miércoles, 13 de enero de 2010

LOLA Y MARI PILI ESPÍAS

-Qué lugar más romántico, ¿verdad, Mari Pili?
-Sí, mucho. Lo que no me explico qué hacemos tú y yo aquí.
-Anda ésta, pues que somos la llama de una vela a media luz.
-¿Llama dices? Más bien humo.
-Ay… Agáchate, no te vuelvas, mira…
-Lola defínete. ¿Me agacho, miro, no miro?
-Haz todo, pero en orden.
-¿Qué pasa?
-Está ahí Peluche, ¡morreándose con una!
-¿Dónde, cuándo, cómo?
-Mira, mira, la toca la nariz… ¡Y a una desconocida, Mari Pili!
-Bueno, desconocida para ti, pero no para él… ¿Sólo la toca la nariz, nada más o la mete mano?
-¿De dónde la habrá sacado?
-Del mercadillo, Lola.
-¿Mi niño en un mercadillo? Si sus actos son los de un marqués. ¿Qué pinta un marqués en un mercadillo?
-A veces la nobleza desciende a los estratos más bajos.
-¿Para qué?
-Pues para ver el mundo real, Lola.
-Ah… Un momento, voy a consultar a Pepe… Pepe, soy Lola.
-¿Por qué hablas tan bajo?
-Calla y escucha… ¿Dirás Pepe?
-No digo, dime tú.
-Una gran desgracia, Pepe… Pobre chica.
-Pobre chica, ¿quién, Lola?
-Pues la desconocida, no sabe con quién se morrea.
-¿Quién se morrea?
-Ay, Pepe, preguntas todo. Peluche, Pepe, Peluche.
-Ah.
-¿Sólo se te ocurre decir ah? Tenemos el deber de advertirla, Pepe.
-Lola, ¿cuántas veces te he dicho que no te metas donde nadie te llama? Ya ves lo que es tu madre, nunca se metió
-Pues muy mal. Me tenía que haber advertido quién eras tú.
-Oye Lola, ¿seguro que es Peluche?
-Espera… Mari Pili, dice Pepe que si estamos seguras de que es Peluche.
-Dile que no tengo gafas, se me han olvidado en casa.
-Pepe…
-Ya la he oído. ¿Tú te has puesto las gafas, Lola?
-Sabes que nunca las llevo, Pepe.
-¿Cómo, carajos, vas a saber que es Peluche si no ves? Acércate, seguro que es una momia en vez de tu hijo.
-Ahora voy, Pepe, pero debemos prohibir ese noviazgo, Pepe, estamos en crisis.
-¿Qué tiene que ver el culo con las témporas, Lola?
-Mucho, hay que ahorrar de todo, hasta las energías y el amor.
-Lola, te dejo, hay mucho trabajo.
-Pepe, si estamos llegando a la recesión, ¿aún tienes mucho trabajo?
-Lola, La gente se sigue muriendo y con los sustos de la bolsa, más.
-Es verdad, Pepe, se me había olvidado que eres enterrador.
-Lola, trabajo en una funeraria, no entierro a nadie.
-Vale, vale, Pepe, yo ya me entiendo… ¡Adiós, querido!... Mari Pili vamos a acercarnos
-¿A dónde?
-A ver a Peluche y hablamos con la chica. Tú la dices que vuelva en un par de años, bueno, cuando haya acabado la crisis.
-Lola, no es mi hijo, no es mi nuera. Habla tú y que te odie la desconocida, que sepa como es su futura suegra… Pobre muchacha, la que la ha caído encima.
-¿Qué dices, Mari Pili?
-Nada, nada. Lola. Vamos… Lola, ay, ¿estás viendo lo mismo que yo?
-Ay, sí, Mari Pili… Oye, no contemos a nadie esto, ¿vale? Nos perjudicaría mucho.
-Sí, desde luego. No podemos decir que confundimos a Peluche con un anciano.
-Pobre anciano, se cae a cachos y está solo, ¿de dónde sacaríamos que se estaba morreando con una chica, Lola?
-Yo, que sé, Mari Pili, es inútil pensar, aceptémonos como somos, es lo mejor.
-¡Amén, Lola!

lunes, 11 de enero de 2010

LOLA Y SU TERMOMIX CASERA

· Me cago en todo lo que se menea. Otra vez…

· Lola, esa lengua. ¿Qué puñetas te pasa?

· Mari Pili vigila tu diccionario y habla con propiedad sinfónica. Puñeta es una puntilla que se pone a la bocamanga…

-… O molestar, fastidiar, Loooola.

· Cada vez eres más calcada a mi Pepe. ¿No te has dado cuenta que los redichos dais nauseas?

· Déjalo, siempre has de quedar de pie.

· Claro, sentada, engordo… Se me ha vuelto a pegar la jodía besamel en mi maravillosa cazuela.

· Tienes una lengua de estropajo. ¿Por qué de cada dos palabras, una y media dices tacos?

· Muy sencillo, Mari Pili, me desinfectan la mala leche y la impotencia.

· Si te hubieras comprado una Termomix…

· Pues la estaría llamando hija puta todo el día Mari Pili.

· ¿A mi mega máquina? Si es perfecta…

· Ahí, ahí duele, Mari Pili. No aguanto la perfección. Todo ha de ser imperfecto, irregular y bombeado como yo. Ya ves tú, si fueras ideal de la muerte no estarías conmigo, eso te lo aseguro.

· Anda, ¿y por qué?

· Porque tu luz, apagaría mis estupideces, hija.

· Envidiosa… Bueno, ¿me vas a comprar mi Termomix ahora que se te ha quemado, al fin tu mega cazuela?

· No, vamos que ni de coña. Ahora la friego, la restriego, la pulo y ¡voilá!, nuevamente en funcionamiento… Es como yo, trés, trés merveilleuse, Magui Pili…

· ¡Hala!, ya estamos de nuevo con la vena francesa.

· Vaaale, te hablaré en la lengua de Colón y de Cervantes. Por cierto, ¿tú sabes en que lengua habla el último premio Nobel de física y química?

· ¿Eh? Ni idea… ¿Desde cuándo te interesan esas cosas, Lola? ¿Vas a llevar a los Nobel a tu cazuela?

· Menos coña, sargenta Fernández. Es que me estoy acordando que mañana se examina AntiCristo y seguro que le podía echar un cable. Si supiera su idioma le llamaba en un momentin a ver si le podía enchufar. El que no tiene padrino, no se bautiza, ya sabes…

· Oye Lola, cada vez te pareces más a Gila, ¿no serás una prima suya? Llámale, seguro que quiere ser el padrino del niño, al menos en el examen se reirán.

· ¿A quién llamo, a Gila o al Nobel? Te advierto que tengo mucha amistad con el rey sueco, si le llamo, me dirá el idioma.

· ¿De qué conoces al rey de Suecolandia?

· Anda, casi todas las semanas le veo en las revistas. Me cuenta todos los pormenores de lo que sucede en palacio.

· … Lola…

· ¿Qué, Mein liebes Fräulein?

· ¿Pero ahora en qué me hablas?

· En alemán. De todas formas, qué más da en qué te hable, si hoy no me sigues, fräulein Magui Pili

· … Es cierto, me estás trastornando. Creo que me voy a mi casa.

· Ni de coña te vas. ¿No ves que está nevando y te espatarras… Y si te espatarras o espatarrieses, ¿quién me iba a aguantar en mi estado puro?

· Me voy aunque me espatarre y se me achique el pecho ¡Adiós, Lola!

· ¡Arrevoire, Magui Pili!

¡Puerca miseria!, todos me dejan, menos mal que tengo mi cazuela, ésta nunca falla.



sábado, 9 de enero de 2010

LOLA Y EL VIBRADOR

-Magui Pili, dime una cosita…

-¿Qué?

-¿Por qué tú sabes y yo no sé?

-¿Ah, sí? Y supuestamente, ¿qué es lo que sé, Lola, que tú no sabes?

-Además de todo, sin llegar, claro, a ser una enciclopedia de seiscientos tomos como tu Paquito que, de ahí, está en posesión de la verdad, eres el libro gordo de Lola.

-Pero si siempre me estás llamando esmirriada, Lola.

-… De cuerpo, pero no de mente. Y lo del cuerpo, no te engañes, es envidia.

-¿Qué te has bebido? Sabes que no toleras el alcohol.

-…Dos vasos de Cola Cao.

-El cacao es sano, te ha limpiado la lengua.

-Será… Oye, estoy deprimida, este chisme me supera. No vibra.

-¿Qué chisme, Lola?... ¿Te has comprado un vibrador?

-… Me lo han traído los reyes majos, pero las instrucciones vienen en checo.

-¿Ves? Te lo dije, los Reyes Magos no existen. Ellos nunca traerían vibradores… Y no sé checo.

-Ya empezamos, Mari Pili. Los Reyes magos existen porque no me han traído un costurero sino un vibrador, eso sí, checo. Nada hay perfecto.

-A lo mejor tus reyes vienen de Checolandia… Trae el vibrador.

-¿Lo sabes usar?

-Y yo qué sé, Lola. Soy de la generación manual, pero con perseverancia…

-¿Con perseverancia, qué, Mari Pili?

-Dame el jodío chisme y vemos qué podemos hacer…

-¿Pero tú crees que le harás vibrar? Dicen que suenan de puta madre.

-¡Anda! ¿Lleva música incorporada o sólo lamentos y pulsaciones aceleradas?

-Lo lógico es que suene y al sonar, tú bailes…

-Bailar… ¿En dónde, en la cama?

-O en la calle, si quieres, Mari Pili. No me seas retrógrada.

-Lola, ¿pero cómo vas a llevar un vibrador por la calle? No vuelvas a tomar Cola Cao.

-Mira, te fijas en el metro, en el autobús y todo el mundo lleva el vibrador colocado.

-¿Sí? ¿Y qué hacen?

-Pues, ¿qué van a hacer, Mari Pili? Mover la cabeza o los pies, según…

-¿Y no chillan, ni gritan, ni sufren espasmos?

