domingo, 23 de septiembre de 2012

LOLA Y SU SUEÑO


-       Looooooola…
-       Mari Piiiiiili… Un poquito de por favor, no me entretengas que ando trastornada.
-       Vaya novedad, Lola… Por cierto, hace mucho que no sé de ti y no digamos nuestros infieles lectores, seguro que se han ido con otra… ¿Dónde has estado?
-       Mejor que no lo sepas, Mari Pili aunque si te lo contara, no te lo ibas a creer, más que nada porque eres una descreída. Vas de vuelta de todo cuando yo aún no me he montado en el carro de la vida.
-       Inténtalo, voy a hacer un esfuerzo en seguir tu cabeza parásita y alocada. Dime…
-       Muy tomate, Mari Pili, mucho tomate para un cuerpazo como el mío, pero he confesarte que he perdido mi sueño. He removido cielo y tierra y ná de ná.
-       Lola, ¿has probado a tomar una pastillita de Zolpidem?
-       Mari Pili, tomo treinta y siete pastillas, si es que me conocen por la pastillera del barrio… No me caben más en este cuerpo tan serrano.
-       Ya, Lola, pero has de dormir para descansar o tu cara se va a acartonar del todo… Y entonces estarías ya horrorosa sin remedio aparente.
-       Gracias Mari Pili, yo también te quiero, pero has de saber que duermo divinamente.
-       -Pero si dices que has perdido tu sueño… Lola, Lola, no me vuelvas tarumba.
-       Mari Pili, mírame a los ojos y dí qué ves…
-       No puedo, Lola. El otro día tratando de quitarme las lentillas, me he sacado un ojo.
-       Y, ¿dónde has dejado el ojo, Mari Pili?
-       Yo qué sé, Lola, yo qué sé, como no veo, hasta que venga Paquito de vender merlucillas en Santander, pues me apaño a tientas.
-       Ahhh… Qué triste no… Bueno, da igual, aunque no me veas no te pierdes nada. El caso Mari Pili es que a principio de verano tuve un sueño premonitorio muy tomatón…
-       ¿Sí? Cuenta, cuenta…
-       Es que no puedo contar nada, Mari, he ahí mi problema.
-       ¿Ah, no? Y por qué si se puede saber… Si somos amigas, somos, Lola…
-       Sí, Mari Pili, tienes razón, pero la cuestión no es ser o no ser, porque si hay que ser, se es, ahora ser para nada es una pérdida de tiempo.
-       Ya pero tú y yo somos así que si somos, pues somos y me cuentas.
-       ¡Hay qué leche de bollitos, Mari Pili!... ¿No te he dicho que no puedo contar nada? Qué parte de mi alocución no entiendes…
-       -Toda ella, Lola, así que explícame desde el principio del universo.
-       No puedo, Mari Pili, y no puedo porque no me acuerdo del sueño… ¿Está claro?
-       … Cristalino, Lola, cristalino… Pero, ¿por qué no te acuerdas?
-       Mari Pili, alma de cántaro, porque Dios en su sano juicio me dio memoria de pez, más que nada para que no me diera un infarto cada vez que recordara que payasadas  he hecho en mi longeva vida… ¿Está claro, Mari Pili?
-       …Cristalino, Lola, cristalino.

martes, 19 de junio de 2012

LOLA, MUJER BOMBÓN

-Lola, por el amor de dios, deja de reclinarte, me tienes mareada.
-No puedo, estoy a punto de convertirme en la mujer cachas, la mujer bombón que todo hombre desea… Mira, mira qué cintura, qué brazos, qué, qué todo… Espera que me beso, Mari Pili.
-No quiero que te beses, quiero que me hagas caso.
-No puedo, sólo tengo una cabeza y de esa cabeza sólo me funciona cuarto y mitad y está pendiente de mi cuerpazo.
-No puedo, no puedo… Querer es poder.
-Ahí, ahí le duele, Mari Pili. No te entra en la cabezota que soy como la selección española: imperturbable.
-¿Tú, Lola? No me hagas reír.
-Pues estoy en este mundo para hacer reír, guapa, entre otras cosas.
-¿Y qué más cosas, Lola?
-Ser mujer bombón, una mujer que, intelectualmente hablando,  deja al hombre a la altura de una escoba, ¿no es maravilloso, Mari Pili?
-¿Eh? La falta de comida con grasas te ha dejado loca perdida, Lola.
-Sí, y a mucha honra… Por cierto, ¿tú has leído a Bárbara Alpuente? Es genial encontrarse con gente como nosotras tan especial…
-Lola, ¿qué tenemos nosotras de especial?
-Pues, hija, somos locas sin complejos, tenemos una vida paralela sin interrupciones a la real y, ésta, la hacemos a nuestra medida.
-No te sigo, Lola, la delgadez te ha estrechado la mente y te me escurres.
-Fíjate ella jugaba con una barra de mortadela…
-¿Y? Tú jugabas con una caja de zapatos y ¡Hala!, la abrías y a darme envidia. Entonces de la rabia, te la arrancaba de las manos y ¡OH, sorpresa! Allí no había nada excepto tu imaginación.
-¿Y no es fabuloso, Mari Pili? Había lo que quería ver y que otros no veían…
-Vamos que la gente era y es tuerta…
-No, Mari Pili, eran y son ciegos, gente sin recursos…
-Pero si tú en la vida has visto… ¿Te recuerdo que por no querer ponerte las gafas te ibas dando contra las paredes y confundiéndote con las farolas porque pensabas que eran tu madre…
-Es que seguro que eran mi madre con esa obsesión que tenía de vigilarme a todas horas… Sin duda confundió su carrera. En vez de madre tenía que haber sido agente de seguridad y asalto a los desprotegidos… Pero olvidemos a la ceniza de mi madre porque te quiero confirmar que la magia potagia existe. Lo dice Bárbara Alpuente, que sólo hay que buscarla.
-Ya… Oye, Lola, de verdad tú crees que somos maravillosas, divertidas, excepcionales…
-Más, somos más, Mari Pili… Vivimos en nuestro refugio secreto, lejos de gafes, pedorros, gente envenenada y, claro, lejos de Paquito y Pepe… Un mundo lleno de habitaciones que abrimos y nos fascinan… En cambio, los demás, viven hacinados en una habitación sin vistas… Un asco…
-¿De verdad, Lola, somos así? Qué locura, qué maravilla, qué frenesí…
-Sip, Mari Pili, somos lo que queremos ser… Mírame, yo he dicho que soy la mujer bombón y por Santa Críspula Bendita que lo consigo…

