-¡Ay qué bonito, pero qué bonito!
-Pero Lola, ¿se puede saber por qué estás hecha un manojo de
cardos llorosos y encima dices qué bonito?
-La telenovela, Mari Pili, la telenovela.
-Ah, ¿y desde cuándo ves tú telenovelas?
-Desde que me dijo Pepe que dejara de leer los prospectos de
los supositorios y me cultivase.
-Ah, ¿y sabe tu Pepe
que ves esas mierdas?
-Nooo…, le quiero dar una sorpresa.
-Ah, ¿y se puede saber qué sorpresa es ésa?
-Mujer, si te la digo, menuda sorpresa es. Las sorpresas son
sorpresas.
-Ya, pero es que da la casualidad que tu sorpresa no es para
mí, así que vete cantando, Lola.
-Mi Pepe va a descubrir en mí una nueva mujer. Por cierto,
Mari Pili, ¿tienes un tampax?
-¿Eh? ¿Vuelves a ser mujer a tus años, Lola?
-Sí, me siento rompedora. Se acabó la mujer fatua.
-Ya me extraña, pero si tú lo dices…
-Bueno, ¿tienes un Tampax o no?
-Pues no, Lola, no. Ya sabes que yo soy nenuca desde hace ya
varios años, bueno, y tú también aunque digas lo contrario.
-¿Y tu Paquito tendría un Tampax?
-Pero buen Lola, ¿tú eres gilipollas?, ¿qué va a hacer mi
Paquito con un Tampax?
-Ay yo qué sé, ya sabes que tu Paquito es un pozo sin fondo.
-Pues mi Paquito tiene fondo, coña y no, no tiene Tampax.
Pídeselo a tu Pepe.
-¿A Pepeeee?, ¿y qué va a hacer mi Pepe con un Tampax si
solo trata con difuntos?
-Hija, pues ponérselos a las muertas, a los cadáveres, a las
finadas, fiambres u las occisas…
-Ah, pues es verdad. Voy a llamarle… ¿Pepe? Soy Lola.
-¿Qué quieres?
- ¿Tienes muchas muertas para que me atiendas un momentito?
-Tengo ocho difuntas y un difunto, así que abrevia.
-Ay, qué lástima porque, claro, con tanta difunta, no
tendrás de sobra un Tampax, ¿verdad?
-¿Un qué, Lola?
-Un Tampax, Pepe, un Tampax. Mari Pili me ha dicho, con buen
juicio que tú seguramente tendrías.
-Mari Pili es otra mermada cómo tú. ¿Se puede saber para qué
quiero yo un Tampax con una muerta?
-Ay yo qué sé Pepe, no me uses mis sesos que cada vez tengo
menos. Bueno, ¿tienes Tampax sí o no?
-Nooooo.
-Vaaale, no te irrites, bajaré a la farmacia. A la coneja la
ha venido su primera menstruación. Ya es mujer, Pepe, ¿verdad qué es bonito?...
¿Pepe?, ¿Pepe me escuchas?... Ya me ha colgado el teléfono, jopé.
¿A la coneja la vas a poner un Tampax, Lola?
-Sí, ¿qué pasa? Es un instrumento que permite todo tipo de
movimientos y los conejos se mueven mucho, Mari Pili.
2 comentarios:
Menuda ocurrencia, al final sorprende al lector de verdad.
Besos.
Sorpresa, menstrual , con supositorio incluido.
Qué bueno y agradable relato.
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