miércoles, 15 de julio de 2009

LOLA, MÁS PROFUNDA QUE UNA LONGANIZA

-Lola, Lola, ya estoy aquí… ¿Se puede saber qué estás haciendo?
-Deshaciéndome de complejos y viejos lastres. Bailar me libera.
-Lola, eso no es bailar, pareces un mono dando saltos.
-Da igual, la mona Lola salta deprisa para que se vaya rapidito la mala leche. Acabo de dejar a mi madre, cuánto antes me libere, mucho mejor. Por cierto, estoy muy contenta conmigo misma mismamente.
-Qué bien, Lola. ¿Se puede saber por qué?
-No he matado a mi madre; he ganado a mis bajos aunque justificados instintos… Mari Pili tienes mocos, suénatelos al ritmo de mis caderas. ¿Ves? Si no hubieras ido a la playa a poner el culo bajo la espuma de las olas, ahora estarías revenida como yo, pero sana.
-¿Estoy morenita, verdad?
-Estás monísima. Me das asco. Claro que mientras tú te freías al sol, yo he meditado. He decidido cambiar antes de que el mundo me dé el último mordisco, Mari Pili. Me voy a dedicar a las infusiones.
-La tila, manzanilla, té verde…, son buenísimos.
-Mari Pili, no te hablo de esas banalidades sino de algo profundo. Mira los orientales…, pues yo igual. Dedicaré mi vida a las transfusiones orientales.
-Lola… ¿Te vas a cambiar la sangre?
-Los sesos, Mari Pili. Qué sugerentes son las ideas, ¿verdad?
-Muuuuucho. Tienen ese punto de guindilla cruda, que no sabes si vas o vienes. Vamos, que te desconciertan más que aciertan, Lola.
-Yo, cuando sea vieja, quiero ser filósofa filóloga oriental, muy F toda yo. Que el mundo mundial venga a mi ágora a escuchar mi palabra… Lástima, es sólo un sueño sin realidad posible. ¿Sabes por qué?
-Ni pajolera idea, Lola.
-Porque nunca seré vieja ni mayor, Mari Pili. ¿No te das cuenta que no he crecido? Soy una infanta eterna.
-Una mermada, diría yo, Lola. Aunque no te guste, tu cuerpo se hará un purito pellejo.
-Vale, seré una pelleja con mente infantil, hala. ¿Qué bonito, verdad? Un dulce viejecita chiflada que sonríe a la vida, aunque ésta es una cloaca y mucha gente es una mierda. Pero también he tomado mis medidas para eso. Mira…
-¿Qué es esto, Lola?
-Ambientadores. De todas las razas y colores. Cuando llegue uno que me huela mal sus instintos, ¡Zaca!, un poco de ambientador y a por el siguiente. ¿Qué, qué opinas?
-¿Qué quieres que opine, Lola? Pues…, otra memez de las tuyas.
-¿Ah, sí? No hay mayor ciego que el que no quiere ver. Te voy a regalar otra profundidad transoceánica, así que ojito al dato que disparo… Aquel que se crea un dios, es un gilipollas de tomo y lomo… Anda vete a por otro.
-Estar con tu madre te ha dejado “pallá”, Lola.
-No hay mal que por bien no venga… Mira que otra compra he hecho.
-Loooooooooola…
-Sobres de sopa de todas las especies, y todos los modelos de supositorios del mercado. Ahí te quiero ver, Mari Pili.
-¿Y para qué lo quieres?
-He leído que la lectura libera. Así que tengo para aprender entre tanto prospecto que ni te cuento. Los supositorios no me hacen falta. ¿Quieres alguno?... ¿Quieres cerrar la boca, Mari Pili?
-… No puedo. Me has dejado sin palabras.
-Espera. Tal vez tenga supositorios para el mal de la palabra.
-No, deja, me voy a mi casa.
-vale, pero llévate para cenar un poco de sopa para Paquito. Los sobres me quedo con ellos para leerle a Pepe antes de dormir… Ah, échale en la sopa media docena.
-¿Media docena de quéeee?
Supositorios variados. Estará mucho más sabrosa. Y de paso, quién sabe, le sanas de algo que desconozca… No digas que no tengo ideas profundas.

P.D. Por cierto, si alguién necesita sopa o supositorios, sin problemas. Se los regalo. Tan sólo tenéis que ir a votarme a los Premios 20 minutos. En la puerta os colocaré los supositorios gratuitamente.

viernes, 10 de julio de 2009

LOLA Y MARI PILI MADRES PRESERVATIVAS

-Destornillador, cazuela, sacapuntas, mi foto, un cojín, limpia cristales, un hincha ruedas, un caza moscas, un…
-Lola para. Pero, ¿qué puñetas estás metiendo en la maleta de Peluche?
-Anda ésta, pues lo necesario para andar por las calles de los Ángeles city.
-¿Una cazuela, un destornillador, Lola? ¿Va a ponerse a cocinar en la colina de Hollywood o desatornillar las alcantarillas?
-Mari Pili si comienzas a usar tu cerebelo de forma indiscriminada, no terminaremos de hacer las maletas de nuestros niños. Preparo el equipaje con lo que me dicta mi cerebro, Mari Pili.
-Pues eres una descerebrada, Lola. Yo para mi Luisito podré el corazón ardiente.
-Ah… Oye y, ¿qué metes de calentorro?
-Una variedad de arroces hechos, por supuesto con mi Termomix. Unas alubias con chorizo a punto de chorrito de aceite con morcilla empiñonada, una…
-Para. Déjame probar las alubias a ver si están a punto de sal. Si están sosas no creo que el niño aprecie la laboriosidad de su santa mamá.
-Y un cuerno. Eres capaz de dejar a mi hijo sin comida.
-¿Yoooooooo? Oye que no necesito de tus comidas. A mi Peluche le he metido veintisiete lechugas, una docena de cebollas, rábanos, ajos, tomates, zanahorias… Todos artículos frescos, naturales y digestivos.
-Métele alpiste también… Pobre criatura, terminará siendo un canario.
-Mira, si canta como Mikel Jackson no me importaría. Ahora que prefiero que cante como el Fari o Antonio Molina… Y todo si necesidad de tu máquina infernal. Un canario fresco cual lechuga.
-Déjalo, Lola. Sigamos que el autobús sale en una hora… Looooooooola, ¿qué estás metiendo ahora?
-La máquina de coser. Mi Peluche es muy hacendoso. Si se aburre pues… Ah, Mari Pili, no se te olvide meter las preservaciones.
-¿Las qué?
-Hija, parece que no ves la televisión. “Utiliza preservaciones para una relación limpia y eficaz”, bueno, o dicen algo así, por eso he metido el limpia cristales… Lo que no he preguntado si cada preservación vale para uno o cien contactos. El farmacéutico me ha echado de la farmacia. Fíjate me ha llamado obsesa sexuá, todo porque le he pedido mil cajas y que tuvieran sabores a chocolate, avellana y vainilla. ¿Luisito no lleva, o le has hecho las preservaciones en la Termomix? Cualquier día metes a Paquito en la maquineta ésa y lo fulminas.
-… Lola dime una cosa, ¿has comprado miiiiiiiiiiiiil cajas de preservativos a Peluche?
-No. Mil seiscientas. A treinta y seis por caja, calcula. He acabado con la vida sexuá del barrio… Ah, y son preservaciones, no preservativos. Preservar para prevenir, Mari Pili.
-Lola, ¿acaso piensas que se va a fulminar Peluche a media Norteamérica?
-… Es muy latino, no me extrañaría que bajara al Polo sur.
-Lola vamos a centrarnos. Un poquito de comida, ropa, dos cajitas de tus preservaciones y cerramos las maletas. ¿Centrada?
-Déjame, al menos, que meta un destornillador. Son muy útiles, fíjate si quieres abrir una botella, ducharte, darte un masaje… Venga, toma uno para Luisito. Ah, toma unas zanahorias, que Luisito sepa que tiene una tía postiza generosa… Se acordará de mí. Trae que firme las zanahorias para que sepa que son mías.
-Lola, te va a maldecir. Trae, pero si le ves por la calle y no te saluda, no me vengas a preguntar el porqué.
-Métele una docena de cajas de preservaciones y pon mi nombre. Eso sí que le va a gustar, a su vuelta me llena a besos.
-Trae la llave que cierro la maleta, no te aguanto más
-Espera, he comprado una segadora portátil.
-Looooooooooola…
-Vale… ¿Y ahora qué hacemos con todas mis sobras?… Oye están ricas las alubias.
-¿Te estás comiendo las alubias de mi Luisito?
-A ver, has cerrado las maletas con tanta prisa, que las alubias no me ha dado tiempo a meterlas.
-Vamos, tira para adelante antes que te retuerza el pescuezo.
-¿Dónde vamos?
-A revender tus preservaciones.
-Genial, Mari Pili. Mi barrio volverá a tener vida sexuá vigorizante y sana… Nos subirán a los altares los vecinos, seremos sus salvadoras… Pon una foto nuestra para que sepan que somos sus benefactoras… Voy a inflar unos globitos… Mira, que ideales estos son fresitas.
-Loooooooooooola, guarda los preservativos que vas a alterar el orden público.
-No hace falta. Mira, ya llega la policía. Ayyyy…
-Señoras, ¿qué hacen ustedes?
-¿Nosotras? Llorar, señor guardia, despidiendo a nuestros hijos que se van allende los mares, exiliados. Triste sino el de una madre, señor agente de la preservación.
¿Y esas cajas, y esos preservativos volando, señora?
-¿Cuál Ah, eso. No sabemos. Acabamos de llegar… ¿Quiere un pinchito de alubias? Las ha hecho mi amiga Mari Pili. No vea usted qué cocinera más buena es. Fíjese se acaba de caer entre las alubias una preservación fresa. Pruebe, pruebe…

miércoles, 8 de julio de 2009

LOLA LIDIANDO A SU SANTA MADRE

-Mari Pili, no lo aguanto. Me está volviendo loca.
-Tranquila, relájate, respira hondo. Venga, ánimo, hagamos un poco la cabra.
-Beee… Es que la estrangulo, Mari Pili.
-Haz más la cabra, Lola. Sabes que te tonifica.
-Beee… Mira que la retuerzo el pescuezo, Mari Pili.
-Estoy pensando que la cabra no es suficiente. Un poco de becerro te vendrá mejor.
-Muuu… Me está desequilibrando, Mari Pili… Yo era una mujer pacífica y sólo deseo asesinar… Bueno, matar no, atarla a la pata de una silla y, y y…
-Mezcla becerro con vaca, Lola.
-Muuu…, tolón tolón… la tapo la boca con un esparadrapo, Mari Pili.
-Lola se te está quedando la cara como una acelga pútrida. Sé tú misma.
-No puuuuuuuuuuuedo, Mari Pili…. Beee…, muuu…, tolón, tolón… Me persigue día y noche.
-Lola te he dicho que no puedes ser ni blanda ni buena.
-… Sólo me queda una salida.
-¿Cuál?
-Momificarla.
-¿Y conservarla toda la vida? Estás loca, por Dios, sigue haciendo la lechuza.
-¿La lechuza? Eso no viene en los manuales de relajación transcendental, Mari Pili.
-Pues el pingüino, Lola.
-Mari Pili..
-¿Qué Lola?
-¿Tú te piensas que soy un zoológico? ¿Eh?… Oye, ¿y si me convirtiera en la mujer caníbal?
-Lola, ¿a quién te quieres merendar?
-¿A quién va a ser? A la que me está volviendo majara. Mi madre, mi santa madre, la madre que me parió…
-Lola, ¿quieres indigestarte? ¿Quieres parecerte a ella? Es que he leído que lo que se come, se cría, Lola.
- Beee…, Muuu…, Tolón, Tolón… Ahorita el salto del pingüino, después el vuelo la lechuza y rematando, señoras y señores, la pirueta de la mona Lola.
-¿Qué haces, qué dices?
-Prefiero ser la mujer zoológica, Mari Pili… Guau, guau…, me faltaba el perro.
-Ay, Jesús, estás fatal, Lola.
-Te lo dije. Tomemos una copa, tal vez así olvide a mi madre.
-…O la veas en tercera dimensión.
-¡Quéeeee horror más terrorífico!… Mari Pili, mi madre es peor que una película de terror…, no me da tiempo a chillar cuando me ha atacado de nuevo.
-… Oye, ¿y si aprendes artes marciales?
-¿Para darla un garrotazo bien dado?… No, mi destino está escrito, Mari Pili.
-¿Y cuál es?
-Vestirme de San Fermina y lidiar con mi madre. Un par de carreritas, tres banderillas y chaaaaaas…, la maté… ¿Mando disecar su cabeza?
-Lola, tu madre, que viene tu madre…
-Huyamos, Mari Pili… ¡Hola, Mamá!, qué casualidad, te iba a buscar ya. La estaba diciendo a Mari Pili que estoy disfrutando mucho estos día contigo. Vamos, que me va a dar una pena cuando se acaben. Ay qué pena, penita, peeeeeeeeeeeeeena… Beee…, Muuu…, Guau, guau…