-Van mudos, concentrados.

-¡Ah!... Yo pensé que esos chismes daban otras sensaciones. ¡Va!, prefiero mis reyes.

-Qué reyes ni que niño muerto. Si no crees, no crees y no te traen nada, Mari Pili.

-Y un jamón de bellota. Yo he tenido regalazos y no te los cuento porque vas y lo cuentas, Lola, eres una chismosa.

-Eso ya lo dice mi Pepe, no hace falta que también lo digas tú… ¿Bueno me ayudas o no?

-Sí… Saca el vibrador. ¿Tiene pilas?

-No lleva, se enchufa a la red.

-¿Y si me electrocuto?

-Pues te gastas una de tus vidas de gata… Venga, toma…

-¿Pero qué me das, Lola?

-Pues el vibrador, Mari Pili.

-Esto no es un vibrador.

-¿Y por qué sabes que no es un vibrador? ¿Cuántos has visto en tu vida?

-Cientos, millones, Lola y esto no es un vibrador.

-¿Ah, no? Entonces, ¿qué es, señorita sabelotodo?

-Un Ipod, Lola, un Ipod, hija…

-¿Ves, Mari Pili cómo sabes todo y de todo? A ver, explícame mi vibrador musical…

jueves, 7 de enero de 2010

LOLA DECORADORA

Hola, estoy solita… Mari Pili se ha ido de rebajas, a descambiar lo ya descambiado. Así se pasa las rebajas, con una sola prenda va y viene hasta que finiquitan las rebajas, y la devuelve definitivamente. Total, no se ha gastado nada y ha estado entretenida; mi amiga es la leche de lista.
Mientras ella vuelve, os voy a dar unas nociones de decoración ya que soy una experta en la materia aunque los hechos demuestren lo contrario, pero es que las apariencias engañan ¿eh? Siempre, antes de juzgarme, id a mi trastienda y comprobaréis que estoy plagadita de buenas intenciones y que el buen gusto me avala. Eso sí, no preguntéis a mi cuñada la roja, la impresentable, la descarada... dice la tía que mi decoración la produce claustrofobia, que no decoro, que abigarro el ambiente. Tranquilos, no hago caso ni a ella ni a mi Pepe, el eterno amante de las superficies vacías ¡El tío está frustrado conmigo! Según camina se va dando golpes con todo lo que encuentra, dice que soy la reina del chisme, que no tiene espacio para caminar (teníais que ir a casa de Mari Pili tiene un aparador de ocho por veintisiete en el pasillo; si quieres ir al baño, tienes que trepar por el aparador y la queda divino de la muerte)
¡Salte a la calle chiquillo, que Madrid es muy grande! Pero no, se empeña en andar por casa y claro, a mí me gusta aprovechar los espacios, dar utilidad a todo. He de reconocer que no me gusta el minimalísmo y sí, el estilo inglés con matices “lolahilos” y lo más importante, amigos: sin gastarme dinero. ¿Cómo lo hago? Tomad nota por favor, os pongo un ejemplo:
Estaba yo pensando en que -¡Dios, qué patética soy!- aunque no estaría mal es que cuando dice mi Pepe “Lola no pienses, que la cagas” procurara seguir sus consejos, pero es que no puedo, tengo mucha cabeza ¿cómo voy a desperdiciar tanto talento que hay en mi encefalograma plano? Así que la cagué una vez más ¡Joder, entendedme! Si hay un problema acuciante en vuestras familias ¿qué hacéis? Pues buscar soluciones; justamente lo que yo hice. Os cuento...
Era medianoche cuando me viene Peluche consternado y me dice “ A partir de mañana ya no podré ir más a la universidad” “¿Qué te pasa, qué mal mayor te impide que la cultura sensibilice tu cerebro despeñado?” Pregunté preocupada; ahora bien, os voy a hacer una confesión: a estas alturas de la película, ya no me altero tanto como antaño ante las confesiones de mis joyitas, sé que el trasfondo es más liviano, así que esperé a conocer más pormenores para comenzar a alterarme “No tengo nada que ponerme, estoy desnudo” Miré y taparrabos llevaba; mi niño es que es muy exagerado así que le mandé a la cama con la solemne promesa que subsanaríamos su desnudez ante el mundo cruel. Heteme aquí que el despertador suena y mi Peluche me ataca, esta vez, me pilla descolocada o dormida, según se mire “Mamá, necesito un armario, no tengo sitio para guardar tanta ropa” Mi subconsciente gritaba ¡Milagro, milagro! El taparrabos durante la noche se había multiplicado como los panes y los peces en Galilea, en esta ocasión, en casa de los García. Pero claro, si mi joya ya tenía ropa para ir a clase y no tenía dónde guardarla, era un problema ¿no? Menos mal que mi cabecita loca, pero con juicio a pesar de lo que mi Pepe diga, tuvo una genial idea y la puse en práctica por supuesto. Al principio Petronio decía “Pero mamá, si nos ve alguien conocido, yo me muero” ¿Morirse mi joya? Ni de coña, ha salido a su madre, con más vidas que un gato. Para tranquilizarle, nos pusimos unos pasamontañas ¡Ay qué pintas, Dios! Según bajábamos, la vecina del 3ºA me dijo “Buenos días Lola” “¿Ves mamá? Ni con pasamontañas; nos han conocido” No me inmuté, ¿para qué? Me sentía ridícula así vestida pero iba a solucionar un tema con lo cual los medios justificaban mi ridiculez. Dos calles más abajo se hallaba una linda cómoda abandonada, pero parecía que ya tenía dueño ya que estaba un gitano supervisándola con rigor. Le dejé que lo hiciera aunque por el rabillo del ojo siguiera sus pasos uno a uno hasta que manifesté a Peluche ¡Es una mierda esa cómoda! El gitano, va y me dice “Señora, es de estilo neoclásico, es mu guena, se la vendo” Voy yo y le contesto “Oye chaaacho, tú a mí no me engañas, eso no vale ná” Mi Peluche se ponía nerviosito por momentos “Mamá, vamonos de aquí”, pero yo me había empecinado con aquel armatoste que no sé si sería neoclásico, ahora, fea de narices, pero cabían de cosas... “Payo, di a tu máma que compre esta joya; 10€ y es tuya paya y te regalo unos malocotones” ¡Por fin había conseguido un chollazo! Un mueble antiguo y un kilo de melocotones por 10€ ¿A qué Lola compra de puta madre? Peluche seguía dándome la vara “Mamá, Papá siempre dice que confundes lo viejo con lo antiguo, además, estamos en febrero, no es época de melocotones” pero yo no le escuchaba, saqué el monedero y ¡Oh, desgracia! Sólo tenía 4€ ¡Menos mal! El gitano se fue zumbando y nosotros nos quedamos con una bolsa de naranjas, Peluche llevaba razón en el asunto de “los malocotones” y me temo que con la cómoda, también. Antigua no sé si lo sería, buena, sí ¡La madre que la parió, cómo pesaba! pero, como era tan antigua la pobre, se nos fue desarmando por el camino y, cuando llegamos a casa, sólo estaban intactas las naranjas ¡Qué sofocos para subir ese muerto hasta un quinto piso! Vino hasta el portero a ayudarnos y me hizo una recomendación “Señora Lola, quítese el pasamontañas, verá mejor los escalones” y era verdad, pero claro, me lo dijo cuando llegábamos al cuarto piso y tenía las piernas magulladas de cardenales.
Nos costó lo que no está escrito colocar semejante muerto, pero lo malo es que por el camino habíamos perdido algún trocillo de madera; Peluche volvió a bajar corriendo a recuperarlos ¡Lástima vivir en una ciudad tan limpia! Los barrenderos habían limpiado la calle y se llevaron los restos de la antigüedad neoclásica ¿Qué hacer entonces? El positivismo invade mi espíritu, lo negativo lo dejé para cuando llegara mi Pepe y lo utilizara convenientemente. Fui a la frutería para que me diera una caja de las de madera y tapar los agujeros. Reconozco que ¡Vaya mierda de cómoda! Pero, por mis muertos que yo aquel trasto no lo volvía a bajar a la calle, comprendedme, estaba magullada, además, es cuestión de acostumbrarse, yo después de días, hasta la veo, bonita no, sí, decorativa y que hace su apaño aunque se cuele la ropa de un cajón a otro.

Esta noche, mi Pepe se levantó a por un vaso de agua y Peluche, al sentirle, le pidió otro vaso; al llevárselo a la habitación, tuvo un encontronazo con el neoclasicismo: se tragó entera a la cómoda. Le fui a socorrer y me dijo “¡No te tolero ni una más, Lola!”
¿Sabéis lo que me habrá querido decir con esto? Yo, ni idea, es un poco exagerado, igual que su hijo.