miércoles, 30 de mayo de 2012

LOLA Y MARI PILI Y EL SECRETO DE LA ZANAHORIA


-Lola, cariño, qué carita tienes, por Santa Críspula bendita, ¿qué acontece en tu alma contrita?
-Mari Pili, a la santa esa ni me la menciones, seguro que en su tiempo se comió unas buenas morcillas, en cambio yo… Por cierto, ¿hoy te has levantado sintiéndote Bécquer? Anda que no eres cursi…
-No me voy a enfadar contigo, Lola, sé de tus necesidades más básicas.
-¿Ah, sí? Y cuáles son, Mari Pili…
-Ya sabes, Lola, con lo exagerá que eres para todo, tú con un par de kilos de chorizos no te conformarías…
-Con una miaja, Mari Pili, me conformo con su olorcillo, si tan siquiera me pudiera meter al buche un mendrugo de pan…
-Venga, venga, piensa  en el  cuerpazo que vas a lucir cuando termines de hacer esta dieta astringente.
-Creo que me muero, Mari Pili, que me muero con las tripas llenas de inanición.
-Que no, mujer, anda, toma un pepino y mastícalo lento, saboreándolo hasta que llegues al éxtasis.
-Tú eres gilipollas o te has programado hoy para serlo… Me hablas de éxtasis pero, ¿ tú sabes qué es eso?
-…Cuando estoy con mi Paquito, Lola…
-No te oigo, Mari Pili, habla alto y claro y no para el cuello de tu camisa.
-Mi Paquito es mi éxtasis, Lola
-Ven para acá… Lo sabía, Mari Pili, tu cuerpo se ha revolucionado, las hormonas no digieren… De ahí tanta tontería… Tu Paquito, tu Paquito… Estoy tan desesperada que hoy me comería a tu Paquito.
-De eso nada, es mío, Lola.
-Tranquila, no lo quiero.
-Oye, Lola, tú a mi Paquito no le haces un feo.
-Ay qué leche de bollitos, Mari Pili para que te enteres, éxtasis es  el estado del alma enteramente embargada por un intenso sentimiento de admiración, alegría, etc… ¿Tú crees que tu Paquito me va a embargar a mí? A mí ya me embargaron los bancos hace años, hija mía.
-¿Sí? ¿De verdad, Lola? Y, ¿no has ido a la cárcel?
-Mari Pili, tú has visto que en Hispania alguien vaya a la cárcel… Si hubiera cometido un delito menor, estaría entre rejas seguro, pero por no pagar durante años…, ya me ves, vivita y coleando.
-Ya… Toma, acabo de comprar unas zanahorias, están bien frescas…
-¿Qué quieres,  que ahora en vez de Lola, sea la señora coneja?
-Lola si quieres bajar los cien kilos que te sobran, tendrás que volverte coneja a no ser que quieras seguir siendo la mujer hipopótamo…
-Ay que te parto la cara, cacho bruja, llamarme hipopótamo… Me comería ahora mismo un cerdo entero con sus jamones y tó.
-Toma una zanahoria y piensa y piensa hasta que te recorra un orgasmo.
-Trae… Puerca miseria, qué lástima, qué pena, qué destrozo …, ser tan grande para terminar siendo una hortaliza.

