jueves, 8 de octubre de 2015

LOLA Y MARI PILI EN LA MADRUGÁ

-Diga…
-Mari Pili, Mari Pili, Mari Pili, Mari Pili, Mari Pi…
-Paaara, Lola, que me vas a gastar el nombre. ¿Qué quieres?
-Enciende la televisión, rápido. Los extraterrestres la han invadido.
-Lola, ¿sabes qué hora es?
-Las cuatro y treinta y cinco de la madrugada, Mari Pili. Precisamente los extraterrestres han invadido la tele aprovechando que Vasile está dormido… ¿La has encendido ya?
-No, Lola. Estoy dormida y sin gafas no veo.
-Pues ponte gafas, coña, date prisa.
-Lola, insisto, estoy dormida y cuando duermo mi cerebro descansa y mis ojos desconectan, déjame en paz.
-Eres una irresponsable, eso es lo que eres. Mañana cuando enciendas la tele para ver la telenovela, sólo verás a la señora de la campanilla.
-¿Eh? Te cuelgo, Lola, porque como se despierte Paquito te da con la campana de la catedral.
-Como me cuelgues, me presento en tu casa, tú verás lo que más te conviene. Enciende la televisión, rapidito, eh…
-Voy, pero no encuentro las gafas…
-Da igual, sin gafas puedes enchufar el botón.
-Lola, creo que estoy apretando el ombligo de Paquito.
-No, mujer, deja los juegos sexuales para otro momento. Te digo el botón de la tele.
-Sin gafas no veo, Lola… ¡Ah!, ya.
-¿Ves a la zumbada de la campanilla?
-Lola he encendido el microondas… ¿Ahí no está la de la campanilla, verdad?
-De verdad, Mari Pili, ya te vale. Tantos años enseñándote inteligencia artificial para que no sepas distinguir un microondas de un aparato televisivo.
-Lola, sin gafas no veo… ¡Ah!, ya… ¿Qué canal pongo?
-675, Mari Pili.
-¿El 675, dices? Mi lavadora  sólo tiene cuatro programas, la compré de oferta.
-Mari Pili estás acabando con mi paciencia. Metete en la mollera que…
-Lola para. Aunque escuchimizada, no creo que quepa en la lavadora. ¿Segura que dentro puedo ver a la de la campanilla?
-¡Ay madre, ay madre!...No va a ser una extraterrestre… Está poseída la zumbada. Ahora está moviendo la cabeza de izquierda a derecha a toda máquina mientras que con la mano izquierda pasa a toda leche una baraja… ¡Espera!, con la mano sobrante toca la campanilla como si no hubiera un mañana… Muy tomate… ¿Mari Pili?
-Sí, dime…
-¿Qué haces?
-Buscando la tele, Lola.
-¿Y?
-He encontrado la tostadora. ¿Ahí puedo ver a la poseída, Lola?

sábado, 3 de octubre de 2015

LOLA PREOCUPADÍSIMA

-Lola, ¿dónde vas?
-Al mercadillo, Pepe, con o sin tu permiso, pero yo me largo.
-¿No ves que me estoy muriendo?
-Mira Pepe, a lo larga y ancha de mi vida he visto muertos con más vitalidad que tú, así que “tranqui” tronco, no es tu hora.
-Estoy acabado, Lola…
-Qué vas a estar acabado, Pepe, si hace media hora has sacado el Espasa de quinientos tomos de tu espolvoreada calva… Un muerto sólo tiene huesos y tú, mírate que rebosamiento de carnes tienes aún…
-Tengo fiebre, tócame, toca, toca…
-Y un cuerno te voy a tocar, ¿y si me contagias?
-¿Qué te voy a contagiar yo, Lola?
-¿Tú? Cualquier virus de mala leche y no, Pepe, mi quietud por falta de sesos no me la quita nadie… ¿Necesitas calzoncillos, calcetines, un poquito de optimismo? Ahora o nunca, aprovecha que me piro.
-¿Para qué quiero calzoncillos si me muero?
-¡Ay, hijo, no! Donde esté un muerto aseado y bien vestido, no hay color.
-¿Quién me va a ver los calzoncillos, Lola?
-¡Anda, éste! Pues el embalsamador que te embalsame…, buen embalsamador será…
-Quiero que me incineren, Lola.
-Vale, Pepe, si quieres que te churrusquen, te churruscamos, pero antes del supuesto churrusque, tendrás que estar expuesto ante el populus populi, y has de estar impoluto… Mira, puedo ponerte la peluca mía para que cuando te vean recuerden el pelo que un día tuviste.
-Lola, prefiero que me peines con raya al medio…
-Pero, alma de cántaro, cómo voy a hacerte raya al medio en la calva… ¿Con cartabón o con regla, Pepe?
-Ah, Lola, y me pones el traje de luto.
-¿Quién se te ha muerto, Pepe?
-Yo mismo, Lola.
-Ah, es verdad, Pepe… Yo también me vestiré de negro, me estiliza la figura.
-No es cuestión de cuerpo sino que pasarás a ser viuda.
-¡La viuda de España como la Pantoja!... ¿A qué hora tienes previsto morirte, Pepe? Te lo pregunto más que nada para saber a qué hora he de volver del mercadillo.
-Tal como estoy, Lola, no creo que llegue a la una y doce…
-Ya, Pepe, dime el segundo exacto, un poquito de por favor…
-El cuarenta y tres.
-Pepe, ese es tu número de pie…
-Y el de mi fallecimiento, Lola.
-Ah… Espera, ahora  seguimos hablando esta conversación tan alegre, es que me acabo de acordar que tengo que llamar a Peluche…
-Cuando vuelvas, tráeme la caja de pino, Lola.
-Sí, sí, lo que tú quieras, Pepe… ¿Peluche?
-Mamá, ¿cuántas veces te he dicho que no me llames al trabajo a no ser que sea un asunto de vida o muerte?
-Esto lo es, Peluche… Tu padre no hace más que decir bobadas… Si hasta ha perdido su mente privilegiada...
-Mamá, eso es que tiene fiebre, dale dos buenos lingotazos de coñac con un vaso de leche y que se duerma.
-Peluche, no queda coñac, se ha bebido la botella entera.
-Mamá, aclárate, entonces no está enfermo sino beodo.
-Hijo, qué hago con él…
-Dale un mamporro o cántale una nana… ¡Adiós!
-… Ya estoy aquí, Pepe…
-¿Qué te ha contado Peluche?
-¿Mamporro o nana, Pepe?
-Nana, Lola.

-“Se va el caimán, se va el caimán, se va para Barranquiilla… Voy a empezar mi relato, con alegría y con afán…Un día que me fui a bañar por la mañana temprano…  Vi un caimán muy singular, con cara de ser humano, qué sorpresa, madre mía, era mi Pepe… Se va el caimán, se va el caimán… Tralarí tralará…”… ¡Puff! por fin cayó… Mira que carita de dinosaurio tiene él tan dormidito.

