domingo, 23 de septiembre de 2012
LOLA Y SU SUEÑO
martes, 19 de junio de 2012
LOLA, MUJER BOMBÓN
miércoles, 30 de mayo de 2012
LOLA Y MARI PILI Y EL SECRETO DE LA ZANAHORIA
sábado, 12 de mayo de 2012
LOLA Y MARI PILI DOS ZORRAS EN ACCIÓN
miércoles, 2 de mayo de 2012
LOLA MADE IN ROMA
miércoles, 18 de abril de 2012
MARI PILI EMPRESARIA DEL AÑO
-Mari Pili ven aquí ahora mismo…
-No puedo, Lola, hoy me he levantado inspirada, y no puedo dejarlo.
-Dejar, ¿el qué?
-Estoy haciendo una hermosa y creativa acción social.
-¿Obra social? Pero si estás con el aspirador…
-Claro, estoy limpiando mi casita. Me siento Cenicienta.
-Qué lástima, qué pena, qué destrozo… Deja ese chisme y haz una obra social conmigo… Te necesito, Mari Pili, Pepe me quiere matar.
-Mira, Lola, lo que no entiendo es cómo no te ha matado ya.
-No te engañes, no me ha matado porque anda escaso de ataúdes en la funeraria. Con la crisis no puede comprar más cajas y si me mata, dónde me mete…
-Pues que las reutilice.
-Que reutilice el qué, los muertos o las cajas…
-Las cajas, Lola, las cajas… Primero entierra al muerto y, por la noche, saca al muerto y reutiliza la caja con otro difunto.
-¡Leches, Mari Pili! Si debajo de tu pelo amarillo tienes sesos… Quieres que le venda a mi Pepe tu idea… Bueno, iríamos a medias. Yo simplemente actuaré de trampolín.
-No, yo mis negocios los llevo sola. Me basto conmigo misma.
-A, a, a que me chivo… Ahora mismo llamo a Christina Christner y te expropia el negocio…
-Pero, pero qué tarada de amiga tengo ¿Qué he hecho yo, Dios mío Todopoderoso?
-Eh, eh, para el carro. El Señor juega siempre limpio, no le metas en asuntos terrestres.
-… Oye, Lola… Y si ponemos una funeraria paralela. Hacer sombra a tu Pepe, jamás. Si la suya es Pompas fúnebres La Alegría… La nuestra, no sé… ¿Tal vez, Funeraria La Feria de Abril?
-El nombre es muy apropiado pero, ¿el género de dónde le sacamos?
-Muy sencillo, Lola. Tu Pepe, como siempre hará un trabajo impecable, nadie le podrá reprochar nada. Después…. Actuaremos nosotras.
-Mari Pili tú sabes bailar sevillanas, pero yo no.
-Hija mía, el seso que Dios me puso encima de mis hombros, a ti te lo puso en los pies ¿Cómo vamos a bailar unas sevillanas en un entierro? Lola, piensa, piensa un poco.
-No puedo, el poco pensamiento que tengo si lo uso se me gasta.
-Vale, déjalo. Te decía que por la noche, vamos nosotras y robamos la mercancía ¿Entiendes ahora? Y nosotras la vendemos en nuestra funeraria.
-Ah, ahora entiendo. Nosotras luego revendemos el muerto a su familia… Qué alegría se van a llevar las familias cuando se rencuentren con sus muertos… De paso, mientras excavas para sacar a los finados, Mari Pili, puedes encontrar petróleo…
-Lola vas a excavar tú que eres la gorda… Yo, ya me es mis fuerzas se reducen a comerme un bombón.
-Muy bien, tú lo has querido, Mari Pili, yo me quedo con el negocio del petróleo y tú con los cadáveres.
-De eso nada, que la que llama a la Christina Christner soy yo ahora mismo.
-Por el amor que te he profesado siempre, Mari Pili ni se te ocurra hacer eso, que esa señora hace colección de cementerios en Buenos Aires y es capaz de quitarle el negocio a mi Pepe.
-Bien, no la llamamos, Lola… ¿Qué hora es?
-¡Cáspita! La hora del Cola-Cao.
-Pues, hala, tu a cavar y yo a tomarme el Cola-Cao que estoy muy débil.
