viernes, 25 de febrero de 2011

LOLAY LOS POBRES DIFUNTOS

¡Me cago en la cuna que me arrolló!... Por qué me tiene que pasar a mí y no a Mari Pili, coña. Yo necesito un poco de glamour en mi vida para salir de este atasco mental, pero se me niega. Anda que no hay profesiones en la vida más alegres que la de mi Pepe. Pues si no quieres un muerto, toma seiscientos…

-Mamá, ya estoy en casa…¡Puerca miseria!, éste es peor que su padre- ¿Qué tal, hijo, hoy?

-Mamá,¿sabescuántos beneficios ha sacado mi funeraria en lo que va de año? Un millón, fíjate…

-¿Un millón de muertos en un mes? Sois peores que los nazis-¡Virgen del Perpetuo Socorro! Para esto antes de que mi hijo se cargue a toda la humanidad.

-Mamá, un millón de euros, no muertos.

-¿Lo sabe el banco de España? ¿Dinero negro o gris? Como lo sepa el Zapatillas os lo fiscaliza y se lo da a los sindicatos.

-Mamá, por Dios, estás obsesionada con nuestro presidente. Crees Que es el culpable de todo… Cambiemos de tema. Sabes, mamá, que hoy he visto a un difunto que sólo le quedaba la cara.

-Eso seguro que ha sido Zapatillas para venderlo en el mercado verde.

-Casi seguro, mamá… ¡Ah! Y hoy también he visto cómo se extraen los órganos.

-¿A cómo vendéis el kilo de tripas, hijo?

-Mamá, contigo no se puede hablar en serio.

-Perdona, hijo, es que es tan alegre tu profesión que me entristece.

-Vale. Toco otro tema, tranquila… Sabes mamá que se puede pagar ya los entierros a plazos… ¡Ah! Y sin intereses añadidos. Vamos, un chollo.

-Sí, sí ¿A cuánto la cuota mensual, hijo? Y me supongo que según pagas, te van enterrando a cachos, ¿no? Yo quiero que me entierren la cabeza lo último. Más que nada para seguir maquinando.

-Pues, mamá, fuera de bromas, he diseñado un entierro tipo y me han dado el premio extraordinario ¡Qué contento estoy!

-Pero, ¡cuánto vale mi niño, Dios mío! ¿Cuánto dinerito, hijo?

-No es dinero, mami.

-¿Una placa de oro macizo? Genial, se puede revender estupendamente en el mercado chino. Me han dicho que andan muy escasos del color amarillo para su piel.

-Mami, ¿sabes lo que más me gusta de mi profesión?

-Ni idea, hijo. Tal vez la tía Mari Pili lo sepa… Mari Pili, anda, escucha a tu sobrino que estoy sintiendo que mi cuerpo pierde peso y mi mente gana masa.

-¡Ay mi niño cuánto vale! Cuéntame mientras tu madre vomita sapos.

-Tía Mari Pili, yo sé que tú me entiendes porque tienes una cabeza abierta.

-¿Ah, sí? Pues no veo ningún agujero, Peluche…

-Lo que más me gusta de mi profesión como os decía son los casos reales. Hoy por ejemplo he visto un cadáver desangrado. Chorros de sangre por toda la casa. La lengua fuera…, amoratada, tía Mari Pili.

-¡Ay qué lástima, por Dios! No haberlo visto, qué entretenido.

-No era una muerte normal.

-No, no, qué va. Fue Drácula que no le entraba más sangre, seguro…

-Mami… ¿Tú crees que fue Drácula?

-Mari Pili, contesta al niño…

-Bueno, pues… ¿Tenía perro el difunto, Peluche? Seguro que el muerto no le daba de comer y se lo comió… ¿Es más lógico? Total, no estamos en Transilvania.

-Tienes razón, Mari Pili, estamos en España. Fue Zapatillas que ya no sabe donde hincar un diente.

-Mamáaaaaaaaaa… No se puede hablar contigo.

-Me callo, me callo. Sigue, hijo, con tu amena narración.

-No, Lola, vamos al mercadillo. ¿No ves que se me han inflado los morros? Mi enfermedad de Rosenthal es muy sensible.

-Chicas, ¿no queréis sabes lo que hace un muerto antes de morir?

-Loooooooola, vamos. Tu hijo es peor que tu Pepe.

-¡Qué lastima, qué pena, qué destrozo! Luego nos quejaremos que nuestros hijos no nos cuentan nada…

martes, 22 de febrero de 2011

LOLA GOTERAS

-Señor doctor, ¿qué puñetas me encuentra ahora?

-Señora Lola tiene usted el corazón sobreexcitado.

-¿Quéeeeee? ¿Usted es bobo o se entrena a tiempo parcial?

-Lola, lo dicen los informes, no hay duda.

-Usted entiende de corazones desgarrados lo que yo de hipopótamos sin duchar.

-Para qué viene, entonces, al médico?


-Muy sencillo. Yo tengo que consumir la Seguridad Social o me la consumen otros… Usted verá.

-Insisto, usted tiene el corazón sobreexcitado.

-No me toque las narices, señor doctor o le escupo ¿Cómo voy a tener el corazón orgásmico si mi Pepe sólo ve muertos. No se trata con vivos, doctor.

-Lola, deja hablar al doctor.

-Mari Pili, ¿te recuerdo que a ti te llamó Rosenthal? Te comparó con una vajilla y mi amiga es mucho más… Eres una gata… Por cierto, doctor, mire usted el corazón de Mari Pili. Ya verá como está poseído.

-Lola, por Dios…

-Mari Pili, por la Purísima Concepción… Además, que sepa señor doctor que, de no usar, vuelvo a ser virgen… No ve, no ve cómo me sale encima de la cabeza un aro…

-Lola, es la diadema que compraste estas navidades a los chinos. Tiene luces…

-Claro, no me la quito para que vean los coches que llego yo, no vaya a ser que me atropellen.

-Señora Lola volvamos a lo suyo…

-¿Y cuál es lo mío, doctore?

-Tiene usted el colesterol disparado.

-Pero bueno, ¿qué le he hecho yo? Me tiene manía usted.

-No puede comer huevos, no…

-Pare, pare. Mi prima la Loli tiene unos huevos de gallina clásica que te mueres de buenos. No los voy a tirar. Además, todas las semanas me los trae recién ordeñados. No pueden estar malos.

-Una cosa, doña Lola, ¿qué son las gallinas clásicas?

-Pues las que no son modernas… Pero qué poca cultura tiene usted. Para que vaya luego presumiendo que es doctor sonorísimo con causa.

-Lola, ¿por qué tienes huevos de tu prima la Loli y yo no? Pensé que compartíamos todo. Mala amiga.