lunes, 4 de enero de 2010

LOLA Y MARI PILI Y LOS REYES MAGOS

- Mari Pili es fundamental que nos centremos…
- ¿En qué, Lola?
- Pues en el papel.
- ¿En una cuartilla en blanco, Lola?
- Sí, petarda… Vamos a hacer magia potagia.
- Ah… comienza, entonces, tú…
- Descreída, más que descreída, te voy a dar una lección que en la vida se te olvidará… Comienzo… Queridos Reyes Magos de oriente occidental, dos puntos:
- Lola, el encabezamiento es más viejo que tú y yo que ya es decir
- ¿Por qué quitas la poesía a todo, Magui Pili? Te advierto que cuánto más andas con Paquito, más te pareces a él… Sigo… Majestades me pongo a vuestros pies como cada año que llega, punto.
- ¿Para que te agachas después de escribir, Lola?... Y no digas mentiras. No me parezco a Paquito, no me cabrees. Tú no te pareces al enterrador de muertos con el que te casaste…
- … A Dios gracias, amén… Pues si no quieres que te diga que te pareces a Paquito, ten otro espíritu. Y me agacho para dar más realismo y énfasis a la carta.
- ¿No crees que escribimos un poco tarde? Llegan esta noche. Mientras mandamos la carta, se van a cruzar por el camino, Lola.
- Ay qué leñe, Magui Pili, ¿pero dónde crees que está, entonces la magia?
- … El prestidigitador que me desprestigie, buen prestidigitador será…
- ¿Pero qué estás diciendo, zumbada?
- No sé, Lola, no sé… Yo creo que sólo creo en la presdigitación digital… Ya sabes, los tiempos avanzan…
- ¿Y?... ¿Quieres decir, hija, que ahora en vez de usar camellos, usan avión, cohetes?
- Lola, ¿por qué no maduras un poco? Los Reyes Magos no existen.
- ¡Aaaaaaaaalto! ¿Quieres decirme que vas a empezar como todos los años de nuestra santa y laaaaarga vida, desde que estábamos en el colegio, a decirme que no existen los Reyes Magos?
- Sí. A lo largo de la longitud de mi vida no he variado de opinión, Lola.
- ¿Y para eso te he criado a mis pechos, al calor de mis carnes, para que no hayas aprendido naaaaaaaada?
- Lola sólo me has enseñado gilipolleces.
- ¿Qué yo sólo te he enseñado gilipolleces, dices? ¿Que mis Reyes Magos son gilipollas? … ¿Y cuando te enseñé Ibiza, qué, eso es también una gilipollez?
- Ibiza es una excepción, Lola, pero los Reyes Magos, sí… ¿Pero no les ves qué caras de mermados tienen, leñe?
- …Un poquito de por favor, Mari Pili Fernández, de la saga de los Fernández y Asociados, ¿te has mirado la cara que tú tienes?
- ¿Qué la pasa a mi cara? Al menos es real y no la de esos tres que parecen que son tres aparecidos.
- Es que lo son, Mari Pili Fernández, de la saga de los Fernández y Asociados.
- ¿Qué son, qué, Lola? ¿tres gilipollas inventados por la mente humana y retorcida?
- Son tres aparecidos, Mari Pili, en nuestras mentes infantiles para generarnos ilusión.
- Pero yo es que no soy infantil, Lola. Ponte las gafas, un poquito de por favor, y mírame qué cuerpo tengo…, de mujer, mujer, mujer hasta sus últimas consecuencias.
- ¿Qué quieres, echarte un kiki con sus majestades los Reyes de Oriente Occidental? Ellos sólo traen juguetes, ilusión, magia…
- ¿Sabes si traen en sus mochilas espaciales alta joyería, cosmética de alta precisión para borrar arrugas, lencería de quitar la impotencia…, vamos, cosas prácticas?
- … No sé, a mí todos los años me traen un costurero a ver si de una puta vez aprendo a coser.
- ¿Y eso es mágico, Lola?
- No, pero yo creo en que algún día se aburrirán, o dejarán de fabricar costureros, Mari Pili.
- ¿Ves? No existen, Lola
- Qué sí, coño, existen, Mari Pili… Esta mañana he seguido a mi Pepe y no se ha metido en ninguna mercería. Este año es el año del milagro… ¡Viva a los Reyes Magos!

domingo, 3 de enero de 2010

LOLA Y LA LAVADORA

-¡Jesús, Lola!, ¿de qué vas?
-De desteñida. ¿Pasa algo?
-El año nuevo ya te ha hecho efecto. Volvamos al viejo, un poquito de por favor… ¿te equivocaste de programa?
-La vida no es como uno quiere, sino como sale de la lavadora. ¿Te enteras, Magui Pili?
-Pues… no, Lola.
-Pues está muy claro. Alguien me tocó y…
-¿Qué te tocó, Lola?
-Pues los botones, Magui Pili, que hay que explicarte todo.
-Ah… ¿Dónde tienes los botones?
-En el ombligo, no te fastidia.
-Lola…, podemos arreglar el desaguisado.
-¿Tú eres capaz de que una camisa de Pepe que usa la talla XXXL y ahora está en la S, vuelva a la XXXL? Mira los calzoncillos de Peluche han quedado de diseño en formato pañal.
-Hija, no soy Santa Milagritos, Lola. Además de ser los García, ahora sois los desteñidos encogidos… Qué desgracia, ¿no?
-Encogidos, pero con mucha honra, eh…
-¿A cuántos grados has lavado, Lola?
-A doscientos ochenta… Bueno, tal como ha quedado todo, tal vez un poquito más.
-… ¿Y Pepe?
-¿Y Pepe, qué?
-Que qué te ha dicho…
-Nada… Se miró, me miró, nos miramos y…
-¿Se fue?
-¿A dónde se fue?
-Pues, ¿a dónde se va ir, Magui Pili? A enterrarse con los muertos mientras se lamenta de su desgracia. Ellos le entienden mucho mejor que yo.
-Ay qué tierno es tu pepe, y qué sentido…, y tan alegre, ¿verdad?
-Sí, se sale. Es tan alegre que un día me voy de fiestuqui al cementerio.
-Oye, ¿y siempre llora por los muertos?
-No…, sólo a veces.
-¿Qué veces?
-Cuando le destiño, Magui Pili. ¿Es que no lo entiendes?
-Pues no, Lola. Hacer sufrir gratuitamente a un pobre hombre tan triste…, reconoce que es doblemente triste… Oye, ¿y si metes a Pepe en la lavadora?
-¿Para qué, para que se me cueza?
-No, piensa un momentito, Lola…
-Magui Pili, ¿cómo voy a pensar ya a tres de enero si me sienta fatal? Además si empiezo a pensar ya en estas fechas, cuando llegue diciembre se me habrá acabado el pensamiento…
No, Lola, tranquilidad. Es que si metes a Pepe…
-¿Qué le voy a meter a Pepe, Magui Pili?
-Meterle, no. Lavarle.
-Pero si mi pepe es muy limpio… No escatima agua, ni brocha de depilar la cara… Ni siquiera pasta de dientes.
-Lo sé, Lola, lo sé. Pero si le metes en la lavadora…
-Oye, Magui Pili, no habrás estado con Monchita y la Pichu, ¿verdad?
-No, claro que no.
-Pues yo creo que sí, y es más, sé lo que habéis estado haciendo.
-¿Ah, sí?
-Sí
-¿Y según tú, ¿qué hemos estado haciendo?
-Pues poner vuestras lavadoras por supuesto que no, porque si las hubierais puesto…
-¿Qué, Lola?
-Ahora seriáis unas viudas alegres y con la cara que traes… Queréis primero garantías…
-¿Eh?
-Queréis primero que pruebe con mi Pepe y si da resultado, metéis a Paquito, a Juanito Botellas y a Monchito en la lavadora… Y yo a mi Pepe le quiero hasta desteñido… Claro que él a mí creo que no… ¡Hace! Quiero la patente.
-¿La patente de qué, Lola?
-De encoger maridos y que dejen de dar la brasa. Pero… Magui Pili, si se les encoge todo menos el cerebro, ¿qué hacemos?
-Lola, el desteñido te sienta fatal.
-¿Ves? Te lo dije, pensar me sienta fatal…Anda, vamos a escribir a los Reyes Majos aunque, ¿tú crees que me reconocerán tan desteñida, Magui Pili?
-Tranquila, Lola sólo hay una.
-Menos mal porque si no, pobre mundo...

viernes, 1 de enero de 2010

LOLA SIN PELOS EN LA LENGUA

-Magui Pili, ¿por qué tu maguido no me ama?
-Te lo he dicho mil veces, Lola, Paquito dice que me quitas la poca cabeza que tengo.
-No, tiene que ser otro cosa, Magui Pili porque, debajo de esta capa de estrógenos envueltos en carne magra soy una tía seria.
-Lola, menos cuando te da el nervio, que ni oyes ni conoces, te ríes de tu sombra, y mi Paquito es un tipo serio, cerebral…
-…Gilipollas, añade, Magui Pili… Tenía que caer con una de esas amigas tuyas tan rancias, a ver qué cómo le iba la vida… ¿Tomamos las uvas?
-Ya es día uno, Lola, se nos ha pasado el arroz, Lola.
-Por culpa de Paquito, Magui Pili, pero ahora mismo pongo el reloj a las doce menos cinco y tomamos las uvas.
-¿Llamo a Paquito y a Pepe?
-Y a mi madre, si quieres, no te fastidia… No, tú y yo solas. Esos tres cenizos cuánto más lejos mejor
-Toma un cacho de mi liguero, es rojo, trae suerte.
-Magui Pili, tu liguero es para un muslo de pollo, no cabe el muslito de vaca.
-Vaaale… Voy a descorchar el cava y traigo los mazapanes.
-Ni cava ni mazapanes… Esos para Paquito. Tú y yo con gaseosa. Es barata, burbujeante, sensilla, vamos que somos dos gaseosas y no necesitamos de artificios.
-Lola, ¿tú me quieres?
-Te quiero, Magui Pili .
-Yo a ti también.
-¿Nos querrá alguien más?
-No tientes a la suerte, Magui Pili, hay cariños que matan.
-Comamos las uvas… ¿Cuántas has puesto?
-Treinta y seis, Magui Pili antes que sobre y no que falten.
-¿Formulamos ya los deseos del 2010?
-Sí, Magui Pili.
-¿Qué, Lola?
-Humor y salud… Ah, y “los toca pelotas” como tu Paquito fuera de mi vista, una buena temporada.
 
 

miércoles, 30 de diciembre de 2009

LOLA, LAS UVAS Y EL TABACO

Hola, soy yo. Estoy que fumo en pipa. Decir que estoy envenenada, es hablar poco. Me encuentro rabiosa, furibunda.