lunes, 6 de julio de 2009

LOLA Y MARI PILI EN EL BANCO

-Mari Pili, vamos al banco, he de poner la cartilla al día.
-Lola vamos todos los días y no hay nada que colocar porque nada tienes.
-Esta vez es distinto. Voy a montarles el pollo.
-Pues conmigo no cuentes… Se pueden fijar en mí y no quiero. Son tiempos para pasar desapercibida.
-… Así que les debes dinero y no quieres pagar. Lo que tienes que hacer es montarles el chocho como yo, ya verás qué pronto te echan y te dan por insolvente majara.
-Pollo, chocho…, que no, Lola. Yo, serena, invisible…
-Si, te entiendo. Sólo quieres que te vean en diferido. Pues yo no. Van a palpar mi mala leche… Fíjate, me han puesto números colorados. No lo entiendo. A ver, si no tenía ni números, ahora van y me plantan unos y en rojo, ¿pero que se han creído ellos?
-Muy sencillo: te has gastado lo que no tenías.
-No, no, eso ya lo hice hace mucho. Ahora pasa algo más y esto se lo han inventado, pero se van a enterar… Mira, ya hemos llegado. Entremos.
-Lola, como me conozcan, salgo corriendo.
-Tranquila. Si las cosas se ponen añiles, salgo contigo… Anda, qué guarra es la gente, tiran los papeles al suelo. Espera que lo recojo… Uy, ¿Qué es esto?
-A ver, trae… Lola, es un cheque nominativo.
-¿A quién nominan?
-A nadie.
-¿Entonces? No sabía que los bancos fueran la casa del Gran Hermano con lo tacaños que son.
-No, Lola, no te líes. Esto es dinerito contante y sonante. Vamos a medias. Tú lo has encontrado y yo te lo he traducido. ¿Los otros papeles qué son?
-Espera que leo… ¿Desde cuándo los bancos dan baterías de cocina, vajillas y televisores?
-Desde que son filiales del Corte Inglés… Trae que lo leo que no te enteras de nada… Loooooooooola…
-¿Quéeeeeeeee?
-Todo es nuestro. Claro qué, ¿cómo nos lo vamos a llevar?
-¿Cuántos millones? ¿Nos caben en el carrito de la compra, Mari Pili?
-¿Millones? Te hablo de un plasma, una vajilla y una batería.
-¿Y el cheque sin padre ni madre?
-tres mi euros. Mil quinientos para cada una. Hemos hecho el día.
-De ingresarlo en la cuenta nada de nada. Que nos lo den en metálico porque son capaces de quedarse con ello con el pretesto de que les debemos dinero… Vamos.
-Déjame hablar a mí que tú la cagas, Lola.
-Vale, yo medio muda. Tú diriges el pastel y yo remato la estocada.
-Buenos días… Veníamos a por estos regalos de la madre de mi amiga. Ella está afónica.
-¿Yo afónica, Mari Pili? Y de mi madre nada de nada. esto es nuestro.
-Loooooooola…
-Ay, es verdad, estoy casi muda, ¿sabe usted? Tengo unos dolores terribles de vientre que me cortan la voz.
-Loooooooola…
-Me callo, me callo… Mi amiga corta el pastel, señor banquero. Habla Mari Pili.
-Déme los papeles, señora. Voy a la caja fuerte a por los regalos. ¿Tienen coche?
-Tenemos carrito. Usted dénoslo que ya nos apañamos. Mi Pepe dice que para apañá no hay quien me…
-Looooooooola…
-Ya me callo, Mari Pili… Mira se ha metido en la caja fuerte… ¿Y si lo encerramos?
-Loooooooola…
-Hija, me vas a desgastar el nombre… Uy, mira, se le ha cerrado la puerta y no digas que he sido yo. Mi pensamiento va por libre.
-¡Auxilio!, socórranme…
-Tranquilo, señor banquero. ¿Quiere un vaso de agua?
-Quiero que me saquen de aquí.
-Todo menos ponerse nervioso, señor banquero. Ahí tiene que estar fresquito, ¿no?
-Padezco claustrofobia, señora. Apriete el botón rojo.
-¿Rojo, dice usted? Ni de coña. Con los rojos me llevo fatal. Si quiere aprieto el violeta, es el color de moda, señor banquero.
-Lola aprieta el botón ahora mismo. Somos ladronas, pero muy caritativas.
-Ni ladro, ni ladrona, Mari Pili. Haz justicia al diccionario español que es muy rico. Un poquito de por favor…
-Lola nos están grabando las cámaras, aprieta el botón que se nos muere.
-¿Cámaras, dices? ¿Dónde? Pepeeeeeee, aquí estoy, hooooooooola.
-Lola, las cámaras están en el otro extremo, hija. Estás mirando a los extintores.
-Que me ahogo, por caridad, el botón rojo.
-Señor banquero, cállese un momentito que estoy saludando a mi Pepe.
-Looooooooola, aprieta el botón, por tus hijos, que se nos asfixia…
-Señor banquero, ¿el botón violeta para qué es? Es tan bonito, voy a apretar.
-Es para llamar a la policía… Apriete el rojo… Por favor.
-¿Policía, ha dicho señor banquero?… Pepe, me tengo que ir. Otro día te dirijo unas palabritas… Mari Pili aprieta el rojo, mis convicciones me lo impiden y salgamos corriendo como dos potrillos… Señor banquero, mañana volvemos a por nuestros chismes.
-Va a volver tu tía, Lola. No servimos ni para ladronas… Corre.
-Ni falta que hace porque tú y yo somos muy honradas. Mira, ahí llega la policía. Pon cara de paisaje, Mari Pili… Por cierto, me llevo unos ceniceros, mira qué monos…

domingo, 5 de julio de 2009

LOLA Y LOS SOBA MUJERES

-Mari Pili… No te muevas, te necesito. Estoy cagadita de miedo.
-¿Has probado a ir al baño, Lola?
-¿Acaso el miedo se excrementa, Mari Pili? Lo que necesito es ayuda emocional.
-A ver, ¿qué demonios te pasa? Son las cuatro de la madrugada. ¿Podrías dejar el miedo para las ocho de la mañana?
-No… Ahora es cuando tengo retortijones… Oye, ¿me acompañas al soba mujeres?
-¿Ahora, a las cuatro de la madrugada? ¿No te puede sobar Pepe?
-Pepe es funerario no sobador.
-Pues, hija, qué marido más aburrido tienes.
-Mari Pili, Pepe es muy completo, pero ese gremio no lo domina.
-Pues tú te lo pierdes… Hasta mañana, Lola.
-Ehhhh, espera… Entonces, ¿mañana me acompañarás al abominable hombre que magrea a mujeres indefensas?
-¿Me puedes decir por qué tienes tanta manía a los ginecólogos, Lola? A mí me encantan.
-Claro que te gustan… Ay eso te pasa por tener un primo pornográfico que te mete médulas sensoriales porno en la cabeza de chorlito que tienes… Señor, Señor, apiádate de los/as descarriadas/os, menos de los toca mujeres. Esos, elimínalos… Amén.
-Lola invoca y reza… Yo sigo durmiendo.
-Ehhhhh, quieta ahí que no me has respondido.
-Voy contigo… Hasta mañana.
-Para la buuuuuuuurra, Mari Pili, que no he terminado… Tengo dudas.
-¿Dudas de quién? ¿Mi primo, mi cabeza, los soba mamas…? Dime.
-Ahí, ahí duele… Los soba mamas son unos adúlteros/as…, porque no te engañes, la mayoría están casados o con pareja. Entonces, ¿por qué han de magrear las mías? A ver, dime…
-No sé, Lola, tal vez tus chismas sean glamorosas y excitantes, o quieran los toca chismes que estés sana… ¿Te has planteado esto último?
- ¿Tú crees que mis cismas son excitantes y a la par poderosas? Voy a mirarlas al espejo. No te muevas… Sí, no están mal pero, ¿para estar sana me han de magrear, Mari Pili? Que no, que te digo que es una profesión encubierta…, diría más…
-¿Qué, Lola?
-…No sé, Mari Pili, eres la pera. Siempre quieres respuestas para todo.
-No tengo prisa. Mañana me lo dices… ¡Adiós!
-Ayyyyyyy, qué retortijón, no me cuelgues… Oye tócamela a ver si encuentras algo…, un poquito de por favor, Mari Pili.
-Pero, ¿qué quieres que te toque por teléfono, Lola?
-… El seno izquierdo…, bueno, y el derecho.
-Lola, por Dios, si algún lector nos está leyendo, certificará que somos gilipollas.
-Y lo somos, pero si una mujer nos lee, me entenderá el miedo que se pasa cuando un soba senos se empecina con tus cosenos… Y digo yo, ¿Por qué nos tiene que pasar todo a nosotras y no a los hombres, leñe? Parece como si los güevos de los otros fuera inmutables, eternos, estratosféricos…
-¿Los güevos de quién, Lola?
-No van a ser los de la gallina, Mari Pili. Hablo de los huevecillos de hombre.
-Pues si son los de hombre, también enferman. Les puede entrar esclerosis múltiple.
-¿Eh? Yo había oído que les entra las paperas, pero espera, voy a por el diccionario…
-Looooooooola…
-…Ya estoy aquí. Te cuento: los huevecillos estos son fuente de carotenoides… qué suerte. Antioxidantes, ayudan a prevenir las cataratas. Mira si es que tienen hasta ojos, Mari Pili. Eso sí, no conviene lavarlos porque pierden su inmunidad, ¡qué guarros!... Su tamaño oscila entre especial, extra, mediano y chico…, éste último, una birria… ¿Ves? Los güevos hombrunos son la caña… Yo quiero tener güevos… Mari Pili… ¿Mari Pili? Me ha colgado, a míiiiiiiiiiiiiiiiiii… Puerca miseria, sin güevos y con miedo, qué futuro más triste, leñe.