-¿Compartes conmigo, acaso, los libre3tos porno de tu primo Julito? Pues no, así que los huevos de mi prima la Loli, tampoco y no veas que huevazos son, Mari Pili, asín de grandes…

-Señoras, señoras, dejemos de hablar de huevos…

-Claro, cómo usted doctore no los tiene…

-Dejemos mis huevos y sigamos… Tampoco puede comer queso, ni carnes rojas, ni chorizo, ni…

-Paaaaaaaaaaaare, que se ha embalado y se va a empotrar contra el armario… ¿Quiere que muera de inanición como Mari Pili? Mírela si da asco mirarla dos veces. Está seca…, pero yo, mire, mire. Espere que me subo el refajo y toque sin miedo.

-Lola…

-Mari Pili… Si es un médico, mujer. Si esta especie es como mi Pepe y, al menos antes de que se lo coman los gusanos, que lo vea algún humano, ¿no?

viernes, 4 de febrero de 2011

LOS MORRITOS DE MARI PILI

-Señor doctor, hemos venido para saber toda la verdad y nada más que la verdad… Compréndanos, mi amiga Mari Pili no puede seguir con esos morros de elefante que se la han puesto de la noche al día… Venga, desembuche.

-Sra. García…

-Llámeme Lola, please, suena más confesional.

-Su amiga tiene una enfermedad rara, rara.

-¿De morirse o quedarse aquí para la eternidad? Es que si es para la eternidad, yo como James Bond, señor doctor…, me quedo con mi amiga. Diga cómo se contagia, y me preño.

-En alemán se llama Rosenthal.

-Te lo dije Mari Pili, la Angelina Jolie alemana no podía traer nada bueno a Spain. Mucha palmadita y ya ves ahora los sindicatos, a la calle seguro.

-¿Qué sindicatos, Lola?

-Tú calla, Mari Pili… Doctor, entonces qué me recomienda, tenemos dos posibilidades: o vender los morritos de mi amiga, porque no hay que engañarse, señor doctor, nos darán un buen dinerito por ellos. No a todo el mundo se les reconvierte los morritos en vajillas. Ya sabe que las vajillas Ronsenthal son carisísimas o, meter los morritos de mi amiga en el lavavajillas para que se limpien y se la vuelvan normales. ¿Qué hacemos, señor doctor?

-Pero qué dice, señora…

-Lola, por Dios, cállate.

-¿Qué me calle Mari Pili? Pero cómo me voy a callar, antes reviento y luego me muero…

-Señora, por curiosidad, ¿a usted le han tratado alguna vez de la cabeza?

-Estoy pensando en ello, doctor. Cualquier día voy a que me tomen medidas para que me hagan de una vez una peluca… Doctor, ¿es que se me nota mucho que cada vez tengo menos pelo? Le advierto que es de pensar tanto. Como mi amiga Mari Pili no piensa, pienso yo por las dos, y claro, el desgaste, pues héteme aquí que las crines se me caen a cachos.

-Señora, entonces, si he entendido bien, se siente usted caballo… Qué lástima, está usted peor de lo que yo pensaba.

-Pues ha entendido usted fatal. No me siento caballo… Me siento, cómo se lo explicaría a usted, ¿tal vez cisne con cuerpo de toro y con la calva de mi Pepe?

-Señor doctor, olvide a la chiflada de mi amiga y dígame qué hacemos con mis morros.

-Señora, he de estudiarlo. Vuelva usted, sin su amiga, eh, la semana que viene.

-De volver nada, caballero. Usted es un listo, quiere cobrar dos veces a mi amiga. De aquí no nos movemos. Soy su manager y velo por sus deudas.

-Señora, ¿por qué no se calla?

-Antes muerta que callada, ya se lo he dicho… Rapidito, dénos soluciones y, a ser posible, varias.

-Lola cállate. La que tiene los morros mal soy yo.

-Cállate tú, Mari Pili, que se me acaba de ocurrir la solución… Señor doctor, ¿y si metemos los morritos de Mari Pili en Fairy?

miércoles, 2 de febrero de 2011

LOLA Y LOS COTILLAS

-Lola, qué gusto verte… ¿Dónde te has metido estos meses?

-Gracias por tu gusto que no es el mío mi queridísima vecina Cacharros.

-Te he preguntado que dónde has estado metida estos meses. No he visto las ventanas de tu casa aireadas.

-Es que nos hemos vuelto guarros y porcinos, Cacharros.

-Ya, ya veo… Entonces, mi amada vecina Porcina, dónde has estado metida…, porque hay rumores en el vecindario

-¡Ah! ¿Sí? Qué tipo de mugrientos cotilleos sobre mi excelsa persona… Habla Cacharros y calla y me largo rápido.

-… Pues se dice que…

-Habla más alto que no te oigo. Si es chismorreo, no importa que grites, mujer, ya lo sabe todo el mundo lo cotilla que tú eres.

-Vale, Lola… Se dice que has estado ingresada en una clínica para rehabilitación.

-¡Ah! ¿Sí? Qué interesante… Pues es mentira…, que lo sepas. Y cómo me caes mal te lo diré…

-Dime, Lola…

-¿Conoces a mi amiga Mari Pili?

-¿La rubia de pelo de caracol con los dientes mirando a Murcia?

-Cacharros… ¿Cuánto hace que no te miras tú al espejo, guapa?

-Hace dos segundos, Lola.

-Pues te habrás visto por última vez las muelas porque te las voy a dejar ciegas. No podrán mirar ni a Murcia.

-Bueno, no te enfades, eh… ¿Dónde has estado?

-En Alemania.

-¿En Alemania? Túuuuuuu?

-Sí yo, con Mari Pili

-¿Y qué hacíais dos fachas como vosotras?

-Fachas y a mucha honra. Más vale ser facha que progresista.

-Vale, Lola. ¿Qué hacíais en Barcelona?

-¿En Barcelona, Cacharros? He dicho Alemania… Aunque si hubiera tenido tiempo me hubiera pasado por allí. Me quiso fichar mi Pe…

-¿Quién?

-Pe Guardiola, coña… Él sí que tiene visión de futuro y, no, el zapatillas ése que rige nuestra ruina.

-¿Y para qué te quería Pe Guardiola?

-Pues para psicoterapia defensiva en momentos proclives cuando las neuronas patinan… mi fuerte, Cacharros.

-¿Quéeee?

-Nada, hija, déjalo. Donde no hay, sólo se puede pedir que te largues… ¡Adiós, Cacharros!

-Ehhhh, espera… Que no me has dicho qué has hecho en Alemania.

-Muy sencillo, Cacharros ¿has visto el anuncio de la tele?

-Cuál de todos, Lola?

-El de “Vente para Alemania, Pepe”

-No.

-Pues yo sí porque soy un ente muy cultivado.-¿Y?

-Pues eso… Me fui a Alemania con Mari Pili porque su hijo Luisito es un portento, creador de Facebook…, bueno, colaborador, ya que es una eminencia en la informática.

-¿Creador de Facebook?

-Sí, cómo lo oyes… Y por cierto, ¿qué tal le va a tu hijo de pasante en la puerta del metro?

-…Bien, bien. Tengo prisa, ¡adiós, Lola!

-Ve con Dios, maja… Pero qué veneno es esta tía. No la soporttooooooo. Qué me da el nervio… Dónde, puñetas, he metido la pastilla para la alteración del nervio derecho…

-Loooooola… Llegas tarde.

