viernes, 29 de enero de 2010

LOLA Y LAS BOTAS DE MARI PILI

-Ay, Lola, dame una solución antes de que venga Paquito… Es que me mata.

-Lola, soluciones a la carta, dígame…

-No me toques los ovarios, Lola, que esto es muy serio. Ponte las gafas y mira.

-¿Cuál de todo, Magui Pili?... Por cierto, a ver si arreglas las puertas del armario. O las puertas son más gordas que el armario, o las puertas son escuchimizadas para la potencia del armamento que guardas dentro. ¿Quién es más gordo? Esa es la cuestión.

-Lola, no me toques los chismes, un poquito de por favor.

-Bien, déjame ver. Primero tira la ropa de Paquito a la basura.

-¿Y con qué se viste?

-Egoísta, bien le puedes dejar al muchacho algo tuyo. No sé, un tanga viejo, ese abrigo de plumas del Orinoco…

-Lola… Me estás diciendo que para meter mis rebajas en el armario vista de pájaro loco a Paquito…

-Pájaro loco o marmota de Ayamonte, qué más da. El caso es que el chaval no pase frío. Le pones en los pies unas bo… ¡Por San Agapito de Alejandría la más remota!, ¿qué es eso, Mari Pili que tienes ahí?

-¿Esto? Mi última adquisición, Lola, las botas Miau Miau.

-¡Ostras, Pedrín!, esto es mucho más de lo que mi inteligencia emocionada puede soportar…

-Lola, deja de arrancarte la cabeza… Son botas con estilo, originales, fashion.

-…Espera que cuento… ¡Mari Pili!, cincuenta y siete pisos de volantes y flecos, ole la sencillez. Mira, ya tienes atuendo para los carnavales. Ni yo en mis momentos de mayor desvariación cognoscitiva hubiera soñado comprarme unos chismes así… ¿Te las pondrás para ir a la Termomix? Unas gotitas de Chanel number five y las botas, y no necesitarás más. Pasmá vas a dejar a la clientela.

-Te ríes de mí, Lola…

-Ay mi niña, que no… Sólo es que a veces me sorprendes. Mira, como vamos a tirar toda la ropa de Paquito y le prestarás ropa para que no se hiele, le pones las botas Miau Miau y, si osa decir algo, le dices que te las regaló él el día de los enamorados cuando nació vuestro amor. Como eso ocurrió hace… déjame que cuente…No me acuerdo. Con lo cual, él tampoco se acordará, pero la satisfacción de que una huella de su amor aún ha resistido el paso de los siglos, le dejará encantado y paseará tan contento con las botitas.

-Lola, pero las botas son mías y las quiero llevar yo…

-Mari Pili si quieres llegar viva a nuestro viaje de Jerez hay que renunciar a algo, hija.

-Ya estoy renunciando a la ropa de Paquito…

-Pero si eso no es tuyo, ¿a qué estás renunciando?

-A mi tanga, por ejemplo, Lola.

-… Un tanga de leopardo con plumas en el frente del ecuador, ¿para qué quieres tú eso con lo casta y pura que eres? Le va a sentar mucho mejor a Paquito. Además, cuando Paquito le venga el calor, las plumas le abanicaran… Divinamente, te lo digo yo.

-¿Tú crees, Lola?

-Creo, creo firmemente en los resultados. Es más, para que tengas tu fondo de armario mejor planificado por estaciones, vamos a quitar la cama de Paquito y en su lugar ponemos otro armario.

-¿Y dónde duerme Paquito, Lola?

-Con tu madre. Ella le adora… Mira, y de paso, que se quede allí por siempre jamás. Acuérdate de Peter Pan… Yo, porque Pepe se lleva fatal con mi madre que si no…

-¿Qué hace Peter Pan en esta película, Lola?

-Muy sencillo, Mari Pili, dar lirismo a una situación que por el stock de mercancía reinante hay que salvar la inversión. De esto entiendo mucho que para eso trabajo en TutoBank de vez en cuando, recuerda…

-Ya… El fin justifica los medios, ¿no, Lola?

-No, Mari Pili, no. Que dejemos a Paquito en pelotas no es suficiente.

-Lola, pero si además de ir como pájaro loco, le has mandado con mi madre…

-No, no es suficiente. Recuerda que vivís colindantes… Mejor que se vaya a Argentina. Está un poco más lejos… Ah, con las botas Miau Miau.

-Mis botas, Lola… ¿No le podríamos mandar descalzo? Allí es verano.

-Bueno, venga, vale… pero si vuelve, no le digas que fue idea mía.

-… Me matará, Lola, me matará. Sabrá que todo fue una profanación tuya y yo me dejé envolver. Me matará.

-Vale, te matará y yo te enterraré con las botas Miau Miau. ¿Contenta?

-¿Y tú?

-Como siempre…, siendo Campanilla en el mundo de Peter Pan.

2 comentarios:

Albino dijo...

Por favor, decirme donde venden las botas Miau Miau. Tengo un enemigo al que se las quiero regalar.
He de vengarme de su regalo. No hace muchos dias me mandó por SEUR un elefante vivo.
Besos a las dos y a su madre literaria.

JAVIER AKERMAN dijo...

Mi querida Mª Ángeles:
¡Tu sí que me haces sentir por un rato Peter Pan leyendo tus hilarantes reelatos de Lola!
Buen fin de semana.
Un besote.