No sé si contaros el asunto de los buitres carroñeros o, que hoy es el último día que se fuma oficialmente; a partir de mañana seré una ilegal, perseguida por la justicia. Me conozco: sé de buena tinta que expeleré humo en los sitios prohibidos, me esconderé, llevaré un cenicero debajo del sobaco y estaré al margen de la ley; el riesgo de ser pillada “in fraganti” lo llevo tatuado en la frente. Ya me imagino a mi Pepe, yéndome a buscar a comisaría, aunque, os advierto, que es probable, casi seguro, que en vez de eso, se quede empanado haciendo “zapping” delante del televisor y su Lola, mujer marcada por la ley, entre delincuentes, maleantes, juzgada por el mismo rasero, ¡manda narices! En qué país vivimos… Si es que hemos perdido el norte, leches. Mi Pepe, que eso de las leyes lo lleva a rajatabla porque es un hombre muy cívico, me ha puesto una pegatina en la tapa del retrete que versa lo siguiente: “Lola, que te veo, apaga el pito”… Será capullo, con lo bueno que es un cigarrillo sentada en el trono, ¡a qué grado de intolerancia hemos llegado!, que ni se me respeta estando en el váter.

¿Vosotros fumáis? Es un vicio caro, sucio (te deja los pulmones renegridos), no os lo recomiendo y menos ahora, claro. Menudas multas han estipulado, aquí, los mandatarios de pacotilla. Yo estoy convencida de que me van a embargar hasta las pestañas, pero no pago ni una multa, ¿eh?... Es más: a las ocho de la mañana me iré al banco y sacaré todo el dinero que tengo, sólo dejaré los intereses por descubierto, eso no me importa que me lo embarguen.
Ay, qué enfado tengo… Pero, ¿cómo me van a juzgar igual que a un mafioso? Si no soy china, ni rusa, si soy una “sensilla” chica de Valladolid que le gusta fumar, coño… A mí, que no me toquen la moral que soy muy brava y, si me buscan, me encuentran; el que advierte, no es traidor.

Creo que me voy a anticipar a los acontecimientos, amigos lectores; tomaré medidas: una, llevar prendido en la ropa una nota de advertencia al respetable diciendo “Lola, mujer sin ley”. Dos, esta noche en las campanadas, mientras unos toman uvas, yo me fumo doce cigarrillos –la verdad, no sé si me dará tiempo a tragar tanto humo-… por si las moscas.
Ehhhhhhhhh, ése del fondo, ¿qué hace comiéndose las uvas? Un poquito de por favor, que no os he deseado feliz 2010... Ay, que comienzan los cuartos, ¿alguien tiene doce mecheros para encender mis cigarrillos?... Esperadme...

lunes, 28 de diciembre de 2009

LOLA, CONFESIONES A MEDIA NOCHE

-Pepe, te quiero mucho.
-¿Eh?, ¿qué dices? Perdona, estaba leyendo esta noticia y no te he oído.
-Que digo que te quiero mucho…
-Ah, vale, gracias por tu generosidad, Lola.
-De nada, Pepe… Qué bien te sienta ese corte de pelo; te hace más calvo…
-¿Eh?, ¿me hablas a mí?
-Sí, Pepe. Te decía que te favorece el pelo así, dejándote las orejas al viento.
-Ah, sí; es practiquísimo… Fíjate, Lola, cómo ha subido la bolsa esta semana, ¡máximos históricos!
-Pepe, ¿has pensado qué cantidad de amor destinas a tu Lola diariamente?
-Un 0,49% aunque puede llegar a 14.000 sin problemas… el IBEX está imparable.
-No está mal, Pepe. Casi un 50% de tu tiempo… No me puedo quejar.
-Pero va a bajar, Lola, no puede mantenerse; es una barbaridad, no hay que engañarse.
-¿Vas a tener más trabajo, Pepe? Ya sabía que la alegría en casa del pobre dura poco; me había hecho mucha ilusión que la mitad de tu tiempo me la dedicaras a mí.
-Lola es que la avaricia rompe el saco, Lola. Una postura inteligente es retirar posiciones en este momento. Yo lo voy a hacer, desde luego…
-Pero, Pepe, ¿por qué? Sé que te doy muchos motivos para que bajes tu consumo en mí, pero de ahí a retirarme de tus horas, es muy fuerte, ¿no?
-Lola, Lola, hay que saber invertir: o metes tiempo y estás pendiente, o te olvidas y mañana Dios dirá… Postura, también, muy buena, porque el día de mañana te puedes encontrar que ha crecido como la espuma. Ya viste lo que le pasó a mi padre…
-Pepe no me olvides, anda, por favor… Ah, ¿qué le ha pasado a tu padre?... Ay, Pepe, ¿pero no estaba muerto?
-Invirtió y mi madre le empujó a que no deshiciera posiciones. Lo qué pudieron disfrutar los dos, qué recuerdos…
-Pues eso, Pepe, haz tú lo mismo conmigo; te aseguro que saldrás ganando. Mari Pili siempre lo dice: “Lola, qué suerte haberte encontrado en aquella subasta; mi vida cambió”
-Lola, no quien resista una subasta; tengo que venderte “ERCROS”; una subida de 6,76% es una burrada…
-Ay, no me vendas… Te van a dar pocos camellos por mí; a simple vista no valgo nada. Hay que dar un tiempo para que me conozcan y me valoren en su justa medida.
-Que no, Lola, ya he tomado la decisión… ¿Nos vamos a la cama?
-¿De despedida, Pepe?
-Sí, ahora me despido de los niños… ¿Vamos?
-Vete, vete, ahora voy yo…

-Mari Pili, soy yo, Lola. Te llamo para despedirme.
-¿Dónde te vas, Lola? Si es media noche…
-Pepe se ha cansado de dedicarme un 0,49%; dice que he subido un 6,76% y que no puede mantener así las posiciones. Por lo que mañana me vende a mí y a Ercros. Además podemos llegar a 14.000 y la avaricia rompe el saco.
-Lola, serénate. ¿De qué, puñetas, me estás hablando?
-Hija, no entiendes nada… Bueno, ni yo tampoco. Te cuento lo que me ha dicho Pepe.
-Bueno, va… ¿Desde cuándo se hace caso a lo que dice un marido, Lola? No me defraudes, ¿eh? No tienes edad para reestructurar posiciones; nosotras como siempre: a lo nuestro.
-Eso, al mercadillo.

domingo, 27 de diciembre de 2009

LOLA Y EL CUENTO DE LA LECHERA

-Lola, hija, deja de comer. Un poquito de por favor…
-No puedo, Magui Pili, tengo mucho hambre… Oye, ¿me puedo llevar las sobras en una cazuela?
-Lola, te invité con mi fórmula de cortesía y tú…
-¿Cuál es tu fórmula de cortesía? ¿Qué me enseñes los langostinos, las almejas, las nécoras y una vez olidos, los guardes?
-Te comes un langostino, una patita de nécora y ya, pero es que me has dejado las bandejas vacías.
-Te he hecho un favor, Magui Pili, ahora sólo tienes que fregar los platos… Oye, ¿Y esa bandeja?
-¿Cuál, Lola?
-La que está en el mueble de la televisión?
-Son mis mazapanes, Lola.
-Virgen del Perpetuo Socorro, Excelentísima Señora de los mares, qué profusión de mazapanes. Voy a probarlos…
-Uno, te comes uno y dejas miiiis mazapanes, ¿entendido, Lola?
-Ya estamos con el mí, tú, su, coña. Es que como te comas toda esta bandeja, se te retuerce el intestino, trae que te ayudo yo…
-Uno y basta he dicho.
-Tajante y concéntrica.
-Toma un poco de chorizo y salchichón, Lola.
-¿No tienes solomillo mejor?
-No.
-Pues trae los mazapanes… Mira, en forma de perita, nuez, empanadilla, qué monada. ¿Dónde los has comprado para comprarlos yo?
-En un convento, Lola.
-Ah… Vete y compras más. Yo no puedo ir a un convento.
-Anda, ésta, ¿y por qué?
-Allí no me dejan hablar… Dame un poco solomillo, ya que no me dejas catar los mazapanes.
-Chorizo y salchichón, Lola…
-Puerca miseria… ¿Has comprado ya las uvas, Magui Pili?
-Sí… Espero que no pretendas comerme las uvas cuando faltan cinco días para noche vieja, verdad?
-Si las comemos ahora, ya tenemos un trabajo hecho. Ponemos a Paquito con un plato, a Pepe con una cuchara y nos van dando las doce uvas. ¿Hace?
-No.
Pues dame mazapanes o solomillo.
-Chorizo y salchichón.
-… Al menos un poco de cava, mujer…
-Gaseosa, Lola.
-He visto en el frigorífico que tenías…
-Gaseosa, Lola.
-Mira, en el dos mil diez va a ser mi año y te vas a enterar de lo que vale un periquito. Te lo juro… He dicho.
-¿Qué te va a pasar en el dos mil diez, Lola?
-Yo qué sé, me gusta que me sorprenda el futuro, Magui Pili, pero como se me reproduzca dinero, te enteras…
-¿Reproducir el dinero?
-Si, Magui Pili, si. Haré altas inversiones y me compraré solomillos al por mayor y un convento parlante entero para que me hagan mazapanes… Ah, y una cueva gigante para beberme todo el cava que produzcan… ¡Hala!… Ah, y más… Todos los bares y restaurantes de España donde entraré y fumaré porque son míos y nadie me lo podrá prohibir… Y, y, y mandaré a mi madre a hacer un viaje que dure mucho, muchísimo y…
-El cuento de la lechera, Lola…
-Sí, pero rodeada de solomillos y mazapanes de sacristía bailarines…