sábado, 12 de mayo de 2012

LOLA Y MARI PILI DOS ZORRAS EN ACCIÓN


-Pepe…
-Dime, Lola.
-Tú crees que España es como el Titanic…
-Lola, por Dios. Lo tuyo es no pensar, anda déjalo.
-Pues no, Pepe, no lo dejo porque no sé nadar y no me quiero ahogar.
-Pues ponte flotador, Lola. Las cosas están mal, ya me ves a mí, compuesto y sin trabajo.
-No, no, no me juntes las lentejas con el tocinillo. Lo tuyo es una injusticia. ¿Acaso tú tienes la culpa de que los muertos no sean muertos?
-Lola, la funeraria  ha quebrado…
-Tu funeraria no ha quebrado, es que la gente no se muere, Pepe. Tanta crisis, tanta crisis y las personas  se han achicharrado con lo cual no se necesitan cajas de muertos. Los polvos los echan a la basura y el vivo al bollo, Pepe.
-Lo que tú digas, Lola.
-Así me gusta, ahora que te quede claro una cosa…
-Qué, Lola…
-Yo por ti mato. Es más voy a llamar a mari Pili ahora mismo…
-Lola, Lola, estate quieta
-Y un huevo de pato, Pepe… ¿Mari Pili? Soy yo Lola, vístete, aparca la plancha que vamos a hacer justicia horita mismo.
- ¿En dónde quedamos, Lola?
-En la funeraria de Pepe.
-Si Pepe ya no tiene funeraria, se la han robado.
-Ahí, ahí, Mari Pili, vamos a des-robarla y devolvérsela a su legítimo dueño.
-Así me gusta, mi Lola como el zorro. Nos ponemos las máscaras y dos zorras en acción… Por cierto, Lola, ¿cómo, puños, lo vamos a hacer?
-Tengo dos alternativas. La primera, dar un garrotazo con pasión y mucha alevosía a la zorra que se ha quedado con la funeraria de mi santo Pepe…
-Oye, Lola, y eso de la pasión y la alevosía cómo se hace…
-Sencillo, Mari Pili. Entro en la funeraria, pongo a parir a la zorra esa y tú por detrás la arreas un garrotazo.
-Lola, ¿no será mejor que yo la llame de todo a la zorra ladrona y tú la espachurres los sesos? Yo soy bajita y escuchimizada, y tú estás como un camión con trailer…
-Sin ofender, Mari Pili, llámame gorda, pero no me ofendas… Vale, yo la descuajeringo.
-Y la segunda alternativa cuál es, Lola…
-Es más complicada, Mari Pili…
-Para nosotras no hay nada imposible, di y ejecutamos.
-Vale, Mari Pili. En ese caso di a Paquito que vaya a la funeraria y hable con ella. Que hable, que hable hasta volverla loca y cuando esté loca, pero muy loca…
-¿De pasión por mi Paquito, Lola?
-No, Mari Pili… Bueno, da igual, de pasión o de locura  a lo Juana la loca, la encerramos y ponemos a mi Pepe al frente nuevamente  de Funeraria La Alegría
-¿Paquito tiene que ir vestido de zorro, Lola?
-Ay,  cuánto preguntas, Mari Pili, me da lo mismo, aunque tal vez de súper man impacte más
-Y nosotras de zorras… ¿Vestimos a Pepe para la toma de posesión?
-No, no hace falta, es un cadáver viviente.
-Esto en vez de un des-robo va a parecer un baile de disfraces, Lola.
-Mejor, mejor, Mari Pili, así no levantaremos sospechas.

miércoles, 2 de mayo de 2012

LOLA MADE IN ROMA


-Dígame…
-¡Viva Berlusconi per tuti!
-… ¿Lola?
-Sí, Mari Pili…
-¿Dónde puños estás?
-Oh, bambina, ma cara Pipiolina, io en Roma ¿E tú?
-Dónde voy a estar, Lola… En mi casa como toda mujer que se precie decente.
-Oh, viva las donnas indecentes, io indecente, viva… vostra invidia è molto grande, Mari Pili pipiolina.
-Lola, qué haces en Roma… Venga habla o te corto la lengua-
-Eh, eh, eh… Si me cortas la lenguini cómo voy a narrarte…
-Tú sin lengua hablas, Lola.
-Vero il mio caro amica… Estoy con mio Pepino.
-Pobre hombre, qué lastima, qué pena, qué destrozo, él sólo contigo, ya estará loco Peperoni, ¿no?
-Pepino, no Peperoni, Mari Pili… E un brillante Pepino ciceroni. Sabe toda la historia de las piedra rotas ¡Mio Pepe e grandísimo!
-… Y gordo, Lola.
-Sin ofender, ya lo dijo don Papa Juan Pablo “TotusTuus! Mi Pepino e molto grande Peperoni… Por cierto, Mari Pili, no te lo vas a creer, pero el don Papa no me ha querido recibir. Fíjate a mí, a la Lola de Hispania, ná menos…
-No me extraña, Lola, su cabeza no podría soportarte.
-Lo comprendo, Mari Pili que yo sea más iluminada que él y don Papa no quiera tener gente sublime que le haga sombra, pero es un feo diplomático que ha hecho a Hispania…. ¿Habrá hablado con la Cristi Kirchner y Evo Morales para que nos quite el saludo, el paquete de pipas o lo que sea?... Por cierto, Mari Pili, en Roma están peor que en Hispania, todo, todito roto, desconchado, caído… ¡Viva Hispania! La más grandilocuente do mundo.
-… ¡Viva! Oye Lola, te está dando tiempo a hacer compras…
-Io, io, la reina del merchandising, no hay paquistaní que se me resista.
-¿Qué has comprado? Qué envidia…
-No sufras, Mari Pili, no he podido comprar aún nada. Mio caro Pepino Peperoni me acecha, me vigila. En el momento que presiente que mi mirada se cruza con los ojos de un paquistaní  y mi lujuria se gira automáticamente hacia la mercancía, me echa el lazo y me lleva para otra calle.
-Entonces, Lola, te lleva atada…
-Sí, Mari Pili, por más que le digo que hay que hacer inversiones en Italia para que no se rompan las piedras rotas, no me hace caso… Soy una incomprendida.
-No es por nada, Lola, pero me siento genial, maravillosamente equilibrada, fantástica, feliz…
-Todo eso Mari Pili, ¿por qué?
-Lola, porque no me das envidia… Ves, pero no gozas ¿No es genial, Lola?
-Tú, lo que eres es una gurripata, una papahuevos, una amica di donna cattiva, indesiderabili, canaglia
-Lola tradúceme todo lo que me estás llamando o te cuelgo el teléfono…
-Cuelga si quieres, total la llamada la pagas tú puesto que estoy llamando a cobro revertido, pero si quieres saber lo que te estoy llamando vete a un diccionario ¡Addio amica slut!

