-¡Hala! Así va España, con veintisiete vicepresidentes y Mari Pili tirando el fondo de armario. Como comprenderás con conductas como nuestro presidente poniendo más cargos de los que necesitamos y tú con faldas y a lo loco, nos puede durar la crisis toda la vida, y por ahí no paso, ¿eh? Necesito ir al mercadillo y no voy por la maldita crisis.
-Lola, pero que exagerá eres para todo. Entremos.
-Y una leche, no entramos. Ahora mismo nos vamos a convertir en recesionistas.
-¿Recepcionistas? ¿Para cotillear y olvidar que queremos comprar, Lola?
-He dicho recesionistas, bruta. Que quiere decir… bueno, muy bien no sé lo que quiere decir, pero más o menos significa recicladoras.
-¿Y qué reciclo si lo he tirado todo, Lola?
-¿Tú eres boba, eh? Si lo que yo digo, para una vez que me entra el juicio, va mi amiga y tira mi juicio también a la basura… Entremos.
-No entramos, Lola.
-¿Cómo que no entramos? Pero si querías entrar, Mari Pili.
-Entro yo solita. Tú te quedas ahí mirando, esperando. La que está en bolas soy yo, debo constituir mi fondo de armario.
-Pero yo… Pero yo entro y te aconsejo.
-De eso nada que luego me copias.
-Serás capulla, arpía, peripatética… Anda, entra y ojalá que te atragantes.
-¡Adiós, Lola!, ya te contaré, mona… ¿Lola? Se ha ido sin despedirse. Ésta me las paga…

… Bien, Lola, ahora respira hondo, ponte en situación zen con mente recesionista. Tú, solidaria. Si el mundo está en crisis, tú con él… Qué triste, coña. Abriré el armario a ver qué tengo y lo que no sea vintage lo tiro, que conste en acta… ¡Vaya!, ahora llaman a la puerta; voy a ver quién demonios me molesta en un momento tan delicado…
-¿Quién es? Estoy en situación zen y no me puedo distraer.
-Soy yo, Lola
-¿Mari Pili?
-Sí, soy yo. Abre.
-Y un cuerno, no te abro. Mi zen me dice que he de ser fuerte y disfrazarme de vintage.
-Lola, mujer, que no he comprado nada, abre.
-Pero, ¿por qué eres tan gilipollas, niña? Anda, pasa y cuéntame. No veas que sofocón me has hecho pasar.
-Tú has provocado mis sofocos removiéndome las entrañas de la conciencia. Mala amiga.
-Anda, ahora la mala de la película soy yo. Ay que tocarse los pies con lo que oigo…
-Sí, Lola, eres una bruja. Pero dejémoslo. Vamos a ordenar tu fondo de armario y luego vamos a mi casa y colocamos mi trastienda.
-Pero si la has tirado, ¿qué vamos a colocar?
-Te mentí… Tengo sobredosis.
-… Yo también, pero que no cunda el pánico. Hacemos dos montones. Uno con el que nos quedaremos y otro se lo damos a los pobres. En resumiendo, Mari Pili, con una limpieza, matamos tres pandemias: ni compramos, ni salimos y por lo tanto no nos contagiamos del cerdo, acuérdate lo ha dicho el presidente de México lindo, y ayudamos a otros a que no vayan en bolas… ¿Qué, qué te parece?
-… Tenías que ser gobernanta, Lola. Empecemos.
-No, un momentito. Primero pongámonos en situación zen.
-¿Y eso qué es, Lola?
-Parecido a hacer la cabra. Siéntate en el suelo, respira hondo y di “Beeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee”… Ah, junta los deditos y piensa en el paraíso.
-Lola, en el paraíso sólo veo tiendas…
-No, entonces no estás en el paraíso, allí sólo hay cabras, Mari Pili.
-Pues no entiendo cómo no veo a nosotras, Lola… Beeeeeeeeeeeeee…

