sábado, 15 de marzo de 2014

LOLA ASESORA DE LAS BODAS MÁS CHIC TU CHIC

-Loli. Guapa, ayúdame.
-Ni de coña mientras me faltes al respeto.
-Pero en qué te he faltado al respeto…
-¿Te parece poco llamarme Loli? Soy Lola, Lola grande y de España… cañera.
-Y gorda, no te fastidia ésta… ¿Me ayudas o no?
-A ver, Mari Pili, qué puedo hacer por ti…
-Tengo dos dudas, Lola.
-¿Sólo dos? Yo tengo a cientos, tantas que mi vida es pura duda levitante.
-Lola, tengo siete bodas.
-¡Coño! Sólo te falta un funeral.
-Necesito asesoramiento.
-Pues entonces querida has venido al sitio idóneo, no tengas más dudas.
-No, si empiezo ya a dudar qué para qué te lo habré dicho…
-No dudes, y comencemos… ¿Qué resolvemos primero, regalos o vestidos?
-Los regalos y así lo que me sobre para los vestidos, ¿te parece?
-Tranquila, Mari Pili en un suspiro te lo arreglo yo y encima te sobra para hacer un viaje a Canarias.
-¿De verdad, Lola?
-Pues claro, ¿Cuándo has dudado de mí?
-Siempre, Lola, siempre.
-Estoy pensando…
-Malo, malo, no piense, Lola mucho que te desgastas…
-Tranquila que lo pagarás con creces.
-¿Pagar el qué?
-nada, nada… Siete regalos a ocho cincuenta cada uno son…
-Lola, ¿ocho cincuenta cada uno y qué compras tú por ese precio?
-Soy representante de mi chino, el de la esquina, me lo pidió él, no creas, me dijo,”Lola con tu gusto, no puedo desperdiciar mi negocio”, y ¡Voila!...Acaba de recibir unos marcos de plata plateada divinos, Mari Pili
-¿Pero son plata, plata?
-Y plateada, nada menos y de los que no se limpian y los que no se va el baño plateado… porque como no tiene…
-Hija es que me parece un poco, poco…
-Bueno si quieres derrochar más dinero, tengo la opción B.
-Ya… ¿Y en qué consiste la opción B?
-Un sobre con diez leeros para cada boda. Eso sí, en el sobre no pongas tu nombre porque te van a llamar rácana, a no ser que pongas el de Paquito y que quede él como el más taba de todos los tabas. Eso tú verás…
-¿Y los vestidos, Lola?
-¡Bestial, Mari Pili! Aquí das la campanada, bueno las siete campanadas.
-A ver, qué se te ha ocurrido…
-Ni más ni menos, Mari Pili, que siete en uno.
-¿Eh? ¿Qué es eso?
-Muy sencillo, Mari Pili… Ante todo elegancia, un chic lolailo que te mueres, y una discreción al final que vas a dejar pasmados a todos, ah, y con un solo vestiiiiiiiiiido.
-¿Y cómo se come eso?
-Mira muy fácil. En la primera boda llevas un vestido largo con cola, con plumas, con pedrería, con lazos, con capas superpuestas en color fresa hamburguesa, que es el color de moda, con brillos aterciopelados, sombrero, mantilla, peineta, flores, muchas flores diversificadas por toda tu anatomía, y algo más que encontremos en la ferretería. Eso sí, que impere la discreción sencilla.
-Lola, en la ferretería sólo hay clavos, puntas y cosas así…
-Ya, pero es que allí vamos a comprar todo eso y chinchetas de colores para hacer la pedrería, ¿me  se entiende?
-No sé, Lola… ¿Y para los seis vestidos restantes?
-Mari Pili que es el mismo vestido. Es decir, en la primera boda vas sobrecargada peeeeero sencilla, eh. En la segunda pues, yo qué sé, quitamos las plumas, en la tercera, los lazos y así sucesivamente hasta la última boda que ya hemos quitado todo y sólo te queda el forro…Ah, el forro transparente, porque se llevan las transparencias para que se note sensualmente, eh, que llevas faja y esas cositas íntimas de las mujeres. ¿Qué te parece, Mari Pili, a que soy un prodigio de la naturaleza?
-¿Le gustaré a Paquito?
-No lo dudes, Mari Pili, no lo dudes, y en caso que no le gustes, mejor, él mirará para otro lado como si no te conoce y será el momento proverbial para que saques las tarteras.
-¿Tarteras?
-Sí mujer las llevas atadas a la muñeca con una goma a modo de Crunch, ya sabes, bolso, y que túuuuu las rellenaras con comida para que tu Lola coma un par de días… ¿Qué, a que soy genial, Mari Pili?

-Cojonuda, Lola, cojonuda.

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