miércoles, 18 de abril de 2012

MARI PILI EMPRESARIA DEL AÑO


-Mari Pili ven aquí ahora mismo…
-No puedo, Lola, hoy me he levantado inspirada, y no puedo dejarlo.
-Dejar, ¿el qué?
-Estoy haciendo una hermosa y creativa acción social.
-¿Obra social? Pero si estás con el aspirador…
-Claro, estoy limpiando mi casita. Me siento Cenicienta.
-Qué lástima, qué pena, qué destrozo… Deja ese chisme y haz una obra social conmigo… Te necesito, Mari Pili, Pepe me quiere matar.
-Mira, Lola, lo que no entiendo es cómo no te ha matado ya.
-No te engañes, no me ha matado porque anda escaso de ataúdes en la funeraria. Con la crisis no puede comprar más cajas y si me mata, dónde me mete…
-Pues que las reutilice.
-Que reutilice el qué, los muertos o las cajas…
-Las cajas, Lola, las cajas… Primero entierra al muerto y, por la noche, saca al muerto y  reutiliza la caja con otro difunto.
-¡Leches, Mari Pili! Si debajo de tu pelo amarillo tienes sesos… Quieres que le venda a mi Pepe tu idea… Bueno, iríamos a medias. Yo simplemente actuaré de trampolín.
-No, yo mis negocios los llevo sola. Me basto conmigo misma.
-A, a, a que me chivo…  Ahora mismo llamo a Christina Christner y te expropia el negocio…
-Pero, pero qué tarada de amiga tengo ¿Qué he hecho yo, Dios mío Todopoderoso?
-Eh, eh, para el carro. El Señor juega siempre limpio, no le metas en asuntos terrestres.
-… Oye, Lola… Y si ponemos una funeraria paralela. Hacer sombra a tu Pepe, jamás. Si la suya es Pompas fúnebres La Alegría… La nuestra, no sé… ¿Tal vez, Funeraria La Feria de Abril?
-El nombre es muy apropiado pero, ¿el género de dónde le sacamos?
-Muy sencillo, Lola. Tu Pepe, como siempre hará un trabajo impecable, nadie le podrá reprochar nada. Después…. Actuaremos nosotras.
-Mari Pili tú sabes bailar sevillanas, pero yo no.
-Hija mía, el seso que Dios me puso encima de mis hombros, a ti te lo puso en los pies ¿Cómo vamos a bailar unas sevillanas en un entierro? Lola, piensa, piensa un poco.
-No puedo, el poco pensamiento que tengo si lo uso se me gasta.
-Vale, déjalo. Te decía que por la noche, vamos nosotras y robamos la mercancía ¿Entiendes ahora? Y nosotras la vendemos en nuestra funeraria.
-Ah, ahora entiendo. Nosotras luego revendemos el muerto a su familia… Qué alegría se van a llevar las familias cuando se rencuentren con sus muertos… De paso, mientras excavas para sacar a los finados, Mari Pili, puedes encontrar petróleo…
-Lola vas a excavar tú que eres la gorda… Yo, ya me es mis fuerzas se reducen a comerme un bombón.
-Muy bien, tú lo has querido, Mari Pili, yo me quedo con el negocio del petróleo y tú con los cadáveres.
-De eso nada, que la que llama a la Christina Christner soy yo ahora mismo.
-Por el amor que te he profesado siempre, Mari Pili ni se te ocurra hacer eso, que esa señora hace colección de cementerios en Buenos Aires y es capaz de quitarle el negocio a mi Pepe.
-Bien, no la llamamos, Lola… ¿Qué hora es?
-¡Cáspita! La hora del Cola-Cao.
-Pues, hala, tu a cavar y yo a tomarme el Cola-Cao que estoy muy débil.
-¡Maldita la cuna que me arrolló! Y encima la nombrarán empresaria del año y yo sin bajar ni un gramo de grasa por tanto cavar.

lunes, 5 de marzo de 2012

LOLA Y LAS PATOLOGÍAS SOCIALES


-Mari  Pili te veo mala cara, ¿qué te pica?
-Nada, Lola, nada. Tú últimamente me ves de todo y nada bueno, así que déjame en paz.
-Tal vez no sepas que padeces tecnoholic o workaholic…  ¿Te has hecho mirar esos principios?
-Lola, yo no tengo principios.
-No, eso ya lo sé, pero cuando uno enrarece como tú lo has hecho es que padeces, lo que sea pero padeces.
-Padecer dices… Tu pesadez, Lola, eso es de lo que sufro.
-¿Tú has ido al médico?
-Mira, Lola, la última vez que fui a un médico fue para quitarme un grano en  el culo y, ¿sabes lo que me quitaron?
-Ni idea porque con lo consumida que estás, poca tajada pueden sacar.
-Pues me quitaron, para que sepas, veinte kilos.
-¡Coño! Dónde está ese matasanos que voy ahora mismo… Claro que no tengo grano en el culo, Mari Pili… Dime cómo, de qué manera se puede uno poner un grano en el culo… Bueno, en vez de uno que sean seis o siete porque con la carne magra que me sobra…
-Lola, no te soporto.
-¡Va! Ni caso, siempre me lo dices y aquí sigues después de tiritantos años… Porque tú taturexia no tienes,  ni esteticaholic, más que nada porque no tienes donde caerte muerta… Aunque… Ya sé lo que tienes… Mari Pili, qué lastima, qué pena, qué destrozo me das. Padeces blondarexia, tanorexia y shapaholic, de esto último en cantidades industriales.
-Lola ¿de dónde sales hoy?
-¿Yo?  Huyendo de mi Pepe, como siempre.
-Me quieres explicar mis males y cerrar ya la boca.
-Mari Pili si cierro la boca no puedo descifrarte tu trilogía de males.
-Bueno pues explícate y luego callas. Empieza…
-Yo con la garganta seca no puedo hablar. Invítame a un algo
-Toma un vaso de agua y habla.
-Va a ser que no, Mari Pili. Yo con agua no me concentro. O me pide una copa de cazalla y tres croquetas, una por cada mal que padeces o no me puedo concentrar en tus males. Tú verás…
-Anda pide y empieza de una puñetera vez que tengo que ir a la Puri a comprarme un abrigo que está al ciento setenta por cierto de descuento.
-¿Ciento setenta por ciento, dices? Vamos, yo también quiero…
-Quieta ahí o te rebano los sesos. Te has comido las tres croquetas así que explica mis males yaaaaaa ¿Está claro, Lola?
-Como el agua, Mari Pili… Bien, comencemos… Dime cuántos abrigos y bolsos tienes…
-Entre los que tengo en el armario, más los del altillo, más los que escondo en el trastero, más los que guardo en casa de la vecina… Ay, Lola, creo que cientos ¿Eso es grave?
-Grave, grave, lo que se dice grave… Un poco, pero ya me ves a mí, aún no me he muerto por el shopaholic y es más, va a mayores, pero es que ¡Cómo me lo paso yendo de compras!
-Ya… Y lo de la blondarexia tiene cura, Lola…
-Esa es la menos grave, tranquila. Te tiñes de morena y solucionado y tu obsesión por ser rubia muere instantáneamente a manos de tu peluquero.
-¡Ah!...  T la tanorexia, Lola.
-Nada, Mari Pili aquí has muerto a no ser que te vayas al África tropical como el Cola-Cao… Tú veras.
-Tan grave es, Lola…
-De achicharre total, Mar Pili. No ves que estás todo el día tomando el sol… Pues te has quemado. Claro que míralo de manera positiva cuando te mueras no necesitarán incinerarte. Sales  barata y económica. Además, si me invitas a una croqueta más te digo que hacer con tus polvos…  ¿Te hace?