-¡Hola, Mari Pili!... Hija, es que me he encontrado con la Cacharros.

-¡Ay va, Dios! ¿No la habrás dicho que has estado en el psiquiátrico estos meses?

-¡Por Dios, Mari Pili! ¿Por quién me tomas?... La he dicho que estuvimos en Alemania por el éxito obtenido de Luisito al haber creado facebook?

-Pero tú estás chinorris, Lola. Luisito es socio en Facebook, no el creador.

-El orden de los factores, no altera el producto, Mari Pili. Socio y creador casan.

-Si tú lo dices…

viernes, 28 de enero de 2011

POR FIN LOLA REGRESA EN "LOLA Y EL ENIGMA DE LOS PATOS

-Loooooooooooola…
-¿Qué quieres, Mari Pili?
-¿Dónde estás metida? No te veo.
-Cómo me vas a ver si ves menos que un elefante en una pollería… Estoy debajo de la cama.
-¿Y qué haces ahí?
-Para no distraerme, Mari Pili. Necesito concentración para resolver el enigma de los patos.
-¿Qué patos, Lola?
-Pues los patos, Mari Pili… De repente tengo tantos patos que me dan ganas de mandárselos a Pepe a la funeraria para que le hagan compañía en negocio tan alegre y, también de repente, se incineran ellos solos y desaparecen. ¿Tú lo entiendes, Mari Pili?
-Pues no, Lola, no entiendo nada… Oye, y dónde ves los patos?
-Ven, métete debajo de la cama, no hay suciedad. La limpié hace dos años.
-¿Qué no limpias desde hace dos años debajo de la cama, Lola? No me extraña que veas patos, lo que no comprendo es que no veas cocodrilos y vacas, y ovejas y gallinas y caballos y…
-Para, Mari Pili. De eso tengo muchos y ya ves, no se me escapan. ¿Tú tienes?
-¿Qué, Lola?
-Hija, pues caballos, potros, gallinas, huevos...
-Pues no, Lola. Sólo tengo los huevos de Paquito, y estoy de esllos hasta las narices. De todas formas es que yo soy muy limpia, sabes. Tengo la costumbre de pasar el plumero cda veinticinco minutos.
-¡Joder, Mari Pili! Eres Cagadita a tu madre. Recuerdo que tu madre pasaba dos plumeros, uno en cada mano, cada medio minuto. Me parece que tú me has salido un poco más guarra… ¡Ah!, hablando de cerdos, tengo sobredosis de cerdos. ¿te interesa alguno?
-¿También los tienes debajo de la cama?
-Síiiii. Ven que te los enseño.
-Sí, sí, ahora. Espera un momento que voy a hacer una llamada… ¿Funeraria La alegría? Que se ponga don Pepe
-Diga…
-Pepe, soy Mari Pili. Oye, estoy con tu Lola y dice que tiene patos que aparecen y desaparecen. ¿Tú crees que era buen momento para regresar? Es que los lectores van a pensar que después de tantos meses desaparecida, vuelve peor de lo que estaba. ¿Qué hacemos Pepe?
-Si eres tan generosa, Mari Pili, dale, por favor, la medicina.
-¿Cuál de todas, Pepe? Te recuerdo que al día toma ochenta y dos pastillas y media.
-No, le han cambiado el tratamiento, Tranquila. Ahota sólo toma noventa y si se pone nerviosa y ve alucinaciones, se le da las especiales.
-Pues dime cuál son las especiales, Pepe, que se las doy horita mismo.
-Dale una manada de patos con un poco de agua… Bueno, mejor dale dos manadas… ¡Adiós, Mari Pili!, te dejo que tengo que maquillar y hacer el peeling a cinco muertos.
-¡Adiós, Pepe!… Yo no sé quién de los dos está más trastornado. Claro, díme con quién andas y te diré en qué te conviertes… Ay, Señor, Señor, qué cara de pato tengo hoy.

martes, 29 de junio de 2010

LOLA EN ¿BIKINI O BURKA?

¿Bikini o burka? Esa es la cuestión... Os advierto que los dos llevan k, no os despistéis. Y, ojo, vengo aquí para que me deis vuestra opinión no para que pongáis cara de cebollinos.

Es que es una época tan difícil, ¿verdad? Para las que tienen tanto cuerpo como yo el bikini le falta tela y con burka me aso. Voy discreta con este último, sí, pero no me pongo morena. Además, con los metros de tela que lleva y encima, he leído que también suben el impuesto textil pues ya mediréis cómo voy a la playa. Mari Pili lo tiene fácil. Me ha dicho que va en bolas pues en Ibiza está permitido el desnudo integral pero mis carnes no dejarían hueco para otras carnes, aunque si debajo del bikini me pongo faja, ésta las reprime a expandirse, ¿no?... También es buena idea.

Sí, ya sé que estáis pensando que iría poco atractiva, pero en verano se permite la licencia para matar la vista ajena del susto que produce el mal gusto de la gente. Mirad esos tíos en chanclas, bañador y camiseta de tirantes en el supermercado, o mi vecina la Cacharros con pantalones piratas y para más INRI a rayas aprovechando que se lleva el look marinero, y, ya veis, tan contenta y sin complejos.

Sí, mi solución es el burka ahora que empiezan a prohibirlo en los espacios públicos y como yo voy contra corriente pues ¡hala! una cosa más para que me encarcelen que, pensándolo bien, es donde estaría más protegida la humanidad de mí que soy un peligro en el instante que pongo en funcionamiento mi cerebro. También, puedo echar una instancia al presidente gubernamental que es un fenómeno como sabéis para que me deje al menos llevar el burka en la playa, ah, y mi Pepe con los calcetines porque es tan sensible que se me resfría. Mari Pili dice que de esa guisa ella no va a Ibiza conmigo. Yo la he dicho que si es por temor a que en el aeropuerto no me dejen pasar porque no me ven el careto pues me descabezo y la llevo debajo del brazo; dice que tampoco. Ay, es de posesiva e intransigente esta chica que, por más que la digo que vivimos ya en una era que cada uno hace lo que se le pone en la punta de la calva, no cede. Sostiene sin sostén que ella cuando va a otro país se aclimata a las costumbres ajenas sin rechistar y que aquí en España jamás de los jamases se ha visto a una hispana con burka así que su amiga Lola, es decir yo tampoco. Pero yo sostengo con sostén- es que si no lo llevo se me caen por el volumen- que si las costumbres ajenas sirven para que los ajenos de la otra acera remienden un agujero pues bienvenidas sean, ¿no? Pues tampoco. Que es una nazi. Ahora, como yo quiero ir a Ibiza y con ella, además, mostraré toda mi humanidad, no me queda más remedio. El otro día vi en el mercadillo un traje de neopreno para buceo muy barato, me oprime un poco porque es cuatro tallas menos que la mía, pero me lo compraré igualmente con tal de hacer feliz a Mari Pili. Me faltan las gafas de buceo y el respiradero para no ahogarme. ¿Me los podéis prestar alguno? Si no me ahogo, os lo devuelvo, os lo juro por San Náufrago.