-¡Maldita la cuna que me arrolló! Y encima la nombrarán empresaria del año y yo sin bajar ni un gramo de grasa por tanto cavar.
lunes, 5 de marzo de 2012
LOLA Y LAS PATOLOGÍAS SOCIALES
jueves, 23 de febrero de 2012
EL REGRESO DE LOLA...
viernes, 21 de octubre de 2011
LOLA ENFERMERA
martes, 18 de octubre de 2011
LOLA Y MÍSERA VERDAD
miércoles, 12 de octubre de 2011
LOLA Y EL PROBLEMÓN
lunes, 3 de octubre de 2011
LOLA Y EL MISTERIO DEL JAMÓN
-Lola contesta que se me acaba la paciencia… Looooooooooooola
-Pepe no estoy sorda y es más… A un semejante jamás de los jamases se le chilla.
-Looooooooooola
-¿Qué coños quieres, puñetas?
-Lola, esa lengua.
-Ya sé cómo dices “Lola te `pareces a las verduleras”… Pues no, Pepe, no me parezco. Ellas ganan dineritos y yo sólo te aguanto a ti… Anda que no hay diferencia.
-Lola, ¿quién ha tocado el jamón?
-Mismamente el perro, Pepe.
-¿No me digas, Lola, que el perro come jamón?
-Bueno, Pepe, hasta atragantarse por una veta mal cortada. Con eso te digo todo… Pepe.
-Y quién, coños, le corta el jamón al perro...
-Quién va a ser, Pepe, el mismo. Es un animal muy eficiente.
-¿Con qué corta el jamón?
-Con un cuchillo, Pepe… Y lo que es más gordo…
-¿Qué, Lola, qué es lo más gordo?
-Bien recordarás mi querido Pepe que en las capitulaciones matrimoniales nuestras existe un apartado muy doloroso para mi…
-¿Si?... Y cuál es, Lola que no lo recuerdo…
-La partición de cuchillos. Tú tienes los tuyos y yo los míos… Y que jamás de los jamases yo, tu Lola, tu santísima esposa cogerá un solo cuchillo tuyo, y menos el jamonero para pelar una triste patata.
-Sabia decisión, Lola, sabia decisión. Recuerdo aquel dia en que te encontré pelando un plátano con el hacha de partir la leña.
-Claro, no tenía otro instrumento a mano, Pepe.
-No desvíes mi atención, Lola y dime con qué corta el jamón el perro.
-No te lo vas a creer, Pepe, pero el perro corta el jamón con tu cuchillo jamonero.
-Pero si lo tengo guardado en la caja fuerte. Es imposible.
-De imposible nada, Pepe. El perro se sabe la combinación de tu caja. Te piensas que como es perro es tonto.
-Ahora mismo cambio la combinación.
-Haces bien, Pepe, pero que muy bien. ¿Quieres que te acompañe o lo sabes hacer tú solo?
-Ven si quieres, Lola.
-Voy contigo vida mía.
-¿Qué combinación puedo poner?
-Pon si quieres la fecha de mi cumpleaños así no se me olvidará, Pepe.
-Sí, estupendo, porque esa fecha no la sabes ni tú. La última que nos dijiste ya eras más pequeña que tus hijos. ¿Lo recuerdas, Lola?
miércoles, 16 de marzo de 2011
LOLA Y PEPE
-¡Loooooooooola!-¡Ay, Jesús!, No me chilles que los únicos que están sordos son los muertos.
-¿Me puedes decir para qué has comprado más tazas de desayuno? Somos cuatro o es que piensas poner un hotel…
-Pepe, somos seis. Te olvidas del perro y la tortuga.
-Contesta…
-Pepe, mi amor, mi capricho… Era una oferta irresistible… ¡Ojo! Mari Pili también compró.
-La casa de Mari Pili me importa un carajo.
-Pues te debía importar Pepe. Pues si no me quieres ver, vas a casa de Mari Pili y te sentirás tan agustito. Tenemos las mismas cosas.
-Otra tarada.
-Oye, Oye, sin insultar a mi alma gemela. Insulta a tus difuntos, total, no te oyen.
-No se cabe en casa, Lola.
-¿Qué me estás insinuando, Pepe? Mi minimalismo es abigarrado, pero tan decente como tu simpleza.
-Quita trastos de en medio, por Dios te lo pido.
-Me puedes decir para qué metes a Dios en este ajo… Dios tiene el universo entero para decorar, pero yo… sesenta y cinco metros… ¿No te doy pena?
-Lola quítate de mi vista…
-Pepe, Pepiño mío… no puedo.
-¿Por qué no puedes, Lola?
-No hay sitio… Bueno, hay un hueco en tu armario, pero me voy a comprar al mercadillo los modelos de verano y…
-Lola, me ahogo…
-Ven, anda, abre la boca. Seguro que se te ha quedado la mala leche torcida en la garganta… Espérame que voy a por la espumadera.