jueves, 1 de octubre de 2015

LOLA EN LA ONDA

-Cal-lo…
-Sí, ¿con quién hablo?
-Soy Lola, Cal-lo, pero no la Flore sino la otra.
-¿De dónde llama, señora?
-Cal-lo, de unos cuántos km de la frontera.
-¿Cuál, Lola, la portuguesa o la francesa?
-La catalana, Cal-lo
-Lola, si allí no hay ninguna frontera. Céntrese, doña Lola.
-Céntrate tú, Cal-lo… Pringao, merluzo, alcahuete. Toa la vida, Cal-lo, haciendo to lo que me pides, que si hay que ir a casa Sebastiá, a casa, Manolo, en ca de tor mundo, Cal-lo, y ahora me insultas   diciéndome que me centre. Céntrate tú questás escorao. Pa que sepas que en la TV3 no te sacan,¡ hala!, vete a por otra. No tienes el glamour de Mas ni de Menos.
-Oiga, señora, sin insultar. Yo a usted la estoy tratando con respeto.  ¿Usted, cómo se apellida?
-García, de los García de toda la vida. Anda, Cal-lo, vete tú a buscarme, falsete.
-Vamos a llevarnos bien, Lola, que nos está escuchando toda España… ¿Para qué nos llama?
-Pa preguntá, Cal-lo
-¿Y qué nos quiere preguntar?
-Quiero preguntá do cosa… Una, ¿por qué no estás, Cal-lo en la onda de siempre? Y do, ¿pa cuándo la desconexión?
-Lola, el programa de Carlos Herrera se pasó a la sacristía…
-Amén, Cal-lo. Pero yo donde vivo sólo cojo Radio María y tanto rosario me oprime.
-Lo siento señora, pero yo ahí no puedo hacer nada.
-¿Cómo qué no, Cal-lo? Pide en la sacristía que te pongan una paralela.
-¿Una qué, Lola?
-Una ilegal, un espectro, una pirata, una fantasma, yo qué sé cómo se dice, Cal-lo, o vuélvete donde estabas, coña. Es que en este país todo el mundo hace lo que se le pone en los tararíes. Mira que me independizo, eh.
-¿De quién se independiza usted, Lola?
-¿De quién va a ser?, de España y de Mariano.
--¿Mariano, su esposo?
-Mi cónyuge se llama Pepe y e funerario, Cal-lo. Yo hablo de Mariano el triste.
-Eso no puede hacerlo, Lola, hay que respetar la constitución.
-Anda, éste, con lo que me sale ahora. Lo hacen los catalanes y, ¿yo, no?
-Doña Lola, los catalanes siguen en su sitio.
-Y yo en el mío, pero independiente, bueno y menos Mari Pili que se ha quedado en tierra de nadie.
-Sí, Lola, lo que usted diga. Y la segunda pregunta que hacía al programa sobre la desconexión, ¿en concreto a qué se refiere, usted?
-Con los políticos, Cal-lo, porque yo me pregunto, ¿por qué, coña, todas las mañanas tienes que llevar a uno de esos y no a mí que podía dar mucho más juego?  El coletas y sucedáneos hacen llorar y yo al menos hago reír.
-Lola hay que informar a la gente de lo que está pasando. Además si sólo oye Radio María,  ¿cómo sabe a quién entrevistamos cada mañana?
-Mari Pili me lo cuenta por teléfono, Cal-lo… Mejor puedo informar yo. Esos sólo salen a la calle cuando hay elecciones y nosotras, Mari Pili y yo no entramos en casa… ¿A qué no sabes a cuánto venden hoy las bragas de cuello alto en el mercadillo?, ¿Y el kg de aceite, eh?
-Pues no, Lola, no lo sabemos, pero usted amablemente nos puede informar ahora…
-Listillo, yo no informo de na gratis. Contrátame de tertuliana y te informo… Ah, en el lote va también Mari Pili.
-Lola, siento no poder seguir con esta conversación tan grata, pero hay más radio oyentes esperando con una llamada… Un saludo, señora.
-Eh, cómo me cortes la llamada, te corto yo a ti lo fusible, ¿me oyes, Cal-lo? ¿Cal-lo, Cal-lo?

Éste no sabe con quién está hablando, ahora mismo me voy al seminario y luego al arzobispado y luego a Roma y luego, luego al Vaticano… Bueno, luego ya veré  a dónde voy…

jueves, 17 de septiembre de 2015

LAS PRIMAS DE LOLA Y MARI PILI

-Lola hoy no salgo contigo.
-Anda, ¿y por qué, Mari Pili?, ¿me dejas plantá como a una fallera mayor?
-Tómalo como quieras. He quedado con mi prima Gladiolo.
-¡Ah!, pues que sepas que yo tampoco puedo.
-Anda ésta, ¿se puede saber por qué me dejas cuando soy la única que te aguanta?
-He quedado con mi prima Maitechu.
-¿De dónde, puños, has sacado tú una prima, Lola? ¿Es vasca?
-Sí, es de Vasconia y la he sacado del altillo de mi armario. ¿Qué pasa, Mari Pili, tú puedes tener gladiolos y yo no tener vascones, o qué?
-¿Tu prima levanta piedras, Lola?
-Pues no. ¿Y la tuya es tan escuchimizada cómo tú?
-Pues vaya prima vasca que tienes que no levanta piedras… Al menos cocinará bien, digo yo.
-Pues tampoco, Mari Pili. Tiene alergia a la cocina. ¿Y la tuya?
-Pues tu prima no es vasca ni vascona ni na. Y que sepas que la mía hace croquetas y quiches.
-¿Tienes una prima afrancesada? ¡Qué vulgaridad!
-Lola, ¿desde cuándo las croquetas son francesas? Anda que la tuya que no levanta piedras ni cocina. Yo que tú, la volvía a meter en el altillo, mona.
-Pues que sepas que tu prima Gladiolo no huele.
-Pues claro, Lola. Mi prima es muy limpia.
-Ya, pero no huele.
-Y la tuya ni cocina ni levanta piedras.
-¡Ay qué leche de bollitos!, y la tuya no huele.
-Y la tuya ni cocina ni levanta…
-Que sí, Mari Pili, no levanta piedras, lo sé, pero también sé que la tuya no hu…
-que Gladiolo es muy limpia por eso no huele, recontra.
-A mí tú no me chillas, eh, pecho encogido.  Mírate, han venido veintisiete grados menos y te has quedado sin pecho, Mari Pili.
-Pero, ¿cómo no te voy a chillar si estás llamando guarra a mi prima Gladiolo? Y que sepas que sabe hacer de todo.
-Yo a Gladiolo no la he llamado guarra. Simple y llanamente digo que no huele, ¿o acaso los gladiolos huelen? Que te enteres, mari Pili mi razonamiento es lúcido e intangible.
-Mi prima huele como una rosa, que lo sepas, y sabe hacer de todo, no como tu prima que ni levanta piedras, ni cocina ni sabe qué es una croqueta española, coña.
-Pues que sepas, nenúfar, que mi prima también sabe hacer de tó y mucho… Además, sabe sacar petróleo a los altillos.
-Pues si yo soy un nenúfar, tú eres un crisantemo con una prima que no levanta piedras ni cocina.
-¡Ay, por todos los apóstoles, Mari Pili!, no me llames crisantemo, un poquito de por favor, que me avocas irremediablemente a un cementerio y yo estoy hecha para el gran público vivo…, no muerto. Terminemos esta discusión. Admito Gladiolo como lechuga de asfalto.
-¿Cómo has dicho, insecto de cementerio? Pues yo admito Maitechu como cámara frigorífica para chifladas sin remedio… ¡Zanjau!

-Y una leche, Mari Pili, que mi prima es capaz de meterme en la nevera y allí dentro me momifico.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