miércoles, 29 de abril de 2009

MEME DE MEMA, ASÍ ES LA LOLA

…Mirad, no me quiero comparar con nadie, pero si lo tuviera que hacer, me compararía con Jesucristo. Igualita que Él, sobretodo en esa frasecilla que decía “No sé qué, no sé cuál, pon la otra mejilla”… Qué leches me llevo del personal. No sé, me deben ver cara de mema y para ser mema al cuadrado, voy y sigo haciendo el memo poniendo mi otra estupenda mejilla. Pero en fin, dejémoslo estar y hablemos que ayer vino LA LOLI a decirme que me hacía entrega del “MEME” con la condición de que contestara a unas preguntitas… No os digo más: he ido a la peluquería y he afilado la lengua para hacer lo que más me gusta: HABLAR, y si es de mí misma mismamente, más.
-¿Preparada Lola? Te explico de qué va esto:
1) Responder a las preguntas originalmente formuladas, en tu blog.2) Cambiar una pregunta que no te guste, por otra formulada por ti.3) Añadir al final, una pregunta creada por ti.4) Pasar el MEME a 8 personas… Comencemos: Un lugar para relajarte.
-Mi arma, en Sevilla y en el mar, aunque relajada nunca estoy. Siempre con la parabólica en pie de guerra por si las moscas.
- Un lugar del que huirías.
-Qué difícil me lo pones chiquilla si siempre estoy metida en todos los maremotos… De la gente mala y retorcía. Ya sabes, los que tienen dolor de tripa y quieren que el prójimo también se joda.
- Quién ha sido la ultima persona a la que has abrazado.
- A Dios, mi arma. Cada vez que salgo del banco y llevo tó en su sitio tal como entré, miro al cielo y brindo la faena a mi Dios por haberme protegido.
-¿Tienes muchas amistades?
-Corasó, cada vez menos. Es que no aguanto a la gente y sus sandeces y enseguida se me nota. Ahora, las que tengo son de ley, ya ves a Mari Pili, toda la vida junta. Desde que tuvimos uso de razón para juntar la O con la A.
- La ultima cosa que te has comprado.
-Un carrito de charol rojo para llevar la compra… Para mi madre. Te puedes imaginar cómo me puso de tarada. Yo leí “el rojo levanta el espíritu” y como mi madre nunca lo ha tenido, pensé que tal vez lo encontraría… puerca miseria.
- Que escuchas ahora mismo
- Virgen de la O por la banda sinfónica de Sevilla… Y a todo trapo para que los vecinos no gasten electricidad.
- Te gusta estar con mucha o poca gente
-Mucha, Mucha…, porque como les voy dejando doblados, así tengo remanente.
-Como te describirías.
-La caña de España. Rotunda, total. El encefalograma lo tengo un poco plano, pero mi Pepe me quiere así. No soy buena gente, pero tampoco mala. Lo que me mata es que soy muy sentía… Puff, lo qué lloro. Ahora reírme, mira, mira todas las arrugas que tengo… son de reírme. Si es que yo nací por necesidad. Un día la tocapelotas de la Cantalapiedra estaba deprimida porque si sus niños, que si su jefe y alguien la insinuó “¿Qué tal si te ríes de ti misma?”… Y nací yo en la realidad para crecer y ser total en la ficción.
- Di algo de la persona que te pasó el MEME.
-Si eres tú, Lolilla, ¿qué voy a decir de ti? Una pobrecilla que me lee y mientras me lee, ella se ríe de mí y me anima a que siga diciendo estupideces… Y es que los tiempos que corren piden decir estupideces, sin ofender, para olvidar tanta crisis, y encima ya que éramos pocos, parió la abuela a una maldita pandemia de cerdos. Y es que, anda que no hay cerdos por el mundo, más que moscas cojoneras.
- Si pudieras tener una casa amueblada gratis en cualquier parte del mundo, ¿donde te gustaría que estuviera?
-¿Puedo pedir tres casas? Una en Sevilla, Otra en la playa de la Barrosa, en Caí. Y un apartamentito en New York mirando a Central Park.
- Lugar favorito de vacaciones.
-En Fachadolid porque allí estoy con mi gente, y en la playa.
- Cuál es tu afición favorita.
-Tengo dos: escribir y estar con mis amigos.
- De qué te gustaría librarte.
-Anda que no preguntas, guapa, y decía que yo era cotilla… Pues me gustaría no trabajar y dedicarme a escribir, a estar más tiempo con mi marido, mis hijos, mis museos, mi cine… Hija, es que me gusta mucho vivir y disfrutar y trabajando a veces tengo la sensación de que la vida me roza con lo que me gusta a mí tocar las chirimoyas al personal…
-¿Qué querías ser de pequeña?
-De todo mi arma. Peluquera; tenía a todas las muñecas calvas. Locutora de radio, bailarina… Puerca miseria y mira dónde he terminado, trabajando en banca con la mala fama que tenemos los banqueros.
-¿Qué hechas de menos?
-Me siento una persona muy afortunada.
- Qué estas leyendo ahora mismo.
-“La casa Veneciana”… Bueno y mis sobres de sopa, claro.
- Cuál es el tipo de cine que te gusta.
-Comedias, dramas, de miedo. Menos las pelis de tiros y de palos, me chifla el cine.
- Qué ropa de diseñador te gustaría tener.
-Es que te veo venir. La próxima pregunta, me preguntas por la talla del sujetador… Sin duda Valentino.
- Vivirías de otra manera a como la vives ahora.
-No sé, todo es susceptible de mejorar, qué duda cabe, pero es que soy feliz tal cual. Insisto, me siento muy agradecida.
- Volverías a crear el blog.
-Por supuesto que sí. Primero ha sido el salvoconducto para no tirar la toalla y dejar de escribir. Y segundo HAY GENTE MARAVILLOSA que sin el blog no la hubiera palpado.
- En el armario de qué famosa te gustaría perderte.
-En el de la princesa de Asturias.
-Si tuvieras mucho dinero que harías con él-
-Ay esta pregunta sí que me la sé al dedillo: crearía una casa para pobres. Daría dinero a mi madre, a mi tía Lola, a mi prima Maite. Me compraría una casa en Sevilla, una en la playa de la Barrosa y daría la vuelta al mundo con mis amigos… Ah, me pagaría la publicación de mi primer libro.
- Mi pregunta: Estás contento con el mundo donde vives.
-No me disgusta porque cada día me encuentro con muchas cosas buenas, aunque me gustaría que fuera mejor, pero para eso, tendríamos que cambiar las personas, ¿no?
Bueno, Lola, y tus nominados para el MEME son…
-Coña, pareces Operación Triunfo, chiquilla… Nomino a todo el que pase por aquí y le dé la gana desnudar su alma.