jueves, 23 de febrero de 2012

EL REGRESO DE LOLA...


Qué os pensabais, mamelucos, acaso que me iba a largar indefinidamente… Pues no, hijos, no.  Lola antes muerta que callada. Lo que ha pasado es que se me fundieron los plomos y los fusibles, todos a la vez y he tenido que estar en barbecho. Pero he vuelto, chicos, he vuelto, así que encomendaros al santo que más os plazca que aquí estoy.
Qué ha pasado de Mari Pili en este tiempo… Más seca que la mojama, como os lo cuento. Como yo no la hacía caso, se ha dedicado a quitarse lo poco que tenía, total, que anda escocida todo el día ¡Una lástima, una pena, un destrozo!
Mi Pepe… No sé ni por donde empezar, con deciros que los cuatro pelos que tenía en la calva que, por cierto, se los peinaba con la raya al medio para darlos de sí, se le han caído y ya es calvo a la intemperie, se le reflejan todos los pensamientos, lo cual me viene bien para saber si su colesterol está bajo o alto. Si está alto, yo desaparezco y aquí paz y después gloria. La verdad es que me tiene preocupada porque ha quebrado la funeraria. Con la crisis yo pensé que la gente se moriría más para no gastar. Pero qué va, han desaparecido los muertos. Una de dos: o les incineran directamente en el horno de sus casas o son los que  están en las calles protestando porque  se sienten estudiantes, parados,  o apoyando a cualquier desgraciado que anda suelto. Porque desgraciados hay muchos estos días, buenos y malos, pero estos últimos hacen mucho ruido jorobando a los que de verdad necesitan ser oídos. En fin, que vuelvo para contaros que no entiendo nada y lo bien que estaba yo leyendo los sobres de sopa o los prospectos de los supositorios. Sin embargo mi conciencia social no me lo permite. Algo dentro de mí me dice que aproveche a todos mis lectores para concienciarles que el mundo no es que vaya por mal camino, es que no va. Pero eso vosotros ya lo sabéis. Entonces me pregunto y me pregunto qué puedo hacer… Mari Pili me aconseja que abramos un consultorio para que los rabiosos den rienda suelta a sus instintos y llamarlo “Carne a la brasa” como ese programa de Radio 3 conducido por un chaval muy grasioso… No sé, me gusta ser yo misma, tengo temperamento suficiente para no tener que imitar a nadie… Hay noches cuando me quedo observando la calva de mi Pepe mientras duerme, que suda y suda y yo al acecho a ver si me moja alguna idea para ayudar al presidente del gobierno a salir de este trance y lo único que se me ocurre es dopar a la alemana y al  bajito francés y como están dopados retirarles del mercado. Que dejen de pedir, ya está bien… Pero no se dan cuenta que no tenemos… Hombre, por Dios. Mari Pili también me ha dicho que dirijamos un mercadillo de parados. Es decir con los cinco millones trescientos mil parados más los que no se cuentan pues coger un terreno de tomates que como Marruecos aunque no es de los nuestros va a vender tomates y nosotros con sus precios no podemos competir, pues coger el tomatal  español y llevar cada parado lo que le sobre. Allí la moneda no va a circular porque  los cinco millones de pobres desgraciados están más secos que Mari Pili. Entonces se establece un sistema hidráulico de trueque al por mayor… ¿Qué os parece? Pasamos allí  el tiempo y volvemos a casa con lo que no necesitamos pero habiendo hecho un favor a otro. Porque lo que necesita este país es que todos arrimemos el hombro, menos protestar y más hacer y los que tengan mala leche que se queden en su casa con la boca tapada… Menos yo; anda que si a alguno se le ocurre tapar la boca a la Lola, el país se muere. España me necesita… Claro que a mi Pepe que ahora ha descubierto su faceta de enterrador profesional le vendría de mismo. Se ha sacado el carnet. Sabe enterrar igual unas pilas usadas como las mondas de una naranja para que la tierra germine… Ahora que me estoy dando cuenta, puedo llamar  al presidente del gobierno y que nos deje los jardines de la Moncloa para cosechar patatas, zanahorias… Españoles vegetarianos… ¿Qué os parece? Vosotros hablad, dadme ideas que yo ejecuto rápidamente
Ahora me callo para escuchar al silencio y poder mascar más palabras para deciros… Os quiero a todos.