miércoles, 1 de julio de 2009

LOLA Y LA MULTA DE TRÁFICO

-Señora, la multa son cincuenta euros.
-¿Mande…?
-Usted ha aparcado mal, Señora, y la multa es de…
-Ya lo ha dicho Señor Guardia: cincuenta euros.
-Sí, Señora.
-Vamos a hacer una cosa, si le parece…
-Dígame, Señora.
-Bueno, no. Pensándolo bien, podemos hacer dos o más, ¿me entiende, Señor Autoridad del asfalto?
-No, no la entiendo. Usted ha infringido la ley y, por lo tanto, ha de pagar una sanción.
-Señor guardia, la ley es muy elástica aunque siempre justa, depende quien la imparta.
-Señora, ¿me paga los cincuenta euros? Debo seguir haciendo mi trabajo.
-Oiga, Señor Guardia, por mí no deje de hacer su trabajo porque luego llegan sus superiores y le sancionan. Siga, siga…
-Señora, que me dé lo mío y me voy.
-¿Qué es lo suyo?
-Los cincuenta euros.
-¿Me está diciendo que se va a quedar con los cincuenta euros?
-Anda, claro, usted ha infringido la ley.
-Mira tú por donde, ¿le he dicho que es usted calcadito a mi Pepe?
-Déme el dinero.
-¡Por San Cucufato!, parece un asaltador de caminos. ¿Ha leído novelas de aventuras, verdad?
-¿A que la pongo una doble multa?
-Triple, como los martines.
-Señora págueme…
-Vale, pero imagínese, por un instante, que ve a mi amiga Mari Pili… ¿La ve qué guapa es? Pues hablando gana el doble.
-Pero, ¿por qué mete a su amiga en el ajo?
-Oiga, oiga…, mi amiga de oler a ajo nada. Perfume del bueno y caro. Va a Andorra a comprar colonia y azúcar dos veces al año.
-Señora, Señora…
-Dígame, Señor Guardia.
-Déme cincuenta euros.
-Que sepa, usted, que esto es un atraco. Si le doy cincuenta euros, ¿qué van a comer mis hijos hoy? Que conteste su conciencia, Señor Guardia.
-Me importa un rábano, no es mi problema sino el suyo.
-Señor Guardia, usted no tiene conciencia social.
-Señora, y usted un morro que se lo pisa. ¿Prefiere que la lleve a comisaría?
-Vale, vaya usted delante, nosotras le seguimos.
-No, vamos juntos.
-¿Los tres?
-Usted, yo y el coche.
-¿Y mi amiga Mari Pili? Yo sin mi amiga no voy a ningún sitio.
-¿Quién es el dueño del coche?
-Nosotras no, desde luego. ¿Usted nos ve con pinta de tener dinero?
-Entonces, han robado el coche. Ustedes son dos ladronas.
-Mari Pili, llegó tu hora: saca los libros de derecho y busca que han difamado nuestro honor.
-Señora, usted está zumbadísima.
-No lo dude y, además, agresiva…
-¿Y qué hace suelta en la calle?
-Pues eso digo yo, Señor Guardia. Si ya me iba al manicomio de mi casa, pero ha llegado usted con espíritu del Zorro o de D`Artacán y aquí estamos desde hace una hora… Yo, hasta las dos no tengo prisa, pero usted como llegue a la comisaría con el talonario sin estrenar ya me contará qué le hacen… ¿Tiene hijos?
-Cuatro.
-Ande, ande, váyase ahora mismo a poner multas porque si no, no sé de qué van a comer sus hijos el mes que viene…
-Señora, ¿entonces no me paga?
-No tengo, Señor Guardia. ¿Usted cree que si tuviera yo dinero no le iba a pagar para que comieran sus hijos? No tengo de nada, pero conciencia social, mucha.
-¿Su amiga Mari Pili tampoco tiene dinero?
-¿Ésta? Este mes no ha vendido ni una Termomix…Dígame qué va a comer el pobrecillo Paquito, el gato, los hijos del gato y el loro… Una lástima, Señor Guardia; está fatal la economía.
-¿Su marido la aguanta?
-No, ¿y a usted la suya?
-Tampoco.
-Lola, Lola, casi son las dos, vámonos…
-Es verdad, Mari Pili… Me tengo que ir, Señor Guardia… Otro día vuelvo. ¡Adiós!, cuídese.
-Espere, espere, esp…

-Corre, Lola, corre…
-Calla, Mari Pili, que de los nervios, he metido cuarta y se cala el coche…

lunes, 29 de junio de 2009

LOLA CONTABLE

Las suegras tienen muy mala prensa, ¿a qué sí? Yo cuando conocí a la mía pensé “¿De dónde puñetas se habrá caído esta mujer?... Pues no, que la señora en cuestión sabía más que todos nosotros juntos, lo que pasa es que tuvieron que acontecer muchos años después para que vuestra Lola se percatara o percatase que era exactita a su santa suegra ¿En qué, os preguntaréis? Sentaros que os lo cuento... ¿Un chupito Cazalla?

Mi suegra es una señora muy señora que su marido, el mismo mismamente sin ayuda de nadie, la definió como la perfecta insolvente ¡Pobrecita mía! Todo porque tenía su mundo interior perfectamente definido como yo tengo el mío. Sus hijos andaban locos porque ella hablaba y hablaba menos de lo que no hablaba ¿De qué no parlaba? ¡Hijos míos! De su gran secreto.

Ya sabéis que todas las familias tienen sus claros y oscuros, y la de mi Pepe por muy buena familia que fuera no iba a ser menos... Perdonad un momentito que ha venido mi Pepe para que le cosa un calcetín, ahora continuo... Ya, como os iba contando, el caso es que doña Concha no soltaba prenda, era un tema tabú que ella inteligentemente, y sin despeinarse supo conducir con gran maestría ¡Mirad! En eso somos distintas porque a mí lo que de verdad me falló, me falla y me fallará es la contabilidad. No se puede estar diciendo veinticinco y a los diez minutos veintiocho, y lo que es peor, mañana decir que diecisiete ¿Quién me va a creer? Ni el difunto novio de Celia Gámez.

Pero bueno, sé que estaréis nerviosos por saber la mota negra de mi suegra, ¿eh? Fijaros, me da vergüenza hasta decirlo yo ¡Su edad! Sí, hijos, sí, mi suegra tenía encerrados a cal y canto los años que tenía.
¡Qué barbaridad! pensaréis, pues no ¡leches!, a nadie le importa si tienes 20 u 80 y lo que es peor ¡Anda que no hay groseros por el mundo! que no se acuerdan de ti para nada, pues bien, parece que el día de tu cumpleaños, todos hacen enmienda de educación y te llaman para decirte “Feliz cumpleaños”, y no contentos con eso te preguntan “¿Qué edad cumples Mari Loli, bonita? Y, si aún te quieren fastidiar más, te dirán “No los aparentas, estás igualita que ayer”. Pero, ¿a quién demonios van a engañar, coño? Si yo me veo la cara todos los días, y sólo me falta un llanto emocional o aullar si es de noche… ¡Qué lástima! Yo no me acordaba que a principios de verano el sopla tubos de Peluche me preguntó la edad y yo en un delirio de sofocos le dijera que treinta y siete y, justamente antes de ayer, volviera a la carga y le dijera cuarenta y uno, y hoy le haya contado que treinta y nueve... Bueno, la orquilla como dirían los políticos no es muy grand,e pero claro al rato de decir eso, llegó Anticristo y me puso entre la espada y la pared.
-Mami, no lo niegues, estamos solos y no se lo voy a decir a nadie. Hoy es tu cumpleaños ¿Qué edad es la verdaderamente lógica y real que cumples?- Como veréis este niño mío es muy redicho hablando, se parece a su padre.
-Hijo, si te pones así, te lo diré pero, por favor, confío en tu discreción. ¿Vale?
-Sí, mamá, pero venga, suéltalo de una vez.- ¡Ojj! Esta juventud siempre con prisas.
-Treinta y cuatro.- Os lo prometo que lo dije sin pensar porque si lo pienso, me da la risa floja. Al niño le impactó tanto, que salió chillando “Mamá se ha vuelto loca, mamá se ha vuelto loca...”

La que se armó. La edad de Peluche no coincidía con la que sabía Anticristo, ni la que ponía en el DNI y menos la que supuestamente conocía mi Pepe. La solución era llamar a su abuela, mi madre, que está peor que una jaula grillos, y les dijo que “sesenta o así”… ¡Vaya madre que tengo! Así no me hace falta madrastras; la mía peor que la de Cenicienta.

Siguen en cónclave, discutiendo mi edad; yo me largo a comprar una agenda donde voy a anotar todo lo que digo ¡Es que me desdigo! Pero antes de largarme, descolgaré el teléfono por que Mari Pili está al caer y ella sí que lo sabe y lo que es peor ¡La encanta su edad! Qué aberración.

PD. ¿Sabéis lo qué es la edad? Lo que queda después de cumplir años... claro como yo me niego a cumplir pues no tengo nada… Ya lo dice mi Pepe que mi cabeza está hueca. Pero eso no me produce tristeza, lo que verdaderamente me hunde es que después de este teje y maneje de años que me traigo ¡Fijaros! Aún soy capaz de acordarme de los que en verdad sin flujos ni artificios yo misma mismamente tengo... Una pena-
Ah, prohibido decirme que estoy estupenda –eso ya lo sé-, ni preguntarme qué años tengo; ojo al dato.

jueves, 25 de junio de 2009

LOLA EN LA PLAYA

-¿Lola, damos un paseo por la playa?
-¡Genial! El estiramiento de los músculos con la brisa marina serán beneficiosos para mi juventud, Pepe. Vamos…
-¿A dónde?
-¿No has dicho que demos un paseo por la playa con tufillo marinero?
-Sí… ¿Pero has visto cómo vas?
-Espera que me miro… Voy estupenda de la muerte, con pamela y traje de baño. Como las ricas de mi pueblo.
-Lola llevas bolso y encima de lentejuelas.
-¿Y? Elegante, pero informal.
-Lola no me seas ridícula y deja el bolso.
-Ni hablar del peluquín. Me lo pueden robar. Además, dentro llevo mis chismes.
-¿Qué chismes llevas para dar un paseo entre la arena y el mar?
-Azúcar para las agujetas por si en el paseo me resiento. Tiritas por si me hago alguna herida, agua por si me entra sed. El trapo del volvo. El…
-¿El trapo del polvo? Lola deja el bolso.
-Bueno, no es un trapo sino un plumero plegable.
-Peor me lo pones. Deja el bolso, Lola.
-No. Eres muy delicado y te puede molestar la arena. Yo te la quito con el plumero.
-Lola, deja el bolso.
-No me da la gana. ¿Te has visto tú cómo vas?
-¿Qué me pasa?
-Vas a pasear con zapatos de invierno y calcetines? Al menos quítate los zapatos y ponte las sandalias de goma. Eso sí, no te quites los calcetines, no vaya a ser que cojas frío.
-Lola, estamos a treinta y cinco grados.
-Entonces que haces con zapatos y calcetines en la playa?
-Lo que me da la gana. Vamos…
-Vamos… ¡Anda! Mira Pepe a Josito y Paquito. ¿Qué hacen paseando con unas sillas de la mano?
-Mis amigos son prácticos. Si se cansan, se sientan.
-Pepe vete a por nuestras sillas. Yo también quiero.
-Lola, no voy, es incomodísimo pasear así.
-Pepe vete a por las sillas… ¡Ah! ¿No son Mari Pili y Aurorita, aquellas?
-Sí, creo que sí.
-¿Qué llevan en los hombros?
-No tengo prismáticos, Lola.
-Pues también vete a por ellos…Y trae las toallas y las cremas… ¡Ah! Y los periódicos.
-¿Para qué necesitas todo eso, Lola, si estamos paseando?
-Para llevar más cosas que ellos.
-Lola, cada vez estás más cencerro.
-Pepe, no me discutas y vete. Yo te espero aquí. Por cierto, se me olvidaba, trae la sombrilla.
-¿La sombrilla para pasear?
-Sí, las ricas de mi pueblo pasean con parasol. ¿Has visto las fotos de cuando veraneaba Alfonso XIII? Las damas iban con sombrillas. Yo, también. De paso, trae la nevera con los víveres. En el camino nos puede entrar hambre. ¡Ah! Y las chaquetas y ls chubasqueros.
-Yo creo que mejor te traigo la maleta, también, y así paseamos más completos.
-Gran idea, pepe. Vete, yo te espero.
-Sí, espérame. Ahora vuelvo. Tardaré una hora, hora y media.
-¿Tanto, Pepe?
-Sí, Lola, en lo que me doy un paseo yo solito tan a gusto. ¡Hasta luego!
-… Pero Pepe…