viernes, 25 de diciembre de 2009

LOLA, LA MADRE DEL CORDERO

-¡Dime, niiiñoooo de quién eeeres, todo vestiiiiditoooo de blaaancoooo!…
-Lola, hija, ¿quieres ponerte a preparar la cena?
-… ¡Soy de la Virgen María y deeel Espiritú Saaantoooo!… Ya voy mamá.
-¿Dónde está la cena, Lola?
-Pues…, buena pregunta, madre. ¿Dónde está?
-¿Cómo qué dónde está? ¿No la has comprado?
-¿No la comprabas tú, madre?
-¿Yo? Si me dijiste que ibas tú.
-¡Dime niiiiiño de quién ereeees, ay madre míiia que la hemooos cagaaadooo!
-Lola, dentro de dos horas vendrán todos. ¿Me puedes decir qué vamos a cenar?
-Peeeeeeepe, ven… Que dice mi madre que vayas a por el lechazo.
-¿Qué lechazo, Lola?
-Pues el que vamos a cenar y que tú habías encargado, Pepe.
-¿Yooooo?
-Sí, tú, Pepe.
-A mí nada se me dijo, Lola, que te conozco, ya estás esquivando responsabilidades…
-¿Yo? ¿Dices que yo esquivo, yo, una víctima social?… ¿Qué hora es, Pepe?
-Las siete.
-¡Dime niiiñooo de quién eeeres, ay madre míiia que no cenamooooooos!… Me estoy poniendo nerviosa. Ahora vengo… ¿Magui Pili? Soy Lola. Oye ¿habéis empezado ya a cenar?
-¿A las siete de la tarde, Lola?
-Genial. Oye dame unas sobras…
-¿Sobras de qué?
-Pues de lo que vais a cenar. Esto va en serio, que no tengo cena. Tanta coña, tanto pollo y no hay chicha, Magui Pili…
-¿Lo dices de verdad?
-Loooola, ¿qué haces hablando por teléfono?
-¿No oyes a mi madre, Magui Pili? Se la han rizado las pestañas. Sálvame por el niño Jesús, amiga mía, que me corren a boinazos.
-Calma, Lola, calma. Primero vamos a comprarnos unas plumas para el pelo y luego vemos distintas variantes.
-¿Plumas, dices? Que lo que necesito es dar de cenar a mi familia, Magui Pili, que esto va de verás.
-Tengo sobrantes unas chirimoyas, polvorones y mazapanes.
-Mazapán el que me va a dar Pepe y mi madre…
-Lola de esta te excomulgo…
-Suegra y yo me divorcio…
-¿Oyes, Magui Pili? Esto es muy serio. Sale el rey a darnos el espiche navideño y yo con medio kilo de langostinos para diecinueve. Ayyyyy, ¡Dimeee niñooooooooooo de quién eeereees y llévameeee contigooooo!… Magui Pili me gustaría desaparecer.
-Lola hay que ser positivos, nunca negativos.
-Lo que tú digas, pero dame materia prima, por el niño Jesús, que me matan.
-Respira hondo. Luego suelta el aire…
-¿Y luego, cuando haga todo eso, me crecerán los langostinos, al menos, Magui Pili?
-No, pero encararás la situación con control
-¿Qué control ni gallo muerto, Magui Pili? Necesito comida.
-Lola, hija, nadie se puede fiar de ti. ¿Qué he hecho yo para que Dios me haya dado una hija así?
-¿Lo oyes Magui Pili? Te quedas sin amiga.
-Tranquila, eres como los gatos de siete vidas. Vamos a ponernos a pensar… Pon un langostino en cada plato y un cacho pan, y mientras los pelan, tú les bailas la danza del vientre.
-¿La danza del vientre en noche buena, Magui Pili? Es poco religioso eso…
-Tiene que ser algo exótico, Lola, para que se queden perplejos y no se den cuenta que al plato no llegará más comida.
-Ya, tienes razón… Mientras muevo el vientre, puedo contarles villancicos.
-Eso… Ah, tócales también la zambomba, Lola.
-¿Con lo que les voy a tocar las narices, Magui Pili? La zambomba será mucho, ¿no?
-Looooooooooooooooola, no encuentro los langostinos.
-¿Oyes, Magui Pili? Creo que tampoco…
-Lola, amiga mía, tranquila, te haremos un buen entierro…
-¡Dime niñoooo, de quién eeeres todo vestidito de blancoooo…!
 

martes, 22 de diciembre de 2009

LOLA Y LA CENA DE NOCHE BUENA

-Mari Pili, soy Lola… ¿Qué haces?
-Pues qué voy a hacer, el maldito pollo de noche buena.
-Ah… ¿No comemos corderito?
-Lola, Lola, no me toques más las chirimoyas. ¿Acaso no nos teníamos que comer el pollo de tu Pepe?
-¿Y corderito, no? Qué lástima, yo siempre creyendo en los milagros. En noche buena se come lo mejor de lo mejor y… un pollo no deja de ser un pollo, Mari Pili.
-¿Es que un pollo no es animalito de Dios, Lola?
-Sí, sí, por supuesto, pero de segunda división, de rango inferior y basta que celebremos el cumpleaños del niño Dios, pensé que me ibas a invitar a corderito.
-¿Cómo qué te iba a invitar, Lola?
-Te recuerdo que mañana es noche buena y me has invitado a cenar. Bueno, a mí, a mi Pepe, a mis niños, a mi santa madre, a mi cuñada, a mi tía Lola, a mi prima, a…
-Paaaaaaaaaaara, Lola. ¿Pero tú de qué vas?
-¿Yo? Pues de yo misma mismamente… Si necesitas algo, saco los fideos de mi cesta de navidad, ahora que me daría mucha pena porque es tan pobre que si los saco, sólo me queda la bolsa de pipas. El hueso de jamón ya lo gasté.
-Lola yo no te he invitado a mi casa.
-¿Ah, no? Pues qué grosera… Da igual, me invitas ahora. No soy rencorosa.
-Lola, un pollo, es un pollo… ¿Tú crees que da de sí para veinticinco?
-Mari Pili acuérdate de las bodas de Caná.
-Esto no es una boda, Lola, así que tú cenas en tu casa y yo en la mía.
-Aporto mi pollo y mis fideos. No se hable más. ¿A qué hora vamos?
-A ninguna, Lola.
-Entonces, ¿cómo pretendes que celebremos tu lotería?
-¿Qué lotería, Lola?
-La que te tocó ayer. Eres inmensamente rica. ¿Y yo?... Pues como siempre. Paupérrima.
-No me ha tocado nada, Lola.
-¿Cómo no te va a tocar nada, coña? No te me hagas la víctima, eh. Me ha tocado a mí y no te va a tocar a ti… Hombre por Dios…
-¿Qué te ha tocado la lotería, Lola?
-Pues sí, hija, sí, ya era hora de que llegara la justicia a mi pobre cuenta corriente. Siempre vestida de navidad, en verano, en otoño, en primavera, siempre en números rojos, ya te digo, de navidad todo el santo año.
-Ay qué alegría más profusa, Lola. Entonces, ¿me vas a regalar el pañuelo de Hermés?
-Por su puesto, Mari Pili. Yo comparto mi buena racha, no como ooooooooootras… Ah, compraré dos botellas de gaseosa, para brindar.
-¿Gaseosa, Lola? Taba, más que taba. Tacaña, ruin, de la cofradía del puño cerrado. ¿Cuánto te ha tocado, tía husmia, para comprar gaseosa en vez de cava?
-Me ha tocado la lotería de Comisiones Obreras y como partido obrero, me ha tocado quince euros, Magui Pili.
-Dos gaseosas están bien, Lola… ¿Te llega para regalarme mi pañuelo de Hermés?
-Mujer, llegar, lo que se dice llegar, yo por ti llego a dónde sea menester… Voy a ir al mercadillo, allí sí que me llega… ¿Bueno, mañana a qué hora vamos?
-A ninguna, no te he invitado.
-Magui Pili, no me lleves la contraria que hoy estoy de parto y cómo me lo provoques nuevamente, te ahogo.
-Ah… ¿Es que estás embarazada? ¿Loooooola, con tu edad?
-¿Qué la pasa a mi edad?... Hace hoy veinticuatro años que estaba embarazada de Peluche y cada veintitrés de diciembre me vienen los síntomas de embarazo y parto.
-Pues, anda que no te dura a ti el parto…
-A mí me dura todo mucho. ¿No te ves a ti? Cuarenta y cinco años juntas y ahí estás como la estatua de Zorrilla con el dedo apuntando a no sé dónde. Me imagino que mandándome a paseo, pero aquí estoy yo esperando a que me invites a tomar pollo con gaseosa en tu casa el día de noche buena, porque creo que ya es hora después de tantos años, ¿no crees que me lo he ganado?
-No te invito, Lola. ¡Adiós, felices pascuas!
-Magui Pili… ¿Magui Pili? Anda, coña, que me ha colgado… ¿Y ahora qué hago?... ¿Alguien me invita a cenar en su casa mañana? Somos sólo catorce o veinte, y no comemos mucho, Pongo yo los fideos y la gaseosa.

domingo, 20 de diciembre de 2009

LOLA Y MAGUI PILI OS DESEAN...