domingo, 26 de abril de 2009

LOLA Y SU ETERNA MADRE

-Lola, ¿qué te pasa? Estás pálida, los ojos se te vuelven del revés.

-Seré la niña del exorcista. No te fastidia éste ahora con lo que me viene... ¿Qué me pasa, dices? ¿Qué me pasa preguntas mirando tu pupila azul a mi pupila pistacho?… Vengo muerta, Pepe. Ya no soy la que era, aunque soy lo que soy gracias a mis dotes de lata conservada, ojo al dato.

-Lola, pero si has estado días sin vernos, sin fregar, sin limpiar sin…

-Alto ahí. ¿Tú sabes que si gastas el coco te cansas un güevo?

-Pero tú no usas la cabeza, la tienes de adorno, Lola.

-Cierto porque, cuando la uso, me quedo en estado catatónico como ahora. Tres días con sus noches, Pepe, y casi puede conmigo…

-Va, ya estás en casa con la conciencia de ser una hija estupenda.

-Será mi conciencia la única que descanse porque lo que es mi madre… Un día más y me vuelve majara, Pepe.

-Toda la vida ha sido igual.

-Sí, pero no. Ahora está elevada al cuadrado con raíz cúbica de veinte. Vamos, me supera. Fíjate que estoy acostumbrada a aguantarte Pepe, que cada vez eres más raro que un sapo en technicolor. Pues bien, a su lado eres el milagro de Fátima…, y el de Lurdes juntos. Fíjate que sabe que soy una negada para las nuevas tecnologías, que me quedé en los avances científicos del S. XVIII, pues se empeña en que yo la arregle el canal Plus, el vídeo, el mando a distancia, yoooooooooooooooo, Pepe, que no sé casi encender el botón de una radio. ¡Hombre, por dios!, ¿Es que los científicos de ahora no piensan en los cortos y en los ancianos, leñe? ¡Ah!, y no te cuento si quieres pedir auxilio y les llamas por teléfono, ¿cómo no va a ver cuatro millones de parados en España, coña, si en vez de gente hablas con una máquina, repámpanos? Y yo no tengo química con las máquinas, Pepe. Ayer me pasé colgada al teléfono con una máquina que sólo hacía que preguntarme y me ordenaba apretar teclas, ¡no me dejaba a míiiiiiiiiiiiii hablar!, y ¿cómo me pongo cuando estoy muda? Fuera de sí, Pepe, antes muerta que callada. Además, ya la podía insultar que no se alteraba. La llamé hasta "hija puta" y ella siguió erre que erre… También en un momento de desesperación la llamé cabrona, ¿y dirás Pepe lo que me respondió? Que no me entendía. Entonces chillé más alto y la volví a llamar cabrona. Como tenía la ventana abierta, la vecina de mi madre, doña Escapulario, se dio por ofendida y se armó un chocho, Pepe, qué pollo se montó, ¿y sabes por qué? Por la puta máquina porque si en vez de una maquineta, hubiera habido una persona al otro lado, primero habría uno menos en el paro y, segundo, me habría enseñado, o me habría mandado a la mierda. Claro, que si me manda a la mierda como era una persona como yo, ya el diálogo hubiera sido fluido aunque hubiéramos mentado a nuestras respectivas familias, pero con una máquina, ya me dirás… ¡Ah! Y me ha dicho mi madre que no vuelva, que siempre las estoy armando. ¿Te crees que es justo, Pepe?… ¿Pepe? Peeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeepe… Me ha dejado sola, se ha largado y yo hablando para las paredes… Este mundo es irracional e incomprensible, ¿a que sí, Pepe Perro?... En fin, voy a tomarme un vasito cazaya. ¿Queréis un traguito? A ti, Pepe Perro, no te doy que luego te pones más pesado que yo.