martes, 23 de junio de 2009

LOLA Y MARI PILI ENFERMAS

-Yo esto no lo aguanto, Mari Pili. Es más, me voy a poner a escribir cartas con tal furia, coraje y arrojo, que se me va a terminar la tinta. Por Dios, si sólo se ve grasa… Mira qué jamones…
-¿Dónde, cuándo, cómo, Lola?
-¿Ya estamos, Mari Pili? Céntrate cuando te hablo porque ves un escaparate con bolsos y no me haces caso. Lo tuyo es enfermedad, nena. Mírate, has salido a la calle con tres bolsos.
-Es que si no los saco en tríos, no me da tiempo a exhibirlos, Lola. Tengo tantos que…
-Eres una exhibicionista, claro que yo también enseño lo mío… Puerca miseria. ¿Sabes por qué estoy tan gorda? Por mis estados ansiolíticos, Mari Pili.
-Lola no confundas. Lo mío es un exhibicionismo estético divino y lo tuyo es… eso.
-¿Qué es eso, Mari Pili? Porque si hablas de mi grasa corpórea he de decirte que voy a tomar medidas drasticas aunque elásticas. Tampoco hay que ser extremista... ¿Por qué han variado los cánones de belleza, leñe? Con lo que gustaban a los hombres la mujeres jamonas, coña. Estoy hasta la cresta de la chepa de los vestidos vaca… Hacen más gorda si cabe a una que ya no puede estar más gorda, ¿no te das cuenta que al menos te aumentan cincuenta kilos, Mari Pili?
-No sé si cincuenta, pero estás como dos mesas camilla juntas. Te empeñas en seguir la moda y… Un cromo, estás hecha un adefesio, Lola. Una amiga ha de decir la verdad.
-Gracias, querida amiga. Me acabas de hundir.
-Pues ten cuidado porque con tu peso, no flotas.
-Voy a escribir ahora mismito a la ministra de la moda, a los modistos, a la conferencia episcopal y a Sarcozy.
-¿A alguien más, Lola? Vaya sopa de verduras que acabas de hacer.
-Al Papa, al presidente del gobierno y a la oposición. Dame lápiz y papel, Mari Pili, que comienzo… Comenzaré con la Iglesia. Es una lujuria esta moda, es ofender al cielo con estos tipazos que nos hacen los vestidos vaca... Si es que no nos miramos con ojos y así vamos.
-Eso…
-A la ministra del ramo para que no dé más subvenciones para telas. Si no tienen materia, los modistos harán los vestidos estrechos, ¿no?
-Sí, sin duda, Lola.
-Al presidente para que añada a sus locuras la prohibición de vender vestidos vaca.
-¡Fenomenal, Lola! Más…
-Y a la oposición para que por una vez, y sólo por una vez, dé la razón.
-Muy bien, Lola.
-Ah, se me olvidaba Sarkozy para que obligue a la Bruni a ponerse burka. Ella es un insulto a la mujeres rellenas… ¿Me queda alguien más, Mari Pili?
-Sí, Lola.
-¿Quién me falta?
-Las tiendas de alimentación… Escríbelas para que no te dejen entrar a comprar comida.
-Mari Pili…
-¿Qué, Lola?
-Yo estaré enferma de grasa, pero tú estás enfermísima… Te acabas de colgar dos bolsos más. Llevas puestos cinco… Lo tuyo es una persecución… Anda vamos al mercado a por fruta. Eso no engorda.
-Déme dos kilos de tomates y dos de melocotones, por favor… Lola ayúdame con las bolsas.
-Voy… ya está. Vamonos.
-¿Pero que llevas ahí, Lola?
-Pues la fruta, Mari Pili.
-Lola, Lola… Ya empiezas. Yo he comprado dos bolsas y tú llevas cinco. Las has robado.
-¿Yo? Tú me has dicho que cogiera las bolsas y yo lo he hecho… Eso, sí, todas las que había… Mira, sentémonos en el bordillo y lo repartimos. Un pepino para ti… ¿El pepino no engorda no? Pues yo me quedo con tres… Una sandía para ti, dos para mí porque tampoco engorda…. Nos ha salido la comprar barata, verdad, Mari Pili?
-Corre que viene el frutero…
-Ya estamos… Espérame Mari Pili que me falta repartir los melones…
¡Puerca miseria!, allá va corriendo como un gamo, ahora, el día que libere mi ansiedad ansiolítica, me voy a quedar que Sarkosy se va a creer que soy la Bruni.

sábado, 20 de junio de 2009

LOLA Y LOS CHUCHOS

-Ay qué alegría, Señor... Gracias Santa Críspula, San Cucufato, San Pedro y todos los santos... Pepe eeeeeeeeeeee...
-¿Qué son esas voces, Lola? Pareces la chica de la plazuela.
-Qué cariñoso eres, Pepe. En fin, dónde no hay, no se puede pedir... Mira...
-¿Miro el qué, Lola?
-Que mires, ¿no ves? Te recuerdo que la cegata soy yo.
-No, no veo nada, sólo hierba.
-Pero Pepe, ¿no lo ves? Un perrillo chiquitín... Hemos sido padres, Pepe.
-¿De un perro? Reniego de ese tipo de paternidad. Me voy a leer el periódico.
-Vete, vete. Seré madre soltera. Ahora cuando te llame el juez para el análisis de paternidad nos veremos las caras.
-Lola, por Dios, deja de delirar. Me voy a leer el periódico.
-Qué obsesión con leer mentiras. Si soy más divertida que el periódico, Pepe... Anda vete a ver a nuestro nuevo hijo si tiene pito o tetillas, voy preparando la bañera.
-Lola vete a entregar el perro a su dueño ahora mismo.
-Y un jamón, Pepe. El Señor me ha puesto esta criaturita en mi camino y seré responsable.
-¿Cuántas veces te he dicho que no quiero perros? Ya tuviste a Pepe Perro.
-... El Señor le tenga en su gloria... Ahora me manda un repuesto, Pepe.
-Lola..., no me desquicies.
-Pepe vete, no te causaré problemas. Ahora mismo llamo a la ministra de igualdad para que me lea mis derechos...
-Llama, llama, es una mujer muy locuaz.
-Torres más altas han sucumbido a mis encantos natos... ¿Bibi, por favor?... ¿Cómo dice? Pregunto por la señora ministra, quiero que me lea los derechos de las madres solteras... ¿Qué está ocupada? Y a mí qué. Acabo de ser madre soltera y el padre no se responsabiliza... ¿Qué? Mi hijo es un ser vivo, en formato perro, pero ser vivo. ¿Tengo indemnizaciones, descuentos, guarderías, seguridad social?... Oiga, Oiga... Me ha colgado... Pepe...
-¿Qué, Lola?
-La ministra no se ha querido poner y la subalterna me ha colgado.
-¡Aleluya!, a ese ministerio le está entrando el juicio.
-Ya, mucho juicio, ¿pero a mí y a mi hijo, bueno, o hija, aún no sé su sexo, quién nos ampara?
-Lola vete a hacer la cena.
-Machista, no me da la gana.
-Tengo hambre, Lola.
-Me declaro impotente, Pepe... Ah, también me declaro... ¿Qué me puedo declarar? Déjame pensar...
-... Peripatética, ¿tal vez?
-Lo que quieras, no soy racista ni con los pirados, pero tú te quedas sin cenar... Ven chiquitín, ven con Mami. Ya verás, te voy a dar una cervecita fresca, hace mucho calor. Es la única que le queda a Pepe, pero no le importará que te la tomes tú…

miércoles, 17 de junio de 2009

LOLA Y MARI PILI MARINERAS

-Buenas, caballero. Mi amiga y yo queremos alquilar un yate amarillo.
-Lola, no es un yate; es un patín a pedales.
-Mari Pili, anda, ponte gafas. Eso es un yate..., bueno, digamos que es un velerito.
-Señora, yates no alquilo y menos amarillos, tampoco veleros... El siguiente, por favor.
-Un momentito... denos un chisme de esos..., pero en amarillo, ¿eh?
-¿Saben cómo funciona?
-Un poquito de por favor: mi amiga y yo tenemos carné de conducir.
-Señora, estos patines de agua son a motor; un niño de cinco años lo puede manejar y un mayor, destrozarlo.
-No es nuestro caso, caballero. Nosotras hemos nacido con el volante en las manos.
-Lola, acuérdate cuando chocamos con la vespino contra la tapia del colegio.
-Calla Mari Pili; la culpa fue del otro.
-¿Qué otro Lola? Sólo estábamos nosotras.
-Calla, calla, no me lo recuerdes que tengo la cabeza en barbecho.
-¿Qué? ¿Se deciden o no?
-Sí, claro que sí... Mari Pili trae los bocadillos y las bolsas de plástico. ¿Cuánto le damos, joven?
-Veinte euros, Señora.
-¡Jesús!, qué caro... Menos mal que es para todo el día.
-Señora, son las once de la mañana, a las once treinta las quiero ver aquí.
-Tranquilo, nosotras a las seis se lo devolvemos, hemos de regresar con nuestros maridos. Somos buenas esposas porque vamos a por tabaco, pero volvemos, somos así de idiotas.
-Señora, que no se entera. Que digo que a las once treinta, es decir, dentro de media hora aquí.
-¿Cómo? Nosotras vamos a navegar, a comer en alta mar, a bañarnos sin paparazzis...
-Lo que usted quiera, pero en media hora.
-Mari Pili corre, date prisa... Tú conduces y yo voy sentada con los bocatas y las bolsas.
-Lola yo no sé funcionar este trasto.
-Por dios, Mari Pili, si es para niños. El hombrecillo ha dicho que el mando no tiene perdida: para adelante, para atrás y, luego, de izquierda a derecha procurando siempre avanzar. ¿Enterada, Mari Pili?
-Pues no, Lola.
-¿Ves aquel yate en el que se están bajando árabes vestidos con sotana?
-Sí.
-Pues a por ellos, grumete Mari Pili, tu capitana te ordena surcar las aguas. Con un poco de suerte les vendemos tu Termomix.-Ayyyyy, Lola, este cacharro parece la noria... ¿qué hago?
-Y yo qué sé Mari Pili; sé mucho, pero a tanto no llego... Digo yo que en algún momento se enderezará este chisme... ¿Quieres un bocata de salchichón, mientras?
-Lola toma tú el mando y yo reparto bocadillos.
-Anda, trae... Ábreme una latita de cerveza. ¡Fíjate, Mari Pili, cómo avanzamos ! ¿Ves qué fácil?
-Lola vamos para atrás...
-Lo importante es moverse. Tú mira para atrás para que no choquemos con nada... Ay, nunca pensé en el placer que me proporciona un volante náutico, qué bien se me da.
-Looooooooooooola, que nos comemos a los árabes...
-Pepe soy Lola. Que digo que nos vamos a retrasar un poco.
-¿Dónde estáis?
-No sé, Pepe... Digo yo que en alta mar; hay mucho agua y unos árabes que nos miran con cara rara, rara.

lunes, 15 de junio de 2009

LOLA Y JUANA LA LOCA

-Mari Pili, tengo una duda existencial sobre tu persona.
-No tengo secretos para ti, Lola. Dispara.
-¿Qué sabes sobre Historia y Geografía de España?
-Lola esa es tu especialidad. Te recuerdo que yo estudié Derecho.
-Derecho torcido, más bien... ¿Y de geografía más allá de Valladolid para abajo?
-Mujer... Majadahonda y su histórico mercadillo, que sin ser medieval, tiene una concentración de chollos por metro cuadrado superior a la media y cuyo objetivo es saciar a la jet empobrecida..., como tú y yo por ejemplo, bueno, ricas nunca hemos sido, pero como somos tan glamorosas, se nos confunde.
-Muy bien, Mari Pili, muy bien, estás hoy sembrada... Y ahora, ¿quién fue Juana la Loca?
-Prima carnal tuya, Lola.
-Has errado, pequeña saltamontes. La Juana se volvió loca por culpa de Felipe el Guapo. Yo no he necesitado de aditamentos. Yo misma mismamente me he bastado.
-Pobre de su madre, Doña Isabel la Católica, ¿verdad, Lola?
-Mira, podíamos ir a darla el pésame. Estos detalles siempre los agradecemos las madres. Oye, y conocer a una reina en su castillo es de mucho postín, ¿verdad?... Me estoy dando cuenta que nos tendremos que vestir de princesas...
-Eh, para Lola. Me acabo de perder.
-Mira que te digo que cuando hables conmigo lleves un plano aunque sea el del metro... A ver, ¿dónde te perdiste?
-¿Quién se ha muerto? ¿A quién vamos a dar el pésame? ¿A dónde vamos a ir?
-Guapa, no es que te hayas perdido, es que ni has empezado a perderte, Mari Pili... Atenta que comienzo... Se ha muerto la Juana y vamos a dar el pésame a su madre al castillo de la Mota. ¿Qué te parece?
-¿No vamos un poco tarde, Lola?
-Mari Pili, no hace falta que vayamos hoy, podemos ir mañana.
-¿Lola sabes cuándo se murió la Juana?
-No sé, acabo de leer su esquela en un libro de historia... Se murió de amor, qué bonito. A mí estas cosas me emblandecen... Estoy pensando, ¿Paquito y Pepe se morirían de amor por nosotras, Mari Pili?... Estoy pensando, qué liberación...
-¿Liberación de ellos o de ellas?
-Ellos, Mari Pili, por supuesto ellos. Irían al cielo a descansar. Ellas, en cambio, serían, seríamos, unas inconsolables viudas... Mira, estoy pensando... Búscame el teléfono de Felipe.
-¿Qué Felipe, Lola?
-El guapo, el viudo de la Juana, para preguntarle qué se siente y hasta cuándo dura la pena... Yo es que no he nacido para estar triste... Ah, también busca de paso el teléfono del castillo de la Mota para pedir la venia a la reina.
-Lola...
-… Ya sé, no me lo digas, te lo digo yo: leer aquello que no sea sobres de sopas y el papelito de las instrucciones de los supositorios, altera mis neuronas que, al no funcionar habitualmente, se disparan… ¿A qué sí, Mari Pili? Pues no, mona. Mi problema es la centrifugadora que llevo dentro del cerebro. Mezclo, bato y… Ahora, también te digo que cada día me noto más culta, más inquieta… ¿Llamamos?
-¿A quién, Lola?
-Al guaperas, a la Mota y, si no te cogen el teléfono, llama directamente a su majestad. Dila que mañana vamos y que Dios tenga en su gloria a su hija,
-Lola, me voy a comprar el pan es tarde… Mañana llamamos.
-Vale, mira una panadería, entremos.
-¿El siguiente?
-Yo… Déme veintisiete barras de pan.
-¡Ozú!, éste se lleva la panadería entera y te quedas sin pan, Mari Pili… Oiga, señor, ¿nos revende una barra? Es que tanto pan es malo. Se va a meter demasiada masa en el cuerpo.
-No me da la gana.
-¡Leches!, el pirado del otro día, Mari Pili… ¿Cómo se llamaba? Lo tengo en la punta de la lengua y no me sale…
-Justiniano, Cleopatra.
-No soy Cleopatra, me confundes… Soy Dolores, pero llámame Lola, suena más…, ya sabes.
-Suena a faraona.
-Sí, pero ésa era Lola Flores. Yo, simplemente Lola… Bueno, ¿me revendes o no una barra? Tenemos prisa.
-Lola déjalo. Es que veo que le vuelve a dar el ataque como el otro día.
-Tranquila, Mari Pili, hoy tengo dominada la situación… ¿Qué, Justiniano, hace la reventa?
-Te vendo todas, Cleopatra.
-Un poquito de por favor, Justiniano. Una cosa es que esté mi cuerpo más o menos grueso y otra que me quieras cebar con pan.
-Todas he dicho.
-Que no quiero todas, cabezota. Una, además aquí el pan es malo. ¿Cerramos el trato, Justi?
-Nooooooooooo…
-Mari Pili, vamonos que ya comienza…
-Te lo dije, está más pirado que Juana la Loca y tú juntas… Cooooooooorre, que viene tirándonos las barras de pan.
-Justiniano para que soy prima directa de Juana la Loca y te denunc… Qué barrazo me ha dado… Pues mañana, Justi, no te llevo al castillo de la Mota. Hala, me has cabreado.
-Mira Lola, se ha parado.
-Claro, se le han terminado las barras de pan, no te fastidia.
-Cleopatra espera. ¿De verdad me llevas al castillo de la Mota?
-¿Y mi barra de pan? ¿Y los barrazos que nos has dado, qué?
-Lola, déjale, está zumbadísimo.
-Anda, porque soy inmensamente buena, Justiniano… Dame tu teléfono y cuando localice a Isabel la Católica te llamo para ir a la Mota.
-Cleopatra te esperaré siempre…
-… Pero sentado, Justiniano.