viernes, 25 de junio de 2010

LOLA Y CAPERUCITA ROJA

Hola, soy yo… Hoy he estado tomando un vaso de agua con Mari Pili- la crisis no da para más- y la he visto triste. Yo que soy genio y figura no se me ha ocurrido otra cosa para animarla que decirle que nos pintáramos la cara con la banderita de España. Me ha mirado de esas veces que miras cuando remiras la basura y te da asco, pues igual. Al final se ha apiadado de mí y me ha dicho que se la pintaba en el brazo y yo he dicho que no, pues no es lo mismo ver a un hombre en calzoncillos que a una oveja con ellos. Lo que se persigue es reírte un rato y un hombre en calzoncillos provoca o gula o desgana, pero una oveja con marianos pues da la risa. Pues lo mismo pasa con pintarte un brazo o una cara. Con esta última pareces una payasa que es de lo que se trata. Al final hemos ido como dos payasas tan felices en busca de un bar con ambiente para ver el partido, pero mi felicidad además de corta es brevísima y no me acordaba que tenía que pasear a mi santa madre, así que me he despedido de mi lánguida amiga y he ido a buscar al cementerio de mi madre que me ha puesto al día de todas las desgracias del barrio y adyacentes. Cuando ya no la quedaba un muerto por repasar, sólo se la ha ocurrido mirarme a la cara. ¿Pero a quién se le ocurre mirar a la cara a una persona? Pues a mi madre. Claro me ha visto la cara repletita de banderitas- ya sabéis que vuestra Lola antes muerta que sencilla y para mí una banderita es signo de sencillez así que me he pintado hasta el canalillo donde suceden mis hermosos senos- y,¿diréis lo que me ha dicho? Que no salía a la calle conmigo así cuando llevábamos en la calle dos horas… Yo, para que no se me pusiera virulenta no la he llevado la contraria y la he dicho “Vale, mamá, no salimos. Enciende la tele” Y va y me dice que no encuentra la tele- a ver, estábamos en la calle- pero justamente pasábamos por un bar y la he dicho “Si la tienes ahí, mamá” y nos hemos sentado a ver el partido de la roja. Eso sí, de vez en cuando me decía “ hija, ¿de dónde has sacado tantas cervezas si no tenía ninguna?” y yo la contestaba “He bajado a súper, mamá, para invitar a todos tus vecinos”, pero a ella había algo que no la seguía cuadrando “Hija, el salón parece más grande” y yo la respondía “ Para que recibas mejor a tus vecinos”… Y colorín colorado, Caperucita roja vio el partido que era de lo que se trataba.
¿Sabéis que Roja ganó, verdad? Ya veréis cómo nos manden para casa… Ay, qué lastima qué pena qué destrozo… Oé, oé, oeeeeeeeeeeeé, oé, oé…, pero mientras tanto, bailemos todos juntos el Waka, Waka.

martes, 22 de junio de 2010

LOLA Y EL FÚTBOL

No vuelvo a ver un partido con mi Pepe, anda que le den… Martirizadita, si hasta me intentó, que no lo logró, eh, ponerme un esparadrapo en la boca. ¿Pero dónde se ha visto eso aparte del gobierno que nos desgobierna? Yo me expreso, que te gusta, genial. Que no, vete a otra esquina que esta es mía y me siento un equipo de megafonía.

Dice el sabiondo que no sé de fútbol, yo que he sido el número dos en gimnasia rítmica, venga ya. Lo que pasa que le fastidia que emule su sabiduría y lo que no sé, me lo invente pues para eso tengo imaginación.


Al final se fue al retrete a escuchar el partido por la radio, se pensaría que en el baño ayudaría más a la roja y a la roja se la anima con afición como yo… Con patatas fritas, cervecita, la banderita y llamando cabrón a todo aquel que nos quite la pelota. Porque la pelota es nuestra, de la roja, ¿entendido Honduras, Bruselas, USA, observatorio de greenwich y demás hermanos y afiliados? Pues eso…


Y todo fue porque yo vi seis o siete goles más que no nos los pusieron en el marcador y protesté, claro y llamé al presidente del gobierno para que hiciera justicia y, claro, nos los quitaron.


¿Y qué me decís del penalti? No entiendo que porque la pelota vaya un poco más arriba del confesionario para pelotas no nos lo cuenten como gol. Como me pareció mal, llamé a Obama que ayer estaba muy receptivo… Pues tampoco. Ni se puso al teléfono.


Además le dije una cosa con mucho seso a mi Pepe que es cuando se levantó y se fue. A ver, si tenemos muchos jugadores, ¿por qué no sacamos a todos en vez de a unos pocos? Cuántos más, mejor defenderemos la pelota que nos quitan o jugar con más pelotas, así las posibilidades de entrar en el casillero son mayores. ¿A qué sí?


Y luego mi Pepe es muy gris, sé que su carácter va acompasado con su profesión de enterrador, pero que desde el minuto uno quiera enterrar a mi roja, o porque chille con tal volumen para que me oigan en el continente africano, vaya y me llame chica de la plazoleta. ¿A que no es justo? El fútbol es gritar, cantar, blasfemar, pitar… hablando de pitos, en la tienda de los chinos me compré un bombo como el de mi amigo Manolo y un silbato… Pues que también le molestaba. Pero dónde, Señor, dónde va a encontrar un ambiente más neutral, logístico y animado que conmigo… ¿El viernes alguien quiere ver el partido conmigo?

lunes, 21 de junio de 2010

LOLA Y SU PERRITO LINDO

¡Qué risa! No entiendo cómo la gente no tiene humor, ya casi nadie se ríe, les salen arrugas por fruncir la cara, no por partirse el culo de risa de uno mismo mismamente como yo. Comprendo que este mundo funciona gracias a que no hay muchos como Lola si no, sería el caos, soy consciente pero llevando a cabo un positivismo natural y constructivo, podéis reíros de mí, os dejo, no me molesta, ya sabéis que os cuento todo, me hace ilusión pensar que me escucháis porque ¡Qué bonito debe ser! Vamos, debe ser la leche hablar y que alguien te escuche ¿Verdad? A mí ni San Pedro y también lo comprendo, bueno no ¡Qué leches! no me hace ni pizca de gracia porque yo también digo cosas profundas, eso sí, hay que buscarlas entre líneas, hallar los simbolismos de mis actuaciones, algunas magistrales como... sentaros, os lo voy a contar...