viernes, 21 de octubre de 2011

LOLA ENFERMERA

-Monchita, no querrás que te cuente lo que me pidió Pepe ayer a la una de la mañana… Qué desvergüenza, qué desfachatez, qué tortura de hombre… ¿Te lo cuento, Monchita?
-No, Lola, pero lo vas a contar igual, así que empieza.
-Fíjate, Pepe me pidió que le cosiera un botón. ¿Tú te crees que son horas?
-Lola, te recuerdo que son las cuatro de la mañana y no has parado de hablar…
-¿Quieres que explote, Monchita, eh? Antes muerta que callá
-Igual que Monchín… Si es que sois calcados.
-Ah, no, eso no te lo consiento. Yo no me quejo, digo verdades.
-… Y tonterías, Lola… Por cierto, me duele este lado… mira, mira, el que está más abajo del espinazo.
-Buenas noches, doña Monchita, aquí estoy para darle la ración de chute.
-Buenas noches, enfermera.
-¡Alto!... Usted, quién, coños, es…
-Es la enfermera, Lola. Déjala hacer su labor.
-Y un cuerno… A mi amiga no la toca ni San Pedro.
-Lola, cállate, me va a poner el antibiótico.
-El antirrábico ese lleva alcohol…
-Señora, por dios, desde cuando un antibiótico lleva alcohol.
-Es que si no lleva unas gotitas de orujo a mi amiga no la toca ni Rasputín. Así que lárguese.
-Vale, vale, ponga a mi amiga el veneno ése… pero con una condición…
-¡Lola!
-Cállate Monchita, que se lo que me hago.
-A ver, señora, qué quiere…
-Enfermera no haga caso de mi amiga y usted haga su labor.
-Tranquila, doña Monchita, sé lo que hago. He estado cincuenta y cinco años en el pabellón de psiquiatría y sé cómo hay que tratar a estos elementos.
-¿De quién habla usted, doña enfermera? Porque si es de mí, lo tiene claro. Me dieron por perdida antes de nacer, así que, o pone dos docenas de bollos en vena a mi amiga, o se larga por donde ha venido… Decida.
-¡Lola!
-Que no me callo, Monchita. Esta gente de cofia y delantal blanco con termómetro lo que les pasa es que tienen una fijación con los gordos.
-Señora, no querrá que llame al agente de seguridad y la echen del hospital, verdad.
-Llame, llámele.
-Ahora mismo…
-Corre, Monchita, vistote.
-Pero, a dónde me quieres llevar, Lola…
-A Telepizza, Monchita. Desde allí llamaré a mi vecino el fontanero. Date prisa…
-¿Para qué queremos un fontanero, Lola?
-Hija, para qué va a ser. Te quita los gases, te desinfla, te desatasca y mano de santo.

martes, 18 de octubre de 2011

LOLA Y MÍSERA VERDAD

-Oye, guapa… Disculpa…
-Dígame, señora…
-Llámame Lola, hija. Suena rotundo y sincero.
-Vale, Lola… en qué la puedo ayudar…
-Hija, ¿quién te ha engañado?
-¿A mí? Nadie.
-Te han tenido que engañar a la fuerza o, bien, no tienes espejo en tu casa. Tú dirás…
-¿De qué me habla, señora?
-Llámame Lola, hija.
-De acuerdo, Lola. Tengo espejo y no hay nadie que me engañe.
-Pues entonces no lo entiendo. Con lo mona que tú eres. Ese pelo, esos ojazos… No me lo explico.
-Que no se explica el qué, señora…
-¡Coña! Que me llames Lola… Con lo español que es, la fuerza que tiene este nombre que Dios me ha dado… No serás vasca o catalana, verdad…
-Señora, soy de Lugo.
-Anda, mira, como mi prima la Chelito.
-Lola, tengo prisa. No la conozco de nada, pero si la puedo ayudar, dígame.
-La prisa es mala, te lo digo yo que tanto, tanto me aceleré que ni las pastillas me resucitan.
-Ya decía yo que no la veía a usted muy normal… ¡Adiós!
-Eh, niña, no te vayas… Te he dicho que estoy pasada de revoluciones y te largas… Si es que no se puede decir la verdad.
-Lola, Lola…
-Calma, bonita, calma… Si es que, verás tú… Hoy me he levantado con el espíritu samaritano y me he dicho “Loli, sal y di la verdad como Jesucristo”
-Lola, soy atea.
-¡Qué juventud!... No te das cuenta que debes de tener amigos hasta en el infierno…
-No  me había parado a pensar esa teoría, Lola.
-Bueno, no todo vale, eh. Yo no soy amiga ni del diablo ni de los políticos, aunque…
-¿Qué?
-Nada, que digo que en el infierno están los marchosos. No sé…
-Otro día me lo explica… ¡Adiós!
-Eh, eh, para… un segundín, bonita.
-Dígame… Lola…
-Que digo que vas hecha un Eccehomo… Con lo bonica que tú eres. Mírate, mírate… Pareces pasicorta. El tiro del pantalón te llega a la rodilla y el culo parece un pandero…
-Señora, señora, y a usted qué la importa… Se ha mirado usted…
-¿Yo?... Qué va. Desde que me dijeron que no tenía solución lo mío, me he venido ahorrando ese disgusto. Pero tú, alma de cántaro…
-Váyase usted a la mierda… ¡Adiós!
-ves, Lola. No se puede decir la verdad… Si aún me tendré que hacer amiga del diablo… Puerca miseria…