viernes, 12 de junio de 2009

LOLA Y LOS PANTALONES DE MARI PILI

-Lola mira que pantalón más happy Business. Fíjate lo había soñado y, ya ves, aquí está.
-¿Happy Business, dices? Anda que no eres repollo. ¿Acaso me quieres demostrar que sabes alemán, Mari Pili? Que no nos conocimos ayer, guapa.
-… Inglés Lola. Sé Inglés, francés…
-Yo, el checo lo domino, es más, es el que utilizo habitualmente con Pepe. Claro, luego él me dice que no me entiende. Ahora el que se me da de mimo es la lengua dormida… Duermo y sigo hablando.
-…La envidia te corroe, siempre quieres ser más que yo. No te aguanto. Voy a probarme mis happy Business. Tú mira mientras a ver si encuentras algo aunque lo dudo con el cuerpo de torrezno que tienes.
…Pero qué piojo malayo es mi amiga Mari Pili compararme con un toro, torrezno, ¿qué me ha llamado?… Ya veras, voy a buscar unos Besines como los suyos, seguro que me quedan mejor a mí…

-¿Mari Pili dónde estás?
-En el tercer probador, Lola Los happy me quedan de muerte, pero de muerte por impresión cáustica… Fíjate Lola, ¿a qué me hacen cuerpazo?
-Puerca miseria… Estás divina, qué asco me das.
-¿Tú has encontrado algo, Lola?
-Sí, unos besines como los tuyos.
-¿Ya empezamos, Lola? Siempre copiándome, qué poca personalidad tienes, leñe… Y no se llaman besines sino Business.
-Cierto, no tengo personalidad, pero mira qué culo más grande tengo y el tuyo es raquítico… Y los míos se llaman besines porque besan según ando. ¿A qué los tuyos no besan?
-¿Cuándo has visto que un pantalón bese, Lola? Tienes perdidita la cabeza, cada vez peor.
-He dicho que mis besines besan. Te hago una demostración… ¿Mari Pili qué haces en el suelo?
-Ay no puedo Lola, estoy muerta de risa. ¿Pero te has mirado al espejo? Te faltan dos tallas por lo menos.
-No hay más, Mari Pili, pero como la ropa se lleva ajustada y mis besines llevan adaptador…
-¿Adaptador?
-Sí, mujer, es de tela que se da de sí. Mira, te hago una demostración… ¡Hala!, ¿Qué ha pasado, Mari Pili?
-Jajá jajá, del besazo que han dado tus besines, se han explotado… Jajá jajá.
-Mari Pili levántate de suelo y dime qué hago.
-…No puedo levantarme de suelo, se me ha enredado una pierna, jajá jajá.
-Ven para acá, de verdad, eres un sainete. A la de una, a la de dos… ¡Hala!, otro beso de mis besines. Ya están rotos del todo. Corre, vámonos.
-Espera que pago mis Business, Lola.
-Yo me escapo, te espero en la calle.
-Que te esperes, Lola.
-Que no, que me hacen pagar mis besines rotos como lo descubran… Mira Mari Pili, unos besines más grandes. Me los quedo.
-Lola, si son cuatro tallas más de lo que necesitas.
-Mejor, Mari Pili, así irán dando besos holgadamente.
-… El siguiente, por favor.
-Yo, ¿cuánto es?
-Señora, se ha colado. Estaba yo antes.
-Es que tengo prisa, caballero. ¿A que le da igual que me cobren a mí antes?
-Pues no, señora, no me da igual… Así que no me toque las pelotas y espere su turno.
-Pero, ¿usted quién es para hablarme así, chiquilicuatro?
-Lola, déjale, tiene razón, nos hemos colado.
-Soy Justiniano, ¿y usted?
-… Pues yo Cleopatra, mermado… Ande, pase, que no quiero discutir.
-Lola cállate, por Dios…
-Ahora no quiero pasar, Cleopatra.
-Pues yo tampoco, Justiniano.
-Loooooooola paga y vámonos.
-Mira Justiniano de las narices, voy a pagar mis besines por no discutir con mi amiga, pero nos veremos las caras en la calle.
-Loooooooola…
-Ya voy, Mari Pili, es que me ha salido la vena flamenca con este tío. ¿Te has fijado qué cara de pirado tiene?
-Eso es porque no te has visto la tuya, Lola… Lola corre que viene detrás de nosotras. Te lo dije…

-Coña, es verdad, date prisa… Me buscas la ruina con tu carácter, Mari Pili.
-…Pero qué morro tienes, Lola.

domingo, 7 de junio de 2009

EL BAUTIZO DE LOLA Y MARI PILI

-El mundo va muy deprisa, Mari Pili. O aceleramos nuestras ideas, o nos quedamos en el cromañón… ¿Qué hacemos?
-Por supuesto, Lola, pasemos a la época neardental.
-Mari Pili, la antigua, la reliquia soy yo. Tú eres avanzada, defensora de la modernidad, ¿qué hacemos?
-Y dale que te pego, Lola, ¿qué quieres?, ¿nos ponemos unos patines para ir más deprisa? Di tú, tu imaginación se desparrama. Lo que digas, bien dicho está.
-Mari Pili, ¿te has tomado la temperatura hoy? Un poco pálida y febril sí que estás.
-Estoy estupenda, Lola.
-Pues no me explico por qué me das la razón. Pero, en fin, cosas más raras se han visto. Vamonos.
-¿A dónde, Lola?
-A pasar la ITV, Mari Pili.
-Si no tenemos coche…
-Pero sí mente y cabeza, y debemos hacer con ellas una puesta apunto.
-¿Y qué sugieres que hagamos, Lola?
-De momento meternos en la bañera.
-Lola, me acabo de duchar.
-Esto es otro tipo de lavatorio. Celebraremos un acto para celebrar que somos ciudadanas.
-Una ceremonia… ¿A quién vamos a invitar, Lola?
-A nadie, será una ceremonia íntima entre tú y yo. Una comunión de almas en búsqueda de los roles modernos. ¿Qué te parece?
-Parecerme, lo que se dice o sobrentiende como parecerme, me parece una solemne memez, Lola, pero hoy me he levantado sin ánimo de gresca. Así que así sea.
-Mal empezamos, Mari Pili si tachas de gilipollez semejante acto democrático. No eres consciente que, aunque sea una sandez, es un hecho inocuo, no se ofende a nadie y debemos ser respetuosas y, para que vea la sociedad nuestra buena fe, tú y yo nos bautizamos también.
-Lola ya estamos bautizadas.
-Síiiiiii, pero por la Santa Madre Iglesia, pero no como ciudadanas de nuestro municipio, provincia y estado.
-Ah… Sigo pensando que hay muchas clases de tonterías, pero ésta es muy tomate.
-¿Qué quieres, que no nos den la bienvenida a una vida laica y democrática y que pasado mañana no se reconozcan nuestros derechos de ciudadanas de la Bastilla?
-Lola que te confundes de país y de época.
-Venga, cierra el pico y metámonos en la bañera. Comienzo yo… Ah, ¿te quieres llamar de alguna forma especial?
-Siempre me he llamado Mari Pili… Cambiar de nombre a estas alturas del partido puede ser peligroso porque no me pueden reconocer…
-Mejor… Empiezo… Toma nota de todo lo que hago para que luego tú me bautices, ¿vale? Tomo la ducha, abro el grifo…
-Yo me bautizo con agua calentita, Lola… Espera que me quito la ropa.
-Sí, mejor en bolas, como si acabáramos de aterrizar en este mundo… Ciudadana, bienvenida…
-Lola para. Estoy pensando que los barcos y los edificios emblemáticos se bautizan con cava. ¿Nosotras no?
-Es caro, Mari Pili. Acuérdate de que estamos en recesión.
-Ya, pero tengo en la nevera una botellita de Cazalla. Mejor bautizo que ése…
-Hecho. Vete a por ella. Te espero aquí… Ah, trae unos pinchitos de chorizo para que todo sea más completo.
-¿Metida en la bañera y en bolas, Lola, comiendo chorizo?
-Sí, Mari Pili, los bautizos se hacen en una pila bautismal, ¿no?
-Ya, pero éste al ser civil, no sé…
-Tú vete a por la Cazalla, el jamón, chorizo y queso que yo llamo mientras al ayuntamiento a que me informen… ¿Ayuntamiento de Valladolid? Buenas, soy una ciudadana de bien, ¿me podía usted informar si los bautizos civiles se hacen en una pileta, bañera o sucedáneo? Mire, usted, es que mi amiga y yo nos estamos bautizando y… ¿Cómo dice?...
-… Ya estoy aquí, Lola. ¿Te has enterado?
-Sí… Me han dicho que nos metamos en una cazuela a cocernos un poco más… Mari Pili, esto no es serio.
-Tranquila, Lola, que te han tomado el…
-… Mari Pili es que no cavemos en una cazuela. Mira mis caderas. Los civiles no han pensado en ciudadanas como yo…
-Gracias a Dios, Lola, gracias a Dios…