LOLA Y MARI PILI EN HONOR A LINA

-Lola, ¿me puedes decir a dónde, puños, vas vestida de esa guisa? ¡Virgen del Chiringuito más próximo!
-Anda ésta… Por Santa Críspula de los Chiringuito más alejado, ahora te me pones pija, rediez…
-¿Pero tú te has mirado al espejo, Lola?
-No ha hecho falta, Mari Pili, he copiado a mis ilustres amigos Dolce & Gabana que me han asesorado… ¡Ah!, y sin tenerme que gastar ni un leuro.
-Euro, Lola, no leuro… Pues estas hecha una crucifixión.
-¿Tú te acuerdas cómo iba vestida tu tatarabuela o tu bisabuela, tan poco hay que ir tan lejos, mira tu cara de antigua? Soy recia mujer castellana pero con toques ultra.
-Sí, ultra horrorosa. Con esa pañoleta negra a la cabeza, tu cara es una hogaza de pan, mona.
-¿Y el clavel rojo metido entre el pelo y la servilleta negra, qué? Mi amigo Dolce lo hace, yo también.
-¿Servilleta, dices?
-Sí. No pretenderás que me gaste dinero para vestirme ultra chic para ir a Nápoles… Encontré tinte de los zapatos de mi Pepe y  ahorro de costes. Las enaguas también teñidas como bien apreciaras.
-Yo contigo no voy ni al portal de tu casa, o te cambias o vas tú sola a Nápoles a comerte la piza, allá te atragantes.
-Anda mala pécora, ínfima amiga, eres igualita que San Pedro, renegando de mí. La pizza entera para mí, hala, que te ondulen.
-Pareces una mesa camilla con esas enaguas teñidas a cachos. Con una pizza napolitana revientas las enaguas, te lo advierto.
-Se me acabó el tinte, Mari Pili y en las enaguas he puesto una goma extensible. ¿Te he contado que las bragas también las llevo negras? Ya sabes, por si se me cayeran las enaguas…
-No tienes sentido del ridículo, Lola, entiéndeme, no es que reniegue de ti.
-Dime, sabionda de Mari Pili, ¿para qué sirve tener sentido del ridículo? Te lo diré yo. Primero para hacerme más gorda. Si no tengo sentido pues más estilizada. Y segundo a mi personalidad creativa no la puedes poner talanqueras como en los encierros. Obstruirías mi ego audaz.
-Dicho, no voy contigo, una ha de salvar su ínfima reputación. Toda la vida contigo ya nadie me toma enserio.
-¿Y para qué quieres que te tomen enserio, para ser una triste más en estos mundos de Dios como mi Pepe? Desde aquí te preconizo un futuro gris, lluvioso, frío, árido. Yo que tú, si es que deseas ser seria y formal, metete a sepulturera o pide trabajo en la funeraria de mi Pepe.
-Sabes Lola que no me gustan los días grises, ni la lluvia, y el frío me sienta fatal para mi pecho estrecho. Te dejo, me voy al funeral de Lina Morgan.
-¡Eh, quieta ahí! No sabía que hoy era el funeral de mi homóloga. Vamos voy contigo.
-Pero Lola, ¿tú estás sorda o no entiendes que vestida así no voy contigo ni al retrete?
-Sorda estoy un poquillo. Entendederas sabes que las uso poco porque se me gastan, ahorro de costes, ya sabes. Y precisamente voy así de esta guisa que tanto desprecias porque la gente está muy triste que se haya ido la cómica del pueblo y quiero que sepan que no se han quedado solos. Aquí estoy yo.
-¿Tú estás tonta o lo eres, Lola?
-Ambas dos, Mari Pili. Pero ya verás cuando me vean entran y todos canten :


Agradecida y emocionada, solamente puedo decir, Gracias por Venir 

La luz se enciende, 
sonó la orquesta, 
todo es igual que ha sido ayer, 
Todo es hermoso, 
todo es alegre, 

maravilloso fue volver 

Agradecida y emocionada, solamente puedo decir, 
Gracias por Venir

sábado, 5 de septiembre de 2015

LOLA Y MARI PILI EN ULTRAMAN UK 2015

-Lola, ¿segura que es por aquí?
-No hay duda, el termómetro me dice que sí.
-Lola, dirás la brújula…
-No, Mari Pili, sé lo que digo, el termómetro. Las brújulas estaban agotadas en los chinos y a cambio me han dado un termómetro jurándome en chino, claro, que era igual de infalible que la brújula.
-Anda, anda, no me digas sandeces. Yo solo sé que esto está muy oscuro.
-Cómo no va a estar oscuro si son las cuatro de la mañana, la hora que marcó Peluche, tenemos que estar ya cerca.
-Ya pero no se ven ni fuegos artificiales, Lola.
-Los fuegos artificiales fueron a las diez, Mari Pili. Hija céntrate.
-Tampoco se oyen a Los Celtas Cortos que cantaban en la Plaza mayor.
-Mari Pili que no te centras. Estamos en Gales no en Valladolid.
-¿Tan deprisa hemos ido, Lola? Hace media hora estaba poniendo a mi Paquito un esparadrapo para que dejara de roncar.
-¿En qué parte del cuerpo se lo pusiste? Yo a Pepe se lo pongo en el ombligo.
-Yo se lo he puesto en las narices.
-Pues perdona que te diga que a estas hora ya eres viuda oficial.
-¿Por qué dices eso, Lola? Yo soy buena gente no como tú.
-Hija mía, está muy claro. Muerte por asfixia roncoidea. Sigue remando, anda, y que conste en acta arbitral que yo también soy buena…
-No Lola, mi Paquito es muy listo. No llega a la altura de tu Pepe, es verdad, pero se sabe defender. Seguro que haya otro orificio para seguir respirando.
-No te engañes…, anda rema más deprisa…Las narices las tiene tapadas, boca y garganta, ocupadas por los ronquidos…, y por el culo, no creo que respire. Ya te digo, le has matado… Hija rema con brío. Llevas remando en círculo diez minutos.
-Lola, de frente yo no sé remar.
-No eres más rara porque no pones empeño… Que remes más deprisa, leches.
-Rema tú, coña, que para eso eres más gorda.
-Mari Pili, que remes tú. Yo te voy diciendo… Mira, mira, allí están los primeros nadadores…
-Lola, son los del botellón que se han caído al agua.
-No, no, son nadadores. Nadan escorados, es cierto y nada que ver con el estilo mariposa de mi Peluche, pero nadan. Tú como no te has puesto las gafas, no lo ves nítido.
-Lola…
-¿Qué, Mari Pili? Tú sigue remando…
-Para mí que la barca se está hundiendo…
-Imposible. Es de plástico bueno, me lo dijo el chino.
-Pues el agua está muy fría y no llevamos flotador.
-Que no nos hundimos, mujer. Es que ahora has cogido velocidad, Mari Pili y nos salpica el agua.
-Y una leche, Lola. El agua nos llega ya por los riñones y está muy fría.
-Pues abróchate el abrigo, coña… Peluche, peluche, Peluche… Ese es mi Peluche, ya está llegando a la meta… Peluche, Peluche, Peluche…

-Lola, eso es la playa de las Moreras y a lo que gritas no es el casco de peluche, es una botella naufragando… ¿No está demasiado mojada el agua, Lola?

jueves, 27 de agosto de 2015

LOLA ESCRIBE A MARI PILI

Costa de Geria, agosto 2015
Querida Mari Pili, stop.
Vuelve ya de vacaciones, coño, ya te vale, stop. La vida sin ti es como un baño sin papel higiénico, punto y coma; una mierda, stop.
Pepe no me aguanta y clama porque vuelvas, será basurilla el tío. Todo porque como no estás y las horas parecen tortugas buscando agua, pues me voy a la funeraria. Ya sabes que soy muy limpia, así que paso el polvo a los sarcófagos, a Pepe si se deja, a un par de esqueletos que hay para medir tamaños. Mira,  uno de ellos me ha dicho que estaba hasta los güevos de que le saquen y le metan; el otro día se le cayó una costilla y ni se la han pegado… unos desalmados. Pobre esqueleto, ¿verdad?
Venden, que no lo sabía, panteones, me lo comentaba Pepe emocionado. Yo veo poco glamour en ese negocio, qué quieres que te diga. Dice que deja dinero así que como soy una grandísima comercial pues intenté vender uno. ¡Ojo!, comenté al muerto que le hacía un descuento si me compraba una Termomix. Claro, me contesto que él creía que ya no la daría mucho uso, pero yo le abrí los ojos y le dije “Don Muerto, usted no, pero su viuda sí”… Nada, se me cayó la venta porque justo cuando estábamos regateando, llegó la susodicha… Oye, más contenta y comentó que su marido se merecía lo más barato. Total, se llevó una cajita de pino. Fíjate que el muerto ya se veía en el panteón con dos ángeles en tamaño tridimensional con el cuerpo agujereado para meter flores de plástico que aguantan mejor los cambios de estación.
Luego, yo entiendo, Mari Pili, que desquicie a Pepe porque es tal el tedio que me duermo y la semana pasada me dormí en un nicho portátil último modelo, ¡ojo al dato! Lleva sábanas de raso y almohada de muelles. El color es un poco oscuro, poco alegre, en negro. Y los muelles, para un muerto que aunque siente, siente poco, vale, pero para una viva como yo pues creí que me taladraban los sesos. Aún con eso me dormí.
¿Qué pasó? Pues que al nicho portátil lo vinieron a recoger… Ahora dudo si vino el difunto o la familia. Bueno, da igual, el caso es que se llevaron el chisme a su casa y cuando lo abrieron para meter al muerto pues aparecí yo que, cómo sabes, mis despertares son alegres y cantarines, y justo ese día me desperté cantando el Aleluya… ¡Qué susto se llevaron!, tanto que devolvieron el nicho portátil, pero se les olvido meterme y cuando volvieron me encontraron en amena charla con el finado… Más berridos… Y llamaron a  Pepe a que fuera a recoger el cadáver vivo; vamos, yo. Cuando Pepe entró y me vio… Que no me habla, ¿te lo puedes creer, Mari Pili?. Es más, me ha prohibido que pise la funeraria.
… Este es el resumen de mi vida sin ti. Hija, vuelve pronto, un poquito de por favor…