-¿Para qué quieres una espumadera?
-Hijo, para qué va a ser… Pues para metértela por la garganta y desatascarte. Mira, te estás poniendo morado…
-Quita, quita, voy a desayunar y me largo… ¡Loooooooooooola!
-Ahora qué pasa… Un momento, ya voy… ¡Santa Críspula Bendita! ¿Qué has hecho Pepe?
-Se me han caído las tazas.
-Igual que los pobres japoneses… Vaya tsunami que me has preparado… Has destrozado todo, me que quedado sin nada. Y ahora, ¿qué hago?
-Vivir con sencillez, Lola, que falta te hace.
-Antes muerta que sencilla, Pepe ¿Entendido?... ¿Mari Pili? Soy Lola, tengo que renovar la decoración, ¿a qué hora quedamos?
martes, 1 de marzo de 2011
LOLA Y EL ROBO DE LOS OCHO MIL LEUROS

-El siguiente…
-Servidora, majestad policial.
-¿A usted que la pasa?
-¿Pasarme, pregunta? De todo… Bueno, vamos al grano. Le presento a mi amiga Mari Pili Fernández, de la saga de los Fernández de toda la vida, y prima del excelso cineasta Julito Fernández… ¿Vio los oscar, vuecencia? Yo no, pero allí estaba él.
-¿Quién, señora?
-El primo de Mari Pili. Salió a por tabaco y entre el barullo, se coló.
-¿Es lo que viene a denunciar?
-Qué va. Estoy usando las normas de protocolo, o es que ustedes, la rama policial de escopeta y porra, no les enseñan protocolo…
-Vale, vale, señora, usted dirá…
-Venimos a denunciar.
-¿El qué, señoras?
-Nos han robado. Bueno, a Mari Pili la honra hace años, pero el delito ya ha prescrito. Aunque el mío está en carne viva.
-Es decir, la han robado a usted… ¿Cómo se llama?
-Dolores García, de la saga de los García de principios de la hispanidad, pero si quiere llámeme Lola, suena más florero.
-Bien, Lola Florero, ¿qué le han robado?
-Todo, majestad policial.
-En qué consiste ese todo. Defínamelo, por favor…
-Entraron por la ventana. Las cortinas en ese momento bailaban un vals como cada mañana que ventilo mi casa porque yo soy muy limpia.
-¿Y?
-Qué guarros, pero qué hijos de, de, del maleficio social, majestad policial. Osaron volcar el cajón donde guardo mis bragas…
-Ya ¿Y?
-Luego metieron sus puercas manos en mi joyerito de terciopelo verde regalo de mi Pepe. En mi ropa, en mis bolsos, en mi baño… Fíjese, se llevaron a Ana Rosa Quintana, a Sálvame de lux, a la telenovela “Si quieres tomate, toma peras”…
-Pero, ¿de qué me habla, señora?
-¡Coña!, que me han robado la televisión.
-¿Más cosas?
-Sí… Ocho mil leuros, majestad.
-Lola, si tú en tu vida has visto mil leuros, cómo vas a tener ocho mil…
-Mari Pili, Mari Pili, déjame hablar que soy la espoleada. De esto que me ha costado unos nervios sin fin y finalidad, he de sacar para restaurarme.
-¿Qué más, señora?
-Un kilo de tomates, un cerdo entero congelado, siete cocidos, cinco preparados de paella, mil latas variadas. Tres pelucas…
-Lola, si no tenías pelucas…
-Mari Pili que te hago estofado… Cállate.
-¿Más, señora?
-Sí, pero no tiene importancia, majestad policial.
-No, no, señora, dígamelo todo.
-Pues no, no me da la gana. Seguro que no me devuelven lo que quiero y sí lo que no quiero.
-A ver, Doña Lola, qué más la han robado. Desembuche…
-Me llevaron a mi santo Pepe. Estaba él tan recogidito en su sillón contando los muertos del día, mirando las esquelas… Y no, no quiero que me devuelvan a mi Pepe.
-Pero, señora, si es su marido y se trata de un secuestro…
-Ya, ¿y qué? Como le encuentren y vea la factura del teléfono, es que no me secuestra, me mata directamente, majestad ¿No le doy pena? Devuélvame los leuros, el cerdo, las pelucas, la televisión y todos tan amigos.
-Salga de aquí ahora mismo. Es usted un monstruo.
-Tranquilito, eh. Ya me voy a otra comisaría a que me tomen más en serio… Buenas tardes, policía… Ah, y de majestad, nada de nada.