jueves, 4 de junio de 2009

LOLA Y EL PERIÓDICO

-Mari Pili, Mari Pili, corre, siéntate. Lo que te tengo que contar, ¡menudo tomate! … ¿Te has enterado del acontecimiento histórico?
-Ay, Lola, no me estremezcas de placer. Cuenta...
-Mari Pili...
-Dime Lola.
-¿Tú de qué bando eres?... Mari Pili, ¿tú eres mujer para todo, verdad? ¿No estará tu verdadera personalidad guardada en un armario, verdad?
-Pues claro que no, Lola, ¿acaso lo dudas?
-No me malinterpretes, Mari Pili, porque aunque seas de la liga de los armarios empotrados, o te sientas Jhon Travolta, yo te voy a querer igual. A mí la alteración de los sexos convexos no me impide ni trastorna, pero...
-Pero qué, ¿qué, Lola?
-Has dicho que te estremezco de placer... Me honras, pero...
-De verdad, Lola, ya te vale. Tiene razón Pepe que contigo hay que vigilar las palabras que se la agolpan a una entre los labios, el paladar y la boca.
-¡Coño, Mari Pili, qué bien hablas!, ahora la que se ha estremecido he sido yo. ¿Dónde has aprendido?
-¿Aprendido a qué, Lola? Soy una convulsión continua.
-¿Convulsión, dices? Ah, pues yo soy un Volcán, hala. Mi lava se esparce por la llanura... Como comprenderás no voy a ser menos que tú... Ah, y también me esparzo por los supermercados, por los hipódromos, por...
-Lola para. ¿De qué me estás hablando?
-Y yo qué sé, Mari Pili, ¿pero eso importa mucho?
-Lo lógico es hablar con coherencia, Lola.
-¿Coherencia para qué? Mira yo escucho a gente que es infumable y, si te fijas encima en sus caras, te entra tal pena que me produce estreñimiento o diarrea mental... ¿qué quieres, que terminemos así tú y yo?
-No, claro que no, Lola.
-Entonces, Mari Pili, te hablaré del acontecimiento histórico que va a acontecer.
-Sí, sí, cuéntame, Lola.
-El planeta en su conjunción con los astros...
-¿Qué astros, Lola?
-No sé, pero debemos estar atentas, Mari Pili. Aunque te voy a avanzar que...
-¿Qué, Lola? Dime tus avances.
-Yo no avanzo, pero me sé de buena tinta que la coincidencia de dos liderazgos, por ejemplo tú y yo sin ir más lejos.
-¿Tú y yo?
-Sí, y cállate que me cortas el rollo y se me olvida lo que he leído hoy en la prensa y que no tenía desperdicio. Sabes que no tengo memoria histórica y me confundo con las noticias y las mezclo.
-Me callo, me callo. Sigue Lola...
-Pues eso... los dos astros antagónicos a ambos lados de la orilla...
-¿Qué orilla, Lola?
-Ay qué leche de bollitos, Mari Pili, que no me interrumpas... Pues a la orilla del río Pisuerga, por ejemplo. Y si el Pisuerga se te hace pequeño, me voy yo a UU EE y…
-¿UUEE, qué es eso?
-Qué pesada estás... Pues como si yo me pongo al lado de la estatua de la Libertad y tú en Finisterre. Una en cada orilla, ¿no?
-Sí. Pero yo prefiero estar en la estatua porque así me acerco luego a China Town a ver si han recibido relojes.
-Egoiiiiiiiiiiiista, sólo pensando en placeres vanos cuando esta apunto de acontecer la convulsión pragmática de dos pollos en los extremos de los mundos ocupando sendos poderes astrales en UE y UUEE... ¿Qué, qué te dice el cuerpo?
-Ay, Lola, me voy a meter un rato dentro del armario y luego continuamos con esto de los astros.

-Vale, porque te tengo que contar el cultivo de la marihuana en la calva de... ¡Hala!, ya me dejó sola. Y yo leyéndome el periódico para cultivarla. Ya verás, luego se me olvidará lo que he leído y se lo contaré todo del revés..., es que me conozco, que mi mente es apaisada.

lunes, 1 de junio de 2009

LOLA Y LOS PUNTOS

-Lola, ¿cuántos puntos te quedan?
-Dos y me la dan. Qué ganas...
-¿Ganas de que te quiten el carné de conducir Lola?
-¿Y a mí por qué me van a quitar el carné de conducir si es mío? Lo saqué a la novena, anda que no le salió caro a mi padre, pero pagado hasta el último recibo.
-Lola, acabas de decir que sólo te quedan dos puntos.
-Claro, para que me den el vibrador magnético para salsas y sopas. Qué crees que solo tienes tú robots sofisticados...
-Pero es que del carné de conducir no te pueden quedar puntos, es imposible, Lola.
-¿Y por qué va a ser imposible? Lo tengo entero, más dos puntos que me regalan por tenerlo sin mordiscos.
-He dicho que es imposible, Lola. Eres paupérrima conduciendo... ¿Te acuerdas cuando te llevaste un Stop?
-Inenarrable, no me lo recuerdes.
-¿Y cuando no sabías encender los faros y me tenía que bajar del coche para ver si atinabas, qué?
-Qué horror, no me lo recuerdes, Mari Pili.
-¿Y cuando te temblaba el pie en el acelerador y el coche se disparaba?
-Tremendo, qué tiempos aquellos.
-¿Y cuando te dan los nervios porque te pitan y te quedas sorda y ciega?
-Qué mal lo paso, Mari Pili...
-¿Y cuando te metes por direcciones prohibidas porque no sabes si vas o vienes, eh, Lola?
-Caaaalla ya, ceniza, que cuando te pones desagradable te pareces a la oposición.
-Entonces, ¿cómo vas a tener el carné sin mordiscos? Lo debes tener descuartizado, ni vísceras te quedan de él, Lola.
-Pues lo tengo entero, mira... Mari Pili que he perdido el carné... ¿Me lo has quitado tú, Mari Pili?
-¿Para qué voy a querer yo tú carné? Yo tengo el mío.
-¿Cómo qué tienes tú carné de conducir? ¿Lo compraste en una subasta, en el mercado negro, en el mercadillo, Mari Pili?
-Lola frena, vamos a hablar.
-¿Qué quieres que frene, los zapatos, acaso?
-Que frenes, coña.
-Señor autobusero, que dice Mari Pili que frene el autobús... Dime Mari Pili, soy toda yo una pura oreja.
-Oigan, señoras, ¿Por qué no se montan en un taxi o conducen su propio coche?
-Señor autobuesero cállese y pare un momentin, no creo que le cueste tanto, esto es un servicio público para satisfacer al contribuyente... Habla Mari Pili.
-Señora, usted está contribuyendo a atascar el tráfico, estamos parados en medio de la calzada.
-¿Usted es bobo, señor autobusero? Le dije que parara, pero no en el medio de la calle. Aparque en esa esquina... Habla Mari Pili y date prisa que veo que se arma el trifostio.
-Lola. Yo saqué el carné de conducir legalmente.
-¿Y para decirme esto mandas que pare el autobús?...¿Y por qué nunca me has conducido por el buen camino, querida?
-Porque sabes, Lola, que yo no conduzco. Miro al volante y me dan orgasmos... Qué mala, Lola.
-... Pasmada me dejas, Mari Pili. La primera persona que conozco que mira a un volante y la vienen orgasmos... paténtalo y luego vendes el volante con el orgasmo, un 2x1. Yo puedo ser tu directora financiera... De todas formas, qué leñe, a quien deben quitar los puntos es a ti... Oye, cuando vayas a que te quiten de aquí y de allá, pide que me los sumen a mí. Tendré más tranquilidad.
-¿Tranquilidad para qué?
-Pues para saltarme los Stop, para coger velocidad... pa esas cosas de la conducción.
-Lola si no pasas de sesenta, igual que si fueras cascando huevos de gallina.
-... Por eso, ahora podría ir a sesenta y cinco y cascar huevos de elefante.
-A esa velocidad no multan, Lola.
-¿Ves, Mari Pili? Aunque quiera pecar, mi santidad me lo impide, así que es mejor que sigamos yendo en autobús... Señor autobusero, arranque ya, Mari Pili ya no tienes más orgasmos ni puntos.

viernes, 29 de mayo de 2009

LOLA Y MARI PILI EN LA RADIO

-Lola, ¿qué tal me ves?
-¡Santa Críspula bendita! ¿Quo Vadis, Mari Pili?
- Sevilla no se merece menos, Lola. Así que me he puesto mantilla como la duquesa de Alba. ¿Vamos a ir en coche de caballos?
-¿Eh? Como no se los pidamos a Curro Jiménez va a ser que no, Mari Pili. No tenemos caballos ni potros ni burros… Ah, asnos tampoco.
-Va, da igual. ¿Quién no vas a recibir, Lola? Espero que sea Carlos Herrera.
-¿Eh? Pues… un subalterno. Un fulano de Radio Gas.
-¿Qué categoría tiene, Lola?
-¿Quién, Mari Pili?
-El subalterno, hija.
-Ah… Categoría cinco, como el huracán Katrina más o menos.
-Te das cuenta que todos los ojos de España y media estarán posados en nosotras. Ya te puedes peinar un poco porque pareces un mapache, Lola.
-¿Desde cuándo la radio tiene ojos, Mari Pili?
-¿Es ciega, Lola? ¿Carlos Herrera no me va a ver? ¿Y para eso he pedido la mantilla a mi prima Rosita?
-Paaaaaaaaaaara, Mari Pili. El Herrera tiene la vista divina, no tiene fugas de gas por ningún sitio. Lo que pasa es que la radio sólo tiene orejas.
-Carlos Herrera no me va a ver…
-Mari Pili ni te va a escuchar…
-¿Es sordo, Lola?
-El pabellón auditivo le funciona muy bien. Lo que pasa es que… no va a estar.
-Entonces, ¿para que vamos a pedir los potros a Curro Jiménez, Lola?
-… Eso digo yo. Si la que te has liado has sido tú.
-…Con lo mona que estaba con la mantilla. Igualita que Nati Abascal de elegante.
-Mujer, no exageres. Estás hecha un cromo, pero tranquila. Ahora yo me pongo la peineta y las gafas de Martirio y ya somos dos cromos.
-Ole, ole y ole… Antes muertas que sensillas, Lola.

LUZ DE GAS RADIO

miércoles, 27 de mayo de 2009

LOLA Y MARI PILI EN LAS ELECCIONES EUROPEAS

-Por favor, el presidente y vicepresidente de mesa, persónense.
-Aquí, Sr. Policía, aquí estamos.
-DNI y nombres, por favor.
-Tome... Mari Pili Fernández es la presidenta y yo, Dolores García, vicepresidenta para servir a Dios, la patria y el rey.
-Mari Pili está, pero Dolores García no. El vicepresidente es Pedro Chocho.

-Ya, pero el Sr. Chocho no va a venir, ya lo verá, por eso me presento yo.
-Señora, usted no está convocada.
-Ya, ¿pero a que no tienen repuesto de vicepresidentes Chochos, señor policía? Su solución soy yo.
-Señora váyase.
-Vamos a ver, ¿esto es o no es un lugar público? Así que aquí me quedo... Por cierto traigo unas empanadillas de bonito muy ricas, ¿quiere?
-Quiero que se vaya, señora.
-Pues lo tiene clarinete, señor policía. Ni una excavadora me mueve de aquí hasta que se haga el recuento de todas las papeletas.
-Quítese de mi vista, está entorpeciendo en paso a los ciudadanos de bien que quieren cumplir con sus deberes de cívicos.
-Uy, tiene usted razón... Me pondré en aquella esquina estratégica. Si me necesita, ya sabe, acudiré rápido.
-Va-ya-se, ¿entendido?

...Pobre hombre, qué mal carácter, parece un doberman rabioso con lo joven que es... -Mari Pili, Mari Pili, estoy aquí... Qué bien queda el porte de mi amiga en la mesa presidencial, lástima que sea tan honrada y es que para ejercer la política... En fin, iré preparando los sobres para comodidad de la gente...