… ¡Ah!, Pepe, ya sé que no estás, pero seguro que te llegarán las ondas sísmicas de mi melodiosa voz… ¿Dirás lo que me ha dicho también mi madre? Muy tomate… Me ha dicho que me va a llevar a una clínica de rehabilitación para gordos… Fíjate… Ya la he dicho que arrieritos somos, que yo soy gorda y, para colmo, feliz… ¿Cómo no voy a beber cazaya si es la única que me comprende, coña?... Ven Pepe Perro que te lo termino de contar, anda ven...

viernes, 24 de abril de 2009

LOLA Y LOS LAPICEROS

¡Pordiosbenditoytodoslosangelescelestiales!, me fastidia que quieran hacer un batido de frutas de mi cabeza. Ésta es rudimentaria, simple y me llevo muy bien con ella. Entonces, ¿para que modificarla si gasta poco y funciona a pedales?
¿Una copita cazaya?… Es que el mundo moderno no tiene conciencia. ¡Hala!, tira todo por obsoleto, por antiguo, no recicla. Y no, Lola es, soy muy conservadora sino, de qué iba yo a estar conservando veinticuatro años a mi Pepe, adorándole como a la estatua del Perpetuo Socorro, arrugándome como una pasa cada vez que le miro y veo que su bigote está por días más ladeado. Tirar para ná, es una tontería. Así que ya pueden venir los del ayuntamiento, los telediarios, las revistas femeninas, a decirme que “renovarse o morir”; pues ni lo uno ni lo otro. Yo, Lola la añeja, y a mucha honra.

Eso de abrirme el cerebro a nuevos pensamientos, costumbres, ¡qué dolor!, ¡qué desgaste!… No, no, estamos en época de crisis y toda concienciación del bajo consumo es poca.
Mirad, el otro día vino Pepe y, total, que porque le pregunté cómo quería los güevos si de pollo, gallina, de pato o, mismamente los suyos propios…, vamos, lo dije para dar un toque grasioso a un par de güevos sosos que con la crisis no hay para que sean acompañados al altar de la sartén con una pizquita de jamó… Va, me mira como si no me reconociera -anda que no es difícil eso después de años tocándole las chirimoyas- y me suelta, ¡ojo!, sin movérsele ni un músculo y el bigote cayéndosele en cascada.
-Lola, si naces más simple, naces lapicero.
…Pues estupendo de la muerte, qué queréis qué os diga. El lapicero fue un invento fabuloso y de una utilidad sin parangón, y un orgullo que me comparen con un hit histórico: simple, sin complicaciones, alto rendimiento, bajo consumo. No pesa- bueno yo un poco más-, cabe en cualquier sitio y es barato, yo no tanto,… De verdad, ¿algo, alguien, da más por tanto y tan poca combustión? Si es que no necesita ni gasolina, así que no hace falta que peregrinemos al país de Alá ni al de Chávez a pedir limosna; economía al máximo.
¡Ah!, acordaros, además ,que si me ve en versión lápiz labial, rouge para más señas, soy el antídoto contra la depresión en épocas de crisis; lo han dicho en la tele, y si lo dice la caja tota va a misa.

Si mi Pepe pensaba que me iba a poner nerviosa, excitada por esa apreciación tan cariñosa, es que aún no me conoce; digo yo que necesitará otros veinticuatro años para rematar sus conocimientos sobre mi soberana persona…, por mí no hay prisa; me regenero espontáneamente, y como nunca he sabido mi edad ni me interesa lo más mínimo, puedo ser eterna… ¿Os imagináis, yo, como un ángel celestial con mi botella cazaya debajo de los faldones dando la vara eternamente? Muy tomate.