-Querido lectores, somos Lola y Magui Pili.
-Eso, los burros delante… ¿Por qué te pones tú siempre delante de mí, eh? Mis queridos contribuyentes, hola, somos Magui Pili y Lola.
-¡Hala!, los asnos delante. ¿Y dónde ves tú, contribuyentes, Magui Pili? En nuestra página de risoterapia los lectores no tienen que pagar.
-De momento, de momento Lola. Me huele que en el 2010 para superar la crisis, el gobierno reinante se sacará una nueva cuota.
-Y un jamón de cerdo, Magui Pili, tengamos la fiesta en paz… Anda fuma calentita porque a partir del uno de enero tampoco nos van a dejar fumar calientes. Si quieres echar humo, a la calle…
-Pero no puede ser, Lola, el presidente de este gobierno tan magnífico no me puede echar a la calle, mi pecho estrecho coge frío y enfermo.
-Pues te jodes, Magui Pili… Bueno a lo que íbamos: nuestros queridos lectores, somos Lola-MaguiPili o MaguiPili-Lola…
-Eso ya lo habíamos dicho Lola…
-¿Sí, tú crees, Magui Pili?... Es que te lo he dicho, cada vez tengo menos memoria y más gaviotas en la mente.
-…Queremos desearos que mañana veintidós os toque la lotería como a mí.
-Egoiiiiiiiiiiiiiiiiiiista, raciiiiiiiiiiiiiiiiiiiista… Que sepas, Magui Pili que no sólo tenemos lectores hispánicos sino, también, del mundo mundial donde mañana no hay lotería. Sólo hay en España… Por cierto, ¿qué es eso de que a ti te va a tocar?
-Me he comprado lotería en Granada. Allí toca seguro.
-¿Y yo, Magui Pili?
-¿Y tú, qué, Lola? Serás de los lectores de otro cacho del mundo que no les toca, qué lo vamos a hacer.
-A ver, un poquito de por favor, lectores sin nada que tocar, posiciónense a la derecha. Los que tienen para tocar y hacer el cuento de la lechera, colóquense a la izquierda… Continúa, Magui Pili.
-¿Ya, contenta? Ya has dividido a la gente.
-La has dividido tú Magui Pili, has hecho la partición entre ricos y pobres…
-Pero todos somos hijos del Señor, Lola.
-Y una mierda, Magui Pili… ¿Te recuerdo tu cesta navideña? Mira la mía.
-Pero Lola, la navidad es para todos…
-Pues, hala, comienza a repartir tuuuuuuuuuuuuu lotería granadina entre toda la pandilla. ¿Hago papeletas?
-Lola, hemos venido a felicitar la navidad a nuestros lectores, a agradecerles de que existan, nos aguanten y nos lean.
-Sí, ¿y qué? Quiero un cacho de tu lotería… Los lectores también.
-Mañana si me toca, traigo cava, Lola.
-Que no, Magui Pili, que no. Los lectores y yo queremos dineros. Para cava, nos compramos un par de gaseosas y tan contentos.
-La navidad no es dinero, Lola, es amor.
-Sí, pero amor con dinero es como un tazón de leche con galletas… mucho más rico, Magui Pili.
-Vale, Lola lo que tú digas… Felicitemos a los lectores…
-Queridos lectores… Soy Lola…
-Queridos contribuyentes… Soy Magui Pili…
-Magui Pili, la tacaña…
-Ni caso… Os deseamos desde esta humilde página…
-Magui Pili es ya de la izquierda progresista hablando de humildad…
-Lola, ¿te quieres callar?
-Qui, Madame…
-Queridos todos, muy…
-Muy re muy…
-Pareces el eco, Lola…
-Re muy, re que te muy, muy, muy…
-… Navidad para todos.
-… Gracias por estar ahí con vuestra sonrisa, que el Niño Jesús os bendiga a todos.
-¡Amén!... Chicos, mañana la robo a Magui Pili algo y lo compartimos, ¿vale?
-¿Qué dices, Lola?
-Nada, Magui Pili… En Madrid nieva mucho, ¿verdad?

jueves, 17 de diciembre de 2009

LOLA Y LA VIKIPEDIA DE MAGUI PILI

-Mari Pili, soy Lola. ¿Me puedes hacer un favor?
-Primero, dime por qué no me llamas Magui Pili.
-La puta realidad me ha absorbido mi vena napoleónica. ¿Entendido?
-Claro, lo que se dice claro, no está, a ver si se me entiende, pero bueno, tú me dirás, Lola…
-¿Nos puedes acoger en tu casa a mi Pepe y a mí? Los chicos nos han echado de casa.
-¡Coño, Lola!, eso si que es grave, ahora entiendo tu ausencia de glamour francés.
-No hay justicia social. Van a hacer una fiesta, y no se conforman con no invitarnos, es que nos echan de miiiiiiiiiii casa, Mari Pili. ¿Para eso les he llevado a un colegio de pago, eh?
-Párteles la cara, leñe.
-¿Qué quieres, que encima nos denuncien por malos tratos?
-¿Les has comprado merienda y bebidas, Lola?
-Pues claro, Mari Pili.
-Encima de idiota, eres gilipollas, Lola.
-¿Tú crees, Mari Pili?
-Mujer, acabas de sacar el certificado con sobresaliente de madre torturada, hija… No hay duda.
-Me lo temía, Mari Pili…
-¿Las navidades os dejarán pasarlas en casa? Son muy malas fechas. Ya sabes que abundan las fiestuquis en estos días.
-Sólo si ocurriera el milagro del veintidós de diciembre…
-¿Dices si les tocara o tocase la lotería, Lola?
-Sí…
-Pero, ¿acaso juegan?
-¿Cómo van a jugar si no tienen dinero?
-¿Y tú?
-Otra que tal baila… No tengo ni para que me toque una cesta como la tuya…
-Entonces, no te queda más remedio que encomendarte a los santos del día veintidós, Lola.
-¿Hay santos ese día, además de la lotería, y los agraciados que les toca, y los que se quedan con la envidia a flor de piel, Mari Pili?
-Déjame pensar… Santa Francisca, Javiera Cabrini, San Hungero, San Isquirión, San Queremón, y compañeros mártires, Beato Tomás Holland… Tienes un buen saco para encomendarte, Lola.
-Oooooye, ¿desde cuándo te sabes tú tanto santo?
-Soy la nueva vikipedia casera, Lola…
-Pues búscate cómo echar a los hijos de casa, un poquito de por favor, Magui Pili y date prisa si no quieres tenerme hasta el siete de enero.
-De eso nada, encomiéndate a un santo que tú eres de la saga de los beatos.
-Mira, de los que me has dicho, el que más me gusta es Santa Javiera Cabrini, pero ésa no tiene compañeros mártires, Mari Pili
-Para mártir ya estás tú, Lola…
-¿Y mi Pepe…?
-Ése es un santo, hija, porque para aguantaros a todos, ya le vale…
-¿Pero tú de parte de quién estás?
-De mi lado, Lola. Desde que me descubrieron la enfermedad del pecho estrecho, he comenzado a pensar en mí.
-Pues yo tengo la enfermedad del culo estrecho…
-¿Y qué enfermedad es ésa, Lola?
-Hija, pues que tengo dificultad para expulsar los gases. ¿Por qué te crees que estoy tan inflada? Me quedo con todos los gases del mundo mundial, maja…
-Pues pides a Santa Javiera que expulse a los niños, y a San Queremón y compañeros mártires, que son mucha gente para hacer fuerza, que expulsen tus gases, pero a mí olvídame, Lola.
-¿Qué quieres, que después de tanto años de acumular gases tóxicos contamine más al mundo?
-Tú, Lola, lo que no quieres es ser una pedorra que no es lo mismo.
-Un poquito de por favor, Magui Pili, je ne veux pas être une soie…

lunes, 14 de diciembre de 2009

LOLA, EL POLLO Y EL CORDERO

-Lola, deja de leer las revistas. Debemos preparar los menús navideños.
-Magui Pili, si hiciéramos lo que pone en la revista, los menús navideños nos importarían un cojoncillo de pato.
-¿Qué pone?
-Ideas para la euforia, Magui Pili… ¿Tú sabes lo qué es eso? Últimamente te veo como que la vida no te entra en la sangre.
-Sangre, tengo mucha Lola y para más inri, muy caliente.
-Vale, vale, pues tu sigue con el menú que con la sangre caliente no te hará falta calentar ningún puchero, y yo con lo práctico.
-¿Tostón o cordero, Lola?
-Pollo, Magui Pili… Necesitamos inyecciones de autoestima. Si es que lo sabía y ya ves, hemos salido en la revista.
-¿Pollo con autoestima, Lola? Yo prefiero lechazo churruscadito.
-Tú, pollo con pena, hija… Uy, fíjate, lo pone en letras gordas…
-Pollo, pollo y más pollo… Quiero lechazo.
-… Sexo, dosis de sexo elevan todo, la autoestima, la pena, los corderos, los pollos. Todo, Magui Pili.
-No, Lola. El lechazo al estilo tradicional, en horno de leña. Sexo, sexo, cómo sabrá el lechazo al sexo…
-Seguro que buenísimo, Magui Pili, pero como cada vez estás más ñoña, tomaremos pollo en pepitoria. Sin duda más barato.
-Yo, cordero, no hay más que hablar, Lola.
-…Fíjate, también pone lo que te digo yo siempre: mimarse sin remordimientos, pero desde que se te quedó el pecho estrecho, se te redujo todo. Mejor, pollo, Magui Pili, para tu cuerpo consumido te sentará mejor.
-Lechazo, Lola. Mis pechos estrechos necesitan buena materia y el pollo puede ser viejo y la carne más dura que un leño… Lola, ¿Qué tienes ahí?
-Ahhhhhhhh, es verdad. Miga, Magui Pili, mi cesta de navidad.
-¡Jesús, qué cutrez!... ¿de dónde la has sacado?
-Como verás no me ha tocado en ninguna rifa extraordinaria como a ti.
-No hace falta que lo jures, Lola. ¿Qué lleva?
-Nada sofisticado, la tuya en tiempos de crisis es una ordinariez, un insulto. En cambio la mía se ajusta a los tiempos de crisis.
-¿Pero qué has metido?
-Una bolsa de pipas Facundo, una bolsa de fideos y un hueso de jamón. Ven, huele, es que huele divino, Magui Pili.
-Lola, huele a rancio.
-No, no, nada de eso. Lo que tienes que practicar es más sexo, ya verás cómo luego vienes y hueles a mi hueso y su aroma te recordará al jamón de bellota.
-¿Qué tiene qué ver tu hueso rancio y el sexo? Loooooooooola, me desequilibras.
-Claro que te desequilibro. ¿Y sabes pourqui ma cherie? Porque no te pones las inyecciones de autoestima y sexo, y te miras con remordimiento. Si es que lo pone la revista bien clarito…
-Por última vez, Lola, ¿lechazo o tostón?
-Poulet, Magui Pili.
-Lola, ¿a Pepe no le regalan nada en la funeraria por navidad?
-Por supuesto. Los muertos no son nada rumbosos, pero hay un familiar de un muerto que es muy cariñoso con mi Pepe y todos los años le manda un obsequio.
-¿Y que le manda, Lola?
-Un pollo, por supuesto. Menos este año que le ha mandado dos.
-¿Dos, qué, Lola?
-Dos pollos, hija.
-Yo es que quiero lechazo, Lola.
-Tú comes pollo por mi santa madre, coña.
-Es que…
-Anda, vete a practicar autoestima con el lechazo y luego te comes el pollo, ¿entendido?
-¿Sexo, no, Lola?
-Lo que te dé la gana, pero de postre…
-Poulet… lo sé, Lola.