Tengo una vecina en el pueblo muy maja, pídela lo que quieras, te lo dará pero, volvemos a lo de siempre, ¿quién hay perfecto? Nadie y ella tiene una tara que se llama Aquilina, su cacatúa ¡Qué bicho más horrendo!... “Lola, Lola, berrrrrr... Lola, Lola hortera, berrrr” ¡Será cabrona! Así todo el día hasta que las luces se apagan. Pepe perro, mi perro, la contesta“Auuuuuuuuu, guau, guau...” No os puedo decir el dolor de oreja con semejante concierto. Lo que no sabía es que Pepe perro con sus aullidos defendía a su ama, es decir, yo misma mismamente hasta esta mañana en la que me desperté con un silencio brutal, lo primero que pensé es que los vecinos se fueron de viaje con Aquilina incorporada, a Dios gracias, pero la bombilla se me encendió cuando llamaba a Pepe perro para darle el desayuno y no aparecía ¡Ay Dios mío! Que se me ha fugado con la cacatúa, pensé porque Pepe perro como yo no es normal e igual que bebe los vientos por la gata del 3ºA y es íntimo de las ratas, pues quizá quisiera ligar con una cacatúa pueblerina lo cual entraba dentro de lo razonablemente ilógico ¿Sí o sí? Pues no. Salgo al jardín “Perrito bonito, ven....Pepito perro chiquitin ven con amita... querubín de perro aparece...”¡Joder, Pepe perro! ven ahora mismo... y asomó una oreja ¿Qué puñetas le está pasando? Total que venga a enseñarme las orejas y el rabo como los toreros pero el resto de cuerpo, ná de ná, así que tuve que ir a por él.


-¡Criminal, asesino! ¿Pero qué has hecho diablo del infierno?- estaba horrorizada por lo que mis ojos contemplaban- Habla, defiéndete, te acusarán de malos tratos, irás a la cárcel… Amigos míos, que había triturado al loro. Allí yacía todo él chupado por las babas de un perro. La verdad que se parecía más a una mujer porque ya sabéis que cuando no nos arreglamos estamos irreconocibles, pues el lorito igual. No valía ni un leuro, pero el pollo con la vecina no me libraba ni San Blas. Así que decidí lavar al difunto, secar las plumas con un secador, saltar la valla, enderezar la jaula y meter a la cacatúa para que pareciera muerte natural. Tales meneos le había dado pepe perro que tuve que coger pegamento para pegar algunas plumas, pero oíd “Divino de la muerte”


Corriendo me metí en casa, encerré a Pepe Perro, previamente le puse a modo de bozal el trapo de cocina para que no ladrara, bajé las persianas y me dispuse a esperar acontecimientos; no se hicieron esperar. La vecina llegó con el carro de la compra y al ver al finado espatarrado se puso a cacarear en formato aullido. Yo salí corriendo. Lo malo es que Pepe perro, también… Traté disimuladamente de consolar al loro de mi vecina. Tanto me concentré en la consolación que no me di cuenta de dos cosas: una, que Pepe perro aprovechó para meter el hocico en el carro y comerse un paquete de filetes; debían de estar muy buenos pues se relamía con gusto. Nunca pude imaginar que mi vecina comprara filetes buenos… Veis, uno no se puede fiar de las apariencias. Yo, con una pinta excepcional y comiendo patatas y el loro de mi vecina con cara de entuerto en la vejiga comiendo filetes. En fin… El segundo desaguisado fue que no vi que Pepe perro tenía pegado al culo plumas de la difunta cacatúa. ¿Cómo explicar aquello? Después de pensar concienzudamente, salté:


¡Milagro, milagro!, tu cacatúa se ha reinventado en mi perro.


… No coló y me ha denunciado… Pues no pienso pagar. Mi perro es muy decente. Si nuestro presidente anda suelto con todas las que nos ha preparado, no va a ser mi perro quien termine entre rejas, ¿no os parece?

miércoles, 16 de junio de 2010

LOLA SE CONFIESA

Ay… Estoy en barbecho. Amortajada y amorcillada entre tanta desdicha, mis queridos lectores… Llegó la roja y decepcionó tanto como el rojo de nuestro presidente… Qué lastima, qué pena, qué destrozo. Yo soy positiva, pero ¡joder, joder, la que está cayendo!, ni con preservativo.

De momento, para no excitar a mi Pepe, retiro mi cáliz de su boca y me ato a la pata de la cama y así no salir a la calle y pecar. Mi máxima es no poner más roja la cuenta corriente de lo que ya está. He cortado la luz. Bueno aún no. De momento estoy ensayando con las persianas bajadas y gafas de sol. Cuando me sepa de memoria dónde está la fregona y sepa planchar sin ver, cortaré la luz para no gastar. Claro que, si pienso, nunca he visto; vanos entonces mis deseos… ”Presideeeeeeeeeente, sube ya la luz si quieres… Ah, si necesitas subir el tabaco, el teléfono, la bombona, el agua, el bonometro, la carne, súbelo, hijo, no te reprimas, pero déjanos las patatas y los huevos al menos… Ah, otra cosa: gracias por dejar que la gente se muera. Porque menudo trabajo tiene mi Pepe en este momento. Hay tanto difunto que ya hasta los entierra en bolsas de papel. De plástico no, tranquilo. Él mira mucho la energía esta sostenible que te has inventado”


Ay, qué opresión más tremebunda cobijo entre mi pecho derecho y el izquierdo tengo la sensación de navegar en un arca agujereada y con demasiado peso. Tal vez si echáramos por la borda cosas innecesarias en estos momentos de ahogo, no sé…, yo qué sé que sé, ¿quizá ministerios, presidentes autonómicos, coches insostenibles, consejeros y delegados, soplatubos de turno, sueldos y sobresueldos de estos fulanos y no el del trabajador de a pie, qué tal?

Claro que yo tengo la solución, eh. Ya sabéis que vuestra Lola cuando se pone a pensar es la bomba. La iluminación me vino el otro día leyendo el prospecto de una caja de supositorios… La solución es muy sencilla, económica y de fácil ejecución: llamar a un laboratorio y que fabriquen al por mayor supositorios de esos que limpian la vedija y ¡hala!, diarrea para todos.

Limpios nuestros traseros, desatascados los desagües volvemos a empezar. ¿Qué os parece?... Ya, por el camino habremos dejado excrementos, pero eso es buenísimo como abono para la tierra… Una cosa, el que esté más cerca del presi, que retire sus cagadas. Son contaminates.


Ay, qué liberada me siento y qué irresistible soy. Miradme de arriba a bajo. No es por decepcionaros pero soy lo mejor que hay delantes de vuestros ojos. Ah, y voy de rojo, eh, no quiero desentonar. Gracias, pollos, por escucharme…