-¿Señor a quién quiere votar? Si es a Gaviotas Imputadas, tiene los sobres a la derecha y si es a Libertarios Rabiosos, a la izquierda... Para comodidad del ciudadano estoy yo.
-Muchas gracias, señora. Muy amable.
-Usted vote con juicio… Ah, no hace falta que abra el sobre. Fíese de mí.
-Lola aquí estoy… ¿Qué haces?
-Organizando el tráfico de votos, Mari Pili… Lástima que se me haya olvidado el silbato en casa.
-Lola, ¿no estarás haciendo trampas, verdad?
-¿Acaso lo dudas, Mari Pili?
-Totalmente, de ti no se fía ni tu sombra.
-Soy limpia, transparente, enjuta, contundente.
-Menos enjuta y nada de trampas, ¿vale?
-Señora, señora, ¿Gaviotillas Imputadas o Libertinos Rabiosos? Tome, tome. No abra el sobre ya está pegado con mis babas.
-Lola, dame un sobre ahora mismo.
-Mari Pili, tú a la mesa. Ejerce de presidenta, luego voy a llevarte empanadillas. No empanadillas, no. Se las daré a los clientes.
-¿Qué clientes, Lola?
-Mujer, los votantes. Mientras comen empanadillas yo les doy el sobre adecuado.
-Looooooooola.
-Mari Pili, a tu puesto. La elite no se mezcla con la plebe.
-Lola, acaba de aparecer maniatado con una empanadilla en la boca el vicepresidente de la mesa, el señor Chocho.
-¿Ah, sí?
-¿No habrás tenido tú nada que ver, verdad, Lola?
-Por Dios, Mari Pili, como si no me conocieras… Por cierto, ¿queréis que vaya contando papeletas?
-Lola, si se acaba de abrir el colegio electoral… Vete a casa, anda.
-Yo, contigo hasta el final.
-Lola, que viene el policía, lárgate…
-Sí, sí que me tiene tiña el doberman, escóndeme debajo de tus pantalones… No, mejor me voy a la calle. Estaré en la ventana. ¡Adiós, Mari Pili!
-Señora presidenta, ¿dónde se encuentra su amiga?
-¿Qué amiga, señor policía? Yo no me codeo con nadie y menos con chifladas.

viernes, 22 de mayo de 2009

LOLA Y LAS MORCILLAS

-Mari Pili… tengo hambre.
-Caaaalla. Pensemos en las vacaciones.
-Ahí, ahí, ahí duele. Si pienso en ellas, me entra hambre.
-Pero mira que eres rarita Lola. Pensar en las vacaciones es hinchar los pulmones de aire fresco.
-… A mí se me hincha el hambre, Mari Pili.
-Nuestros cuerpos esculturales revolcándose en la arena.
-Yo lo he pensado mejor, Mari Pili… me voy a la playa con burka y me como ahora un par de huevos fritos con chorizo y media barra de pan.
-Peeeero que burra eres, Lola.
-Ya, burra, pero dejaré de pasar hambre y, total, la grasa de los güevos adherida a mi cuerpo hambriento no se verá con el burka.
-Animal. Tienes edad ya para tener voluntad, Lola.
-…Pues fíjate, Mari Pili, soy tan pobre, tan paupérrimamente pobre que no tengo edad ni voluntad. Sólo hambre.
-Calla y toma un poco lechuga.
-¿Alpiste no tienes? Tal vez me llene más… Puerca miseria.
-Lola acuérdate que todos los años lo consigues.
-Sí, claro que lo consigo. Desembarco en la playa con el tejido adiposo tal cual lo dejé el año anterior. Estoy convencida que para estar guapa hay métodos con los que no pasas hambre.
-Sí, Lola, Los hay. Tan sencillo como comer sano.
-No es sano una fabada, un pote gallego, unas chacinas en condiciones, hacer barquitos con el pan en una salsita rica, rica…
-Lola, por Dios, que se te esta cayendo la baba.
-Lo hago aposta. Es para que no me engorde, Mari Pili… Trae una hoja de lechuga… ¡Hum!, sabe a morcillita con piñones.
-¿La lechuga?
-Sí, sí, toma, ya verás.
-Lola, a mi me sabe a lechuga.
-Mari Pili, ¿cómo te va a saber una hoja de lechuga a lechuga? Huélela, huele que alimenta.
-Lola, no huele a nada.
-Mari Pili, abre la nevera y fríe una morcilla, ya verás como es igual que la lechuga.
-Ya verás como no… Te lo voy a demostrar ahora mismo, que siempre tienes que llevar la razón… Toma.
-Trae… ¡Hum!, pues no, no me sabe a morcilla. Dame un trocito más a ver… Que va, que va. Esta es una morcilla que no sabe ni a lechuga.
-¿Me habrán engañado Lola? Espera, he comprado otras morcillas de otra clase. Pruébala a ver…
-Trae… Nada, donde esté la lechuga que se quite todo lo demás.
-Ay qué disgusto… Prueba un trozo más no sea que tu paladar te esté engañando.
-¿Tienes un poquito de pan, Mari Pili? Tal vez con pan se acreciente el sabor.
-Sí, toma. Es una hogaza recién hecha.
-¿Y eso que tienes en ese paquete qué es?
-Chorizo de Cantimpalo. Me ha dicho que era muy bueno, pero después de las morcillas, ya no sé qué pensar.
-Parte un trozo a ver… No, está insípido. Parte otro trozo no vaya a ser que sea el principio lo que está soso… ¡Huuuuuum!…
-¿Qué pasa, Lola? ¿Me han engañado?
-Mira, pruébalo tú, tanto la morcilla como el chorizo… Qué lastima, qué desperdicio.
-Ay, Lola, no me digas eso que me ha costado mucho dinero… ¡Hum!, si está buenísimo. ¿Cómo me puedes decir que está mejor que la lechuga?
-Ahí, ahí te voy. Te acabo de demostrar que la lechuga siempre será una lechuga. En cambio una morcilla, una morcilla es…
-Lola que ya estás babeando otra vez.
-Anda trae un trozo morcilla a ver si se me corta la baba.
-¡Gorda!
-¡Esmirriada!

domingo, 17 de mayo de 2009

LOLA LA TACOS

- Peeeeeeeeeeepe, ríndete, te tengo acorralado… Cobarde, bellaco, pusilánime.
- ¿Lola a quién estás chillando?
- A Pepe.
- Si no está…
- Por eso. Me siento más libre para decirle lo que me da la gana.
- Ah, buen método… Hijo de puuuuuuuuta, cabrón, cucaracha…
- ¿Eso no se lo dirás a mi santo Pepe, verdad? La única que tiene potestad para decir exabruptos a mi Pepe soy yo.
- -No, no, tranquila Lola.
- Entonces, ¿a quién le sueltas estas lindezas?
- No sé, pero cada vez que digo tacos es como si los pulmones se oxigenaran.
- -Anda, mira, decir palabrotas es como echar agua oxigenada a la mierda… Me gusta.
- Lola, ¿qué más tacos habrá que no conozcamos?
- Yo qué sé, Mari Pili. A veces me confundes con el libro gordo de Petete y te olvidas que soy Lola la ojos, sin más.
- ¿La ojos? Coña, Lola, ¿desde cuándo tienes ojos?
- Pero, ¿tú de qué vas, Mari Pili? ¿Acaso no me ves los ojos en la cara? Pues es lo más mono que tengo, no sirven para mucho, pero adornan.
- Hija, espera que me pongo las gafas para vértelos.
- Mi sabiduría reside en mis ojos.
- ¿Sí? ¿En qué lo notas?
- De verdad, Mari Pili, me estás incendiando. Pues, hija, miro, veo y aprendo.
- ¿Qué miras a qué, Lola, si no ves?
- ¿Cómo que no veo, cegata?
- En la puta vida has visto, Lola.
- ¿Qué me estás tú diciendo a mí que no veo? ¿Yo, la Lola que no ve? La que no ve eres tú o no te has dado cuenta de que te tienes que ir a Andorra a que te hagan las gafas porque en Spain ya no te pueden añadir más dioptrías.
- Lola retira lo que dices ahora misma.
- Me cago en los muertos más frescos… No me da la gana, no retiro nada. Retira tú lo que has dicho de mis ojos.
- Me cago en San Cucufato, yo tampoco retiro nada. Acuérdate cuando confundiste a tu madre con una papelera.
- Vamos por partes, Mari Pili. Dejemos a los santos a un lado porque para eso son santos… Y lo de mi madre fue un fallo. De verdad, te lo juro.
- ¿Por quién me lo juras Lola?
- …Por Arturo, Mari Pili.
- Vale, Lola. Sigamos con los tacos.
- No creo que sea conveniente, Mari Pili. Tal vez los ojos castos de un lector se molesten.
- ¡Cáspita!, es verdad… Hablemos pues de los murciélagos.
- ¿Murciélagos? Síiiiiiiiiiii… Anda que no hay vampiros que nos chupan la sangre.
- -Y las ideas, Lola… Chupópteros, sanguijuelas.
- Cabroncillos, ninguneantes, baja estopa, gilipollas.
- …Y nos fríen a impuestos… Ay, pero qué hijos de Satanás… ¿A qué digo una palabrota, Mari Pili? Se merecen estar imputados.
- ¿Irse de putas? Pobrecillas no las quieras tan mal… Chapuceros, Torniquetes.
- ¿Torniquetes? No me seas cursi, Mari Pili. En mi pueblo a esta clase de gentecilla se les denomina de origen cabrones… Vamonos a lavar la boca, anda, que como lo lea Pepe me llamará “Chica de la plazuela”… Claro que si uno es un cabronazo, no lo voy a llamar cabritilla, ¿no?

jueves, 14 de mayo de 2009

LOLA CANTANTE

-Cómo me gusta cantar, Mari Pili, he nacido para la ópera.
-El flamenquito lo bordas, Lola.
-He dicho ópera, Mari Pili.
-¿El Macaco éste, el que está sonando no es ópera, Lola?
-Calla, canta bajo que como nos oigan los de la SGAE vienen a por su canon. Ahora, que vengan. Salen con el culo en pompa.
-¿Lo qué hacemos es legal, Lola?
-¿Cuál de todo? Porque yo no cobro un puto duro por mis obras maestras.
-¿Qué obras maestras tienes tú, Lola?
-Tú y yo puestas en prosa. ¿Te parece poca maestría, nena?
-Es que valemos mucho, Lola. Tal vez si nos vendiéramos a los telediarios, estos tendrían más audiencia y podríamos cobrarles una canonización. ¿Qué te parece?
-¿Cobrarles una canonización? ¿A quién vamos a santificar, Mari Pili? Porque en los telediarios sólo salen los políticos que son como Alicia en el país de las maravillas, o como la película Terremoto, depende quien salga… Luego tenemos la sección de maltratadotes y mordazas. No insistas, canonizar ni al apuntador.
-Claro, si pintas así la realidad, se me quitan las ganas de cantar.
-No te deprimas porque la verdad es peor, así que es mejor que nos tomen por un par de locas, nadie nos hace caso y nosotras a nuestra bola.
-¿Tú crees Lola que si vamos de serias, nos tomarían por sensatas y nos taparían la boca?
-Me empiezo a maliciar que sí. Este país no es el que era. Eso sí, vamos de modernos, avanzados, libertarios y respetuosos con nuestros derechos no con los del prójimo… Ay, mira, la canción del Paquito, el chocolatero. Bájala.
-¿Éste cobra canonización?
-Yo qué sé, no le conoce ni su padre.
-Ya, pero aunque no tenga padre luego vendrán los boyescaus y querrán que les paguemos la canonización y no tengo dinero.
-Los SGAE, Mari Pili, los boyescaus son los que van de marcha.
-Mira, quiero ser legal… ¿No habrá algo gratis y que no nos multen?
-… Ya está, Mari Pili, el Himno nacional. Ése está pagado y además es nuestro. Ponlo.
-Lola que nos van a pitar, abuchear, que los lectores nos darán la espalda.
-Tranquila Mari Pili, llamo a TVE y en un pis pas nos hacen un lifting y quedamos como si en vez de bailar el himno nacional, estamos en un karaoke cantando la Marcha Granadera en versión hip hop.