miércoles, 12 de octubre de 2011

LOLA Y EL PROBLEMÓN

-Pepe, me oyes… Soy Lola… ¿Pepe?
-Qué…
-¿Qué estás haciendo?
-Trabajar, Lola, trabajar.
-Pues qué aburrido, ¿no? Oye…
-Ay… Dime.
-Qué suspiros, no sabía que te excitara tanto mi persona, qué bien, ¿verdad?
-Lola tengo a un muerto entre manos, qué quieres…
-¿Le has asesinado tú, o se ha muerto sin ayuda?
-¡Hasta luego, Lola!
-Ehhh…, no cuelgues, Pepe. Yo te llamaba porque tenemos un problema. Bueno, en verdad es un señor problemón.
-¿De qué índole?
-De todo. Moral, antinatural, social, sociológico, bilingüe… Un problemón, Pepe.
-Ya sé cómo dices. A ver, ¿qué te sucede?
-¿A mí? Nada, Pepe, estoy sensacional y desde que me has dicho que soy excitable, me siento la mujer cañón.
-Lola, se me estropea el muerto… Dime en dónde está el problema.
-¿Cómo que se te estropea el muerto? ¿Le estás reviviendo? Ay mi Pepe, revividor de muertos… Qué completito es mi Pepe.
-Lola excitas al más tranquilo de los humano. ¿Qué, coños, quieres?
-Pepe… entonces, ¿no te excito de excitar?
-Loooooooooola…
-Ya, ya voy Pepe… Mira es que no sé cómo decírtelo…
-Diciendo, Lola, del verbo decir.
-¿Verbo intrínseco o intransigente, Pepe?
-Loooooooola…
-Ay, ya voy. Te advierto que te llamo porque Mari Pili está en Andorra y allí las conferencias son caras que si no de qué te iba a estar llamando yo.
-Pues vete a Andorra con ella.
-Ya, para que luego me acuses de abandono de hogar y me expropien la hipoteca y la cuenta con números rojos… de eso nada.
-Lola o me lo cuentas o te cuelgo…
-Pepe, nuestro perro es homosexual.
-¿Eh?... ¿Y en qué lo has notado?
-Pues que pasa de las perras y se va de perros.
-Bueno… ¿Y?
-Cómo que y… Pepe, es duro de aceptar, pero acéptalo, Pepe Perro es gay.
-Acéptalo tú, Lola, así conoces de todo.
-Pero cómo lo voy a aceptar, Pepe, ¿y mi madre?
-¿Qué la pasa a tu madre? ¿También es gay?
-Pero qué animal eres… Es una mujer de noventa años, cómo va a entender que el perrito sea de la otra acera…
-Pues no se lo digas y la evitas sufrimientos, Lola.
-Es que ya lo sabe, Pepe…
-¿Y por qué se lo has dicho?
-Yo no se lo he dicho, Pepe, no soy una chivata, majo… Me lo ha dicho ella a mí.
-Entonces si ya lo sabe, pues ya está solucionado, Lola.
-No, Pepe, no, porque desde que se dio cuenta no sabe otra cosa que decir “¿Por qué?” Es como un disco rallado. ¿Qué hago, Pepe?
-Llévala con el entrenador de Real Madrid, Lola.

lunes, 3 de octubre de 2011

LOLA Y EL MISTERIO DEL JAMÓN

-Lola… -…
-Lola contesta que se me acaba la paciencia… Looooooooooooola
-Pepe no estoy sorda y es más… A un semejante jamás de los jamases se le chilla.
-Looooooooooola
-¿Qué coños quieres, puñetas?
-Lola, esa lengua.
-Ya sé cómo dices “Lola te `pareces a las verduleras”… Pues no, Pepe, no me parezco. Ellas ganan dineritos y yo sólo te aguanto a ti… Anda que no hay diferencia.
-Lola, ¿quién ha tocado el jamón?
-Mismamente el perro, Pepe.
-¿No me digas, Lola, que el perro come jamón?
-Bueno, Pepe, hasta atragantarse por una veta mal cortada. Con eso te digo todo… Pepe.
-Y quién, coños, le corta el jamón al perro...
-Quién va a ser, Pepe, el mismo. Es un animal muy eficiente.
-¿Con qué corta el jamón?
-Con un cuchillo, Pepe… Y lo que es más gordo…
-¿Qué, Lola, qué es lo más gordo?
-Bien recordarás mi querido Pepe que en las capitulaciones matrimoniales nuestras existe un apartado muy doloroso para mi…
-¿Si?... Y cuál es, Lola que no lo recuerdo…
-La partición de cuchillos. Tú tienes los tuyos y yo los míos… Y que jamás de los jamases yo, tu Lola, tu santísima esposa cogerá un solo cuchillo tuyo, y menos el jamonero para pelar una triste patata.
-Sabia decisión, Lola, sabia decisión. Recuerdo aquel dia en que te encontré pelando un plátano con el hacha de partir la leña.
-Claro, no tenía otro instrumento a mano, Pepe.
-No desvíes mi atención, Lola y dime con qué corta el jamón el perro.
-No te lo vas a creer, Pepe, pero el perro corta el jamón con tu cuchillo jamonero.
-Pero si lo tengo guardado en la caja fuerte. Es imposible.
-De imposible nada, Pepe. El perro se sabe la combinación de tu caja. Te piensas que como es perro es tonto.
-Ahora mismo cambio la combinación.
-Haces bien, Pepe, pero que muy bien. ¿Quieres que te acompañe o lo sabes hacer tú solo?
-Ven si quieres, Lola.
-Voy contigo vida mía.
-¿Qué combinación puedo poner?
-Pon si quieres la fecha de mi cumpleaños así no se me olvidará, Pepe.
-Sí, estupendo, porque esa fecha no la sabes ni tú. La última que nos dijiste ya eras más pequeña que tus hijos. ¿Lo recuerdas, Lola?

miércoles, 16 de marzo de 2011

LOLA Y PEPE

-¡Loooooooooola!

-¡Ay, Jesús!, No me chilles que los únicos que están sordos son los muertos.

-¿Me puedes decir para qué has comprado más tazas de desayuno? Somos cuatro o es que piensas poner un hotel…

-Pepe, somos seis. Te olvidas del perro y la tortuga.

