viernes, 24 de abril de 2009

LOLA Y LOS LAPICEROS

¡Pordiosbenditoytodoslosangelescelestiales!, me fastidia que quieran hacer un batido de frutas de mi cabeza. Ésta es rudimentaria, simple y me llevo muy bien con ella. Entonces, ¿para que modificarla si gasta poco y funciona a pedales?
¿Una copita cazaya?… Es que el mundo moderno no tiene conciencia. ¡Hala!, tira todo por obsoleto, por antiguo, no recicla. Y no, Lola es, soy muy conservadora sino, de qué iba yo a estar conservando veinticuatro años a mi Pepe, adorándole como a la estatua del Perpetuo Socorro, arrugándome como una pasa cada vez que le miro y veo que su bigote está por días más ladeado. Tirar para ná, es una tontería. Así que ya pueden venir los del ayuntamiento, los telediarios, las revistas femeninas, a decirme que “renovarse o morir”; pues ni lo uno ni lo otro. Yo, Lola la añeja, y a mucha honra.

Eso de abrirme el cerebro a nuevos pensamientos, costumbres, ¡qué dolor!, ¡qué desgaste!… No, no, estamos en época de crisis y toda concienciación del bajo consumo es poca.
Mirad, el otro día vino Pepe y, total, que porque le pregunté cómo quería los güevos si de pollo, gallina, de pato o, mismamente los suyos propios…, vamos, lo dije para dar un toque grasioso a un par de güevos sosos que con la crisis no hay para que sean acompañados al altar de la sartén con una pizquita de jamó… Va, me mira como si no me reconociera -anda que no es difícil eso después de años tocándole las chirimoyas- y me suelta, ¡ojo!, sin movérsele ni un músculo y el bigote cayéndosele en cascada.
-Lola, si naces más simple, naces lapicero.
…Pues estupendo de la muerte, qué queréis qué os diga. El lapicero fue un invento fabuloso y de una utilidad sin parangón, y un orgullo que me comparen con un hit histórico: simple, sin complicaciones, alto rendimiento, bajo consumo. No pesa- bueno yo un poco más-, cabe en cualquier sitio y es barato, yo no tanto,… De verdad, ¿algo, alguien, da más por tanto y tan poca combustión? Si es que no necesita ni gasolina, así que no hace falta que peregrinemos al país de Alá ni al de Chávez a pedir limosna; economía al máximo.
¡Ah!, acordaros, además ,que si me ve en versión lápiz labial, rouge para más señas, soy el antídoto contra la depresión en épocas de crisis; lo han dicho en la tele, y si lo dice la caja tota va a misa.

Si mi Pepe pensaba que me iba a poner nerviosa, excitada por esa apreciación tan cariñosa, es que aún no me conoce; digo yo que necesitará otros veinticuatro años para rematar sus conocimientos sobre mi soberana persona…, por mí no hay prisa; me regenero espontáneamente, y como nunca he sabido mi edad ni me interesa lo más mínimo, puedo ser eterna… ¿Os imagináis, yo, como un ángel celestial con mi botella cazaya debajo de los faldones dando la vara eternamente? Muy tomate.

Bueno, pues eso: si venís con afán de inculcarme ideas raras, o que os dé mientras me dejáis hablar como las cotorras, otra cosa que no sea cazaya, vais aviados. Aquí se viene al museo de los horrores, pero como sois buena gente y muy lista, os quedáis, os reís un rato de vuestra Lola que para eso estoy; que no me canso de deciros que reírse es gratis y no pasa de moda y, luego, cada mochuelo a su olivo, que mañana saldrá el sol por Cádiz…, seguramente, aunque he leído que por el mar de plata también sale el sol, no sé, mirad en algún libro a ver si es verdad. Yo a Pepe no se lo pregunto, no vaya a ser que esta vez me diga que soy lechuga en vez de lápiz.

7 comentarios:

Harol dijo...

Buen texto, lleno de ironía, sarcasmo, humor.
Saludos

danielle dijo...

Que razón tiene Lola, reírse es gratis y además sanísimo. Muy bien, hay defendiendo las cosas de siempre!
Ole Lola!! Jajaja
Un gran saludo!!

Elen dijo...

¡¡Y con lo que molaría ser lapicero!! jajajaja..
Genial como siempre!!
Un saludito!!

América dijo...

jajajajaja!!" güevos si de pollo, gallina, de pato o, mismamente los suyos propios"jajajajajaja,eres divina Lola,HACER UN LAPICERO UN LAPIZ ES MAS DIFICIL QUE TALAR UN ARBOL PARA LLEGAR A EL SE NECESITO MUCHO INGENIO COMO EL QUE TIENES TU!!!!!!....sIMPLE NADA DE ESO,Y TU TRANQUILA CON ESA CARA Y ESE CUERPO SERRANO ERES ETERNA!!!!

Liliana G. dijo...

¡Vamos Lola, que ni le debías preguntar qué güevos quería al Pepe! ¡Que se comiera los que había! jajaja
Vos sí que arrancás una carcajada hasta a... un lapicero.
Besos mil.

GAB dijo...

Un lapicero? pero un lapicero divertido, de esos enormes que parecian de juguete y que daba gusto ver.
un abrazo

César Lamara dijo...

Lola, a mí me dijeron el otro día que estaba poniéndome ya redondo como una goma de borrar, y eso sí que es duro oírlo.
Un besoe.