Bueno, pues eso: si venís con afán de inculcarme ideas raras, o que os dé mientras me dejáis hablar como las cotorras, otra cosa que no sea cazaya, vais aviados. Aquí se viene al museo de los horrores, pero como sois buena gente y muy lista, os quedáis, os reís un rato de vuestra Lola que para eso estoy; que no me canso de deciros que reírse es gratis y no pasa de moda y, luego, cada mochuelo a su olivo, que mañana saldrá el sol por Cádiz…, seguramente, aunque he leído que por el mar de plata también sale el sol, no sé, mirad en algún libro a ver si es verdad. Yo a Pepe no se lo pregunto, no vaya a ser que esta vez me diga que soy lechuga en vez de lápiz.

martes, 21 de abril de 2009

LOLA SE ESCAPA

¡Hola y adiós!
Me voy, pero me quería despedir antes de vosotros. Sois mis fans, mis grumetes, mi fetiches, mi fondo de armario mis..., bueno ya está bien de daros jabón, coña.
Huyo a rumbo desconocido, así que si os pregunta mi Pepe si me habéis visto, dónde fui, qué fue de mí,-tranquilos, no os preguntará-…, vosotros no sabréis nada; mejor. Anda que no os vais a quedar a gusto: vosotros, Peluche, Anticristo, mi Pepe, mi madre, Mari Pili, mis vecinas… Ahora, el aburrimiento invadirá vuestras vidas, esto también os lo digo.
Me voy porque no quiero que mi Pepe me asesine, y tenga que ir a la cárcel por un asesinato justificado. Ojos que no ven, corazón que no tiene bajos instintos, ¿no os parece?
Sí, sé de buena tinta que me quiere matar. Total, porque le he dejado en bolas. No, no me he gastado su dinero. Claro, porque no tiene que si no, yo lo hubiera utilizado debidamente, no os quepa duda, soy una compradora compulsiva aún con crisis y todo.
He hecho algo peor. Y me pasa..., os voy a contar por qué me ha pasado: por ser hacendosa y limpia. Porque si yo hubiera sido una guarra, no estaría huyendo a estas horas con una bolsa del supermercado, siempre las llevo porque son practiquísimas,y mi botella de cazalla como únicas pertenencias.
¿Qué he hecho para que me quiera asesinar? He perdido la ropa de verano de mi Pepe. Sí, como os lo cuento. No sé, no sé qué hice con ella, si me dio un arranque de caridad y me sentí desprendida con lo que no era mío, o la tiré a la basura en mi afán de hacer sitio en donde no lo hay o, en el mejor de los casos, la llevé a la tintorería.Allí estuve, y claro, me pidieron el resguardo. Como no lo tenía, mepreguntaron cómo era la ropa. Al no saber, directamente me mandaron a paseo. Si se la he dado a los pobres: "Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita". Y si fue a parar a los campos de concentración de basura, no voy a ir allí para cogerme la peste y morirme, para eso,le doy el gustazo a Pepe y que me asesine directamente él, ¿no osparece?
Me da pena desaparecer, más que nada por mi madre y mi Mari Pili. Siempre me estaban poniendo a caldo. Ahora se sentirán como un hueco de escalera sin ascensor ¡Qué lástima!Y mi Pepe… ¿Estará triste, melancólico? Es que como se sientaliberado, le mato. Es que le conozco. Ya me lo veo leyendo tranquilamente el periódico, y poniendo encima de mis tapetitos de ganchillo del sofá, sus pies, los dos, porque tiene como de casi todo, dos, y lo que tiene una sola cosa, vale por más de dos.... Estoy pensando, que no sé qué hacer. Como que me voy al mercadillo, me compro un par de bragas y, mientras, dejo correr eltiempo… Vosotros, ¿creéis que cuando vuelva seguirá con su espíritu de psicópata compulsivo?
Sí, es una tontería irse, porque irse para nada, es gastar el tiempo que es escaso, cuando podría seguir amenizado las vidas de todos vosotros, ¿a que sí? Decidido: no me voy.