lunes, 14 de junio de 2010

LOLA Y LOS SORTEOS

-Mari Pili Mari Pili, cógeme el teléfono
-Lola llevo media hora con el teléfono de la mano. A ver qué mosca te ha picado.
-Ay si te cuento, ayyyyy, Virgencita del Perpetuo Milagro…
-Ah, me vas a hablar de un milagro, entonces espera que me siento…
-No es sólo un milagro, es la suerte que arrastro conmigo, Mari Pili.
-¿Suerte?, Puff kilovatios de suerte. Bueno, me lo cuentas o no…
-Sí, sí, claro que te lo cuento. Es que si callo y no te doy envidia, reviento.
-Dime…
-Prometeme Mari Pili que te vas a comer los dedos de envidia…
-Dejaré las uñas para arañarte mejor, Caperucita. ¿Me lo cuentas o te cuelgo?
-Mari Pili esta mañana he ido a comprar rábanos y champiñones.
-Y a mí qué me importa?
-Pues debería, debería…. ¿No tienes que comprar nada en en el Tutitutifrui?
-No, estuve ayer.
-Ves eso te pasa por ir en el día equivocado. En cambio yo…
-Has ido esta mañana con la Virgen del Perpetuo Milagro y te han dado unos rábanos con rabo, ¿no?
-Uy, qué va, qué va, mejor…
-Te han dado gratis medio kilo pepinos que se les estaban quedando pochos…
-que no, que no… ¿Estás sentada?
-No, Lola, estoy en la puerta de la calle, ¿me quieres abrir de una puñetera vez?
-Ah, ¿cuándo has venido?
-Ya ni me acuerdo, Lola
-Ah… ¿Y me estás haciendo gastar dinero con el móvil? Sabes que los telefonistas son unos estafadores, Mari Pili
-Ábreme, leches…
-Cuélgame, Mari Pili, si no me cuelgas yo sigo hablando.
-¿Tú eres tonta o te fabricas?
-Qué temperamento más borde… ya.
-Bueno dímelo a la cara
-el qué Mari Pili
-Pues en el tutitutifrui
-Me ha tocado un viaje
-No
-Sí
-Dónde...
-A la punta de no sé dónde, Mari Pili.
-A punta del rábano, Lola.
-Algo de una punta con pelos y palmeras
-¿Punta cana?
-Sí
-No
-Que si, puñetas. Que venga Santa Críspula y te lo diga ya que no me crees.
-Que no, coña, que no a ti no…. Lola llevame
-Y mi Pepe qué...
-Enterrando muertos, Lola. Lo hace muy bien, y la sociedad no se puede privar de profesionales de la talla de tu Pepe.
-Pobre, el sol le vendrá bien, está tan pálido...
-Pero estar contigo le vendrá fatal así que llevame. Por cierto dame el folleto del viaje, Lola.
-Toma...
-¿Pero qué me das?
-Pues el premio, hija. La envidia te ha atocinado.
-Esto es un papel que pone que entras en un sorteo, nooooo que te haya tocado, Lola.
-Imposible, ¿te has puesto las gafas para leer claro?
-Sí. ¿Y tú?
-Ay, yo creo que se me olvidó... Pero en el sorteo ya estoy, eh...
-¿Sorteo? Anda, quítate de mi vista que me has hecho sufrir para nada, Lola... ¡Adiós!, ah, y no te quiero ver en una semana. ¿Entendido, Lola?
-Síiii, pesada. En cuanto llegues a casa te llamo, Mari Pili.

miércoles, 9 de junio de 2010

LOLA SINDICALISTA

-Hola, buenas. ¿Es aquí para manifestarse?
-Sí, señora. Tome una pegatina.
-Gracias, pero quiero una pancarta.
-Lo siento señora, pero ésas las llevan los líderes.
-Yo soy líder de pirados que aún sueñan, así que déme dos. Una para mí y otra para mi amiga.
-Que no, coño, que no se la doy. Tome la pegatina y únase a la masa.
-Masa será usted. Yo soy la reencarnación... ¡Abajo los sindicatos!
-Pero Loooola...
-Señora esta es una manifestación en contra del gobierno.
-¿Y? Yo voy en contra del gobierno, los soplatubos y los sindicatos, así que éste es mi sitio...
-Los sindicatos defienden al trabajador, doña.
-Ustedes defienden lo que les da la gana, si defendieran al trabajador, ya habrían salido antes... ¡Los sindicatos son unos comprados!
-Lola, por Dios, vamonos.
-No Mari Pili. Hemos venido a manifestar nuestra impotencia y no nos mueven de aquí... ¡Sinvergüenzas, caraduras!
-Sinvergüenzas, ¿quién señora?
-No sé, espera que pienso... Los políticos.
-Señora yo soy político respéteme.
-Espere que le escupo entonces...
-Fuera de aquí, señora. Usted no respeta nada.
-¿Y ustedes sí? Señor guardia, señor guardia, venga que este sindicalista me quiere pegar... Ah y quítele el cargo y démelo a mí.
-A ver, qué pasa...
-Agente, esta loca se ha colado en la manifestación.
-En paz se puede manifestar el que quiera caballero.
-¿Ves, soplatubos? Me puedo quedar... ¡Viva Lola García!
-¿Y quién es esa señora?
-Pues yo, soplagaitas. ¿Pasa algo?
-Usted es una camorrista. Lárguese de aquí.
-Ande calle y déme un par de bocadillos.
-Señora aquí venimos a pedir justicia, no a comer.
-¡Viva a los bomberos!... Mari Pili recuerda el día veintiuno, tenemos otra manifestación.
-¿Otraaa? Yo no voy, Lola, no sirven para nada.
-Claro que sirven, Mari Pili. Escupen toda la mala leche que te genera la injusticia. Ah, sin contar que pasas la tarde sin gastar.
-Señora enséñeme su carné...
-¿Usted es agente de la propiedad, oiga usted?
-Soy funcionario y sindicalista. Enséñeme su carné.
-¿Y ver mi edad? Ni jarta vino, soplatubos. Enséñame el suyo.
-Tome...
-Uy, qué monada de carné. Yo quiero uno de esos. ¿dónde los dan, soplatubos?
-Señora, es el carné sindicalista. ¿Usted no lo tiene?
-Yo voy de por libre. Sólo estoy afiliada a mí misma y no vea qué trabajo me doy.
-Hágase, y defenderemos sus derechos. Tome, rellene el folleto.
-Ustedes no dan puntada sin hilo... ¿Es gratis?
-Paga una cuota trimestral.
-Estoy en paro, no tengo leuros... Pero ¿Me garantizan a mí y a mis 4.999.999 compañeros parados trabajo? En ese caso les llamo ahora mismo y nos afiliamos todos.
-Señora no se pase. Ayudamos en lo que podemos. Ya ve, estamos aquí en defensa del funcionario.
-¿Y el resto?... ¿Sabe lo que le digo?
-Ni lo sé, ni me importa, señora.
-Así nos va. Ustedes escuchan a quién les da la gana. Así que fundo mi propio sindicato...
-Loooola, ¿Más líos?
-LG, gratis total, Mari Pili.
-Suena a marca de lavadora o reparaciones, Lola.
-No me atocines, Mari Pili, con tanta reflexión. Vamonos a coger sitio para la siguiente huelga. Este año se nos va a acumular tanta tarde sin gastar leuros...

miércoles, 2 de junio de 2010

LOLA EN HOLLYWOOD

-Mari Pili, Mari pili…

-Quéeeeeeeeeeeee…

-Ha escrito Julito... Ay Mari, tú y yo en el pueblo como dos pardillas y él en la meca del cine codeándose con los grandes de los leones de la Metro goldwynn Mayer… quién nos lo iba a decir.