 Siempre, a plazos o en hipoteca, tuya, Lola

miércoles, 5 de agosto de 2015

LOLA TRABAJA

-¿Mari Pili Fernández, por favor? Soy Maria Dolores García de TutoBank.
-¿De dónde dice?
-TutoBank, señora. Vendemos todo, como si quiere la silla en la que estoy sentada.
-¿Lola?
-Sí, llámeme Lola, si lo desea, pero por su hijo Luisito, cómpreme algo…, un poquito de por favor.
-Lola, ¿eres tú?
-Coña, que sí, pero no me puedo salir del guión que me echan, señora Mari Pili.
-¿Pero de dónde, demonios, me llamas? ¿En dónde te has metido?
-Me ha salido una sustitución de verano en un mercadillo telefónico, señora Mari Pili. ¿Qué quiere comprarme? Tengo lechugas, mesas, medias, fondos garantizados, cubiertos, depósitos, tomates... Dígame.
-No quiero comprar nada, Lola... Si no sabes vender, Lola, por Dios…
-¿Cómo que no sé vender Doña Fernández? ¿A qué no me compras una bicicleta sin ruedas?
-Pues no.
-¿Y por qué, Doña Bruja?
-Porque no me sirve para nada, Lola, guapa... Y no me llames bruja.
-Pero siempre será una bicicleta que pese poco, cuantos menos chismes…
-Pero inútil. ¿Para qué la quiero?
-Un detalle para su amantísimo esposo, Don Paquito. Con este obsequio tan obsequiado no se romperá ni un hueso.
-Entonces, sí que no me interesa. ¿Para que quiero una bici si no se le puede abrir la cabeza a mi Paco? No quiero, corto, cambio.
-Ehhhh, Doña Usted no me cuelgue. ¿Para que quiere el adminículo en concreto? ¿Quiere asesinar limpiamente, deteriorar, rematar...? Dígame querida clienta, Tuto tiene tuto tipo soluciones.
-Yo quiero que se escabeche un poco y cobro el seguro. Pero sólo un medio escabechado.
-¿Escabechado entero no le darán más, Doña Fernández?
-Sí, ya, pero después de escabechado, ¿puedo descabellarlo?
-¡Joder!, usted es una mujer a lo bestia, Doña Escabeche. Después de hacerle papilla al pobre Don Paquito, lo quiere estocar como a los toritos... Qué fuerte, ¿no? No creía que estuviera usted tan desesperada.
-Looooooola... Quiero cobrar el seguro, pero que mi Paco vuelva luego a sus orígenes.
-Ahhh... ¿Y cuáles son los orígenes de Don Paco?
-Un macho ibérico.
-Ahhh... Tengo una vajilla por un precio excelente.
-¿Y para qué quiero una vajilla si tengo sesenta?
-Es usted exagerá para todo Doña cómo se llame. La vajilla que le ofrezco es para que se la tire a la cabeza a su santo Paco.
-¿Y para qué quiero yo tirársela a la cabeza?
-Anda ésta, ¿pero no dice que le quiere abrir la cabeza para cobrar el seguro por defunción aparente? Se la abre usted sin que deje de ser macho, de los machos ibéricos, ya sabe. La vajilla es tan mala que logrará hacerle agujeros suficientes.
-Sí, claro... Lola...
-Dígame Doña Reverencia, en qué puedo servirla a usted, a la patria y al rey.
-Soy Mari Pili, no Reverencia... Oye...
-...Oigo... Lo de Reverencia se me ha escapado. Lo que quería era hacerle un saludo a lo japonés. Queda muy oriental la venta.
-Lola... Te van a echar del trabajo. Vete tú antes.
-Y un jamón, no me voy. Si no me salgo del guión, Doña Crisantemo, no me echan.
-¿Ahora Crisantemo?
-A ver, es usted una ceniza y... para las cenizas, crisantemos de muerto.
-Lola, te cuelgo.
-Nooooooo, que paga la llamada TutoBank.
-Ah, bueno, si Tuto corre con los gastos sigue vendiéndome... ¿Has mirado si te puedes llevar algo debajo del refajo?
-Sí, pero nada. Todo está marcado como las vacas y, además, me he quitado la faja, hace mucho calor y no me queda sitio dentro del vestido.

jueves, 8 de mayo de 2014

LOLA EN CONFESIÓN

-Ave María Purísima…
-Sin pecado concebida… Dime hija de qué te acusas…
-De tanto, Páter… El caso que según lo mires porque si lo miras transversal termino rápido. Ahora bien, mirado de frente sin cerrar los ojos, la leche, Páter, la leche.
-¿Quién eres, hija?
-Soy Lola, Páter, no tema, el demonio le he mandado a freír moñigos para que no nos interrumpa.
-Lola lárgate ahora mismo de mi confesionario, no tengo tiempo para ti… ¿Qué hora es?
-Las once menos cinco, Páter… Para que vea lo generosa que soy que no cobro por decirle la hora.
-Lola es que has venido a las nueve y media… ¿En hora y media te ha dado tiempo a pecar?
-Yo no quería, Páter, ha sido mi Pepe.
-Hija mía, fornicar con tu marido no es pecado.
-Qué va, Páter, que ya no fornicamos, la cosa de la próstata ha dejado chunguito al canario.
-¿Entonces, Lola, has vuelto a robar en la frutería limones, zanahorias, guisantes, peras…?
-Agua, Páter, agua, no ha dado ni una… Pepe está abducido y quiere convertirme en asesina, fíjese usted con lo pía y Mari pía que soy… Imposible, vamos que prefiero matar antes a una manzana, Páter.
-Comerse una manzana, Lola, no es un crimen sino un acto sano. Lo que te pierde a ti, Lola es que vuelves loca a María Santísima.
-Páter, Páter, vamos a llevarnos bien, ¿vale? No meta a María que es muy santa en esta sopa de pescado.
-¿Es que vas a hacer sopa de pescado, Lola? Te sale muy buena, tráeme las sobras, harás conmigo una obra de caridad.
-¿Usted, también, quiere que peque? Quéeee vergüenza, Quéeee desfachatez, la iglesia con curas como usted más la vale que cierre el chiringuito porque vamos de cabeza todos al infierno… Menos mal que usted no me cae mal del todo con lo que no me chivaré al Papa Francisco, pero Páter, por Dios y todos los santos que me induzca usted al asesinato es muy fuerte, eh, muy fuerte… Ahora, a Mari Pili que la he traído de las orejas a confesarse no se la presto ni de coña, Páter, ni de coña. Mi Mari Pili es sagrada y usted un depravado.
-Lola lárgate ahora mismo pero antes de que te vayas, has de saber que hacer una buena sopa de pescado es sublime.
-Pero Páter, ¿sabe con qué se hace la sopa de pescado? Se lo voy a decir yo: con pececillos de Dios, Páter, almas para evangelizar no asesinar.
-Los peces están para comérselos, Lola, no para evangelizar. Poco has leído tú los evangelios.