viernes, 11 de diciembre de 2009

LOLA Y LA CESTA DE NAVIDAD

-Lola, ¿se puede saber qué estás haciendo?
-Gui, Magui Pili. Me estoy escribiendo con Paquito.
-¿Con mi Paquito?
-Gui, Magui Pili.
-¿Y se puede saber que tienes tú con mi Paco, Lola?
-Pues… Además de aguantarle, treinta años, nos pasamos información.
-¿Qué clase de información, Lola?
-Secretos de estado y cosas así… Por ejemplo, fotos tuyas muy cachondas.
-Loooooooooola, dame esas fotos.
-Y un cuerno, Magui Pili. En el momento que pueda, las voy a exhibir.
-¿Cómo son las fotos, Lola?
-Magui Pili tus fans te han de conocerte en todas las facetas.
-¿Tú quién eres para manejar información míiiiiia, Lola?
-¿Yo? Soy… una autoridad.
-Tú lo que eres es una muerta de hambre que, por no tener, no tienes ni para pagarte una copa, y te la tengo que pagar yo.
-Magui Pili, tengo sesenta céntimos, es decir, tengo dinero, pero no tengo la culpa de que las copas cuestan cinco euros. Y aunque sea una muerta de hambre…, por cierto, ¿no tendrás un bocadillo en el bolso? Como te decía soy una autoridad en el campo de las letras.
-¿Tú, una autoridad? Ni en el retrete de tu casa. Y no tengo bocadillos, pero si una bellísima cesta de navidad… Y lleva de todo.
-¿Una cesta, dices? ¿De dónde la has sacado, Magui Pili? ¿Por qué yo no tengo cesta?
-Tú no tienes cesta porque además de muerta de hambre, no tienes lo que debes de tener… Y yo sí.
-A que pongo todas las fotos, Magui Pili, y se va a cagar la mona…
-Paaaaaara, fiera… Me ha tocado en una rifa en el supermercado.
-¿Y por qué a mí no me rifan, Magui Pili?
-¿A ti quién te va a querer, hija?
-Pues… Tú, ¿quién si no? Comparte la cesta conmigo, sabes que no tengo ni para comprar fideos, Magui Pili.
-La cesta es mía y el supermercado me la ha regalado con mucho amor.
-¿Y qué es el amor si no compartir, Magui Pili? Yo soy tu amor.
-Mi amor es mi Paquito.
-Anda, esmirriada, te va a entrar una colitis que ya verás. ¿No te das cuenta que no estás acostumbrada a comer? Te comes la cesta y te indigestas… Dame algo, Magui Pili.
-Que no, coña, es mía y me la comeré aunque reviente.
-¿Y esto es la navidad? Anda que se lo digo a Obama, que ahora que es Nobel, manda más y mejor… Te declarará la guerra y yo también.
-Pues le diré al gobierno español que interceda por mí, guuuapa.
-Eso, eso, que interceda por ti, que con lo bien que hace todo, me quedo con la cesta. Venga, llama al presidente.
-No llamo a nadie. La cesta es mía, Lola.
-Pongo todas las fotos, Magui Pili. ¡Adiós!
-Espeeeera, fiera. ¿Qué es lo que menos te gusta? Te lo daré.
-¿Me vas a dar, a ofrecer, a regalar, Magui Pili, lo que meeeeeenos me gusta?
-Gui, ma cherie Lola.
-Se va a cagar la perra. Esto va a ser peor que la venganza de don Mendo, ¡adiós, Magui Pili!… Sabrás de mí.
-Au revoir, Lola.
-Sí, sí, despídeme al estilo napoleónico, pero el que ríe el último, ríe mejor.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

LOLA Y EL CONDE DRACULA

-Magui Pili…
-Oye Lola, ¿cuándo me vas a dejar de llamar Magui Pili?
-Pues cuando se me pase la vena napoleónica, pero fundamentalmente cuando me dé la gana… Escúchame Magui Pili, he tenido un sueño altamente preocupante.
-¿Qué has soñado?
-Tenía un amante y lo malo no es eso.
-¿Cuál era lo malo, Lola?
-Que tú tenías envidia de mi amante y me lo querías quitar y era mío, eh.
-Imposible, Lola.
-Por San Cucufato que se caiga chamuscado ahora mismito. Es verdad, te morías de envidia.
-Lola, tengo sobredosis de hombres, por lo tanto es imposible que algo que no desee, en sueños lo desee.
-Pues me lo querías quitar y era mío, pero mío, mío.
-Quédatelo para ti para siempre, Lola.
-Entonces, ¿Magui Pili no quieres mi amante somnífero?
-No.
-Ah… Pues yo tampoco. Ahora vengo…
-¿Dónde vas?
-A matarlo. Por él casi discutimos.
-Si era un sueño, Lola.
-Ya, pero voy a dormir la siesta y le mato y deja de molestar para siempre jamás… Oye Magui Pili, ¿cómo le mato?
-¿A quién, Lola?
-¿A quién va a ser? A mi amante. ¿Le pego un estacazo, le clavo cinco cuchillos y luego lo estrangulo, o directamente le pego una patada en los güevos, Magui Pili?
-Mira Lola, haz con tu amante lo que te dé de sí tu cabeza, pero ahora debemos pensar en cosas más sensatas… Oye, ¿tu amante estaba bueno?
-Humm, Magui Pili, buenísimo, aunque tenía un defecto.
-¿Cuál?
-Era cojo, Magui Pili… Es que ni en los sueños existe la perfección.
-Hija, no sirves ni para buscarte un amante somnífero. Mátalo, pero mátalo ya.
-Voy… ¿No iré a la cárcel, verdad? Bueno, si me pillan diré que era primo de Drácula y fue en defensa propia.
-Pero, ojo, especifica que era el primo de Drácula, el cojo… ¿De verdad, Lola, era su primo?
-Me mordía en el cuello, Magui Pili, y en el escote y…
-¿En dónde más, Lola?
-En el muslo y ahí es cuando…
-¿Qué, Lola?
-Al ir a morder, se le cayó la dentadura.
-Vaya mierda de Drácula… Y cojo. Mátalo, pero ya… Oye, ¿cómo podía tener envidia de semejante birria? Toma unos ajos y vete a dormir la siesta. Mátalo, pero rematado, eh.
-Vale… Podías venir conmigo, me da un poco de miedo, Magui Pili.
-Pero si Drácula el cojo está dentro de ti, ¿qué voy a hacer yo?
-Esperar fuera por si acaso.
-Vale, duérmete. Te canto una nana, pero date prisa, Lola, tengo que hacer las lentejas para Paquito.
-¿Y si no se me aparece porque sabe que he conspirado contra él?
-Lo malo es como venga y estés en la cama con Pepe, Lola.
-A mí no me importa que le muerda a Pepe y se convierta en Drácula, alto directivo de funeraria la Alegría.
-Pero si es tu amante, querrá estar contigo, no con Pepe, y que tú seas su draculina.
-¿Pero tú me ves de condesa Drácula, Magui Pili? Además, no soy coja, coña, no puedo ser su pareja. Mira le voy a escribir y decirle que nuestro amor es imposible.
-Yo creo que no hace falta. Los dráculas están consumidos, Lola y tú eres de un volumen altamente desdeñable para un Drácula.
-¿Ves? Ser relleno tiene sus ventajas. Anda vamos a hacer la comida… Aunque, puerca miseria, echarme un amante guapo, pero cojo y chupa sangres…, es que no sirvo ni para soñar…

lunes, 7 de diciembre de 2009

LOLA Y MARI PILI EN EL MERCADILLO

-Lola, ¿Te acuerdas cuando creíamos en los Reyes Magos?
-Ah, ¿Es que has dejado de creer Magui Pili? Yo ya he escrito la carta a sus majestades. Tú deberías hacer lo mismo.
-¿Qué te has pedido? Yo quiero un pañuelo de Hermes.
-¿Y a mí que me cuentas, Magui Pili? Coges un lapicero, escribes la carta, la echas en un buzón y magia potagia a esperar el milagro. Aunque…
-¿Aunque qué, Lola?
-Los Reyes de Oriente aunque tienen petróleo, están en crisis… Mira, pide lo que quieras… ¿Quieres ese abrigo de piel, Magui Pili?
-A ver… Lola, eso está usado, no es piel, tiene piojos, está roto…
-Pero cuesta cinco euros, Magui Pili. Venga, di que sí y mis Reyes hacia tu soberana figura te lo traen.
-Lola, no has entendido, es viejo, usado, piojoso…
-Te repites como los ajos. Cuesta cinco euros y te lo van a traer los Reyes. Es más, mira que perlas. Pídelas, también te las traen.
-¿Qué cuestan, Lola?
-Cinco euros. Hoy el mercadillo, tiene precio estándar.
-Pero yo es que quiero un pañuelo de Hermes…
-Mira, Barbie geriátrica, los Reyes Magos son mágicos, pero se les ha roto la lámpara de Aladino. Así que el abrigo de piojos. Lo despiojo, lo lavo, le echo ambientador y te lo envuelvo… Es vintage, Magui Pili.
-Lola yo esa mierda no quiero… Me acuerdo cuando venían a mi casa sus majestades, qué glamour, qué pompa… Y en qué triste realidad han terminado.
-Oye, si es por ser, soy, eh. Todo menos que sufras, Magui Pili. Me disfrazo y voy a tu casa a llevarte el abrigo despiojado y las perlas de cangrejo de río.
-Lola, no quiero ese abrigo. Cómpratelo tú.
-Síiiiiiiiiii, es el abrigo de mis sueños. Me lo compran los reyes. Iré de vintage.
-Iras hecha una pordiosera, Lola. Allá tú, vivimos en un país libre. ¿Quieres un crucifijo, también?
-¿Pero no los ha prohibido la izquierda progresista? Si me pescan, me meten en la cárcel y bailar el rock en la cárcel esta navidad no me mola, Magui Pili… Mira una chaquetita con volantes. ¿Te la pides para los reyes?
-Lola, parece que llevo un tutú.
-No te gusta nada, hija. Haz una cosa: escribe dos cartas. Una para tus sueños, esos se cumplen de verdad. Y en la segunda, te pides el abrigo despiojado.
-Y dale con la matraca, Lola. ¿No has visto que está roto?
-Es que es vintage, Magui Pili. ¿Por cinco euros qué vas a pedir? Es un precio fabuloso.
-Quiero un pañuelo de Hermes, Lola… ¿Lola dónde vas corriendo?
-Corre, Magui Pili, sujétate el pecho para que no te ahogues y ven. Están los negritos vendiendo a Loeve.
-Qué maravilla, Lola. ¿Qué nos compramos?
-De todo… Miiiiiiiiiiiiiiira, Magui Pili…
-¿Qué miro ahora?
-Dos por uno. Nos lo llevamos.
-¿Dos escaleras? ¿Para qué quiero una escalera?
-No es una escalera normal. Lleva nogmos.
-¿Compramos tomates?
-Qué materialista eres. Tomates, tomates, ¿qué gracia ves en un tomate, Magui Pili?
-Es practico, Lola.
-El tomate te lo comes, pero todas estas mierdas perduran.
-¿Cómo vamos a entrar en casa con todo esto?
-A oscuras y sin hacer ruido. Lo apachurramos todo en una bolsa y no abulta y…
-¿Las escaleras también las apachurramos, Lola?
-Déjame pensar… Ya está: Nos subimos a ellas.
-¿Y?
-Yo qué sé, Magui Pili, me destruyes toda la imaginación, hija.