-Contesta…

-Pepe, mi amor, mi capricho… Era una oferta irresistible… ¡Ojo! Mari Pili también compró.

-La casa de Mari Pili me importa un carajo.

-Pues te debía importar Pepe. Pues si no me quieres ver, vas a casa de Mari Pili y te sentirás tan agustito. Tenemos las mismas cosas.

-Otra tarada.

-Oye, Oye, sin insultar a mi alma gemela. Insulta a tus difuntos, total, no te oyen.

-No se cabe en casa, Lola.

-¿Qué me estás insinuando, Pepe? Mi minimalismo es abigarrado, pero tan decente como tu simpleza.

-Quita trastos de en medio, por Dios te lo pido.

-Me puedes decir para qué metes a Dios en este ajo… Dios tiene el universo entero para decorar, pero yo… sesenta y cinco metros… ¿No te doy pena?

-Lola quítate de mi vista…

-Pepe, Pepiño mío… no puedo.

-¿Por qué no puedes, Lola?

-No hay sitio… Bueno, hay un hueco en tu armario, pero me voy a comprar al mercadillo los modelos de verano y…

-Lola, me ahogo…

-Ven, anda, abre la boca. Seguro que se te ha quedado la mala leche torcida en la garganta… Espérame que voy a por la espumadera.

-¿Para qué quieres una espumadera?

-Hijo, para qué va a ser… Pues para metértela por la garganta y desatascarte. Mira, te estás poniendo morado…

-Quita, quita, voy a desayunar y me largo… ¡Loooooooooooola!

-Ahora qué pasa… Un momento, ya voy… ¡Santa Críspula Bendita! ¿Qué has hecho Pepe?

-Se me han caído las tazas.

-Igual que los pobres japoneses… Vaya tsunami que me has preparado… Has destrozado todo, me que quedado sin nada. Y ahora, ¿qué hago?

-Vivir con sencillez, Lola, que falta te hace.

-Antes muerta que sencilla, Pepe ¿Entendido?... ¿Mari Pili? Soy Lola, tengo que renovar la decoración, ¿a qué hora quedamos?

martes, 1 de marzo de 2011

LOLA Y EL ROBO DE LOS OCHO MIL LEUROS


-El siguiente…

-Servidora, majestad policial.

-¿A usted que la pasa?

-¿Pasarme, pregunta? De todo… Bueno, vamos al grano. Le presento a mi amiga Mari Pili Fernández, de la saga de los Fernández de toda la vida, y prima del excelso cineasta Julito Fernández… ¿Vio los oscar, vuecencia? Yo no, pero allí estaba él.

-¿Quién, señora?

-El primo de Mari Pili. Salió a por tabaco y entre el barullo, se coló.

-¿Es lo que viene a denunciar?

-Qué va. Estoy usando las normas de protocolo, o es que ustedes, la rama policial de escopeta y porra, no les enseñan protocolo…

-Vale, vale, señora, usted dirá…

-Venimos a denunciar.

-¿El qué, señoras?

-Nos han robado. Bueno, a Mari Pili la honra hace años, pero el delito ya ha prescrito. Aunque el mío está en carne viva.

-Es decir, la han robado a usted… ¿Cómo se llama?

-Dolores García, de la saga de los García de principios de la hispanidad, pero si quiere llámeme Lola, suena más florero.

-Bien, Lola Florero, ¿qué le han robado?

-Todo, majestad policial.

-En qué consiste ese todo. Defínamelo, por favor…

-Entraron por la ventana. Las cortinas en ese momento bailaban un vals como cada mañana que ventilo mi casa porque yo soy muy limpia.

-¿Y?

-Qué guarros, pero qué hijos de, de, del maleficio social, majestad policial. Osaron volcar el cajón donde guardo mis bragas…

-Ya ¿Y?

-Luego metieron sus puercas manos en mi joyerito de terciopelo verde regalo de mi Pepe. En mi ropa, en mis bolsos, en mi baño… Fíjese, se llevaron a Ana Rosa Quintana, a Sálvame de lux, a la telenovela “Si quieres tomate, toma peras”…

-Pero, ¿de qué me habla, señora?

-¡Coña!, que me han robado la televisión.

-¿Más cosas?

-Sí… Ocho mil leuros, majestad.

-Lola, si tú en tu vida has visto mil leuros, cómo vas a tener ocho mil…

-Mari Pili, Mari Pili, déjame hablar que soy la espoleada. De esto que me ha costado unos nervios sin fin y finalidad, he de sacar para restaurarme.

-¿Qué más, señora?

-Un kilo de tomates, un cerdo entero congelado, siete cocidos, cinco preparados de paella, mil latas variadas. Tres pelucas…

-Lola, si no tenías pelucas…

-Mari Pili que te hago estofado… Cállate.

-¿Más, señora?

-Sí, pero no tiene importancia, majestad policial.

-No, no, señora, dígamelo todo.

-Pues no, no me da la gana. Seguro que no me devuelven lo que quiero y sí lo que no quiero.

-A ver, Doña Lola, qué más la han robado. Desembuche…

-Me llevaron a mi santo Pepe. Estaba él tan recogidito en su sillón contando los muertos del día, mirando las esquelas… Y no, no quiero que me devuelvan a mi Pepe.

-Pero, señora, si es su marido y se trata de un secuestro…

-Ya, ¿y qué? Como le encuentren y vea la factura del teléfono, es que no me secuestra, me mata directamente, majestad ¿No le doy pena? Devuélvame los leuros, el cerdo, las pelucas, la televisión y todos tan amigos.

-Salga de aquí ahora mismo. Es usted un monstruo.

-Tranquilito, eh. Ya me voy a otra comisaría a que me tomen más en serio… Buenas tardes, policía… Ah, y de majestad, nada de nada.