-Tiene razón, Páter, prefiero leer a Corín Tellado, pero sí me sé los diez mandamientos y el séptimo o el noveno, no sé, dice “no matarás a tu prójimo”, y mi Pepe, Páter me trae todos los peces que pesca, yo les salvo metiéndoles en la bañera y Páter, éeeeel se los quiere comer y me manda que los mate… Y un cuerno, que se los coma crudos si quiere, ¿no lo hacen los japoneses? Pues los españoles no vamos a ser menos, ¿no le parece, Páter?

domingo, 30 de marzo de 2014

LOLA Y LOS CAMBIOS DE HORA

-¿Lola, qué hora es?
-La hora del té, Pepe.
-¿A las cuatro de la mañana un té?
-¿Y tú crees que es normal preguntarme a estas horas qué hora es?
-Esta noche han cambiado la hora, Lola, para que te enteres.
-Pepe, para que los sepas, siempre que se cambia la hora, mi estómago me avisa.
-¿Qué tiene que ver tu estomago con un reloj?
-Cambio de hora, treinta y seis horas de hambre… ¿Quieres un té sí o no?
-Venga, tomemos té.
-Me encanta, me siento muy british, claro, con bata de cola, mis raíces son mi esencia. Es como tomar el té con Isabel II y la Esperanza de Triana… ¿Tú que sientes, Pepe?
-Yo quiero saber la hora, Lola y, en cuanto a lo del té, siento que lo tomo con Casillas y Britney Jean Spears.
-¡Coño, Pepe! ¿Quién es ese?
-¿Casillas o Britney Jean Spears?
-Casillas fue novio mío durante el mundial… Digo el otro…
-¿Casillas novio tuyo? ¿Me has puesto los cuernos, Lola?
-Depende como se mire, Pepe. Si se mira desde el ángulo corporal pues sí son cuernos de toro pero de toro grande. Ahora bien, si tomamos la vertiente de la ensoñiación y la Carbonero estaba retrasmitiendo un partido pues es pecado menor que con un par de rezos lo arreglas.
-Lola calla que en la radio van a dar las en punto…
-Me callo, me callo, así no me sigues dando la vara con Casillas porque si te enteras que estuve con el Tata Martino me vas a preguntar si bailé tangos con él, claro que mejor te digo que me cité con el párroco de la parroquia y ahí te quedas más tranquilo porque…
-Calla… Ya.
-¿Ya qué, Pepe?
-Pues que ya han dado las en punto.
-Ya pero con las en punto, ¿qué hacemos, Pepe, sabemos en qué hora estamos en el hemisferio sur?
-Lola, en el hemisferio norte.
Ya… ¿Y qué hora es en el hemisferio norte?
-Las en punto, Lola, las en punto.
-Ya… Y después de la en punto, ¿qué viene?
-Ni pajolera idea, Pepe, para mí que la merienda.
-Vale, Lola, pero ahora durmamos un rato.
-¿Sin merendar, Pepe? Vamos que no, eso bajo mi cadáver. Primero meriendo a las en punto hora en Groenlandia y luego me voy un rato con el párroco de la parroquia.
-Dale saludos míos, lola ¡Hasta mañana!

-Pepe, ¿a qué hora le doy tus saludos al párroco de la parroquia?... ¿Pepe?... Pepe… Se ha dormido y yo sin saber con qué hora quedarme.

sábado, 29 de marzo de 2014

LOLA Y LA SAETA DESESPERADA


-¡Ayyyyyyyy! Que ya no puedo máaaaaaaas ¡Ay!
-¿Qué, cantando una saeta, Lola?-No, Mari Pili, más bien quejándome al cielo, pero éste ni puto caso.
-¿Cómo qué no? Ha empezado a llover, bueno ahora caen chuzos de punta.
-¡Ayyyyyyyy! Que ya no puedo máaaaaaaas ¡Ay!
-Lola cállate, no me gusta la lluvia y asustas a las pobres golondrinas.
-Mari Pili estoy sufriendo, alguien, digo yo, tiene que ser el responsable, ¿no?
-Qué responsable ni niño muerto. La única culpable eres tú, ser insaciable, pérfido e incombustible… Que sepas que el mundo y yo estamos ya hartos de ti así que cállate o te estrangulo, ¿me oyes, se me entiende?
-¡Leches con la mosquita muerta! Pues que sepas que cuando me adquiriste, en la era del Cromañón o así, ya sabías que cargabas con un ser esplendoroso… ¡Ayyyyyyyyyyyyyy!
-¡Señor, Señor! Sujétame los ovarios que la maaaaato…
-¿Se te caen los ovarios, Mari Pili? Quítatelos, a nuestra edad, te advierto, ya no sirven para nada… Y por cierto, que sepas que yo por ti maaaaato, en cambio tú me quieres matar de matar… ¡Asesina!
-Antes de matarte, Lola, y para que no me dejes con la intriga, dime qué puños te pasa…
-Pues hija, una cosa muy estrafalaria… Siento como si mi cabeza fuera por un lado y mi cuerpo por otro y no hay forma de coserlos… ¿Tú sabrías coserme, Mari Pili?
-Coserte no, pero darte una leche para que estés veintisiete años dando vueltas, sí.
-¡Qué brusca!... Escuchimizada… Y si me matas, ¿qué va a ser de ti?... Te advierto que tendrás que aguantar tú solita a Paquito y a mi Pepe… Anda, mátame si tienes ovarios, mata, mátame…
-¡Qué asco me das! Lo malo de llevar tantos años juntas, no es que me hayas enloquecido sino que me conozcas tan bien… ¡Santa Púrpura vendida, líbrame de este cáliz tan amargo!
-¡Anda, coño! Que la niña nos ha salido beatona… Santa Púrpura no sé si te ayudará, encomiéndate mejor a la mía…
-¿Cuál es la tuya, Lola?
-La del Chiringuito más próximo… Unos cubatas, un flamenquito mientras esperas que la santa tenga a bien escucharte o mandarte al cuerno… En dos palabras, Mari Pili, sen-sacional.
-Ven que te coso y cállate… ¿Qué te pongo primero la cabeza o los pies, Lola?
-Ya sabes, el orden no altera el producto… ¡Ayyyyyyy! Ay qué zurcidoooooo meeeeeee van a haceeeeer… ¡Ay!... Por cierto, Mari Pili, no se te olvide coserme en el cogote una flor, que pronto será la feria de abril.