viernes, 17 de abril de 2009

LOLA Y BENITO

-¡Al ladrón!, Socoooooooorroooooooooooooo…
-Señora, señora, ¿dónde está el ladrón?
-Allá va corriendo, señor policía. Soooooooooooocorroooooooooo…
-Tranquila, mujer, ya voy.
-…Pues no veo que vaya, señor policía. ¿Cómo se llama usted?
-Benito, señora.
-Benito no está haciendo su trabajo. Acaba de perder al ladrón. Le voy a denunciar ahora mismo. Apunte…
-¿Qué apunte el qué, señora?
-“Yo, Benito, no he defendido a una mujer indefensa y he perdido al ladrón. Gratificaré a la afectada con…” ¿Benito, cuánto pone usted normalmente de multa?
-¿A quién, señora?
-A carteristas, usureros, bandidos, atracadores, estafadores, timadores, chorizos, cleptómanos, maleantes, cacos, descuideros, cuatreros, careros, saqueadores, rateros, mandantes…
-¿Señora, se ha cogido usted el diccionario?
-Señor guardia, gendarme, guindilla, madero, detective, comisario, agente… tengo un léxico muy rico… Venga siga escribiendo y ponga una cifra, me conformo con doscientos euros y olvidamos el asunto.
-Señora, ¿está usted bien?
-Aún sufro palpitaciones y el pulso, mire, mire cómo tirita. ¡Qué susto inspector Clouseau!
-…Soy Benito, señora… Dígame lo que la han robado.
-La honra si me descuido, inspector Gachet… ¿Dónde tiene aparcado su gachetomóvil? Necesito ir a comisaría a ponerle una denuncia ya que usted no me hace ni caso. Se parece a mi Pepe.
-¿Pepe es el ladrón, señora? Ya comenzamos a tener datos. Dígame más…
-Benito, ¿dónde se sacó usted el diploma para llevar porra?
-¿Cómo dice, señora?
-Déjeme de llamar señora y Llámeme Lola.
-Señora Lola déme datos del ladrón que le robó la honra.
-Benito no me escucha. ¿El pabellón auditivo lo tiene usted bien? Mi suegro era otorrinolaringólogo si quiere le recomiendo…
-Luego me dice dónde tiene su consulta. Ahora dígame datos.
-La dirección exacta no la sé, pero en el momento que vea a San Pedro le pregunta por Emilio. No hay pérdida.
-Señora Lola, qué tiene qué ver San Pedro con el ladrón.
-Nada, Benito. Eso es verdad.
-Bien, el ladrón se llama Pepe. ¿Qué más?
-Yo qué sé cómo se llama. Pepe, imposible. Todos los Pepes son muy honrados.
-Entonces, ¿quién es Pepe, señora Lola?
-Mi Pepe es mi marido, Benito.
-Déme su teléfono, hágame el favor.
-Anote, señor agente del orden: 666230000.
-Un momentito, no se mueva de aquí… ¿Don Pepe?
-¿Quién me llama?
-Soy Benito, agente municipal.
-¡Dios mío, una desgracia! Dígame, ¿qué han hecho mis hijos? ¿Quién de los dos ha sido?
-Tranquilo. Sus hijos no son.
-¡Qué susto!... Entonces, ¿para qué me llama?
-¿Tiene usted algo que ver con una tal Lola?
-Pues…, no, no, no tengo el placer de conocer a nadie que se llame así.
-¿Seguro don Pepe?
-Segurísimo.
-Píenselo tranquilamente, le dejo un minutillo para que lo piense… Es más, se la describo: gorda, los ojos como platos y no deja de hablar.
-No tengo nada que pensar, no conozco a nadie que se llame Lola. Ahora, señor agente, le dejo. Buenos días.
-¡Adiós y muchas gracias!.... Señora Lola venga usted para acá.
-¿Qué, qué le ha dicho mi Pepe?
-Decir lo que se dice decir, no me ha dicho nada. Más bien ha negado.
-¿Negar el qué, Benito?
-¿Conoce los evangelios, señora Lola?
-Apostólica y romana.
-Pues eso… Todos ustedes son iguales, negándose hasta tres veces… Ahora con su permiso me voy a comer. Es la hora… ¡Ah! Si vuelve a ver al ladrón, déle recuerdos de mi parte. Buenos días, señora Lola, un placer.
-pero Benito, Benito ooooooooooooooooooooooo…

Ni la policía me hace caso, puerca miseria, coña... Por cierto, ¿a qué estoy mona vestida de agente perseguidor de la ley? Vamos, decir Benito que estoy gorda... No hay más que ver el cuerpazo de la foto. No soy yo, claro, pero soy muy parecida.