-Lola, te dice con quién…

-No, pero imagínate… Humphrey Bogart, Rita Hayworth, Clark Gable, Lana Turner, y similares, Mari Pili.

-Lola, si todos esos están muertos.

-¿A la vez, Mari Pili? Ay, Jesús, voy a llamar a Pepe para que se coja un avión de oferta.

-Es que Lola…

-¿Sabes cómo ha sido? ¿Se los llevó una colitis? Te lo pregunto porque me lo va a preguntar Pepe para hacer la ficha. Él es muy ordenado y hace unas bonísimas fichitas de todos los muertos por categorías. Si vieras qué sarcófagos en pan de oro y centeno más bonitos tiene para los ricos... Claro que si se entera el presidente, les subirá la retención y huirán a morirse en las Barbados… Ay qué nervios, voy a llamarle. Esto puede ser el negocio del siglo… ¿Nos compramos pamela, Mari Pili?

-¿Pamela? ¿Para qué?

-Para el entierro. Julito nos dará invitaciones seguro. Él tiene mucho poderío.

-Lola si se murieron hace siglos…

-¿Cervantes? Sí, Claro.

-¿Quién ha hablado de Cervantes, Lola? Eres como Alonso Quijano

-Y tú Rocinante, leñe. El caso es quitarme la poesía a todo.

-Pero si es que ves molinos de viento hasta en la nevera.

-… No entiendo. Entonces, ¿qué hace Julito rodeado de momias? Tendremos que llamar a Batman

-A Batman… Y a Titín y Popeye, también.

-En fin, ojalá tenga tanta suerte como nosotras

-Lola… ¿Nosotras hemos tenido suerte?

-Pues claro. Hemos y estamos sobreviviendo a todos los soplatubos. ¿Eso es o no es éxito, Mari Pili? Sólo tengo una pena, Mari Pili.

-¿Cuál, Lola?

-Que no hayas triunfado en la meca de Hollywood con el enchufazo que tendrías hoy con tu primo allí. Un Fernández codeándose con banderas… Habrías bordado el papel de zombi, Mari Pili.

-Ya, Lola, pero fui incapaz de aprenderme los diálogos.

-¿Eran muy largos, Mari Pili?

-Puff, una barbaridad, Lola. Casi tres horas diciendo…

-¿Qué, Mari Pili?

-…Espera que me acuerdo… Ya… “Ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah…

-Para, Mari Pili, para, que no asimilo todo el diálogo a la vez… Oye, ¿las tres horas era así?

-Sí, fíjate, cómo para aprenderme todo eso…

-Sí, desde luego, Mari Pili. Y además, luego tendrías que interiorizarlo para que fuera creíble.

-Sí, Lola. No pude con el papel, no lo pude razonar. Demasiada responsabilidad. Mi primo Julito se merecía…

-…Se merece una actriz con tablas sólidas… Mari Pili, ¿y yo?

-¿Tú qué, Lola? Ahora me vas a decir que has nacido para conejita de Play Boy, que te veo venir…

sábado, 29 de mayo de 2010

LOLA EN EL MÉDICO

-Buenos días, Doctor. ¿Nos podía atender un momentito? Es que es algo urgente. Mire usted qué lástima, qué pena, qué destrozo traigo de amiga.

-Tal como veo a su amiga no se va a agravar porque yo termine de comerme el bocata de salchichón y la cervecita. Esperen en la puerta de la consulta.

-En horas de trabajo, el alcohol es malo, Doctor, y el colesterol que se va a meter para el cuerpo, fatal para las arterias y el corazón, oiga usted.

-Tranquila, Lola. Déjame hablar a mí que aún coordino, poco, pero… Doctorcito, ¿pero no ve lo fatal que está mi amiga?

-Mari Pili desengáñate, el doctorcito sólo ve el bocata… ¿Me da un mordisco si le quito a esta pelmaza?

-Lola estás muy mal y sólo piensas en comer…

-Mari Pili, tú porque eres la dama de la media almendra. Límpiate las gafas y mira qué bocata se está comiendo, si es que chorrea grasa… ¿Está rico, doctor?

-Muy rico, señora. Ahora si me disculpan…

-De disculpar nada. Mi amiga…, por cierto Doctor, se llama Dolores. No la duele nada según ella, así que llámela Lola…

-Señora, coño, que vaya a la consulta y saque número que ahora voy.

-Mari Pili, igualito que en la cola del pescado. Vamos este tío en vez de regentar un doctorado, ha puesto un chiringuito de aspirinas.

-Señora un respeto. Es mi tiempo libre.

-Un doctorcito no tiene tiempo libre. Lo primero son sus enfermos. Para mi Pepe son sus muertos. Para mí, son mis cabras, mis vacas, mis gallinas.

-Me alegro mucho, pero para mí en este momento es mi bocadillo de salchichón… Por cierto, ¿usted no criará cerdos?

-También, doctor y de los de raza negra. Ya sabe, morenitos comiendo bellota.

-¿Vende jamones usted?

-Pues… ¿Mari Pili sabes si se venden jamones en la granja?

-¿Ve Doctor? Está fatal Lola. Se cree que tiene una granja.

-Ah… ¿Y no la tiene?

-Noooooooo, Doctorcito, no tiene. Es un juego que la envenenado el cerebro.

-Doctor, Doctor, ¿qué me pasa?

-A simple vista, señora. Usted está trastornada.

-No se engañe, Doctor, ella, de siempre, ha tenido una jaula de grillos en el cerebro.

-Pues está claro que ahora tiene una plantación… ¡camarero!, Otra cañita, por favor.

-Que no siga bebiendo que no va a poder diagnosticar a mi amiga.

-A ver…, un momento que doy otro mordisco al bocadillo… ¿Qué síntomas tiene, señora?

-Me meto en la cama y me vienen a buscar las cabras, las vacas…, ya sabe, para que las ordeñe.

-Ahhh… Está clarísimo.

-¿Sí? ¿Qué la pasa, Doctor?

-Más claro agua, señora. Su amiga está como una cabra.

-Ya, eso de siempre, ¿pero cómo de cabra? ¿Mucha, mucha cabra?

-Rematada. Ahora si me permiten, he de volver a mi jornada laboral.

-Le acompañamos y que mi amiga se siente en el diván y la escucha… Por cierto, ¿por qué va con casco y extintor, doctor?

-Mayormente porque soy bombero, no médico, señoras… Un placer y buenos días.


-Mari Pili, vamos horita mismo a que te gradúen la vista…

martes, 25 de mayo de 2010

LOLA, EXCELENTE COMERCIAL

- Buenas tenga usted. ¿Doña Mari Pili Fernández favor?

-¿Qué quieres Lola?

-Buenos días Doña Fernández, soy Dolores García de TutoBank... El motivo de mi llamada es...

-Corta el rollo, Lola, que estoy guisando unas ancas de rana para mi Paquito.

-Disculpe Doña Fernández. Tengo el placer de poderla ofrecer ancas de rana al por mayor. Se las guisamos también.