sábado, 15 de marzo de 2014

LOLA ASESORA DE LAS BODAS MÁS CHIC TU CHIC

-Loli. Guapa, ayúdame.
-Ni de coña mientras me faltes al respeto.
-Pero en qué te he faltado al respeto…
-¿Te parece poco llamarme Loli? Soy Lola, Lola grande y de España… cañera.
-Y gorda, no te fastidia ésta… ¿Me ayudas o no?
-A ver, Mari Pili, qué puedo hacer por ti…
-Tengo dos dudas, Lola.
-¿Sólo dos? Yo tengo a cientos, tantas que mi vida es pura duda levitante.
-Lola, tengo siete bodas.
-¡Coño! Sólo te falta un funeral.
-Necesito asesoramiento.
-Pues entonces querida has venido al sitio idóneo, no tengas más dudas.
-No, si empiezo ya a dudar qué para qué te lo habré dicho…
-No dudes, y comencemos… ¿Qué resolvemos primero, regalos o vestidos?
-Los regalos y así lo que me sobre para los vestidos, ¿te parece?
-Tranquila, Mari Pili en un suspiro te lo arreglo yo y encima te sobra para hacer un viaje a Canarias.
-¿De verdad, Lola?
-Pues claro, ¿Cuándo has dudado de mí?
-Siempre, Lola, siempre.
-Estoy pensando…
-Malo, malo, no piense, Lola mucho que te desgastas…
-Tranquila que lo pagarás con creces.
-¿Pagar el qué?
-nada, nada… Siete regalos a ocho cincuenta cada uno son…
-Lola, ¿ocho cincuenta cada uno y qué compras tú por ese precio?
-Soy representante de mi chino, el de la esquina, me lo pidió él, no creas, me dijo,”Lola con tu gusto, no puedo desperdiciar mi negocio”, y ¡Voila!...Acaba de recibir unos marcos de plata plateada divinos, Mari Pili
-¿Pero son plata, plata?
-Y plateada, nada menos y de los que no se limpian y los que no se va el baño plateado… porque como no tiene…
-Hija es que me parece un poco, poco…
-Bueno si quieres derrochar más dinero, tengo la opción B.
-Ya… ¿Y en qué consiste la opción B?
-Un sobre con diez leeros para cada boda. Eso sí, en el sobre no pongas tu nombre porque te van a llamar rácana, a no ser que pongas el de Paquito y que quede él como el más taba de todos los tabas. Eso tú verás…
-¿Y los vestidos, Lola?
-¡Bestial, Mari Pili! Aquí das la campanada, bueno las siete campanadas.
-A ver, qué se te ha ocurrido…
-Ni más ni menos, Mari Pili, que siete en uno.
-¿Eh? ¿Qué es eso?
-Muy sencillo, Mari Pili… Ante todo elegancia, un chic lolailo que te mueres, y una discreción al final que vas a dejar pasmados a todos, ah, y con un solo vestiiiiiiiiiido.
-¿Y cómo se come eso?
-Mira muy fácil. En la primera boda llevas un vestido largo con cola, con plumas, con pedrería, con lazos, con capas superpuestas en color fresa hamburguesa, que es el color de moda, con brillos aterciopelados, sombrero, mantilla, peineta, flores, muchas flores diversificadas por toda tu anatomía, y algo más que encontremos en la ferretería. Eso sí, que impere la discreción sencilla.
-Lola, en la ferretería sólo hay clavos, puntas y cosas así…
-Ya, pero es que allí vamos a comprar todo eso y chinchetas de colores para hacer la pedrería, ¿me  se entiende?
-No sé, Lola… ¿Y para los seis vestidos restantes?
-Mari Pili que es el mismo vestido. Es decir, en la primera boda vas sobrecargada peeeeero sencilla, eh. En la segunda pues, yo qué sé, quitamos las plumas, en la tercera, los lazos y así sucesivamente hasta la última boda que ya hemos quitado todo y sólo te queda el forro…Ah, el forro transparente, porque se llevan las transparencias para que se note sensualmente, eh, que llevas faja y esas cositas íntimas de las mujeres. ¿Qué te parece, Mari Pili, a que soy un prodigio de la naturaleza?
-¿Le gustaré a Paquito?
-No lo dudes, Mari Pili, no lo dudes, y en caso que no le gustes, mejor, él mirará para otro lado como si no te conoce y será el momento proverbial para que saques las tarteras.
-¿Tarteras?
-Sí mujer las llevas atadas a la muñeca con una goma a modo de Crunch, ya sabes, bolso, y que túuuuu las rellenaras con comida para que tu Lola coma un par de días… ¿Qué, a que soy genial, Mari Pili?

-Cojonuda, Lola, cojonuda.

sábado, 8 de marzo de 2014

LOLA EN EL MISTERIOSO EMBARAZO DE SU PEZ

-¿Paquito?
-Sí, ¿quién eres?
-Quién va a ser a la cuatro de la mañana, Paquito… Un poquito de por favor, pásame a Mari Pili…
-Lola, aunque tú no te lo creas la gente normal, lógica, coherente, un martes a las cuatro de la mañana duerme, ¿entiendes?
-Sí, pero yo no soy de la masa, así que pásame a Mari Pili o te estoy dando la caca el resto de la noche. Venga, mueve el trasero…
-¿Qué quieres, Lola?
-Mari Pili, ¿los peces tienen párpados?
-¿Eh?...
-Ya sé que te resultará raro, pero el pez me lleva mirando fijamente toda la noche.
-¿Qué pez?
-Pues hija el que me regaló la pescadera.
-Lola, los pescaderos venden pescado muerto.
-Pues el mío está vivo… Además, creo que me está queriendo decir algo.
-Ya… ¿Y tú qué crees que te está tratando de decir?
-Pa mí que me está llamando puta porque primero saca el morrito hacia fuera y, a continuación, lo mete hacia dentro. Más claro, agua, Mari Pili… ¿Sabrá que soy una asesina?
-No sé, Lola, pero la que te va a asesinar soy yo… ¡Adiós!
-Eh, eh, espera, Mari Pili, demuestra un poquito de hermandad, leches… ¿Qué hago? Mira que si está embarazado…
-¿Quiéeeeen, Lola?
-Quién va a ser… El pez.
-¿Has mirado si tiene tripa, Lola?
-Mari Pili, ¿y cómo se mira eso?
-Pues mirando, Lola… Observa el contrapecho.
-Voy… Mari Pili, este pez está enfermo o tiene muchos embarazos a la vez. Tiene bultos por todos los sitios.
-Pues ¡Hala! Mételo en una pecera un rato y luego asistes al parto ¡Hasta mañana!
-Pero Mari Pili que no soy comadrona… ¿Mari Pili?... Será guarra la tía, me ha colgado. Ahora, como me venga a pedir una cría de mi pez va lista… A ver, ¿por dónde puñetas le saldrán los peces a mi pez?
-Lola, ¿qué haces a estas horas?

-Nada Pepe que a ti te interese… Por cierto, ¿sabes dónde tienen el culo los peces?

miércoles, 5 de marzo de 2014

LOLA EN LOS SEXOS Y ALGO MÁS

-¿Mari Pili?
-Buenos días, Lola… ¿Qué tienes preparado hoy para que hagamos?
-¡Sorpresón, Sorpresón, Mari Pili!... Siéntate y disfruta…
-Contigo jamás, ni cuando he tenido cientos de orgasmos provocados por tus locuras.
-¡Leches, Mari Pili!, saliendo del armario a tus años, quién me lo iba a decir…
-Cada uno sale cuando puede, Lola.
-Es decir, que las mujeres te provocan bilirrubina y, en concreto, yo te he gustado toda la vida…, no me extraña, soy irresistible.
-Lola, a mí no me gustan las mujeres, entérate, que desquicias todo.
-Ya, sólo te gusto yo, lo sé. Tranquila, no se lo diré ni siquiera a la calva de mi Pepe pero… ¿se lo puedo contar a tu Paquito? Más que nada para que no tenga celos de mí.
-Lola, tú tampoco me gustas.
-Mari Pili acéptate, quiérete. Sé de buena tinta que mis encantos son de tal envergadura, vamos que arraso.
-Mira, Lola, no quiero seguir con esta conversación, ¿vale?
-De eso nada, monada, las cartas encima de la mesa. Si sientes, se siente y no hay más que hablar. Tú a mí no me gustas, pero acepto de buen grado que yo te gusto… Todo, menos estar escondida. A tus cuarenta y todos no puedes ser otra, has de ser la genuina Mari Pili, eso sí, ahora en versión contractual, lésbica y a mucha honra.
-Lola, de verdad, ¿tú eres gilipollas o mermada?
-De todo hay, Mari Pili, soy tan completa para todo… Ay, quién me lo iba a decir, a mis años tan jamona y mi amiga bebiendo los vientos por mí.
Lola, no tengo nada contra las lesbianas ni con los otros.
-¡Coño! ¿Quiénes son los otros?
-Los homosexuales, Lola.
-Vamos, que también eres homosexual. Si te digo que nos educaron en la represión y ahora se te acumula tanto que no sabemos por dónde empezar. Tranquila, Mari Pili, yo te ayudaré. Vamos a ver, ¿sabes cómo te apellidas? ¿Sabes qué talla de faja necesitas? Son dos datos imprescindibles para encontrar tu esencia y así sabrás con que bando quedarte.
-¡Vete a la mierda, Lola!
-Hija, de verdad, cómo eres… A mí plin, allá tú con tus diarreas sentimentales… Anda vamos a recoger el coche.
-¿Qué coche, Lola?
-Pues el mío…
-¿Desde cuándo tienes tú coche si ni siquiera tienes carnet de conducir?
-Pero sí carnet de bicicleta, guapa de cara.
-Ese carnet no te vale.
-Cómo que no… Tacho donde pone bicicleta y pongo turismo y asunto arreglado… Eso sí, Mari Pili, ¿Paquito tendría a bien prestarme una rueda?
-¿Una rueda? ¿Es que el coche es cojo, Lola?
-Un poco, tiene tres ruedas solamente y una de ellas pinchada… Le pasa como a ti.
-Oye, yo tengo piernas.
-Ya, y mi coche ruedas, pero tú y él no os definís…El coche no sabe si quedarse conmigo o irse al desguace, y tú no sabes lo qué quieres ser, ya me dirás, igualitos.
-Quiero ser astronauta, Lola.