viernes, 4 de diciembre de 2009

LOLA EN EL CAMAROTE DE LOS MARX

-Mari Pili…
-…
-Mari Pili… Mari Pili, por Mustafá, despiértate.
-¿Ya es la hora?
-No, pero sí. Levántate.
-¿Ya no tengo más derecho a cama? ¿Qué hora es, Lola?
-Son las cinco.
-¿De la tarde o de la mañana?
-De la mañana, mujer.
-¿Las cinco de la mañana? ¿De verdad has dicho las cinco de la mañana? ¿Has mirado bien el reloj? Mira a ver que nunca te funcionan.
-Todo funciona, tengo hasta el cocido hecho. Levántate.
-Déjame un poquito más con Paquito.
-¿Prefieres estar con Paquito que conmigo, Mari Pili?... Me cambias por una cama y por un marido, ¡A mí, mundo amargo!, mi amiga me ha abandonado justo en el momento que tengo un problema… ¿Magui Pili?
.Humm… No me llames Magui Pili.
-Te llamo como me da la gana. Hazme sitio.
-Humm… ¿En dónde te hago sitio, Lola?
-Pues en tu cama.
-¿Qué? ¿Pretendes meterte en la cama con Paquito y conmigo? No cabemos, Lola.
-Qué sí que cabemos, anda que no conozco yo bien mis camas. En ésta hemos llegado a dormir hasta quince. Muévete, yo cojo en brazos a Paquito.
-¿Quince, Lola? ¿Cómo lo hacíais, por pisos?
-Querer es poder, Magui Pili. ¿Tú has visto la película del “Camarote de los hermanos Marx”?
-Lola a ti te pierde la imaginación. Confundes realidad con ficción… Y no me llames Magui Pili.
-Chuuu, calla, que vas a despertar a Paquito. ¿Tienes un chupete?
-¿Un chupete? ¿Para que quiero un chupete con los años que tengo, Lola?
-Mira, Paquito me está chupando un dedo. Qué mono está dormidito, qué lastima que abra los ojos.
-Lola, vete de mi cama.
-Ojito al dato, esta cama es mía. Y si tienes temor que seduzca a tu Paquito, lo tienes claro. Ni envuelto en papel de celofán lo quiero… Oye, Magui Pili…
-Que no me llames Magui Pili, coña… Oye, como me sigas empujando me echas de la cama.
-Magui Pili aún no se me ha ido el acento francés. Además, no me digas que no suena más sensual tu nombre con tonalidad napoleónica. ¿A qué sí Magui Pili?
-Yo soy de la Pilarica, soy Mari Pili, española de pura cepa.
-Allá tú, pero como me despiertes a Paquito, no te llevo al mercadillo. Tú verás, Magui Pili… ¿Peluche, hijo, qué haces ahí de pié?
-Tengo pesadillas, Mamá.
-Ven, metete con nosotros… Magui Pili, vete un poco a la derecha y coge en brazos a Peluche.
-Mamá, ¿puedo traer a mis muñecos?
-Claro, hijo… ¿Ves Magui Pili? Ya somos nueve… Magui Pili tengo un problema.
-Vete a tomar vientos, Lola, Peluche y yo nos estamos cayendo de la cama.
-Pero hija, pon voluntad… Ahora te digo una cosa, si tuvieras el culo más ancho, no te caías, pero no comes y, claro, te caes.
-¿Qué tiene que ver mi culo con tu cama, Lola?
-Todo, Magui Pili, todo… Pepe Perro, corazón, ven cariñin, súbete a la cama con mamá… Ya somos diez, Magui Pili.
-Lo que me faltaba, ahora el perro.
-No te quejes y levántate a por el canario. Seguro que se siente muy solito en la cocina… Ah, de paso, di a Anticristo si se quiere venir, me estoy acordando que anoche no le conté un cuento.
-Lola cuéntame tu problema y lárgate con todo tu circo de mascotas e hijos. Esto ni es hospedaje ni es nada.
-Magui Pili, Magui Pili… deja de gritar que como se despierte mi Pepe, ése abulta por cuatro y… ¡Voilá!, ya seremos quince… ¿Algún lector se quiere meter en la cama con nosotros? Hay sitio aún.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

LOLA ESPERA A MARI PILI CON LOS BRAZOS ABIERTOS

-¿Lola? Ya era hora de que colgaras el teléfono.
-Hija, es que me ha llamado mi amiga Pepi.
-¿Y esa quién es, Lola?
-Una que acabo de conocer. No era una mujer, Mari Pili, era un loro.
-¿Y dices que es tu amiga y la llamas loro? Entonces, ¿qué me llamas a mí?
-¿Tú? Pues… ¿De verdad lo quieres saber? A veces vivir en la ignorancia es asegurarte la felicidad.
-Que me lo digas, leñe…
- Eres… Eres…
-¿Qué soy, Lola? Devuelve tu veneno. Te conozco demasiado…
-Pues si me conoces, ya sabes lo que pienso.
-Quiero que me lo digas a la cara.
-Pero si estamos hablando al teléfono, Mari Pili.
-Pues ten ovarios y susúrramelo al oído.
-Te recuerdo que no tengo ovarios, soy eunuco desde el siglo pasado.
-Lola no te salgas por la tangente.
-Ni por la diagonal… Por cierto, qué bonita es la Diagonal de Barcelona, ¿verdad?
-Te has ido por la perpendicular, Lola… Eres marihuana pura.
-¡Coña!, me han llamado de todo pero nunca droga dura… Por cierto, sabes que soy un desastre con las direcciones. No me las sé y salgo por el primer atajo que encuentro.
-Lola, ¿qué soy? ¿Tonta, boba, lela…? Dime
-Nada de eso, bonita, tú tienes muchas más categoría… A todas éstas, no te he contado lo que me ha contado mi amiga Pepi. Aún tengo echando humo la oreja. ¿Quieres que vayamos, no, ella me dijo que si quería hacer una escapada a una clínica de esas que hacen de todo?
-¿De todo? ¿Qué es de todo?
-Te rehabilitan, hija. Que necesitas unas pestañas, te las implantan. Que padeces de estreñimiento, te desencolan… Ya sabes, de todo, Mari Pili.
- Oye, ¿y allí me dirían lo que soy, Lola?
-¿Vas a pagar una fortuna para que te digan que eres una Barbie geriátrica? Yo te lo digo gratis.
-¿Qué me has llamado, Lola?
-Vamos a ver, vamos a ver, que ya te veo sacar las uñas…, se te parten al querer arañar mi carne y sabes que tengo la carne prieta. Luego me pides que te pague la manicura, y estoy a últimos. Llevo desde el día tres con cinco euros para todo el mes.
-Looooola, ¿con cinco euros? ¿Y qué coméis?
-Macarrones y sopa con fideos hasta ayer. Se me han acabado los fideos…
-Lola, pues el sábado me voy al mercadillo de los pijos. Sin dinero, no puedes ir.
-¡A mí, mundo amargo!... Yo voy.
-¿Con qué dinero, Lola?
-Con el tuyo, Mari Pili.
-Yo no te presto dinero, Lola, que luego no me lo devuelves.
-No necesito que me prestes nada, me vas a pagar.
-¿El qué si no te debo nada?
-De momento porque cuando vengas con tu Paquito a miiiiiiiiiii casa y te dé cama, retrete y desayuno, te voy a cobrar un canon. Con eso me voy al mercadillo de Majadahonda y compro fideos. A la par que compras fruta, yo me llevo la bolsa de la pija que ha dejado por despiste y ¡voilá!, ya tengo verduras y fruta fresca para mis hombres. ¿Qué te parece?
-Pues que tienes un morro que te lo pisas, Lola.
-Ah… ¿Quieres que te ponga sábanas de hilo o sintéticas, Mari Pili?
-De hilo, Lola.
-Eso lleva un suplemento del 16% más el IVA.
-¿Algo más?
-Sí… Si quieres la habitación limpia, 20% más y…
-Para, Lola. Me llevo una tienda de compaña y mis sábanas.
-¿Dónde pones la tienda de campaña?
-Pues en tu salón, Lola.
-Como es zona noble, has de pagasen 35% más IVA.
-¿En la cocina cuánto cobras?
-Déjame pensar… 60% más IVA.
-¿La cocina más cara?
-Anda, claro. Allí huele que alimenta aunque no comas… Ah, y se paga por adelantado… Ah y si te recibo con villancicos, 90% del canon que he de pagar al SGAE… ¡Hasta mañana, Mari Pili!... No se te olvide hacerme la transferencia que no entras en mi casa.