-Lola, por dios, cómo han sido tan insensatos de volverte a readmitir en TutoBank. Eso es cualquier cosa menos un banco. Qué lastima, qué pena, qué destrozo

-Doña usted no me puedo salir del guión porque me echan si no, ya la contestaría como se merece. Además esto no es un banco, somos la boutique del inversor más avispado.

-Bueno, ¿para qué me llamas?

-Necesitaba oír tu voz, Doña Fernández.

-Pues yo estaba tan a gusto sin oír la tuya... Lola, ¿no te gustaré, verdad? Ya sabes, tú me entiendes...

-Lo sé y te entiendo, pero no estoy tan desesperada, lo único es que tengo que hacer un número de llamadas... Hoy en promoción tenemos bisoñés en color fosfato. Medias elásticas con tirabuzones para sujetar muslos pequeños...

-Repite Lola, por favor...

-¿Cuál de las sandeces que vendemos?

-Loooola, que las llamadas se graban.

-Ay, madre, es verdad. Espera que recompongo el guión... Doña Usted, de nuestras magníficas promociones, le obsequiamos sin sorteos ni llamadas un viaje.

-¿Un viaje? ¿Qué he de comprar, Lola?

-Compra las medias con tirabuzones es lo menos malo...

-Loooola, la lengua.

-Ayyyy, leñe, es que no la domino. Mi lengua no tiene dueño. Bueno Doña como se llame, la pongo ¿Cien pares? Es lo mínimo que despachan

-¿Cieeeeen pares? Si sólo tengo dos piernas, Lola

-¿Y quién no la dice a usted que de hoy para mañana no la crecen más? Ya ve, hace dos días, no había amapolas en el campo y ahora está plagadito. ¿Y por qué? Porque es primavera en TutoBank, Doña Saga de los Fernández.

-Vale, mándame cien... Ah y el viaje, claro. ¿Adónde es, por cierto, Lola? Ah, ¿Cuánto cuesta?

-A dónde quiera, Doña Clienta. Y cuesta doscientos.

-¿Doscientos qué, reales, euros, dólares, yenes? ¿Cuántas personas pueden ir?

-Doscientos lo que sea, trabajamos todas las monedas. Y de viajar, Usted, Doña Mari Pili. No más.

-Lola te da igual ocho que ochenta. Doscientos y no sabes si son millones o qué. ¿Y qué hago en Moscú yo sola, Lola? Haz trampa y sácame un pasaje para Paquito.

-No puedo, Doña. Compre ciento cincuenta fiambreras y hago un poder. Y no sé si son doscientos millones o dos mil, estoy muy cansada.

-¿Ciento cincuenta? Si no tengo armarios, Lola.

-La rebajo dos y cerramos el trato, Doña Pilarica. Ciento cuarenta y ocho fiambreras y un viaje.

-Vale, Lola. ¿Pero qué meto en tanta fiambrera?

-Cien medias con tirabuzones y la sobran cuarenta y ocho para regalar en reyes y fechas señaladas... Ojo, ni se te ocurra regalarme ni una fiambrera. Son más malas que un dolor de muelas...

-Jó, Lola, cuánta mierda he de comprar para tener unas vacaciones gratis. ¿Qué día hemos de estar en el aeropuerto?

- Dirá en la parada de autobús, Doña Fernández. Es un viaje de ida, que no de vuelta, a cualquier parte de su ciudad natal, es decir donde vive actualmente, Doñita. ¿A qué es fantástico? Es que verá usted, ya esos viajes de ir a París, Roma..., se han pasado de moda, ahora se lleva el turismo interno... ¿Fernández? Oiga... Me ha colgado. No lo entiendo, cada día es más rara esta chica.

sábado, 22 de mayo de 2010

LOLA Y MARI PILI EN LOS TOROS

-Lola, ¿tú crees que vamos propias?

-¿Tú y yo, Mari Pili? Hasta con rulos en la cabeza estamos divinas de la muerte. Antes muertas que sencillas

-Ya… Es que todo el mundo viene sencillo de verdad, en vaqueros y esas cosas, Lola. No tengo un hueco en mi cuerpo entre la peineta, la mantilla, el abanico, el cesto con las gallinas, la tartera, la nevera colgada al cuello… No sé, temo desentonar, que la gente me mire. Claro que tú, ¡Jesús, María y José! Pareces la maja de Botero…

-¿Y, Mari Pili? Si la gente quiere ir hecha un cromo, no tengo porque yo ir hecha un pegamento… ¿Bailamos?

-Lola, por dios, estamos en una plaza de toros…

-Anda ésta, ¿y para qué crees que tocan los pasodobles? Los toros no bailan, pero tú mi arma, que se vea cómo se mueven esos muslitos de pollo que para eso vas a clase de baile jamaicano…

-Señora siéntense que va a salir el toro…

-Un poquito de por favor, caballero, mi amiga Mari Pili necesita expresarse. Los toreros la ponen…

-Lola, ¿desde cuándo un torero me pone?

-Mari Pili es lo lógico. En cambio a mí me pone un toro…. Mira, mira, ahí está. Qué estampa, madre del carnero, es igualito que yo de perfil. Mira, Mari Pili, el torito tiene mi misma papada. Anda que si soy descendiente de un toro…

-Señora cállese… Usted de donde desciende es de las vacas.

-Caballero, un poquito de por favor, cómo me voy a callar si acabo de ver a un familiar mío en medio de la plaza… Ay, Ay, Mari Pili, ¿pero por qué el del traje amarillo con moño en la nuca quiere pegar al toro… ¡Majadero como pegues al toro te escupo!

-Lola cállate. Esto es una corrida de toros.

-Como si es un corrimiento de tierras silvestres, Mari Pili, como se metan con el toro, me tiro a la arana y se enteran quién es Lola García, de la saga de los Osborne de toda la vida.

-¿Desde cuándo eres tú de los Osborne, Lola?

-Mari Pili desde que he visto al toro. Es igual que yo, no hay más que verlo. A mí me faltan los cuernos, pero por lo demás, exactos… Bueno soy la rama femenina y venida a menos de los Osborne. ¿Saco la tortilla? Traigo una ristra chorizos de mi tía Lolita…

-Señora déme un cacho…

-Y un asta de toro, le doy también, caballero. Después de que no me deja hablar, me impide bailar, me tiene aquí constreñida, estreñida… Mari Pili, Mari Pili, tira al toro una gallina.

-Las gallinas son para el torero que toree bien, no para el toro.

-Y un rabo de toro, Mari Pili. Una de las gallinas, la más gorda, es para mi familiar, el señor toro… Mari Pili, mari Pili, ¿pero qué haces?

-Ay, Lola, que se me han escapado las gallinas.

-Quieta ahí, voy yo. El toro no te conoce…

-¿A ti sí, Lola?

-Señora, ¿dónde va?

-Voy donde me da la gana, caballero. No ve que el torero se va a quedar con mis gallinas…

-Lola, Lola, que el toro no te conoce. Ven para acá… Looooola… Ay Dios mío, ¿pero por qué me has tenido que dar una amiga tan peripatética?... Señor guardia, por favor, ¿la enfermería?