-Ya, ¿y de qué sexo gastan los astronautas, Mari Pili?

miércoles, 22 de enero de 2014

LOLA Y LA COSMÉTICA

-¡Madre, madre mía, madre, rematadamente madre!... Sin palabras… Y ya es difícil que me quede sin ellas.
-Lola, ¿qué te pasa?
-¿Te has visto, Mari Pili?
-¿Eh, qué pasa, Lola?
-¡Madre del perpetuo Auxilio y del chiringuito más próximo! Qué maravilla, qué prodigio, es más, lo tuyo es un milagro… ¡Pasen y vean, señores y señoras, a mi Mari Pili!
-Lola si eres más lerda, no naces… ¿Qué coños me pasa?
-Mírate, alma de cántaro, qué tez más sublime, terciopelo del caro y, espera que me ponga las gafas… ¡Leches! Te han desaparecido los socavones de la cara. Si en vez de tener cuarenta y todos, parece que tienes treinta y menos nada…
-Sí, Lola, sí, te puedo decir que estoy muy contenta y satisfecha.
-Para colmo que no lo estuvieras, Mari Pili. De ser has pasado a no ser más que belleza de bombón grasé.
Sí, Lola, sí, estoy insultante a la par que frenética y eufórica de mí misma mismamente.
-Bueno deja de decir sandeces y dime qué has hecho, me relamo de envidia malsana y eso me puede matar.
-Lola, es gracias a la centella Asiática.
-¿Eh?
-Sí, mujer, al igual que tú usas veneno de serpiente, yo me doy lo Zen… Mira, mira, aprecia qué relajación. Por ejemplo en este momento mi piel está haciendo yoga.
-¿Eh?
-Por cierto, Lola, sabes que te quiero como nunca te ha querido nadie, ya que aguantarte a ti, no lo soporta cualquiera, por lo tanto es mi obligación decirte la verdad…
-¿Ah, sí? ¿Cuál de todas, Mari Pili?
-Tienes la piel envenenada de tantos kilos de serpiente que te has echado… Ven, mírate al espejo…
-No, Mari Pili, que me doy miedo…
-Ven… Mira tus mofletes, se te han descolgado hasta el cuello y los párpados están desparramados con tantos pliegues que el maquillaje se queda atascado… Ven, ven, mira lo que te digo…
-Y una mierda, Mari Pili, no voy.
-¡Coño! Te he dicho que vengas y vienes… Fíjate la bolsa adiposa que se te ha colocado debajo de la barbilla… Te advierto una cosa que o la sujetas, o te llega sin paracaídas al ombligo.
-Mari Pili, ¿tú eres amiga o asesina? Porque no te has dado cuenta, pero me has puesto a parir. Parece que la que lleva el veneno de serpiente en la garganta profunda eres tú.
-Sí, claro que me he dado cuenta de lo que te he dicho. Lo he hecho a propósito, y eso que no te he contado lo peor para no herir tus sentimientos, Lola.
-Pero será cabrona la tía… Pero si has asesinado mi ego. Has hecho una biopsia en canal hasta el cerebro sin anestesia ni una triste copita de orujo que me anima tanto ¡Cabrona! Vete ahora mismo de mi casa.
-Sí, me voy, es la hora de cuidar  mis muslitos de pollo… Les doy unos masajes con clara de papaya, y aceite de sésamo ¿Tú, Lola, qué haces con esos dos jamones que tienes por piernas?
-¿Yo? Nada. Dejo a Aladino que venga con su lámpara maravillosa y que me corte unos trocitos de mis jamones como aperitivo, no te jode la tía ésta… ¡Fuera de mi casa, veneno de serpiente!... Ah, pero ven mañana a la misma hora, ¿vale?

…Ésta se va a enterar de lo que vale un peine… Ahora mismo me pongo a preparar  mi estrategia… Claro que si me doy antes una mascarilla de huevos de mi Pepe, tal vez mi piel se quede como la del culito de un niño y sin gastar dinero… ¡Peeeeeeeepe! Ven aquí ahora mismo…

jueves, 16 de enero de 2014

LOLA Y PEPE VIAJANTES

-Lola, el día tres tenemos hora con el cardiólogo.
-Pues di a tu corazón que espere porque ese día tenemos excursión a Calamocos.
-Ah… ¿Y qué hay que ver en Calamocos?
-Ni idea, Pepe, pero estaba de oferta.
-ah… Bueno pues llamo y pido cita para el veintisiete.
-Uff, imposible, Pepe. Vamos a Guarromán.
-Ya… ¿Y qué se nos ha perdido donde los hombres guarros?
-Excursión con comida gratis, te llevan, te traen y te paran a mitad de camino para haces pis, ¿te parece poco?
-Vale, pues entonces ya lo paso al día tres. Voy a llamar ahora mismo.
-¡Alto a los caballos! Ese día vamos a Parderrubias…No preguntes, Pepe. Aquí nos dan desayuno y merienda gratis y un paseo en góndola por el río.
-Lola, a ti si te hubieran dado a elegir al nacer, hubieras, sin duda, elegido ser maleta.
-Maleta, no, Pepe, en tal caso equipaje. Palabra global que incluye varias maletas de diferentes tamaños.
-Vele, acepto sapo como gallo de corral. Sin más dilación pido consulta para el día diez.
-Pero bueno, ¿qué urgencia tienes tú con el cardiólogo? ¿No tienes nada más divertido que hacer en vez de pensar en giras turísticas a los médicos? Sabes, Pepe, que entras, pero no cómo sales de allí. Con tal de no soltarte esos matasanos te encuentran media docena de órganos fusilados.
-Lola, necesito ir a que me miren el corazón. Sufre de estrés contigo. Vive en un ay cada vez que abres la boca, cada vez que interactúas sin permiso de mi intelecto para digerir tus incesantes descalabros… ¿Me entiendes, Lola?
-… Pues no, Pepe… Eso de la interactuación del cosmos entre tu raciocinio y mi yo intrépido no encaja en nuestras vidas, tu obsesión con ir al médico y yo como equipaje mutante…
-¿Pero qué dices, alma de cántaro?
-Nada, Pepe, no digo más que el diez tenemos un periplo a Limbo, Los Infiernos y El Purgatorio. Todo incluido. Aquí te dan hasta pijama y zapatillas.
-…Oye, Lola, ¿por qué no vuelves a tu añeja afición a los mercadillos?
-Muy sencillo, Pepe, me gusta ser más tratante de viajes. Además, en el mercadillo me he comprado bragas que, por malas que me salgan, tengo bragas para cinco años, así que he decidido buscarme otro entretenimiento.
-Ya, Lola, ya… ¿Y me puedes decir cómo y de qué manera vamos a pagar tanto viaje?
-Tranquilo, vete a la cama, y déjalo de mi mano. Tu Lola siempre te ha solucionado todo.
-…O estropeado… Me voy a dormir. Recuerda que este mes entre que vamos a Limbo y a Calamocos, está sin pagar el teléfono con amenaza que nos lo corten pasado mañana… ¡Adiós mi tormento!
-Ehhhh, tú no te vas a ningún sitio hasta que soluciones lo del teléfono. Mira si hay que ahorrar, te quedas tú y me voy yo… ¿Con ese ahorro tendremos para pagar el teléfono? Sabes que Mari Pili no vive sin mis llamadas.