miércoles, 15 de abril de 2009

LOLA, AMOR EN LUNA LLENA

Menuda desgracia… Por casualidad, ¿habéis visto los dientes de mi Pepe? Se ha levantado sin ellos. Pobrecillo, ha avanzado veinte años o, retrocedido cincuenta, según se mire.
He buscado en el suelo, en las sábanas, en los restos de la tortilla que cenó anoche, no están.
Quién me iba a decir que se iba a convertir en Drácula desdentado y yo en su víctima porque, no os engañéis, los dientes están “missing”, pero como sirvo para todo, me ha lanzado ya el primer bocado mellado.
-Lola, esto me pasa por darme bocadillos todos los días en vez de guisar – estoy convencida: se los ha comido, pero, ¿quién es el guapo que se lo dice?
Esto me ha traído a la memoria una escena familiar en la que mi abuelo, de la risa, salió despedida su dentadura y fue a parar a mi vaso de leche; como yo no miro –como veis, ya desde pequeñita prometía-, me bebí el vaso de leche; casi me muero por atragantamiento. En esta ocasión, juro, “por mis muertos más frescos”, que no me he comido los dientes de mi Pepe, por mucho que le quiera.
Para colmo, cuando yo pensaba que conocía todo de mi santo y resignado esposo, me entero que tenía un secreto muy guardado.
-Pepe, no pasa nada; mañana a primera hora vas al dentista. Hoy masticas con las muelas.
-Lola, no tengo.
-¿Tampooooco tienes?, pero, hijo, ¿qué tienes ahora mismo dentro de la boca, además de la lengua?
-Nada, Lola, nada –de esta manera tan desdentada, me he informado que mi Pepe nunca me había contado lo de sus molares… y yo contándole todo. Bueno, casi todo. Si le dijera todo, se había divorciado de mí hace mucho. Ya me lo dijo mi amiga Mari Pili, en su día.
-Lola, si no quieres que seamos unas alegres divorciadas, cerremos la boca. Son listos y nos verán el plumero a la primera de cambio – así que, desde la sentencia, tan sabia, de Mari Pili, le cuento la historia de cada día en formato sintético… él ya añade el resto.
Se ha ido al trabajo muy deprimido. Los chicos, Peluche y Anticristo, están muy contentos, no porque se haya ido sino porque, como está acomplejado, pues no habla.
Mientras tanto, yo he seguido pensando: si se los ha comido, los tendrá que expulsar, ¿no? Le he llamado a la funeraria.
-Pepe, ¿has ido al baño? –me ha contestado muy raro.
-¿A qué viene esa pregunta, Lola? –no le podía decir que, además de meter mano en su vida, estaba dispuesta a introducirla en sus materias residuales, emulando al inspector Clouseau, ¿no?
-Tranquilo, Pepe. Si te entran ganas, vienes corriendo a casa y te pongo el orinal.
-Lola, no me seas peripatética, que te veo venir… -se estaba calentando, lo intuía.
-Vamos a ver, Pepe, ¿quieres recuperar tus dientes o no? Tengo a Peluche y Anticristo buscando y no han encontrado nada. Por lo tanto, Pepe, no te engañes: están en tus tripas.
Me ha colgado el teléfono.
¡Allá él! Se pierde mi magnífica solución: una vez encontrados, se los hubiera desinfectado y pegado con “Súper Glu”… se hubiera ahorrado el mal trago de ir al dentista, ¿a qué sí?... Espero que no vaya hoy porque es noche de luna llena y está muy enfadado conmigo. Dice que no gasto materia gris. Claro que no gasto porque si lo hago, cuando se me termine, a ver quién va a pensar, en esta familia, ideas prácticas y baratas, ¿no?... Puajj, qué asco de vida.