domingo, 10 de mayo de 2009

LOLA Y LOS CERDOS

-Pero chiquiiiiiiiilla…
-¿Qué quieres Mari Pili? No logro rematar la elegancia. Ya ves, vengo divina de la muerte, pero creo que los chorizos y las morcillas distorsionan mi objetivo… ¡Viva los cerdos!
-¿Eh?
-¡Viva el cerdo español!... Venga, Mari Pili, dilo.
-¡Viva!… ¿pero qué cerdo, Lola?
-Mari Pili no me toques las chirimoyas. ¿Cuántas clases de cerdos hay?
-Pues listilla los hay de dos y cuatro patas.
-Por supuesto de cuatro. Los de dos, a la basura, pero el de cuatro, chiquiiilla, nos comemos hasta la pezuña… ¡Viva al cerdo español!
-¡Viva, viva y viva al cerdo extremeño!
-¿Y el castellano leonés, y el andalú, qué pasa con ellos, Mari Pili? Racista. ¡Viva al cerdo español! Sin aditamentos, sano como un toro, limpio, guapo…
-Lola no te pases. Di lo que quieras del cerdo, ahora guapo y limpio…
-¿Mari Pili por qué no nos compramos un cerdo?
-¿Y qué hacemos con él?
-…No sé… Los llevamos de compras, al parque… ¿Qué te parece?
-Sí, con tacones y chándal. Arreglás pero informales, ¿no? Mira Lola ya bastantes canciones nos han hecho en la vida. Estoy en una fase de discreción, pasar desapercibida y creo que un cerdo no es lo apropiado.
-Ay, pero qué desaborida estás, chiqui iiiiiilla. Ante la crisis, hay que tener imaginación y contra el ataque, contraatacar. ¿Entendido? Nuestros lemas han de ser imaginación y defensa del cerdo español.
-¿Y por eso vas con tacones y una bolsa llena de chorizos y morcillas, Lola?
-El cerdo en Madrid es más caro que en mi pueblo, así que me llevo una representación a la capital. ¡Viva al cerdo español!
-¡Viva!... Vale, Lola. ¿Y ahora qué hacemos?
-hasta que me monte en el tren, vamos a hacer un poquito de tapping.
-¿Eh? ¡Viva el cerdo!... ¿Qué dices qué hagamos, Lola?
-Tapping, Mari Pili. Una auto terapia que consiste en darse cinco o veintitantos golpecitos en diversas partes del cuerpo para eliminar las emociones negativas.
-A mí, con que te quites de mi vista y te lleves los chorizos y las morcillas, me basta. Menuda peste llevas, chiqui iiiiiilla.
-Pues no lo entiendo, me he echado Agua de Rochás.
-Lo que tú digas, Lola, pero el perfume con el chorizo….
-Envidiosa… ¡Viva el cerdo español!... Ahora nos vamos a estar dando durante cinco minutos golpecitos en la coronilla y diciendo “La vida es bella”… Vamos Mari Pili.
-¡Viva el cerdo español!… Lola que yo eso no lo hago. No tengo necesidad de flagelarme, coña.
-Incrédula, más que agnóstica, desconfiada.
-Lo que tú digas Lola. Fíjate prefiero decir alto y claro ¡Viva el cerdo español de cuatro patas!, que darme golpes.
-Vale, pues lo hago yo sola… Comienzo… Qué bonita es la vida, uno. Qué rebonito es este mundo, dos. Pepe es George Cloonny, tres…
-Lola, ¿te convences de la vida o de Pepe?
-Calla Mari Pili… El mundo es un paraíso, cuatro. Todo el mundo es bueno, cinco…
-Lola la gente te está mirando, allá tú.
-Que miren, yo a lo mío… La vida es muy linda, seis…
-Oiga señora, ¿la importa llevarse a su amiga a otro sitio? Esto es un bar serio, además huele mal.
-…La vida está llena de cerdos de dos patas maravillosos, siete… Coña, me duele la cabeza… La vida…
-Lola para. Nos han echado del bar. Anda, vamos a otro lado… ¡Ay, Señor! Siempre dando la nota.
-¿Cómo qué dando la nota, Mari Pili? Yo no me meto con nadie. Sólo me estoy convenciendo de que los cerdos de dos patas también merecen la pena, leñe.
-Lola cállate y vamos. Espera, voy a pagar.
-De eso nada, no pagamos. Encima de que nos echan, ¿vas a pagar? ¡Viva el cerdo español!... El de cuatro patas. Que no haya equívocos.
-Lola calla. Vamos a la estación. Hasta dentro de quince días no te quiero ni ver.
-… Mi amiga también me echa… Puerca miseria… Mari Pili no vayas tan deprisa, se me tuercen los tacones y pierdo los chorizos, coña… Y ¡Vi iiiiiiva España! España es la mejor y viiiiiiiva el cerdo… Lala la, lalalá…

lunes, 4 de mayo de 2009

LOLA LA CORDOBESA

-... Buenas tardes señores. Bienvenidos al restaurante de más enjundia de la ciudad… De aperitivos tenemos un sabroso jamó de la Vega del Guadalquiví, unos chopitos de las marismas, unos langostinos de Huerva, un bienmesabe de Caí mu rico, unas ostras de…
-Esas son de Marruecos, ¿a que sí? No hay más que verlas.
-Paquito cállate. Además, ¿dónde has visto las ostras? Ay que me pongo mu mala, Señó…
-Ahora, si ustedes quieren sabé lo que es güeno, tomen unas berenjenas rellenas de sepia del Cantábrico, una totillita de espárragos trigueros con sabó a langostino de…
-Ese langostino no me va a negar que viene de Escocia. Lo he vendido yo y se usa para esos platos. No hay más que verlo.
-Paquito que te calles. Si no ha sacado el langostino cómo vas a saber si lleva faldas o no… Ay, Señó, qué malita estoy.
-Lola, ¿qué te pasa? Estás pálida, estás mortecina, estás…
-Pepe que te calles. E la caló y encima este tío venga a sacar platos caros. Con una bolsa de patatas fritas teníamos pa los seis… Ay, Señó, qué vahídos me están dando.
-Aurorita abanica a Lola. Mírala qué cara de difunta tiene… Lola aguanta.
-…Pues tengo un arros con bogavante de…
-¿A que el bogavante es chileno? Yo los vendía hace diez años a tres euros la pieza. Los mejores precios los tenía yo.
-Paquito que te calles o te mato… Ay, Señó, que me voy.
-Aurorita abanícala fuerte ya está casi muerta… Lola, Lola, Lola…
-Ay qué coña, Pepe, no me agobies. Morirme me voy a morir, pero…
-¿Veis? Se me muere, Lola, Lola, Lola.
-… De segundos platos tengo una fabada al estilo Jeré pa chuparse la lengua…
-Aurorita…
-¿Qué, Lola? No te esfuerces, yo te sigo abanicando.
-¿Cómo se chupa uno la lengua?
-…Tengo un pollo de gallina del corral de mi suegra que e el acabose. Una merlucita fresca con chistorra, un pé espada fresquísimo, un…
-¿Pez espada fresco? Imposible, yo hace diez años no lo encontraba ni harto de vino.
-Mari Pili…
-Dime Lola.
-Mata a tu marido, Paquito, y luego que nos lleven a la despensa. Acabaremos antes. Voy a devolver con tanta comida…
-… Tengo un rabo de toro con zorpreza de la ganadería…
-¡Cállese! ¿No ve que me estoy muriendo?
-Pero Lola, ¿qué te pasa, mué?... Camarero, ¿qué nos recomienda? No haga cazo a la señora.
-Tó etá mu rico… De bebé, tengo un vino de…
-Ay, Dios, ahora nos saca la vinatería entera… Estoy fatá.
-Po traiga un poquito de tó.
-… Aurorita mata también a tu marido... ¿Y por qué habla tan raro?
-...No le hagas caso, dice que habla el cordobé antigüo. Ya sabes, le saco de casa y se atrofia.
-¿Lola estás mejor?
-No, Pepe.
-¿Te has muerto ya Lola?
-¿Desde cuándo has visto a un muerto que hable, Pepe? Ahora bien, ¿acaso me quieres matar?
-No…, sí…
-¿Cómo que no, sí…? Si me quieres matar, mátame, pero despacio que no tengo ninguna prisa.
-¡Ole, ole y Ole! La Lola que no se muere… Camarero, traiga má vino.
-Aurorita, que tu marido os va a enchispar a tós.
-… Señores les tengo que anunciar que para celebrar que la señora se ha restablesío, voy a traer unos postres exquisitos. Tarta de hojaldre al estilo mezquita, vainilla con tocinillos de feria, natillas de las cruces, arros con leche de los patios, zumo de naranja con baño árabe, macetas de…
-Éste nos encasqueta unos geranios de postre… Ay qué empacho.
-¿Qué nos recomienda?
-Tó mu rico… Les voy a traer un poquito de tó.
-¡Hala! Viva San Fermín… De esta no os levantáis de la silla.
-Mué, estamos en Córdoba… Camarero, un poco má de vino.

viernes, 1 de mayo de 2009

LOLA Y MARI PILI RECESIONISTAS

-Loooooooola mira…
-¿Qué, Mari Pili?
-Qué monada, madre mía. Entremos, es el vestido de mis sueños.
-¡Alto ahí! Aquí, ambas dos no entramos en ningún sitio. Es caro.
-Lola no cobran por entrar y es tan lindo…
-Claro que no cobran por entrar, pero nuestra debilidad la pagamos cara, Mari Pili.
-No digas bobadas, chica. Entremos.
-Que no entramos. Sabes que estamos…
-… En crisis. Ya lo sé, Lola. Pero no porque estemos en crisis vamos a ser ambas dos unas desgraciadas, coña. Entremos.
-¡Ay qué bollitos!... Que no entramos. ¿Dónde está tu fondo de armario?
-Y yo qué sé, seguramente lo tiraría.
-¡Hala! Así va España, con veintisiete vicepresidentes y Mari Pili tirando el fondo de armario. Como comprenderás con conductas como nuestro presidente poniendo más cargos de los que necesitamos y tú con faldas y a lo loco, nos puede durar la crisis toda la vida, y por ahí no paso, ¿eh? Necesito ir al mercadillo y no voy por la maldita crisis.
-Lola, pero que exagerá eres para todo. Entremos.
-Y una leche, no entramos. Ahora mismo nos vamos a convertir en recesionistas.
-¿Recepcionistas? ¿Para cotillear y olvidar que queremos comprar, Lola?
-He dicho recesionistas, bruta. Que quiere decir… bueno, muy bien no sé lo que quiere decir, pero más o menos significa recicladoras.
-¿Y qué reciclo si lo he tirado todo, Lola?
-¿Tú eres boba, eh? Si lo que yo digo, para una vez que me entra el juicio, va mi amiga y tira mi juicio también a la basura… Entremos.
-No entramos, Lola.
-¿Cómo que no entramos? Pero si querías entrar, Mari Pili.
-Entro yo solita. Tú te quedas ahí mirando, esperando. La que está en bolas soy yo, debo constituir mi fondo de armario.
-Pero yo… Pero yo entro y te aconsejo.
-De eso nada que luego me copias.
-Serás capulla, arpía, peripatética… Anda, entra y ojalá que te atragantes.
-¡Adiós, Lola!, ya te contaré, mona… ¿Lola? Se ha ido sin despedirse. Ésta me las paga…

… Bien, Lola, ahora respira hondo, ponte en situación zen con mente recesionista. Tú, solidaria. Si el mundo está en crisis, tú con él… Qué triste, coña. Abriré el armario a ver qué tengo y lo que no sea vintage lo tiro, que conste en acta… ¡Vaya!, ahora llaman a la puerta; voy a ver quién demonios me molesta en un momento tan delicado…
-¿Quién es? Estoy en situación zen y no me puedo distraer.
-Soy yo, Lola
-¿Mari Pili?
-Sí, soy yo. Abre.
-Y un cuerno, no te abro. Mi zen me dice que he de ser fuerte y disfrazarme de vintage.
-Lola, mujer, que no he comprado nada, abre.
-Pero, ¿por qué eres tan gilipollas, niña? Anda, pasa y cuéntame. No veas que sofocón me has hecho pasar.
-Tú has provocado mis sofocos removiéndome las entrañas de la conciencia. Mala amiga.
-Anda, ahora la mala de la película soy yo. Ay que tocarse los pies con lo que oigo…
-Sí, Lola, eres una bruja. Pero dejémoslo. Vamos a ordenar tu fondo de armario y luego vamos a mi casa y colocamos mi trastienda.
-Pero si la has tirado, ¿qué vamos a colocar?
-Te mentí… Tengo sobredosis.
-… Yo también, pero que no cunda el pánico. Hacemos dos montones. Uno con el que nos quedaremos y otro se lo damos a los pobres. En resumiendo, Mari Pili, con una limpieza, matamos tres pandemias: ni compramos, ni salimos y por lo tanto no nos contagiamos del cerdo, acuérdate lo ha dicho el presidente de México lindo, y ayudamos a otros a que no vayan en bolas… ¿Qué, qué te parece?
-… Tenías que ser gobernanta, Lola. Empecemos.
-No, un momentito. Primero pongámonos en situación zen.
-¿Y eso qué es, Lola?
-Parecido a hacer la cabra. Siéntate en el suelo, respira hondo y di “Beeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee”… Ah, junta los deditos y piensa en el paraíso.
-Lola, en el paraíso sólo veo tiendas…
-No, entonces no estás en el paraíso, allí sólo hay cabras, Mari Pili.
-Pues no entiendo cómo no veo a nosotras, Lola… Beeeeeeeeeeeeee…