sábado, 11 de enero de 2014

LOLA, MASTER CHEF

-Buenos días Lola…
-Corazón de repollo, buenos días… Siéntate donde puedas.
-¡Jesús, qué cocina! Se puede saber qué estás haciendo, Lola…
-Cocina de autor, Mari Pili, pero llevo sietes horas y no se me logra.
-Ya, ¿y qué es lo que pretendes cocinar?
-Merluza rellena de cochinillo con pasas, muchas pasas, plátanos, melón, piña, y para que se animen todos los ingredientes, lo remato con un par de botellas de orujo.
-¿Y pretendes meter todo eso dentro de la merluza, Lola?
-No, no, por supuesto que no. Las botellas de orujo las dejo que floten.
-Ya… Lola, ¿te has parado a pensar por una puta vez?
-No, ¿para qué? Menudo dolor de cabeza. Con mi sensibilidad creativa, Mari Pili, es suficiente.
-¿Pero te has dado cuenta, Lola, que no hay diálogo entre la merluza y el cochinillo?
-¿Y para qué quieren hablar? Yo desde que dejé de hablar con mi Pepe nos va todo sobre ruedas.
-Ya… ¿Pero te has dado cuenta el tamaño de la merluza y el tamaño del cochinillo?
-Sí, ese es el problema. La merluza pesa tres kilos y el cochinillo 28.
-¿Y si tratas de meter la merluza en el cochinillo, Lola?
-Sí, tienes razón, así el melón, la piña, los seis kilos de plátanos, estarán más holgados.
-Por cierto, ¿qué has hecho a las orejas del cochinillo?
-Las fui a poner unos pendientes para que fuera como el roscón de reyes que al partir la merluza pues cortara el cochinillo y al que le tocara la ración si le tocaba una oreja, le tocara un pendiente. Claro que con un pendiente no haces nada y, como además, al ir a hacer el agujero rompí la oreja al pobre cochinillo, decidí entonces que como este año se llevan las orejas recortadas, están muy de moda, pues le corté las orejas y le puse los pendientes en la nariz, muy hippy, mira, mira qué monada.
-Lola, ¿te encuentras bien?
-¿Yo, Mari Pili? Divinamente… Por cierto, ya que el cochinillo va por fuera y la merluza dentro, ¿Pongo un lacito rosa al rabo del cochinillo?
-Looooooooooooola…

-Hija, no me chilles que me irrito. Tranquila no pongo el lazo, pero lo que sí voy a poner son unas aletas celestes en la cola de la merluza…, como sorpresa, como el roscón… Claro que al cochinillo definitivamente no sólo voy a poner el lazo rosa sino, también, una corona… Mi sello personal, Mari Pili… muerto y sencillo.

martes, 31 de diciembre de 2013

LOLA EN NOCHEVIEJA

Hola, soy yo, estoy desesperada y es treinta y uno de diciembre. Pepe me ha cortado el teléfono y no puedo llamar a Mari Pili, a mi tía Loli, a mi vecina de enfrente, a mi madre…, bueno, a mi madre da igual que hoy no la llame porque como no se ha muerto nadie interesante pues no me va a escuchar, pero es que es fin de año y yo tengo que despedirme para anunciarme después ya que en el 2014 deseo seguir siendo tremenda…, así que sentaros que os ha tocado escucharme.
He decidido ser sexy para el 2014..., por cierto, ¿en este nuevo año que se va a parir de un momento a otro, cuántos años cumpliré? Cuarenta y todos ¡Qué horror! ¿Eh, cómo se os queda el cuerpo? De todas formas esta mañana me levanté y me dije “Lola, pero que jamoncito estás, hija”… Pero jamoncito sin sabor, no os voy a engañar. Entonces, me puse a espachurrar las neuronas hasta que llegué a la conclusión que si me ponía sexy, tendría a Pepe entretenido y no me cortaría el teléfono… Sí, soy así de rudimentaria y el fin justifica los medios. Miré el monedero: ruinoso, pero a Pepe con las prisas se le había olvidado la tarjeta de crédito y me dije “Ahora o nunca” y salí con faldas y a lo loco.
¿Dónde fui? A una lencería. Entré en una finísima y la dependienta que parecía que se había tragado el palo de una escoba, con voz gangosa me pregunta:
-Señora, ¿desea algo?
-Pues claro.
-Dígame usted…
-Déme para mis…
-¿Un sujetador, Señora?
-Sí, eso.
-¿Qué copa?
-No gracias, a estas horas aún no bebo.
-Le pregunto qué copa de sujetador usa.
-Una que me valga, el tamaño me da lo mismo.
-¿A, b, c…?
-Con el abecedario completo.
-¿Color?
-Uno que sea total, ya me entiende.
-¿Desea braguita a juego?
-¿Tendrán para mi tamaño? Es hermoso como una plaza de toros. Mire, mire…
-No. Será mejor que se vaya Señora.
-¿Por qué? Traigo la tarjeta de mi marido para pagar. Mire, mire…
-No miro, Señora. Esta tienda no es la adecuada para usted.
-¿Y eso quién lo dice?
-Señora, le estoy invitando amablemente a que se vaya.
-Si yo quiero comprar.
-Vaya a comprar a otra tienda.
-Quiero comprar en ésta. A ver, señoritinga, déme docena y media de todos los colores en la talla extra XXXXL y para mis cosenos del tamaño de las naranjas de mesa también docena y media.
-Señora, ¿sabe lo que está usted diciendo?
-No, pero me es inverosímil. Déme lo que ha pedido.
-¿La tarjeta de su marido va a soportar semejante presión económica?
-¿La tarjeta, dice? La tarjeta sí, mi marido no, pero eso no es asunto de usted.
-¿Se lo va a probar?
-Por supuesto que no. Me lo probaré delante de mi marido y lo que no le guste, lo devuelvo mañana.
-Señora, estas prendas no permiten devolución.
La mujer con el palo de la escoba corriendo tieso por su cuerpo y mente me estaba poniendo de los nervios y yo tenía que solucionar lo de mi teléfono, así que le dije que me envolviera todo y ya vería como me las apañaba yo después…
-¿Cuánto es?-dije mirándola por encima del sobaquillo.
-Dos mil trescientos veinte euros, Señora.
-¿Cómo dice?-me quedé estrangulada- ¿Las bragas tienen música?
-No, Señora. Esto son piezas de artesanía. ¿Sabes usted lo que es artesanía?
-Lo que usted no sabe, hija mía, es ganarse el sueldo. Nunca juzgue las apariencias externas… Se equivocará.
… Y con las mismas, me salí muy digna del establecimiento… No soporto la prepotencia y menos para venderme unas bragas artesanas que, al fin y al cabo, no dejan de ser bragas, ¿no os parece?
Así que según volvía para casa, me he metido en una tienda de “Todo a un euro”, de chinos, claro, y por cinco euros me he comprado un par de set lenceros a cual más feo… No me queda más remedio que hacer el pase a mi Pepe a oscuras. Total, en la oscuridad todos los gatos son pardos… Espero que mañana ya vuelva a tener línea de teléfono. Ya os contaré y si resulta, os digo la dirección de mi chino lencero
¡Adiós, amigos, hasta el 2014!

Vuestra Lola, la sexy