domingo, 12 de abril de 2009

LOLA POR FIN ESCRITORA

Me he afiliado a un club de escritores porque quiero escribir mis memorias. Sé que es difícil porque no me acuerdo de lo que me pasó ayer…, pero no hay problema: me lo invento.
Mi Pepe, cómo no, tiene poquísimas esperanzas de que lo consiga y, precisamente, basta que me diga que no valgo, para que mi ego pretenda empotrar la cabeza en donde sea. Claro que cuando añadió que mi imaginación era infinita, vi la luz. Así que cada mañana, al amanecer, cuando las pestañas no se han despegado de mis ojos miopes, asisto a clase –duermo con las gafas de leer puestas para que cuando me despierte sepa donde están y si, por un casual, se me despegan los ojos pues vea algo. Es incómodo, pero es una forma de prevenir mis despistes… Ahora que lo pienso: el otro día aparecieron en la calva de mi Pepe; como es tan sabio, quizá quisiera leer dormido, digo yo…
Lo primero que me dijeron es que tenía que leer a los clásicos, cuna de la sabiduría. Yo contesté que no había problema, que eso lo hacía todos los días.-Luigi, como mínimo miro las letras gordas de los periódicos, leo las recomendaciones de la lejía porque, si no lo leo, se me olvida y decoloro la ropa. Además, he cogido la sana costumbre de leer todos los anuncios que veo; fíjate si hay un chollo y no me entero… ¿Crees que con eso es suficiente o añado la lectura de la sopa de sobre?
-Lola, te mandaré un e-mail, léelo atentamente, llevará recomendaciones valiosísimas…-dicho esto, suspiró profundamente, como para recopilar paciencia. La verdad es que es un tipo estupendo porque me aguanta sin rechistar, sólo emplea suspiros para sobrellevarme… Le pediré la receta para dársela a mi Pepe.
Efectivamente, recibí el correo. En el fondo, me pierde que sea una cordera: hago lo que me dicen y, aunque encontré muy raro el contenido, yo hice todo lo que me contaba Luigi Suspiros de España.
El correo se titulaba “Ritmo tántrico” y lo primero que me decía es que me sentara en el suelo y llenara la cavidad torácica de aire –abrí la ventana… anda que no me entró polvo-, entonces vi como me subían y hasta me aumentaban los senos ¡qué gozada!, sin implantes ni nada… Con el ojo derecho miré el e-mail para seguir el siguiente paso que me aconsejaba poner las palmas hacia arriba encima de los muslos –jó, tengo que darme unos masajes, están gordísimos… ah y depilarme-, luego debía de dejar la mente en blanco –esto dificilísimo porque como rentabilizo el tiempo, hago 27,532 cosas a la vez- y, por último tenía que hacer una especie de ruido. Algo así como: “Eeeeeeee”
Total, me concentré concentradísima cuando sonó el maldito teléfono. Para no dejar de hacer la concentración, moví, pero muy poquito, la mano izquierda y descolgué:
-Lola, se me olvidó decirte esta mañana que no tengo calzoncillos, llevo unos rotos. O los coses o me compras -¡leches!, mi Pepe con uno de sus temas favoritos.
-Eeeeeeeeeeeeeeeeeeeee…
-Lola, deja de hacer la cabra y escúchame. Vete, aunque sea al mercadillo y me compras una oferta –oír la palabra mercadillo fue… un desastre. Casi mandé la literatura al cuerno, pero, Tranquilos, recapacité y:
-Ahora mismo voy, eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee…-me colgó el teléfono. En serio: no comprendo porque todos terminan dejándome con la palabra en la boca. En fin… seguí a lo mío, pero sonó de nuevo el odioso teléfono.
-Lola, soy Luigi.
-Eeeeeeeeeeeeeeeeee…-aquí puse énfasis para que viera lo obediente que era su alumna favorita.
-Lola, ¿te pasa algo? Haces muy bien la oveja. Oye, no he podido enviarte aún el correo. Esta noche lo hago- su confesión me cortó a la cordera que llevo dentro.
-¿Cómo dices?, ¿entonces qué demonios estoy haciendo, Luigi? Dime, habla, por Dios…
-Sinceramente, Lola, ¿quieres que te responda?
-Pues claro que sí, Luigi, me fío de ti, bueno y de Mari Pili que es mi alma gemela, ¿te lo había dicho?, ¿te he hablado de Mari Pili?, ¿quieres que te la presente?
-Sí, Lola, sí, todos los días me hablas de Mari Pili… En cuanto a tu capacidad, puedes hacer cualquier cosa que te propongas, hasta la cabra…- y suspiró.
-Ya sabes, Luigi, soy gente sin complejos. Es más, si tú me dices que aparque mis memorias e intente escribir un estatuto, lo hago, pero ojito: luego no me eches del tripartito. Soy feliz escribiendo, Luigi, no me cortes las alas, he encontrado mi arma para seguir hablando que es la escritura…
-Me temo que sí, Lola, me temo que sí, antes muerta que callada…-y suspiró. ¿Es o no es Suspiros de España?- Anda, un beso, luego te envío el correo.
-Oooooye, no cuelgues. No me has contestado, ¿escribo un estatut o no? –Va, ya había colgado. Seguiré haciendo la cabra, me ha gustado, me sienta bien:

Eeeeeeeee…